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Oficio de Cristo

La levadura de Dios y el misterio del «pan nuestro de cada día»

El pan nuestro de cada díaLa levadura de Dios y el misterio del «pan nuestro de cada día» encierran un profundo significado espiritual. Ambos hablan del proceso interior del ser humano.

Cada uno de nosotros es un fruto exquisito del Árbol de la Vida, en el Edén del Padre. Sin embargo, las experiencias de la vida pueden hacer que ese fruto se pudra o se vuelva ácido.

A veces, entregamos nuestros dones con las manos llenas. Pero quien los recibe puede rechazarlos y arrojarlos contra nosotros. Esa experiencia nos duele. Nos hace sentir indignos y poco merecedores de que alguien vuelva a querernos.

El desafío de nuestra vida consiste en recuperar esos dones. Debemos trabajarlos y amasarlos como pan. Entonces podremos ofrecer al mundo el «pan nuestro de cada día», en el Oficio de Cristo.

La levadura de Dios

La levadura del mundo es el Amor de Dios.

La Ley de Correspondencia dice: «Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba».

Jesús nos habló para que repitiéramos el rito de la Última Cena en su recuerdo. El rito del pan en 3D nos dejó sin comprender su sentido en los multiniveles de conciencia planetaria.

Nos quedamos con la explicación recibida de la Iglesia: que Él compartió su Cuerpo con nosotros. Sí, pero hay mucho más. El misterio del pan.

Vivir en Oficio de Cristo significa convertirse en pan para ser comido en el mundo. Para fabricar pan se necesita un poco de azúcar y un poco de sal, en la justa medida, además de agua y harina. Azúcar y sal son necesarios para que la levadura crezca. El artesano panadero debe tener oficio para que ambos ingredientes no maten a la levadura.

El alma sabe que debe guiar al ser inferior para reunir todos sus componentes. Ese es su trabajo a lo largo de cuarenta años. Durante ese tiempo, su contenedor en el mundo físico va madurando. El cuerpo, que se expresa a través de la personalidad, se convierte en un buen artesano panadero.

Entonces puede ofrecer al mundo los dones que el Padre le confió al venir a este plano.

Veamos los ingredientes para esta sagrada tarea:

  • La harina corresponde a nuestros egos físico, emocional, mental y espiritual en equilibrio.
  • El agua ya está en todo nuestro cuerpo físico.
  • La sal es el karma necesario para que la vida tenga gusto.
  • El azúcar es el amor de la Tierra y lo tienen nuestros niños en la fruta de nuestros dones del Árbol de la Vida.

¿Y la levadura? Nuestro ser inferior se pregunta: ¿de dónde la sacaremos si Dios nunca estuvo en nosotros?

La levadura de Dios no es algo externo, sino algo que ya traemos desde el origen. Solo debemos recordar y ver el mundo con Ojos de Dios.

Todo fue antes de que el mundo fuera. La sabiduría popular lo registra: «Cada niño nace con un pan bajo el brazo». La trajimos al nacer.

Puede haber sucedido que la unión de nuestros padres estuviera marcada por mucho karma. Entonces, poco después de nacer a esta realidad, el exceso de sal pudo haber matado nuestra levadura.

Cuando la levadura de Dios no crece, el camino se convierte en un verdadero peregrinaje de sangre, sudor y lágrimas para recuperar el equilibrio. Entonces, los cuarenta años se convierten en un verdadero peregrinaje de sangre, sudor y lágrimas. Durante ese tiempo, debemos quitar el exceso de sal y equilibrarlo con el azúcar.
La persona en 3D confunde la energía de 4D. A cambio de un poco de azúcar, acepta toneladas de sal. De ese modo, nunca logra equilibrar sus cuentas con el Padre.

La búsqueda en la salida del laberinto debe darse en el encuentro del equilibrio de la pareja interna.

En este momento planetario, el exceso de la energía 4D que busca la ascensión en este lado del tiempo es atraído por cada ser humano y, por añadidura, por cada relación de pareja, por cada familia y grupo de almas, para cerrar las cuentas pendientes en este y en el otro lado del tiempo.

Si cada ser humano alcanzara el equilibrio interior, viviríamos en el Paraíso. Pero habitamos en un universo kármico.

En él, la diferencia de concentración de la energía 4D pendiente entre unos y otros pone la energía en movimiento. Ocurre como en una reacción química. Las sustancias tienden a equilibrarse y a buscar su propio nivel.

La búsqueda del amor en el mundo

¿Qué nos atrae del otro? Pues el azúcar. ¿Qué es el azúcar? El azúcar es el amor de la Tierra que toma distintas máscaras, tales como el deseo de posesión, el deseo sexual, el amor condicional o el interés.

En tal sentido, funcionamos como insectos atraídos por un dulce.

Cada uno de nosotros es un fruto exquisito del Árbol de la Vida, en el Edén del Padre. Sin embargo, nuestros aprendizajes pueden haber hecho que ese fruto se pudriera o se volviera ácido.

Tal vez lo ofrecimos con las manos llenas. Pero quien lo recibió terminó escupiéndolo en nuestra cara. Eso nos hizo sentir muy mal. Nos sentimos poco valiosos e indignos de que alguien pudiera querernos alguna vez.

O quizá nunca creímos que pudiéramos resultar apetecibles para nadie. Alguien nos lo dio a entender, y nosotros lo aceptamos.

Entonces, de manera inconsciente, seguimos actuando como niños. Intentamos que nuestra fruta sea deseada por otros. Porque, a través de ese reflejo, abrigamos la esperanza de aceptarnos algún día.

En la 3D todo parece válido. Se busca fuera aquello que no se posee dentro. La persona crea objetivos y nichos referenciales. Les asigna plazos concretos para alcanzarlos.

Con el tiempo, esos objetivos se convierten en las metas de su vida. Entonces, algunos creen que su fruto será valorado si se casan con determinada persona. Otros lo buscan en un título académico, en una cirugía, en un determinado físico, en un automóvil, en un departamento o en una posición social.

Las posibilidades parecen infinitas. La publicidad de una sociedad muestra con claridad ese abanico de aspiraciones. Esos son los nichos referenciales artificiales que crea la sociedad de consumo.

El origen de los condicionamientos energéticos

Pero existen condicionamientos mucho más fuertes y menos evidentes. Son aquellos que nuestro niño interior captó en los primeros años de vida, e incluso durante la gestación. Esas experiencias dejan una impronta profunda. Marcan nuestro nacimiento y condicionan kármicamente la atracción hacia determinadas sustancias o energías.

Con frecuencia, se trata de vibraciones que la madre transmitió a través de la placenta. Más tarde, el niño busca en el mundo físico un azúcar semejante. Lo hace a través del contacto con el otro. Así intenta recrear la misma energía del útero materno, bajo la ilusión del amor de la Tierra.

Quienes no fueron aceptados y cuyas madres intentaron abortarlos sin éxito enfrentan una dificultad mayor. Kármicamente, les resulta más difícil reconstruir esa ilusión. Carecen del contexto energético necesario para hacerlo.

Grande es la tarea del amor de la Tierra. La ilusión de la 3D intenta reproducirla. Su propósito es hacer que cada ser humano se sienta protegido, como en el útero materno.

En realidad, esa ilusión deberíamos tenerla cada uno en sí mismo y, entonces, se convertiría en realidad en el espejo del otro. Pero, en el mundo al revés, buscamos afuera lo que no tenemos dentro.

El enamoramiento, la atracción entre azúcares complementarios, realiza la ilusión. Es como la magia del amor menor: el encantamiento, el endulzamiento.

Con el tiempo ocurrirá que el contacto físico entre ambos provocará que la reacción química inicial continúe con la reacción química entre las sales de uno y de otro. Estas comienzan a fluir buscando el equilibrio.

La sal es el karma, el aprendizaje pendiente.

Hay dos formas en que la sal se cristaliza energéticamente, y dependen de la aceptación de la energía.

La ilusión del capullo-matriz

Cristalización inmediata: si hay exceso de sal y el anhelo por lo dulce, nacido de la desvalorización, no es patológico, la sal reemplazará el efecto dulce. Entonces, la relación se disolverá al poco tiempo.

Cristalización retardada con efectos en 3D: si el deseo del azúcar que el otro aporta a la relación es muy grande, la persona tolerará el exceso de sal. Aceptará esa sal en su cuerpo en 3D. Y, con el tiempo, enfermará.

La química del karma produce un efecto particular. Al final de la jornada, las sales buscan equilibrarse. Tienden a alcanzar un punto neutro para la Ascensión. Entonces, quien tenía menos sal queda “más salado”. Y quien tenía más sal alivia su tensión porque “pierde sal”. Si quien quedó “salado” no estaba preparado para recibir ese exceso, debe retirarlo rápidamente. De lo contrario, la sal precipitará en su cuerpo físico. Y terminará enfermándolo.

Los mecanismos para evacuar el exceso de sal dependen de los chakras afectados en el intercambio salino. Las lágrimas son una forma de liberación. La sudoración también. Incluso el sexo inmediato después de una discusión puede actuar como una vía de descarga. Todos estos mecanismos ayudan a quemar karma y a eliminar el exceso de sal.

Por eso hay personas a las que las peleas las excitan y hasta las generan: es un mecanismo 4D/3D de quemar lo que no toleran en su campo energético, utilizando a su pareja.

Si el exceso de esta energía 4D ingresa en el cuerpo “del que quedó salado”, lo enfermará en el órgano físico que kármicamente haya aceptado la sal.

La piel, si se afectó el cuerpo etérico; el estómago, si se afectó el cuerpo emocional; etc.

El síndrome de fatiga crónica tiene su origen en esta aceptación pasiva de la energía de forma kármica.

Si continúa avanzando, traerá como consecuencia depósitos de la energía de formas-pensamiento en los órganos internos que kármicamente se afecten, por miedo a que quien le envió el exceso de sal —y que el sujeto aceptó— le deje de dar su azúcar, su amor condicional, que necesita para hacer crecer su levadura.

Cristalización retardada con efectos en 4D: se genera un muro con forma de útero o cueva de sal en 4D.

La persona, en la búsqueda del amor de la Tierra, activa inconscientemente una energía viuda negra. Le pide energéticamente a la energía símil-madre que le dé su azúcar y lo cobije en su útero protector, hombre o mujer, como si fuera la madre.

Si la situación se acepta energéticamente, continuarán juntos hasta que uno de los dos avance al próximo estado de conciencia.

Este es el caso de los hombres que tienen a sus mujeres de hijas y de las mujeres que no están casadas con un hombre, sino que lo han convertido en su hijo. En casos extremos, aparece la relación dominador-dominado, víctima-victimario.

El deseo sexual desaparece porque viven el vínculo como madre-hijo o padre-hija.

¿Cómo actúa en este caso la energía?

Es el estereotipo de la energía viuda negra. El azúcar de la viuda negra mantiene a la energía-hijo dentro de su capullo-matriz. Allí permanece feliz, porque recibe aquello que necesita.

El exceso de sal entre ambos no ingresa en la energía-hijo ni la enferma. Por el contrario, actúa como un refuerzo.

Forma un muro con apariencia de útero energético. Ese muro se convierte en un capullo-matriz. Así, la ilusión prolonga el parto más allá de toda lógica.

Una mirada desde el mito

¿Recuerdas a Ulises? La Odisea de Homero narra su largo viaje de regreso a Ítaca. En una de sus travesías, naufragó en la isla de Circe, la Maga.
Circe creó sobre Ulises un capullo-matriz. Le indujo la ilusión del placer. Lo retuvo en su isla, más allá del tiempo lineal. Creó para él un tiempo artificial.
Así, Ulises dejó de recordar que debía seguir navegando por el mar del mundo en busca de su propia isla.

¿Fue perversa Circe? No. Deseaba amor para no permanecer sola en su isla, condenada por los dioses al ostracismo.
¿Fue inconsciente Ulises? Tampoco.
En cierto modo, no se atrevía a volver a surcar aquellos mares llenos de peligros, bajo la condena de Poseidón.
Esta energía es castradora. Mantiene al ser dentro de la ilusión de lo dulce y del amor. No le permite crecer.
Como un bebé prematuro, el feto permanece siempre pequeño.

Pero, así como cuenta la leyenda, Ulises despertó un día con ayuda de los dioses. Entonces huyó de la isla.
Lo mismo ocurre con quienes despiertan de la ilusión de su jaula de oro.
Cuando la persona toma conciencia de su encierro, siente que despierta de un estado de catalepsia dentro de un ataúd. Con frecuencia, el cuerpo expresa ese proceso. Pueden aparecer asfixia, alergias respiratorias, asma y distintos tipos de ahogo.

La desesperación impulsa a la persona a romper el capullo-matriz de sal. Quienes la rodean no comprenden lo que le sucede: “Si todo es tan perfecto, ¿qué te pasa?”.
La culpa puede llevarla a la depresión. No entiende por qué no es feliz, cuando en apariencia debería serlo. “Te da todo, ¿qué más quieres?”.
Pues, respirar.

Si encuentra la fuerza para romper el capullo-matriz, la relación llegará a su fin. Solo podrá continuar si la otra parte acepta el nuevo estado de conciencia.

El nuevo ser, nacido de esa experiencia, huye en busca de distancia. Necesita alejarse de su carcelero, de esa madre-padre energético que lo mantiene en la ilusión. Pero no sabe con claridad quién es.

Tampoco cuenta, como Ulises, con la certeza de la ayuda de los dioses. Por eso regresa una y otra vez.

Con cada regreso, el capullo-matriz comienza a formarse de nuevo. Llega un momento en que ya no tiene fuerzas para romperlo otra vez. Entonces se resigna. Acepta la ilusión de que “todo está bien”. Y permanece allí hasta su muerte.

Mientras tanto, la sal de esas paredes empieza a filtrarse en sus huesos.

La esperanza de la levadura nueva

Hay una esperanza.

Puede suceder que, por Gracia, el néctar de los dioses llegue hasta su pozo de Elías. Entonces despertará en él el gusto por el néctar divino. Comenzará a desearlo en este mundo más que al azúcar.

Cuando eso ocurra, la ilusión de su encierro se disolverá. Podrá amar incondicionalmente a su carcelero en la ilusión. Y, al hacerlo, también lo liberará.

Así somos todos los seres humanos. Aceptamos condicionamientos energéticos porque vivimos desconectados de Dios.

Buscamos el amor en planos inferiores. Ese amor no es más que un débil reflejo del Amor de Dios.

Pero hay una salida, incluso en medio de tantos errores kármicos.

El Maestro Jesús lo expresó con claridad:

“Hombres de poca fe, si tuvieran una fe del tamaño de un grano de mostaza, podrían decir a esa higuera que se arroje al mar. Y, si no dudaran en su corazón, así ocurriría.”

Siempre tenemos la oportunidad de traer más levadura al mundo. Un niño, un hijo del alma, representa la posibilidad de recibir nueva levadura del Padre.

Cuando todo en este mundo parece anunciar muerte, un nuevo nacimiento trae esperanza de vida.

El nuevo nacimiento de nuestro niño interior trae nuevamente la levadura del Padre. Llega con la posibilidad de hacer un buen pan y multiplicar los dones.

Cuando no logramos hacerlo por nosotros mismos, traemos hijos al mundo. Ellos llegan con la levadura bajo el brazo. Por amor de la Tierra, entregan esa levadura de manera incondicional. Al hacerlo, comparten con nosotros nuestro karma.

Y conservan una esperanza secreta, regalo de los dioses.
Esa esperanza es que, algún día, cumplamos el desafío de nuestra vida en este plano.
Recupera tus dones y trabájalos amasándolos como pan. Da de comer tu «pan nuestro de cada día» al mundo, en Oficio de Cristo.

Que el Espíritu nos guíe Siempre.
Con Amor Incondicional,
Brinda Mair

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Sexualidad Sagrada · Etiquetas: amor de la Tierra, Árbol de la Vida, karma, niño interior, Oficio de Cristo

Septuagésima Semana de Daniel – Introducción

Septuagésima Semana de Daniel - Introducción, cierre de ciclo. Imagen fotográfica del profeta Daniel en la celda de los leonesComienza ahora la profecía llamada la Septuagésima Semana de Daniel, en la cual se relata cómo será el cierre de ciclo, el final de los tiempos, el Juicio Final.

Nos aproximamos al cierre de ciclo que las profecías mayas anuncian. Antes de todo cierre debe haber un balance. Este será un año de balance multidimensional. ¿Qué significa? Que las buenas y malas acciones de uno y de otro lado del tiempo buscarán un vórtice de energía para equilibrarse. Ese balance, en la práctica, marca un cierre de ciclo en varios planos de nuestra experiencia.

La forma de equilibrarlo es el Oficio de Cristo y la manifestación de los dones del Espíritu Santo, porque ello nos permitirá ascender la energía no procesada de uno y del otro lado del tiempo. ¿Por qué la energía multidimensional no procesada viene hacia el aquí y el ahora? Porque la energía de este espacio-tiempo atrae a nuestros Yo multidimensionales a fusionarse aquí.

Voy a explicarlo de la forma más sencilla posible. Somos seres multidimensionales. Vivimos conscientes de una realidad tridimensional (3D), física, porque nuestro cerebro —que es tierra y también tridimensional— así lo reconoce. Usando el paralelo de la informática, nuestro cerebro 3D es como una de las primeras computadoras que trabajaban nada más que con lenguaje D.O.S.: puede realizar funciones básicas, como una máquina de escribir, pero no serviría para conectarse a Internet.

Así es nuestro cerebro en 3D: una computadora maravillosa, pero obsoleta para aquello que se le quiere pedir. Por sí misma, no reconoce enlaces con otras dimensiones. Para obtenerlos, debe romper las estructuras que la condicionan hacia la 3D, tal como hacemos al actualizar un equipo: valoramos si podemos cambiar piezas para mejorarla o si conviene adquirir una nueva. Para muchos, esta actualización interior señala un cierre de ciclo respecto de la conciencia puramente tridimensional.

De igual forma, nuestra Alma Colectiva, la de todos nuestros Yo multidimensionales, sopesa si la diferencia entre karma y dharma de nuestro Ser Multidimensional justifica una actualización menor. En ese caso, se cambian algunas piezas y se incorporan implantes más modernos, útiles para quien ha transmutado gran parte de su nivel de conciencia. En caso contrario, puede resultar más conveniente aprovechar la transición planetaria mediante un recambio total de energía. Esto implica la desintegración de lo que ya no sirve y mantiene al ser anclado a la 3D: los cuerpos inferiores.

¿Cómo transmuta un ser? Quemando enlaces cuartodimensionales del miedo, lo cual le da flexibilidad y capacidad de movilizar sus formas geométricas. Esto le permitirá absorber progresivamente mayores caudales de Luz Verdadera porque su “carcasa”, su “gabinete informático”, se volverá más luminoso y flexible. ¿Su estructura no se lo permite? ¿No tiene la fe del tamaño de un grano de mostaza requerida para mover montañas? Entonces deberá entregar su materia. Cuando la estructura no se adapta, se precipita un cierre de ciclo de hábitos y memorias que impiden la expansión.

Ahora bien, el Alma —para sopesar— no mira solo este espacio-tiempo lineal, sino la Multidimensionalidad. Lo hace a través del Alma Colectiva. El Alma Colectiva tiene conciencia de mi vida grande multidimensional. Conoce todas mis vidas en el Experimento Terra durante esta última rueda kármica. Abarca el último ciclo de 13.000 años, que ahora llega a su fin en el tiempo lineal. Los mayas, con un conocimiento que no era de esta Tierra, dejaron constancia de ello de forma admirable.

Pero esas “vidas”, nuestro cerebro 3D —acostumbrado al antes y al después— las percibe como “vidas pasadas” o “vidas futuras”. ¡Pobre cerebro 3D! Vieja cajita de CPU pasada de moda que, si no transmuta, recibe nuevos implantes de luz y desiste de los viejos implantes de limitación que frenan su expansión de conciencia, se desespera tratando de razonar cómo “vidas pasadas y futuras” ocurrirán todas al mismo tiempo.

“¡Alto, alto! —dice— mi cerebro 3D estalla; mi cabeza arde, mi estómago se revuelve y mi vista se nubla…”. Y se justifica: “Habré comido algo que me hizo mal… me habré intoxicado”. Sin saberlo, dice una gran verdad: la “intoxicación” se debe al ingreso —inconsciente— de nueva información en su estructura electrónica, que está produciendo la mutación de su ADN. Y su cuerpo resiste el cambio… entonces surge la enfermedad y aparece el cáncer, enfermedades poco frecuentes… Es simple: su vieja carcasa no está soportando la nueva información.

Si el tema era kármico y, en los años del planeta lento anteriores a 1999, se habían activado —por aprendizaje— chips con relojes biológicos en el cuerpo etérico con instrucciones para desencadenar enfermedades kármicas (cáncer, enfisema, psoriasis, etc.), y atribuyó su desaparición a un simple “¡Gracias a Dios!”, pero no siguió trabajando en ese sentido y volvió a las viejas costumbres que lo llevaron a esa crisis… O, peor aún, “gracias al médico que me salvó y me curó”, sin tener en cuenta a Dios… ahora no se explica el regreso de la enfermedad que había remitido en su momento: “No comprendo por qué, luego de tantos años…”.

Ocurre que nuestro ser inferior no advierte que lo único que tenemos en este plano es tiempo para aprender a amar lo distinto, amar lo que nos odia, soltar lo que decimos amar y reconocer que, como nuestro Padre, somos co-creadores de nuestra realidad. Ni una hoja cae de un árbol ni un cabello de nuestra cabeza sin una correspondencia en los Universos de Luz.

Hasta 2005 el ser inferior aún pudo decir: “No… esto no es para mí”, mantenerse al margen sin cuestionarse lo energético-espiritual o conformarse con el cumplimiento de un dogma de cualquier religión ortodoxa que le proporcionó inserción socio-cultural.

Pero este 2006 —año de cosecha multidimensional— no será posible. Ya en esta última parte de 2005 empezó a no serlo para muchos: la enfermedad propia o de seres cercanos, o el equilibrio del karma a través de la aparente injusticia en este espacio-tiempo (pero Justicia Divina multidimensional, al fin) los tocará para que presten atención a lo que no atendieron. Como es lógico, la primera etapa del descubrimiento energético es la repolarización y Dios puede aparecer en su vida, tal vez para odiarlo porque sobrevino la enfermedad o porque “se llevó” —injustamente desde 3D— a quien amaba y parecía tan bueno o inocente. Para otros, 2006 operará como un cierre de ciclo que empuja decisiones postergadas.

Si avanza rápido en sus procesos internos, quizá alcance el próximo nivel que conduce al equilibrio. Deberá entonces comprender que la muerte no existe, la injusticia no existe, la enfermedad no existe: solo hay estados de conciencia limitantes por incapacidad de ascensión de la energía; energía cuartodimensional atrapada (emociones y pensamientos negativos) producto de creencias. Esas creencias son torres de ladrillos de miedo cuya forma responde a los condicionamientos socio-culturales.

El que está muriendo —sea mi propio cuerpo o el del otro amado, por enfermedad, accidente o muerte dolosa— es crisol.

Deja de serlo por libre albedrío cuando puede soltar las estructuras del miedo que consumen su materia. Entonces el espíritu irrumpe. Si no suelta a sus enemigos internos, el fuego purificador, como en la caída de Jericó, consume su materia.

Si comprende y suelta a sus enemigos internos, y si sus paredes, es decir, el cuerpo físico, han quedado en pie, tal vez continúe en este plano. Tendrá una nueva oportunidad de religarse.

Podrá volver a unirse a la esencia espiritual de quien verdaderamente es y que, en la ilusión, había olvidado.

Este 2006, año de cosecha multidimensional, el ser inferior ya no tiene el atributo de elección. No porque se haya retirado el Libre Albedrío. Todo lo contrario. Ya no puede elegir porque, sin darse cuenta, eligió. Siguió a su miedo y a las decisiones de su Ego o Niño Interior. Entregó el poder sobre su realidad al siguiente nivel del Juego del Karma: su Alma. Esta, a su vez, lo entrega al Alma Colectiva. El Alma Colectiva presenta al Juicio del Karma la balanza multidimensional. En ella se pesan las acciones buenas y malas de todas las vidas, de todos los tiempos y de todas las realidades en las que nuestra energía existe. Los egipcios representaron este proceso en los muros de sus pirámides. Lo llamaron el pesaje de las almas en el salón del Juicio. Otras religiones expresaron la misma idea con imágenes diferentes.

Nuestra Alma no mira intereses mezquinos de la 3D y la 4D, como posesiones o vínculos familiares. Contempla la Multidimensionalidad y la posibilidad de regresar al Edén perdido si permanecemos en el Camino del Medio. Sabe que, si perdemos esta oportunidad, permaneceremos en los universos kármicos. Allí quedaremos escindidos de toda posibilidad de volver al Universo Padre.

La puerta para el regreso de la simiente adámica permanecerá abierta hasta el final de este ciclo. Luego se cerrará y el Árbol del Bien y del Mal desaparecerá del Edén. Será entonces el Séptimo Día de la Creación, la Era de Acuario. Y llegará el momento en que Dios Padre “descanse” porque su Creación habrá culminado y el Hijo Pródigo estará de regreso a Casa.

Que el Espíritu nos ilumine y nos guíe para vivir en la Gracia siempre.
Con Amor Incondicional
Brinda Mair

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Profecías de Brinda Mair · Etiquetas: Era de Acuario, Juicio Final, multidimensionalidad, Oficio de Cristo

Jalea Real y homeopatía ¿Pueden combinarse para el Oficio de Cristo?

jalea real y homeopatía, oficio de cristo
Jalea real y homeopatía unicista

Jalea Real y homeopatía, ¿Pueden combinarse para el Oficio de Cristo?
Si deseamos anclar la Quintaesencia en el plano físico, debemos acompañar determinadas técnicas de Ciencias Sagradas como la del Oficio de Cristo, tomando diariamente jalea real.
Sin embargo, otras terapias energéticas podrían anular su efecto. Surge entonces la duda: ¿pueden combinarse la jalea real y la homeopatía unicista?

Consulta: Brinda, voy a iniciar el 8 de marzo el proceso de 40 días del Oficio de Cristo. Me queda muy claro que debo suspender la terapia floral, pero tengo una duda sobre si también se deben suspender tratamientos con homeopatía. Muchas gracias, espero tengas un tiempito para responderme. Dios te cuida.

Georgina – 27/02/2006

Hola Georgina:
Si se trata de homeopatía unicista, es altamente energética, por lo que jalea real y homeopatía tenderán a interferirse. Si estás siguiendo un tratamiento específico y te sientes bien, no considero que sea conveniente suspenderlo de forma abrupta.

Ahora bien, si hablas de cierta “homeopatía” que en realidad no lo es, porque se presenta como alopatía disfrazada en frasquitos, lo importante es que disciernas.

Considero que debes evaluar tu situación personalmente. Lo más grave que puede ocurrir si continúas con ambas cosas es que la jalea real no cumpla el efecto esperado. Mal no te hará, pero sí puede limitar la efectividad buscada para el Oficio de Cristo, actuando únicamente en el plano físico (3D).

Un abrazo de luz.
En la Gracia Siempre.
Brinda Mair

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas · Etiquetas: Oficio de Cristo

Uso de la Jalea Real para el Oficio de Cristo

jalea real, Quintaesencia. Pote de jalea real como tomarla Cómo tomar la jalea real para el Oficio de Cristo y atraer la Quintaesencia a tu vida mientras pones en práctica la oración canalizada para manifestar el Oficio de Cristo en el mundo físico. Este Uso de la Jalea Real para el Oficio de Cristo activa y acompaña la Quintaesencia en el proceso.

Hola a todos:

Respondo aquí algunas preguntas que han surgido sobre la jalea real y su uso en relación con el Oficio de Cristo y la Quintaesencia.

En cuanto a la oración pidiendo el Oficio de Cristo, lo que he observado es que activa un aumento de la temperatura corporal, porque “quema” a los enemigos internos. Si uno no los suelta, puede enfermar de gripe o angina, y esto puede formar parte del proceso de liberación.

En este mensaje de Ayira se responde a la pregunta de por qué es necesaria la cadena de frío una vez que la jalea real es recolectada del panal.
La cadena de frío significa que, una vez retirada del panal, la jalea debe ser conservada a una temperatura constante de ≈ 2 °C para no echarse a perder, desnaturalizarse ni perder su efecto energético.

La cantidad que debe consumirse es una pequeñísima porción. Junto con el pequeño envase, el apicultor nos dejó una cucharilla del tamaño de un palillo con una zona más plana. Nos indicó que la sumergiéramos en la jalea y la retiráramos en forma vertical. Lo que quedara impregnado sería suficiente para un día. En ese mismo momento, se coloca debajo de la lengua.

Las cápsulas de jalea real tendrán un buen efecto en 3D, no lo dudo, pero no estoy tan segura de su efecto en 4D y 5D. Lo que el hombre no cuida con amor, rompe la cadena. Sugiero que busquen un productor de jalea real fresca en sus países y le compren antes de que termine la semana, para que los cuarenta días se cumplan a más tardar el 9 de febrero. Dios proveerá. Pídanlo al Padre y la jalea real vendrá a sus manos.

Un abrazo desde el alma,
En la Gracia siempre,
Brinda Mair

Brinda, este es un correo que llega al alma, gracias por compartir tan bellísima oración y por tus bendiciones y deseos, que así sea para todos incluyéndote a ti misma y a tu familia.
También tenía la duda de la jalea real y busqué en internet…
La jalea real es un compuesto natural de gran eficiencia. El problema radica en su inestabilidad fuera de la colmena. Mientras está en la celda para alimentar a la larva, esta actúa como conservante y no se degrada, pese a estar a 37 °C. Pero una vez extraída, debe conservarse a menos de 2 °C para que no pierda sus propiedades.
Lo que no supe es cuánta jalea real se debe tomar. Sé que con el tamaño de un grano de arroz es suficiente, ¿está bien?
Besos, Ayira

Brinda, muchísimas gracias por todo lo que nos enseñas. ¿Qué cantidad debe tomarse de la jalea real: una cucharadita o cucharada? Un abrazo del alma. Julieta

Mi Cristo interior te saluda con amor incondicional… Brinda, también aprovecho para preguntarte sobre la toma de la jalea real: ¿debe mantenerse la cadena de frío? Solo conozco cápsulas o tabletas envasadas; a nivel físico funcionan, pero no sé si sirven para este trabajo o hay que conseguir jalea sin procesar. Dylaya Kamei

¡Gracias! Al leer el mail recibí torrentes de energías… La fecha para empezar 40 días antes de Pascua es el 8 de marzo. ¡Feliz Año! Irenk

Brinda, por favor, ¿podrías reenviar la oración del Oficio de Cristo? La borré por error. Gracias por tus mensajes y por los caminos que nos enseñas… Isabel

Cada vez que leo un email tuyo es “movida de piso”… No entiendo “no debe haber perdido la cadena de frío”. Si el 25 era la fecha de inicio, ¿puedo comenzar ahora? ¿Coinciden los 40 días con Pascua? Carmi

Qué alegría al leerte… ¿Está la oración de “Trascendiendo la lucha” en tu página? ¿Podrías enviarla de nuevo para quienes no la tienen? Marité, Unquillo, Córdoba (Argentina)

Hice mi primer día (12 repeticiones) y siento el torrente en manos y brazos. ¡Estoy feliz! Gracias por estar aquí con todos nosotros. Alethya Dauer

Optimización SEO: Este artículo desarrolla el Uso de la Jalea Real para el Oficio de Cristo y cómo integrar la Quintaesencia en el día a día.

 

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas, Oraciones cristianas · Etiquetas: Oficio de Cristo

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