• Skip to main content
  • Aviso Legal
  • Cookies
  • Privacidad
  • Tienda
  • Mapa de sitio

CanalizandoLuz

Encuentra tu camino hacia la iluminación

  • Inicio
  • Lo Destacado
  • Mapa de sitio
  • Contacto

multidimensionalidad

Septuagésima Semana de Daniel – Introducción

Septuagésima Semana de Daniel - Introducción, cierre de ciclo. Imagen fotográfica del profeta Daniel en la celda de los leonesComienza ahora la profecía llamada la Septuagésima Semana de Daniel, en la cual se relata cómo será el cierre de ciclo, el final de los tiempos, el Juicio Final.

Nos aproximamos al cierre de ciclo que las profecías mayas anuncian. Antes de todo cierre debe haber un balance. Este será un año de balance multidimensional. ¿Qué significa? Que las buenas y malas acciones de uno y de otro lado del tiempo buscarán un vórtice de energía para equilibrarse. Ese balance, en la práctica, marca un cierre de ciclo en varios planos de nuestra experiencia.

La forma de equilibrarlo es el Oficio de Cristo y la manifestación de los dones del Espíritu Santo, porque ello nos permitirá ascender la energía no procesada de uno y del otro lado del tiempo. ¿Por qué la energía multidimensional no procesada viene hacia el aquí y el ahora? Porque la energía de este espacio-tiempo atrae a nuestros Yo multidimensionales a fusionarse aquí.

Voy a explicarlo de la forma más sencilla posible. Somos seres multidimensionales. Vivimos conscientes de una realidad tridimensional (3D), física, porque nuestro cerebro —que es tierra y también tridimensional— así lo reconoce. Usando el paralelo de la informática, nuestro cerebro 3D es como una de las primeras computadoras que trabajaban nada más que con lenguaje D.O.S.: puede realizar funciones básicas, como una máquina de escribir, pero no serviría para conectarse a Internet.

Así es nuestro cerebro en 3D: una computadora maravillosa, pero obsoleta para aquello que se le quiere pedir. Por sí misma, no reconoce enlaces con otras dimensiones. Para obtenerlos, debe romper las estructuras que la condicionan hacia la 3D, tal como hacemos al actualizar un equipo: valoramos si podemos cambiar piezas para mejorarla o si conviene adquirir una nueva. Para muchos, esta actualización interior señala un cierre de ciclo respecto de la conciencia puramente tridimensional.

De igual forma, nuestra Alma Colectiva, la de todos nuestros Yo multidimensionales, sopesa si la diferencia entre karma y dharma de nuestro Ser Multidimensional justifica una actualización menor. En ese caso, se cambian algunas piezas y se incorporan implantes más modernos, útiles para quien ha transmutado gran parte de su nivel de conciencia. En caso contrario, puede resultar más conveniente aprovechar la transición planetaria mediante un recambio total de energía. Esto implica la desintegración de lo que ya no sirve y mantiene al ser anclado a la 3D: los cuerpos inferiores.

¿Cómo transmuta un ser? Quemando enlaces cuartodimensionales del miedo, lo cual le da flexibilidad y capacidad de movilizar sus formas geométricas. Esto le permitirá absorber progresivamente mayores caudales de Luz Verdadera porque su “carcasa”, su “gabinete informático”, se volverá más luminoso y flexible. ¿Su estructura no se lo permite? ¿No tiene la fe del tamaño de un grano de mostaza requerida para mover montañas? Entonces deberá entregar su materia. Cuando la estructura no se adapta, se precipita un cierre de ciclo de hábitos y memorias que impiden la expansión.

Ahora bien, el Alma —para sopesar— no mira solo este espacio-tiempo lineal, sino la Multidimensionalidad. Lo hace a través del Alma Colectiva. El Alma Colectiva tiene conciencia de mi vida grande multidimensional. Conoce todas mis vidas en el Experimento Terra durante esta última rueda kármica. Abarca el último ciclo de 13.000 años, que ahora llega a su fin en el tiempo lineal. Los mayas, con un conocimiento que no era de esta Tierra, dejaron constancia de ello de forma admirable.

Pero esas “vidas”, nuestro cerebro 3D —acostumbrado al antes y al después— las percibe como “vidas pasadas” o “vidas futuras”. ¡Pobre cerebro 3D! Vieja cajita de CPU pasada de moda que, si no transmuta, recibe nuevos implantes de luz y desiste de los viejos implantes de limitación que frenan su expansión de conciencia, se desespera tratando de razonar cómo “vidas pasadas y futuras” ocurrirán todas al mismo tiempo.

“¡Alto, alto! —dice— mi cerebro 3D estalla; mi cabeza arde, mi estómago se revuelve y mi vista se nubla…”. Y se justifica: “Habré comido algo que me hizo mal… me habré intoxicado”. Sin saberlo, dice una gran verdad: la “intoxicación” se debe al ingreso —inconsciente— de nueva información en su estructura electrónica, que está produciendo la mutación de su ADN. Y su cuerpo resiste el cambio… entonces surge la enfermedad y aparece el cáncer, enfermedades poco frecuentes… Es simple: su vieja carcasa no está soportando la nueva información.

Si el tema era kármico y, en los años del planeta lento anteriores a 1999, se habían activado —por aprendizaje— chips con relojes biológicos en el cuerpo etérico con instrucciones para desencadenar enfermedades kármicas (cáncer, enfisema, psoriasis, etc.), y atribuyó su desaparición a un simple “¡Gracias a Dios!”, pero no siguió trabajando en ese sentido y volvió a las viejas costumbres que lo llevaron a esa crisis… O, peor aún, “gracias al médico que me salvó y me curó”, sin tener en cuenta a Dios… ahora no se explica el regreso de la enfermedad que había remitido en su momento: “No comprendo por qué, luego de tantos años…”.

Ocurre que nuestro ser inferior no advierte que lo único que tenemos en este plano es tiempo para aprender a amar lo distinto, amar lo que nos odia, soltar lo que decimos amar y reconocer que, como nuestro Padre, somos co-creadores de nuestra realidad. Ni una hoja cae de un árbol ni un cabello de nuestra cabeza sin una correspondencia en los Universos de Luz.

Hasta 2005 el ser inferior aún pudo decir: “No… esto no es para mí”, mantenerse al margen sin cuestionarse lo energético-espiritual o conformarse con el cumplimiento de un dogma de cualquier religión ortodoxa que le proporcionó inserción socio-cultural.

Pero este 2006 —año de cosecha multidimensional— no será posible. Ya en esta última parte de 2005 empezó a no serlo para muchos: la enfermedad propia o de seres cercanos, o el equilibrio del karma a través de la aparente injusticia en este espacio-tiempo (pero Justicia Divina multidimensional, al fin) los tocará para que presten atención a lo que no atendieron. Como es lógico, la primera etapa del descubrimiento energético es la repolarización y Dios puede aparecer en su vida, tal vez para odiarlo porque sobrevino la enfermedad o porque “se llevó” —injustamente desde 3D— a quien amaba y parecía tan bueno o inocente. Para otros, 2006 operará como un cierre de ciclo que empuja decisiones postergadas.

Si avanza rápido en sus procesos internos, quizá alcance el próximo nivel que conduce al equilibrio. Deberá entonces comprender que la muerte no existe, la injusticia no existe, la enfermedad no existe: solo hay estados de conciencia limitantes por incapacidad de ascensión de la energía; energía cuartodimensional atrapada (emociones y pensamientos negativos) producto de creencias. Esas creencias son torres de ladrillos de miedo cuya forma responde a los condicionamientos socio-culturales.

El que está muriendo —sea mi propio cuerpo o el del otro amado, por enfermedad, accidente o muerte dolosa— es crisol.

Deja de serlo por libre albedrío cuando puede soltar las estructuras del miedo que consumen su materia. Entonces el espíritu irrumpe. Si no suelta a sus enemigos internos, el fuego purificador, como en la caída de Jericó, consume su materia.

Si comprende y suelta a sus enemigos internos, y si sus paredes, es decir, el cuerpo físico, han quedado en pie, tal vez continúe en este plano. Tendrá una nueva oportunidad de religarse.

Podrá volver a unirse a la esencia espiritual de quien verdaderamente es y que, en la ilusión, había olvidado.

Este 2006, año de cosecha multidimensional, el ser inferior ya no tiene el atributo de elección. No porque se haya retirado el Libre Albedrío. Todo lo contrario. Ya no puede elegir porque, sin darse cuenta, eligió. Siguió a su miedo y a las decisiones de su Ego o Niño Interior. Entregó el poder sobre su realidad al siguiente nivel del Juego del Karma: su Alma. Esta, a su vez, lo entrega al Alma Colectiva. El Alma Colectiva presenta al Juicio del Karma la balanza multidimensional. En ella se pesan las acciones buenas y malas de todas las vidas, de todos los tiempos y de todas las realidades en las que nuestra energía existe. Los egipcios representaron este proceso en los muros de sus pirámides. Lo llamaron el pesaje de las almas en el salón del Juicio. Otras religiones expresaron la misma idea con imágenes diferentes.

Nuestra Alma no mira intereses mezquinos de la 3D y la 4D, como posesiones o vínculos familiares. Contempla la Multidimensionalidad y la posibilidad de regresar al Edén perdido si permanecemos en el Camino del Medio. Sabe que, si perdemos esta oportunidad, permaneceremos en los universos kármicos. Allí quedaremos escindidos de toda posibilidad de volver al Universo Padre.

La puerta para el regreso de la simiente adámica permanecerá abierta hasta el final de este ciclo. Luego se cerrará y el Árbol del Bien y del Mal desaparecerá del Edén. Será entonces el Séptimo Día de la Creación, la Era de Acuario. Y llegará el momento en que Dios Padre “descanse” porque su Creación habrá culminado y el Hijo Pródigo estará de regreso a Casa.

Que el Espíritu nos ilumine y nos guíe para vivir en la Gracia siempre.
Con Amor Incondicional
Brinda Mair

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Profecías de Brinda Mair · Etiquetas: Era de Acuario, Juicio Final, multidimensionalidad, Oficio de Cristo

El karma y la pentadimensionalidad abierta

El karma y la pentadimensionalidad abiertaComprende cómo la pentadimensionalidad abierta activa contratos del alma y permite transmutar el karma a través de la energía 4D.

Nuestra energía 4D es única para nuestros yo multidimensionales y se halla circunscrita vibracionalmente al plano terrestre. La humanidad puede ascender por muerte física (ascensión como un cambio de estado que provoca la transmutación del peso kármico) o por un trabajo consciente de esclarecimiento y compromiso como seres multidimensionales (ascensión como un cambio de consciencia).

No nos olvidemos de que estamos en la era del 7.º rayo, del rayo violeta. El 7, número cabalístico, representa la transmutación del peso kármico para encontrar al Espíritu. Debemos transmutar el karma planetario de los últimos 13 000 años y, sobre todo, de los últimos tiempos. Si deseamos ascender en materia, debemos apurar este proceso.

Para ello, aparentemente, no estamos haciendo muy bien la tarea como grupo, como especie en evolución.

Desde el punto de vista energético, el proceso se cumple igual porque la destrucción planetaria por guerras, enfermedades, contaminación, conduce al ciclo de muerte y resurrección que conllevará la ascensión de parte de la humanidad que esté en condiciones de ascender, pero que no haya hecho su trabajo en este espacio-tiempo-vida. Pero en este caso, sufriendo el aspecto dual del número 7, que representa “sufrir el peso kármico como especie”.

La opción es encontrar al Espíritu de Dios, leer en los signos y transmutar el karma individual y colectivo, vibrando en el aspecto positivo del 7: el encuentro con el Espíritu y la superación de la dualidad. Que nuestra palabra sea Verbo, que nuestro oficio sea el de Cristo y la manifestación de los dones del Espíritu para salir de la rueda kármica.

¿Por qué todo se acelera? ¿Por qué causa y efecto parecen estar descompensados, aparentando los efectos muchas veces ser mayores que las causas?

Mi guía Moldrei me explica sobre el tema de la rueda del tiempo. Me ha mostrado que se produce en la Tierra multidimensionalmente una onda expansiva ondulatoria que, a medida que nos acercamos a la ascensión planetaria, incrementa su vibración.

Por este efecto ondulatorio, el velo de separación entre una célula de tiempo y otra se está aligerando, está perdiendo densidad. En 3D esto hace que se hagan visibles seres que antes eran invisibles (vean el trabajo de Tai en las fotos de la lista Merkabah). Campos de energía se fotografían cada vez con mayor facilidad.

Cuartodimensionalmente, la línea invisible que mantenía a la energía 4D (emociones y formas pensamientos positivas y negativas) más ligada a la materia 3D (cuerpos físicos) en cada espacio-tiempo, ahora se intercomunica, desplazándose hacia donde hay mayor evolución para ser transmutada. Esto provoca que los efectos que antes tardaban años en manifestarse, aparezcan ahora en horas, incluso minutos. La ley de causa y efecto se cumple perfectamente, energéticamente, pero no se explica en una célula de tiempo, sino en la multidimensionalidad abierta, donde la energía siempre busca su equivalente.

Por ejemplo: Una persona es asesinada en la calle por robarle unas monedas. La ley de causa y efecto, aparentemente, se halla descompensada. En esta célula de tiempo, se ve como injusticia. En la multidimensionalidad, se trata de compensación energética.

¿Es lo que debería ocurrir? Pues no. Si “la víctima” hubiera hecho su trabajo espiritual, hubiera transmutado el peligro de una muerte violenta (eso hay veces que es posible, otras no, como por ejemplo cuando esto ocurre kármicamente a una corta edad). Lo que no debemos dudar es que hubo cancelación de karma por parte de la víctima. El victimario tuvo oportunidad de cancelarlo, pero eligió no hacerlo.

La pentadimensionalidad abierta y los contratos del alma

Mi guía me explicó que, por cada situación de vida que atravesamos, hay cinco dimensiones que se activan, abiertas con el mismo aprendizaje, trayendo el karma no resuelto al aquí y el ahora desde el otro lado del velo.

¿Qué significa esto? Como ya hemos dicho, lo que otros llaman vidas pasadas y yo prefiero llamar espacio-tiempo-vida, está ocurriendo ahora. Repito: por cada situación problemática en nuestra vida, se activan otras cuatro situaciones en otros espacio-tiempos donde mi energía está teniendo el mismo aprendizaje.

Por ejemplo: una relación de pareja en la cual ustedes tienen un mínimo conflicto en este espacio-tiempo-vida, nuestro HOY, pero las “sensaciones” que acompañan a dicho conflicto son mayores que las que muestra nuestra realidad 3D, a tal punto que pone en peligro nuestra relación, acentuándose el problema. Esto es simplemente porque se hallan cinco ciclos kármicos abiertos, donde nuestra pareja pudo haber sido nuestro carcelero (supongamos en Egipto), nuestra hija (en la Edad Media), nuestro conquistador durante la conquista de América, nuestro asesino (en el siglo XIX) y hoy es nuestra pareja.

En la multidimensionalidad, la energía planetaria lenta propia de la 3D mantuvo a los contratos del alma atrapados en células de tiempo cuya vibración más lenta les impedía ascender. Al comenzar el ascenso de la Tierra, su vibración disuelve las membranas interdimensionales, facilitando la movilidad de las energías atrapadas en distintos espacio-tiempos de la multidimensionalidad. La pentadimensionalidad abierta se activa, movilizando la energía de los contratos hacia donde la vibración es más rápida: nuestro hoy.

¿Por qué esto se traslada al hoy? Demos otro ejemplo. En realidad, cada uno de nuestros yo-multidimensionales debe resolver el conflicto planteado en su propio espacio-tiempo como si se tratara de su única existencia. Así debe ser. Cada uno de nosotros no debe buscar justificar su presente por una vida pasada; es un error. Hay que actuar como si fuera la única vida y hacer lo mejor. Si todos nuestros yo multidimensionales lo estuvieran haciendo, no tendríamos hoy los problemas que tenemos y la Tierra ascendería sin conflicto. (En eso la Iglesia no estaba tan errada al proponer la existencia de una sola vida).

Sin embargo, el trabajo no hecho nos impulsa inconscientemente a cumplir con los contratos que, sin que lo sepamos, nuestra alma pactó. En esta célula de tiempo en la cual estamos capacitados para comprender la multidimensionalidad, tenemos mayor comprensión, por lo tanto, mayor evolución y cualidades como para poder transmutar el dolor en amor y liberarnos.

Para explicar por qué la energía multidimensional viene a este período de tiempo-vida a través de la pentadimensionalidad abierta, Moldrei utilizó un sistema de vasos comunicantes.

pentadimensionalidad abierta, energía 4D, vasos comunicantesTenemos el sistema de 5 vasos comunicantes separados por una membrana semipermeable.
Cada vaso contiene 1, 2, 3, 4 y 5 litros de agua respectivamente. Se agrega a cada uno 20 gramos de la misma sal. La sal representa la negatividad generada por la situación de aprendizaje en cada espacio-tiempo-vida. El agua representa nuestra evolución. Es lo que “amortigua” o disuelve los efectos de la sal. Este aprendizaje “nos molesta por igual” en cada espacio-tiempo. ¿Dónde habrá mayor concentración de sal? Donde hay menor cantidad de agua o, lo que es lo mismo, la concentración de energía negativa será mayor donde hay menor evolución.
Como el planeta Tierra en 3D no movilizaba la interacción entre estas energías, solo se producían a lo largo del tiempo “pequeñas filtraciones” de un lado a otro de la membrana semipermeable. Las energías podían equilibrarse de un lado a otro, pero a lo largo de años. Esto daba tiempo a que la persona aprendiera y lo transmutara, o bien no, y al cabo de años, este “exceso de energía negativa” lo condujera a un ciclo de muerte y resurrección. Al comenzar la aceleración de la Tierra en su viaje de Ascensión por su cambio de órbita, estas membranas energéticas entre las distintas dimensiones se están disolviendo, volviéndose, en principio, permeables. Esto hace que la energía fluya de un lado al otro lado del velo libremente.
Volvamos nuevamente al flujo de energía. La energía se traslada de un lugar de mayor concentración a un lugar de menor concentración (principio de Le Chatelier).

¿Dónde hay mayor concentración de energía negativa? En el Vaso 1.
¿Dónde hay menor concentración de energía negativa? En el Vaso 5.
Quiere decir que la energía negativa fluirá del Vaso 1 al Vaso 5.
¿Dónde hay mayor concentración de energía positiva? En el Vaso 5.
¿Dónde hay menor concentración de energía positiva? En el Vaso 1.


Conclusión:
La energía positiva fluirá del Vaso 5 al Vaso 1. ¿Cuándo se detendrá este proceso? Cuando las concentraciones se equilibren en los 5 Vasos.
¿Cuál Vaso se verá más afectado por el ingreso de energía negativa? El Vaso 5 que es donde hay mayor evolución. Este recibirá la energía negativa proveniente del otro lado del velo hasta que la solución total se equilibre.

Consideremos el momento previo a que los vasos se intercomuniquen.

Tomemos nuestro ejemplo de 5 vasos comunicantes; cada uno de ellos representa un espacio-tiempo (Grecia, etc.) que se halla separado por la membrana interdimensional en el planeta Tierra en 3D.
Consideremos que en cada espacio-tiempo se van reuniendo “piezas” de un rompecabezas “inconsciente” que nuestra alma, conociendo el juego y el diseño completo, pactó simultáneamente de uno a otro lado del velo de la ilusión de la 3D.
El universo es económico.
La energía 4D es única.
Los aprendizajes son comunes a los distintos espacio-tiempos.
Cuando el aprendizaje es kármico todos nuestros yo multidimensionales que están aprendiendo lo mismo, nos reunimos en «una sala virtual» (como de chat) para aprender la misma lección. A uno y al otro lado del velo de la ilusión de la 3D se van reuniendo las piezas A, B, C y D, tomadas como ejemplo en estos casos.

Vaso 1: 
La persona (A) cree estar en Grecia siendo esclavo de (B). Estando allí, tiene como símbolo de su esclavitud un aro de hierro alrededor del cuello (C) (valor 4D es un símbolo de dominación). Trabaja para su amo, cuidando a su carro de guerra (D) (valor 4D es un utilitario indispensable para B).

Vaso 2: Simultáneamente, en la misma sala virtual, las energías A y B también están juntas con C y D, pero ven nada más que lo que está en su vibración; no son conscientes de los otros espacio-tiempos que coexisten.
A se ve (en otra dimensión) como padre de B.
B es su hija. La energía 4D que los une es igual a la existente en el Vaso 1: B domina a A.
B es una hija dominante y poderosa.
B tiene un caballo (C) al que ama. Este caballo es un elemento —en el juego— con valor 4D: afectivo para B.
Energía D: la caballeriza. Este es un símbolo que nuclea la energía 4D presente en la amenaza constante de B a A de ser arrojado a la calle por incapaz.

Vaso 3: Continuemos en la misma sala virtual con las mismas energías, pero en otro espacio-tiempo.
A se ve como inca, delante de uno de los hombres de Cortés (B), en Perú.
C El símbolo de su sumisión es el no poder realizar el rito a sus momias (comían y bebían con ellas, cosa que espantaba a los españoles que las hacían enterrar hasta que las destruyeron).
D los caballos (factor 4D como símbolo de poder del conquistador, factor determinante en la conquista).

Vaso 4: Recordemos que todo coexiste, que las energías se están uniendo, juntando piezas hasta alinearse para comenzar el juego de Karma.
>La energía A se ve a sí misma como la hija de un hombre violento y abusivo (B).
>La energía C es un anillo que le dejó su madre antes de morir (valor 4D de sumisión al padre).
>La energía D está representada por una máquina de coser a pedal que B utiliza para mantener la familia (valor 4D: necesario para la subsistencia).

Vaso 5: Nuestro Hoy.
La energía A conoce a B y se sienten atraídos.
B es una pareja dominante, pero el amor malentendido oculta emociones (Ego/niño interior las conoce. Es el que tiene miedo) desde el otro lado del velo.
Se van a casar.
B tiene un auto que usa para trabajar (D).
Falta el elemento C.
Observar que en los 5 espacio-tiempos la energía que subyace es el amor-odio.

El patrón mental que los une a A y B en todos los espacios-tiempo es la inseguridad. Están reunidos en esta «sala virtual pentadimensional» representada en nuestros 5 vasos comunicantes. Ambos son inseguros.

Lo que varía de uno a otro, es el mecanismo de defensa: desvalorización, soberbia, dominación.

El juego comienza cuando se reúnen las piezas en los cinco espacio-tiempo-vida.
La pieza faltante es la C en el vaso 5. Un símbolo de sumisión o de dominación. En este espacio-tiempo-vida, ese símbolo será la sortija de casamiento. Todo comenzará cuando se casen.

Si cancelo la energía transmutándola en Amor Incondicional, no activo otro contrato álmico, otro aprendizaje que mi alma grabó en el Plano Azul Original y para lo cual estableció contratos con otras almas para darme la oportunidad de aprender.

Si no aprendo, amando incondicionalmente, y simplemente, me separo (en el vaso 5) porque no tolero la agresión e inmediatamente, sin sanarme, sin darme tiempo para reparar mi energía, alineándome con la Fuente de Amor Divino Dios, activo otro contrato.

Busco entonces, otra pareja para que aporte mi energía faltante. Desde la energía, cuando no nos alineamos con la Fuente, somos como vampiros energéticos, ávidos de energía.

Por eso “el amor” (con minúsculas) es ciego. Veo energía. No al ser 3D y 4D. Veo la energía 4D que me falta.

Ese es el motivo por el cual, cuando mi energía se completa porque logro “el objeto de mi deseo”, comienzo a ver los defectos. “Dejé de estar ciego” y empezaron los problemas. Me separo. “Me rompió el corazón”. “No era lo que creí”.

No, no es cierto.

Vi lo que quería ver. Vi la energía que me faltaba.

El otro, cuando se va, simplemente se llevó su energía y yo me quedé con la mía. No me engañó nadie. Yo me engañé porque ví la energía teñida de karma y no puedo discernir por mi desconexión con el Espíritu.

Vi lo que quería ver. Vi la energía que me faltaba.

El otro, cuando se va, simplemente se llevó su energía y yo me quedé con la mía. No me engañó nadie. Yo me engañé porque ví la energía teñida de karma y no puedo discernir por mi desconexión con el Espíritu.

Cómo transmutar el karma en el aquí y ahora

El objetivo es la liberación y la “comprensión del juego”.

Es amar incondicionalmente, sabiendo que el otro está actuando para mí el peor de los roles para que yo aprenda.

Cuando comprendo, me libero y soy capaz de generarme aprendizajes cada vez más positivos, integrando el miedo al yo y superando en este caso la desvalorización o la necesidad de dominar. Sea cual fuere el polo que yo haya elegido para aprender del patrón mental de la inseguridad, a encontrar el Espíritu.

Cuando se reúne la última pieza equilibrando las cinco dimensiones, las membranas se vuelven permeables y el juego comienza.

La energía fluirá libremente por gradiente de concentración de un lado al otro lado del velo, tal como se explicó al comienzo, y desencadenará el aprendizaje kármico disolviendo la ilusión de que “todo está bien”.

La energía 4D negativa de la pentadimensionalidad irá hacia donde haya mayor evolución para ser transmutada. Cuando hay mayor evolución, existe la posibilidad de comprender, amar sin posesión, incondicionalmente y liberar (desapego).

Esta transmutación se produce ya sea por encontrar a Dios o aprendiendo a desapegarme de los vínculos adictivos a personas. Mi alineación con la Fuente de Amor Divino Dios permite que Dios me sostenga y no el dolor. El vaso 5 el Hoy, mi Hoy, se llena de Amor Incondicional y transmuta, equilibrando la energía negativa de la pentadimensionalidad abierta. Los cinco vasos se positivizan por el ingreso de energía positiva en mayor cantidad.

Eso es la Ascensión en principio: Limpiar la multidimensionalidad, activando la pentadimensionalidad abierta.

Ahora bien.

¿Es necesario que conozca mis vidas pasadas para hacer esto?

Pues no.

Este mismo hecho se ha dado en mi propia vida de forma repetitiva en distintos momentos.

Supongamos un ejemplo en que lo mismo ocurre en mi hoy, tal como se manifestó en el vaso 5 en el caso anterior.
>Vaso 4, con mi jefe en el trabajo.
>Vaso 3, con mi primer novio.
>Vaso 2, con un profesor en la escuela secundaria.
>Vaso 1, con mi padre.
Patrón mental: Inseguridad. Mecanismo de defensa: desvalorización.

¿Cambié de vida?
No. Estoy en el hoy, en esta existencia. En ella replican sucesivas historias de distintos espacio-tiempos, en los que la energía parece repetirse siempre.

Si aprendo y me permito amarme a mí mismo, alineándome con la Fuente de Amor Divino Dios, el Amor Incondicional ingresa a mi vida, me libero y transmuto la energía 4D.

Curiosamente, como el Universo es económico, mientras que esto ocurre en esta célula de tiempo, nuestro Hoy, si tengo éxito, comienzo a liberar Amor Incondicional para ir limpiando los otros espacio-tiempo-vida de la pentadimensionalidad abierta.

Lo que ocurre es que ya no hay tiempo para esto. Esto lo deberíamos haber hecho en los años anteriores. Ahora se requiere un tratamiento eficaz y urgente.

Se debe trabajar sobre las pentadimensionalidades, en agujeros de gusano del hiperespacio. Si nos sanamos, liberamos nuestras energías atrapadas en ciclos repetitivos y simultáneamente liberamos “la presión sobre Gaia”. Simple economía del Universo.
Si no hago nada, activo otro contrato.

En escritos anteriores en que hablé del laberinto del karma, así como tiempo atrás la metafísica tradicional nos explicaba, cuando un aprendizaje no se resuelve, cada vez se dificulta más el resolverlo.

¿A qué se debe esto?

A que si, por ejemplo, en el vaso 5, simplemente lo soporto o me separo sin hacer nada para cambiar mi relación con esta energía, activo otros contratos en el Aquí y el Ahora con otras almas para aprender y sigo acumulando energía 4D negativa sobre mí, sobre mis otros yo multidimensionales y sobre Gaia. No lo olvidemos: Somos Uno también en 4D.

La energía negativa de la pentadimensionalidad abierta sigue fluyendo hacia el vaso 5, porque las piezas del rompecabezas están completas. Por cada nueva situación, se activa otra pentadimensionalidad. Esto agrava el cuadro, incrementando la negatividad.

El peso kármico se abalanza hacia donde puede ser transmutado. Por eso es que, habiéndose acelerado la vibración de nuestro hoy por la Ascensión planetaria que disuelve vibracionalmente las membranas entre un espacio-tiempo y el otro, ocurre lo que se ve hoy en las vidas de las personas: Las relaciones y situaciones interpersonales parecieran agravarse sin fin.

Ahora bien, para protegerse de esto, tenemos un poder inconsciente: generar una burbuja psíquica que nos aísla, que nos saca del tiempo deteniéndonos en un momento.

Así se dan casos de gente que perdió su trabajo hace años y vive hoy como si la hubieran despedido ayer. Se lamenta tanto por haberlo perdido como por no poder conseguir otro. Reemplazó la pérdida en 3D por la energía 4D del dolor.

Otro ejemplo es de la señora viuda, que recrea la energía de su marido muerto, reteniendo su ropa y todo “tal cual como él lo dejó” y hasta habla con su retrato: retrocedió el reloj del tiempo cuartodimensionalmente a un momento previo a su muerte. Como la energía 3D no está porque él ya no está físicamente, la reemplazó por otra energía 3D (fotos, ropas, etc.)

Este tema lo trataremos más profundamente en el escrito 4.

El problema actual es que las “burbujas psíquicas” están colapsando. ¿Por qué?
El escudo psíquico de defensa perfecto en la 3D es inútil en la Tierra en ascensión.

La vibración ondulatoria en expansión en que nuestro planeta ha ingresado por su cambio de órbita, alineándose con el gran Sol Central, Orión/ Sirio, hace que la negatividad generada por nosotros mismos en la multidimensionalidad deba ser limpiada ¡ya!

Lo hacemos por libre albedrío o por libre albedrío padecemos los efectos.
Solo energía de alegría, fe, esperanza de todo lo bueno y positivo de todos los rayos cósmicos puede cambiar lo negativo que generamos en esta y en otras células de tiempo.
Se nos pide hacer este trabajo ¡ahora!
Ya no hay tiempo de decir, y bueno… cuando los chicos crezcan o cuando me jubile…

Ese es nuestro libre albedrío.

Elegimos a cada momento, generando nuevos futuros posibles.
No nos quejemos de nuestra suerte si no hacemos nada para cambiarla. Tampoco generemos más miedo (energía 4D negativa). Solo hagamos.

Manifestemos los dones del Espíritu y demos vuelta a nuestra historia.
Uno a uno, haciendo su propio trabajo, por vibración, arrastraremos a “aquellos que nos fueron asignados”.
Pero no pidamos a otros hacer por el mundo un lugar mejor y miremos que otros generan guerras y destrucción cuando nosotros las generamos en nuestra propia vida.

Y si en esta célula de tiempo yo “me considero un buen tipo”, pero no pasa nada, mi vida sigue una inercia de “ni”, soy un tibio. O bien todo se ha detenido. Demos gracias. Solo nos están dando tiempo de hacer, antes de que la burbuja de nuestro hoy colapse. Cuando eso ocurra, lo que está del otro lado del velo y que yo desconozco, se abalanzará sobre mí de mil formas posibles en mi realidad 3D.

No es época de tibios.

Es época de elecciones y de Amor Crístico como nunca antes se vio. Estar del lado del Cristo significa Acción. Significa ser consciente de nuestra multidimensionalidad.
Significa ser uno en intención conmigo mismo para luego ser uno con otras almas.

Hacer el proceso al revés es una falacia.

Un abrazo de Luz
Brinda Mair

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Multidimensionalidad · Etiquetas: ascensión, karma, multidimensionalidad

La Nueva Tierra está aqui

La Nueva Tierra está aquíLa Nueva Tierra no se revela a todos. Actúa como los sistemas de cajas de seguridad más sofisticadas, que solo responden a un sonido exacto. Cierto es que la Nueva Tierra está aquí, pero únicamente quienes vibran en su tono pueden atravesar el umbral para acceder a ella. Quienes no, siguen atrapados en la tercera dimensión: el mundo físico.

Cuando buscamos en la tercera dimensión el camino del espíritu, muchas veces estamos parados en el borde del umbral de la Morada del Padre, pero no lo vemos.

Preguntamos: “¿Dónde está?”. Y está a nuestro lado, pero no nos es posible descubrir su entrada. Ella solo es visible a los niños internos sanos de corazón. Si el niño está herido, tendrá tanto dolor que no podrá jugar ni descubrir la puerta secreta que los elementales del bosque conocen bien.

O, si la vemos, tenemos miedo de traspasar el umbral porque, en algún punto, sabemos que nunca más podremos volver a ser como éramos.
¡Y por cierto que tenemos razón!

Los apóstoles del Cristo lo supieron al seguirlo. Y nosotros, nuestro ser inferior, también lo sospecha. Por eso, aunque lamentamos no iluminarnos, si pudiéramos dar un paso al costado de nosotros mismos, clarificaríamos lo que sabemos, pero que no nos atrevemos a aceptar.

Para atravesar el umbral de la Nueva Tierra debemos dejar atrás nuestras cargas y apegos, y seguir adelante. Eso podría significar dejar incluso a quienes amamos condicionalmente. Si comprendiésemos realmente, nada nos detendría en nuestra intención de seguir al Cristo.

Aun con nuestras pobrezas internas, somos como el hombre rico que quiso seguir al Cristo, pero no pudo dejar sus posesiones.
Cuando atravesé esa etapa, mi alma me reclamaba: “Tienes miedo de dejar que entierren a un muerto. Te estás aferrando al arcón de los recuerdos. Deja de cargar lo que ya no debe ser cargado. Si no lo haces, la Fuente no se abrirá y todo lo que te está reservado no podrá llegar hasta ti”.

Y yo… no sabía de qué me hablaba. Creía que ya no tenía nada más que soltar en la 3D. ¡Cómo me costó darme cuenta!

Lo que cargaba no se veía en 3D ni en lo que alcanzaba a percibir en 4D. Ya no llevaba sobre mí familia, posesiones ni creencias heredadas. Había hecho tantas técnicas de perdón, renacimiento y liberación… y sin embargo, seguía igual.

Había más, pero ¿dónde buscar?

Mi alma insistía. Como ya había encontrado el canal para comunicarse conmigo, le pedí ayuda, y la asistencia llegó. Descubrí que cargaba odios, culpas, frustraciones y miedos de mi padre, mi madre y mis abuelos. Por amor, inconscientemente los hice míos y viví sus aprendizajes no resueltos como si fueran propios. Continuaron sus vidas. Mi vida no fue mía hasta que tomé conciencia de eso.

En distintas etapas, reviví desde mi arcón de recuerdos lo que ellos habrían vivido, como si estuviera rindiendo un examen invisible, sin darme cuenta de lo que hacía. Era tan sutil, tan difícil de ver desde mi visión de aquel momento, que hubiera sido imposible lograrlo sin la guía de mi alma, que nunca olvidó el camino del Plano Azul Original para regresar al espíritu.

Si no hacemos este trabajo profundo y solo retiramos “lo evidente”, no lograremos más de lo que ya alcanzamos.

En nuestra casa, limpiamos con esmero, pero no pensamos en los habitantes invisibles (microbiológicamente hablando). Desde 3D, “la casa está impecable”, aunque el agua potable contenga niveles de microbios “aceptables”. Así también ocurre en nuestro cuerpo energético: cargas, bloqueos y polaridades negativas permanecen invisibles mientras estén dentro de lo “tolerable”.

Sin embargo, no nos permiten avanzar. Responden a implantes de limitación aún activos. Cuando superan ese nivel, los detectamos, igual que los microbios que nos enferman. Mientras tanto, los llevamos como parte de nosotros, tan nuestros como los ectoparásitos de nuestra piel.

El Universo local, al ascender, provoca que debamos mutar aunque nos resistamos. Incluso si estamos anclados en un rango vibracional, el cambio planetario nos impulsa hacia la Nueva Tierra. Y cuando el cambio no es voluntario, el ser inferior entra en crisis.

Durante tanto tiempo cargamos parásitos psíquicos, los mismos que ocasionan jaquecas, malestares estomacales o tensiones energéticas. No nos matan, pero nos desgastan. Sin embargo, para atravesar el umbral del Alfa y el Omega, el Agujero de la Aguja, el umbral donde el Cristo nos aguarda, debemos pasar sin ellos.

“¿Cómo puedo verlos si me siento limpio?” Aumentando la resolución de nuestros lentes internos, desarrollando la visión espiritual.

Si aún no tenemos desarrollada esa visión, es porque tememos ver algo que preferimos desconocer. Nuestro Ego/Niño Interior lo sabe: mientras pedimos “videncia”, internamente susurra “no la quiero”. Y si la tuviéramos, podríamos sufrir al ver caer las máscaras de quienes nos rodean… y también la nuestra. El impacto puede ser tan grande que podría enfermarnos.

Como mecanismo de defensa, bloqueamos. No vemos nada, no escuchamos a nuestros guías. Y seguimos detenidos en un “tiempo sin tiempo”, esperando…

Esperando simplemente iluminarnos y aceptar. Aceptar a los demás tal como son, y aceptarnos a nosotros mismos con nuestras limitaciones. En el instante en que ocurre esa aceptación profunda, casi sin darnos cuenta, se nos abre la oportunidad de atravesar el umbral de la Nueva Tierra.

Y amamos a nuestro Ego/Niño Interior, comprendiendo su resistencia a soltar la materia.
¿Desaparecemos de la tercera dimensión? Para algunos sí, porque nos volvemos vibracionalmente invisibles para ellos.

¿Soledad entonces? Tampoco: llegan nuevas almas en sintonía con nuestra vibración.

¿Morimos acaso? En cierto modo, sí: muere la identidad basada en creencias limitantes. Morimos a lo que creíamos ser; nace lo que somos en verdad.

Y todo cambia.
Y nos encontramos.
Y sabemos quiénes somos.

Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con Amor Incondicional,
Brinda Mair

Fecha de publicación original: 08/01/2003


Escrito por Catalina Rina · Categorías: Ascensión planetaria, Blog · Etiquetas: camino espiritual, multidimensionalidad

  • Aviso Legal
  • Cookies
  • Privacidad
  • Tienda
  • Mapa de sitio

Todos los derechos reservados © 2001–2026 · Canalizandoluz.com · Registrado en Safe Creative · Whatsapp Administración +34 645163986 · Log in