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Tus dones del Árbol de la Vida – Estudio personal

dones del árbol de la vida, árbol de la vida personalDones del Árbol de la Vida: recibe un estudio personal y sesión con palabras de poder para activar tus dones que el Padre Madre Dios nos ha dado. Algunos de ellos, nunca llegaremos a manifestarlos. Regálate la oportunidad de recuperar los dones de tu Árbol de la Vida que el karma apartó de ti. Potencia aquellos que ya manifiestas en cierto grado y cambia tu vida.

Estudio de Ángeles tutelares y sesión para recibir palabras de poder con Brinda por videoconferencia.

Recibirás, a través de un estudio personal, el conocimiento de los principales dones o poderes que has traído a esta vida y que provienen de tus Ángeles tutelares. En el estudio obtendrás por escrito la descripción de los dones que puedes recuperar y, en la sesión, recibirás los sutras o palabras de poder que te permitirán activarlos.

Este conocimiento, cuyo origen está en la Cábala hebrea, se potencia con una palabra de poder recibida del Corán, integrando así enseñanzas de diferentes tradiciones.

Si lo deseas, podrás ir armando el universo completo de tu Árbol de la Vida personal en sucesivas sesiones, para cosechar sus frutos tramo a tramo.

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Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Herramientas de Ascensión · Etiquetas: Cábala hebrea, Palabras de poder

Los frutos de Dios

Los frutos de Dios, esencias angélicasLos frutos de Dios contienen las esencias angélicas y dones del árbol de la Vida, revelando la vibración crística para alcanzar plenitud y propósito. Los frutos de Dios se hallaban en el jardín del Edén. Allí se encontraban dos árboles: el del Bien y del Mal y el árbol de la Vida. Mientras que en el Árbol de la Vida estaban todos los frutos, esencias y dones que el Hombre poseía en el Paraíso, el fruto prohibido se encontraba en el Árbol del Bien y del Mal.

Cuenta la Biblia que, al perder el Paraíso por comer del fruto prohibido, el hombre también perdió la gracia de acceder a los frutos de vida y fue condenado a abandonar el Paraíso y a ganar con esfuerzo lo necesario para vivir, aquello que hasta ese entonces le era dado por Gracia al compartir la abundancia del Padre.

Se le dijo al Hombre que solo el fruto del Árbol de la Vida le devolvería el Paraíso perdido… Pero ¿cómo recuperarlo si se había desvanecido la entrada al Paraíso que guardaban los almendros etéricos?

Gracia de dioses que se burlan del hombre ciego de espíritu.

El árbol que no podía encontrar más y que buscó inútilmente en el mundo fue ocultado dentro del mismo hombre, en su cuerpo energético.
Sus frutos, esencias y dones también están en él.
Solo creciendo espiritualmente y equilibrando el Bien y el Mal en sí mismo —que el Árbol del Conocimiento del cual había comido le había abierto— podría ver la Gracia de dioses oculta en su interior.

¡Burla Divina!
¡Gracia de Dios!
Somos árbol y hombre.
Hombre y Universo.
Hombre y Dios.
Todo en uno.
Todos en el UNO.

Al reconectar con estas esencias angélicas, el hombre recuerda su naturaleza divina y despierta la sabiduría oculta en su interior.

Esta historia biblica tiene un contexto energético.
Las esencias dones del arbol de la Vida estan presentes en nuestro cuerpo multidimensional con distintos grados de incidencia. Por consiguiente, también los tenemos en nuestro campo energético en nuestra vida de hoy.
Tal como un arbol de la Tierra, nuestro arbol de la vida propio tiene semillas, germina, da frutos, podemos cosechar y volver al Padre a través de el.
Hablemos de los dones que guardamos sin siquiera sospechar su existencia.

Las esencias dones en el estadio semilla, son los talentos que el Padre nos dio y con los que hemos venido a este espacio tiempo, que debemos hacer multiplicar usando de abono nuestros cuerpos inferiores, nuestro físico. Estas esencias estan ligadas a la capacidad de aprehender nuestra realidad inmediata. La Ley del ritmo indica que el período mejor para hacerlo, llega hasta los 28 años.
Demos un ejemplo: supongamos que tenemos la semilla de la esencia don “renombre”. Venimos a trabajarla. De pequeños puede que seamos “renombrados” por algún hecho de nuestra personalidad. Tal vez porque seamos buenos alumnos o porque siempre nos reprendan.
Si la esencia crece con nosotros y adquirimos virtudes, al crecer daremos frutos de las esencias que tengamos en nuestro campo energético y si damos el tono, seremos “renombrados”.

Las esencias dones en el estadio germinación son aquellos talentos que podemos hacer desarrollar con mas facilidad pero que no estan arraigados aun en este espacio tiempo.
Vibran en la frecuencia inferior, mas proxima a la realidad 3D de nuestro Plano Azul Original.
Las esencias de este período se integran a nuestro campo energético a partir de las múltiples experiencias de aprendizaje que nuestra Alma y Los ángeles del Destino, grabaron en nuestro Plano Azul Original para este espacio-tiempo. Nuestro Nombre Secreto nos ayudara a superar esas experiencias de aprendizaje y a atravesar el Alfa y el Omega de cada uno de ellos que los Elohims, frecuencias constructoras de Universos (realidades) crearon para darnos la oportunidad de aprender. Asi nuestra plantita esencia don crecera hasta fortalecerse enfrentando la marea cuartodimensional (4D) del Astral planetario, soportando las inclemencias producidas por los elementos, hasta alcanzar vibración cristica y crecer.

En este momento, no solo integraremos esas esencias dones germinación sino también las esencias dones fruto porque habremos aprendido y crecido espiritualmente.
Las esencias-dones fruto vienen con nosotros a este espacio-tiempo, ya formadas y fortalecidas como recompensa de otros espacios tiempo donde la esencia ya se trabajo y que estan ligadas a este mismo espacio-tiempo-vida, pero tal como le ocurria a la zorra de la fabula de Esopo que pese a morir de hambre no podia llegar a las uvas que la hacía desear. Eso mismo nos ocurre a nosotros. Por más que tengamos “hambre de esencia-don”, no podremos disponer de ellas hasta tanto tengamos la altura espiritual suficiente como para alcanzarlas.

Demos un ejemplo: Supongamos que tenemos la esencia-don: “Talento y fortuna” desde que nacemos. Tal vez seamos un niño prodigio, pero al crecer seamos olvidados o bien, tengamos rafagas de fortuna que se desvanecen sin comprender claramente por que ocurre.
Son excepciones y no la regla general, los que se apartan de este contexto por su propio merito y ello se debe a que en otros espacios-tiempo.
Esto se debe a que al no tener el crecimiento requerido como para alcanzar esta energía por merito en este mismo espacio-tiempo, debemos esperar que el viento “sacuda el arbol con frutos de esta esencia”, cuando caen al suelo comeremos en abundancia durante algún tiempo, pero pasado este, como no sembramos y simplemente recogimos del suelo, se acabara o se echara a perder porque cayo estando muy madura.

Deberemos entonces esperar que mas fruta madura caiga sola del arbol o bien decidirnos a crecer para poder tomarla en su punto justo y en abundancia.

El tener frutos un arbol no quiere decir que su dueño este dispuesto a compartirlos ni aun que el mismo como dijimos pueda utilizarlos para producir mas al punto que sus semillas, sus germinaciones y sus frutos den una gran cosecha como para entregar al mundo.
Cuando se alcanza este punto vibratorio se llega a la jornada de la cosecha.
La edad que señala el camino sin regreso es a los 42 años. Si no se ha logrado integrar los estadios previos hasta esa fecha, se perdera la cosecha abundante. Se sobrevivira pero no será como pudiera haber sido. ¿Qué freno este impulso arrollador de dar frutos al mundo? Pues nada más que el miedo, el viejo conocido miedo.

Las nubes cuartodimensionales de los pensamientos y de las emociones no elaboradas, congestionaran el flujo de energía a nivel físico, con el bloqueo del chacra raiz y dará por resultado el no poder cosechar en abundancia.
Esa incapacidad de poder cosechar y de dar frutos al mundo, los volvera esteriles y secara sus campos…

Muchos confundiran la cosecha con un servicio, porque no se atreveran a pensar que podian dar un tono alto y aspirar a mas. Karmicamente eligieron ponerse un tope a sí mismos y repiten frases que creen luz como si la palabra muerta guardara en si misma la vibración de la luz porque no creen, aunque lo repitan miles de veces, que la Luz también les es dada y no es Gracia de pocos y estan ciegos de espiritu.

Su Ego espiritual como mariposas de la noche que confunden la luz artificial con el sol, lo mantiene sumido en la ilusión y arrastra consigo kármicamente a otros que entran en su flujo de energía, alimentandose de ellos por desconexión propia de la Fuente.
Creeran entonces que estan cumpliendo con su misión cuando en realidad estan quemando los últimos restos del naufragio para dar algo de calor a una realidad que se desmorona.

Liberemonos de la ilusión .
Recuperemos los dones que nuestro Padre desea que manifestemos en este espacio-tiempo.
No nos alimentemos de sobras espirituales y solo busquemos al Maestro Interno.
Lo único que puede hacer el que ha caminado un poco mas del camino es mostrar los baches que encontró, pero no podrá ni deberá cargarte.
Si lo hace, si tu Ego/Niño Interior que busca sentirse amado, especial y contenido, lo busca desesperadamente para asirse a el y el supuesto maestro con minuscula lo permite, apartate antes que des otro rodeo por el Laberinto.

Por los frutos conocereis el arbol dijo el Maestro Jesús. No lo olvidemos.
La espiritualidad debe servir para vivir mejor nuestra vida.
La vida misma debe ser meditación y no un momento del día.
La conexión con tu Alma con el espiritu en ti, te debe hacer vivir el Cielo en la Tierra.

Todo lo demas es ilusión , una gigante aula virtual tridimensional creada para aprender..
Que el Espíritu nos guíe Siempre
Brinda Mair

(1) Algunos cuando me consultan me preguntan que significa cuando digo “dar el tono”.
Recordemos que los humanos somos forma, color, sonido. Todos somos como instrumentos, algunos mas afinados que otros, pero instrumentos musicales al fin. Si aprendemos a dar “el tono”. Nos “afinaremos de oido” como hacen los musicos entrenados.
Ese tono afinado nos conecta con la oportunidad, con la salida del Laberinto, justamente por sonido, por vibracion, por tono.

El conjunto de aprendizajes que atraviesan mis yo multidimensionales, unidos en pensamiento y sentimiento por la energía 4D, tiene un tono armonico. Ese tono lo da el nombre secreto por vibración producida por la voz como instrumento y también lo hace la música del alma por vibración ocasionada por armonía de instrumentos musicales.

Que el Espíritu nos guíe Siempre
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas · Etiquetas: esencias dones, Estrategia El Reino, Estrategia La Gracia, frutos de Dios

Corpus Christi

Corpus Christi, EucaristíaCorpus Christi celebra la Eucaristía instituida en la Última Cena, cuando Jesús compartió el pan y el vino con sus discípulos antes de su Pasión.

Los signos del pan y del vino, escogidos para este misterio, representan Su Cuerpo y Su Sangre. Son símbolos que nos recuerdan el gesto profundo de recibir, agradecer y compartir como Iglesia viva, como comunidad reunida en honor a Dios.

«Tomad y comed, este es mi cuerpo. Tomad y bebed, esta es mi sangre. Quien coma y beba vivirá eternamente. Haced esto en memoria mía».

En el misterio de la transubstanciación, el pan y el vino se transforman en el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Cristo.

San Juan Crisóstomo lo expresó con claridad:
“No es el hombre quien hace que las ofrendas se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo, sino la fuerza y la eficacia de la Palabra del Maestro y la acción del Espíritu Santo. Por la bendición, la naturaleza misma resulta cambiada”.

La Eucaristía es el encuentro con un Amor más fuerte que la muerte. Participar de este banquete sagrado es acoger los frutos de la redención. La presencia crística se revela en nuestro interior, manifestando el triunfo de la Verdad. Cuando recibimos la Comunión, el Cristo vivo se hace presente en cada célula de nuestro ser. Él ilumina incluso a nuestros enemigos internos, debilitándolos y venciendo con la fuerza de la Luz.

Santo Tomás de Aquino, en uno de sus himnos eucarísticos, nos anima con estas palabras:
«Quantum potes, tantum aude» —atrévete cuanto puedas a alabarle como Él merece.

El Maestro Jesús nos dejó en la Última Cena este memorial de Amor y de Fe. Ni el amor ni la fe se pueden fingir: se cultivan día a día, como una llama viva que sostiene nuestra existencia. Dios está presente en Jesucristo en este sacramento. Cuando comulgamos, se hace Carne y Vida en nosotros, abriendo el manantial del Cristo interior: la fuente de toda nuestra capacidad de amar.

✨ Feliz Corpus Christi ✨
Brinda Mair







Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas, Cristianismo, Festividades cristianas · Etiquetas: San Juan Crisóstomo, Santo Tomás de Aquino

Respiración Merkabah: Respiraciones y visualizaciones

Respiración Merkabah, Respiraciones y visualizaciones

La Respiración Merkabah es una técnica ancestral que conserva vigencia para quienes recién comienzan su camino espiritual. Se basa en la combinación de respiraciones conscientes y visualizaciones profundas. Visualiza tres tetraedros llenos de luz blanca y carga en ellos la energía del Amor Incondicional Divino.

Preparación para las respiraciones de la 1 a la 6

Imagina una estrella tetraédrica compuesta por tres pirámides superpuestas sobre tu cuerpo. Dos grandes entrelazadas: la superior con su vértice sobre la cabeza y la base por debajo del chacra raíz, y la inferior invertida con vértice en los pies y base a la altura del chacra coronario. Una tercera pirámide más pequeña, con vértice hacia la cabeza, se apoya en el hara (columna vertebral).

Existen tetraedros femeninos y masculinos según la orientación de la pirámide superior. En la masculina, la arista está hacia la parte delantera; en la femenina, la cara plana. Mantén esta visualización mientras inhalas y exhalas en la forma indicada. Todo el proceso se desarrolla en 3D.

  1. Primera respiración
    Mudra: dedos pulgar e índice unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  2. Segunda respiración
    Mudra: dedos pulgar y medio unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  3. Tercera respiración
    Mudra: dedos pulgar y anular unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  4. Cuarta respiración
    Mudra: dedos pulgar y meñique unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  5. Quinta respiración
    Mudra: dedos pulgar e índice unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  6. Sexta respiración
    Mudra: dedos pulgar y medio unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.

Preparación para las respiraciones de la 7 a la 13

Desde la séptima hasta la decimotercera respiración, el mudra consiste en unir tres dedos (pulgar, índice y medio) por las puntas. En la decimocuarta respiración cambia la posición de las manos, como se explica más adelante.

Concéntrate solamente en el tubo pránico que corre a través de tu cuerpo. Este tubo tiene un diámetro de 2 cm y recorre longitudinalmente todo el cuerpo, de la cabeza a los pies. Visualiza cómo la energía pránica desciende desde la parte superior del chacra coronario y asciende desde la parte inferior de los pies. Ambas corrientes se juntan en una esfera de energía a la altura del ombligo.

Esta continúa creciendo con cada respiración hasta la décima. En esta respiración, exhala por la boca haciendo presión con los labios. Visualiza cómo la esfera de energía pránica blanca se expande para envolver todo el cuerpo en una esfera de energía dorada.

Durante estas etapas, la práctica se sostiene gracias a las respiraciones y visualizaciones que guían la energía pránica hacia el tubo central.


  1. Séptima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo. Al inhalar, crea una esfera blanca y brillante del tamaño de una naranja.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7 (creando una esfera del tamaño de una naranja).
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  2. Octava respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo, expandiendo la esfera de energía pránica de color blanco a un tamaño de 20 a 22 cm.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7 (expandiendo la esfera a un tamaño de 20 a 22 cm).
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  3. Novena respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo. Mantén la esfera del mismo tamaño, pero vuélvela de un color blanco más brillante.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Vuelve la esfera más brillante al inhalar.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  4. Décima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo. Ahora la esfera cambia a un color dorado y crece hasta alcanzar la extensión de los brazos. Al exhalar por la boca con presión, visualiza cómo rodea todo el cuerpo.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7 (expande la esfera dorada hasta la altura de los brazos).
    Exhala con presión contando 1 2 3 4 5 6 7 (visualiza que rodea todo el cuerpo al exhalar).

Respiraciones undécima, duodécima y decimotercera: Respira por la nariz. Estabiliza la esfera dorada y aumenta su energía.

  1. Undécima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana. Es la primera respiración para estabilizar tu Merkabah.
    Inhala.
    Exhala.
  2. Duodécima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana. Es la segunda respiración para estabilizar tu Merkabah.
    Inhala.
    Exhala.
  3. Decimotercera respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana. Es la tercera respiración para estabilizar tu Merkabah.
    Inhala.
    Exhala.

Proceso del pasaje de 3D a 4D

  1. Decimocuarta respiración
    Eleva el centro de la esfera de la tercera dimensión a la cuarta dimensión de la Conciencia Crística.Mudra: una mano sobre otra, con los dedos pulgares en contacto.

    • Hombres: palma izquierda sobre la derecha, posición relajada.
    • Mujeres: palma derecha sobre la izquierda, posición relajada.

    Visualiza el flujo de prana y sube la esfera de luz dorada hasta la altura del corazón.
    Al inhalar, sube ambas manos físicamente hacia el centro del corazón.

    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Baja tus manos y relájate.

Ya te moviste de la tercera dimensión de conciencia terrestre a la cuarta dimensión de Conciencia Crística.

Concéntrate en la esfera dorada que encierra a todo tu cuerpo y en el flujo de prana que entra por tu corona (cabeza) y perineo, fluyendo hasta tu corazón. Has logrado la respiración esférica.

Ten en cuenta que la eficacia del método radica en la constancia: repetir diariamente las respiraciones y visualizaciones fortalece el campo de Merkabah y activa el Cuerpo de Luz.

Un abrazo de luz
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Ascensión planetaria, Autoconocimiento, Blog · Etiquetas: meditación, respiración esférica

La estrella pentagonal y el caminar sobre las aguas

estrella pentagonal, caminar sobre las aguas, jesús camina sobre las aguasLa estrella pentagonal y el caminar sobre las aguas nos recuerdan que las tentaciones invierten la forma sagrada y empujan al ser a perderse de sí mismo.

Durante la Séptuagésima Semana de Daniel todo conspirará para hacernos perder la fe, la paz y la armonía. Solo nos sostendrá el pedido de Misericordia y de Clemencia Divinas, que permite navegar los mares de la 4D planetaria sin hundirnos, hasta que la Fe crezca y llegue el momento de caminar sobre las aguas.

 Tengamos presente la Ley hermética de Correspondencia y apliquémosla para inferir la relación entre distintos universos de conciencia.

Cada uno de nuestros cuerpos inferiores —físico, etérico, emocional y mental—, reconocidos así por la metafísica tradicional, determina un universo de conciencia. Desde tercera dimensión, el plano físico (3D), este hecho es el más fácil de percibir: nos vemos de una forma (plano físico), sentimos de otra (plano emocional), pensamos de otra e incluso nos contradecimos (plano mental), y lo que percibimos con los sentidos, con la emoción o con la mente, nos vibra bien o mal, igual o distinto (plano etérico) respecto de lo que vemos, sentimos o pensamos.

Esto ocurre porque nuestros universos no están unificados. Cada uno es “uno en sí mismo” y no reconoce a los otros co

estrella pentagonal, caminar sobre las aguas,

mo partes del Uno, pues el velo de la ilusión refuerza la división y la separación del Uno; eso se traduce en soledad, miedo y diferencia. Todos los universos pueden unificarse únicamente en la Conciencia Crística.

Este hecho se repite en los universos kármicos —realidades paralelas a la nuestra en ascenso—, que se hallan en proceso de integrarse a la vibración del próximo estado de conciencia ascendido: el Universo de la Shekinah, también llamado “de la Paloma” o “del Espíritu Santo”.

La simplificación anterior —referida a nuestros cuerpos inferiores y a los estados de conciencia no ascendidos determinados por ellos— se realiza solo con fines didácticos.

Somos cocreadores con el Padre. Él nos hizo a Su imagen y semejanza. Si el Padre es Creador de Universos, nosotros también lo somos. Pero, al estar escindidos del Universo Padre por la caída dentro de la frecuencia del Universo del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, que crea la ilusión de separación y la repolarización en opiniones y divisiones propias de la mente, la emoción y lo físico, no alcanzamos a reconocer el poder que reside en el Uno. La oscuridad lo sabe y ha utilizado nuestra energía a través del miedo, la culpa y la duda.

Podemos repetirlo una y otra vez sin lograr dar el tono que nos reconecte, porque, para que ello sea posible, hay que entregar al Padre nuestras creaciones/hijos, tal como Él se lo pidió a Abraham.

Debemos entregar al Padre nuestras creaciones/hijos —visibles y no visibles—. ¿Cómo entregamos lo que ni siquiera vemos? Si lo viésemos o lo percibiésemos de algún modo, lo soltaríamos sin dudar, porque nuestras creaciones-hijo, fruto de malos pensamientos y malos deseos, son como monstruos que cargamos en nuestros cuerpos energéticos, tal como si fuesen fetos no natos que una parturienta se negara a dejar ir. Son creaciones fallidas que murieron en la mente sin ver la luz del mundo o, si lo hicieron, no recibieron la vitalidad necesaria: no pasaron de la infancia ni llegaron a dar frutos; o, si los dieron, fueron efímeros.

Necesitamos la certeza de que todo lo bueno que el Padre tiene para darnos —en abundancia— no suele llegarnos porque somos abundantes en basura energética 4D: la propia o la que, kármicamente, aceptamos de otros con quienes nos unen “otras vidas”. Para ellos no sabemos decir “no”, ni siquiera a sus desechos, que traen a nuestra puerta. Eso se llama ciclo kármico abierto.

La pregunta inevitable es: ¿cómo soltar lo que no vemos, pese a haberlo creado nosotros?

Soltando lo visible. ¿Qué muestra el mundo visible? Podemos comenzar a discernir qué nos sirve y qué no en las relaciones interpersonales —personales y sociales—.

Hoy existen muchas técnicas para trabajar vínculos adictivos, relaciones personales conflictivas, y también para observar esos procesos en otras creaciones-hijo, como proyectos y profesiones. Sin embargo, aunque haya logros, a veces todo se reinicia, como si nada se hubiera hecho.

Para comprenderlo, acudimos a la Geometría Sagrada y al simbolismo de la estrella pentagonal, guía para caminar sobre las aguas.estrella pentagonal, caminar sobre las aguas, hombre de vitrulioEn el universo kármico actuamos en forma pentadimensional. Bastará recordar el “Hombre de Vitruvio” de Leonardo da Vinci: el cuerpo humano, en armonía, contiene las divinas proporciones. El pentágono es una de las formas geométricas incluidas en él.

Si se trazan las diagonales internas de un pentágono se obtiene una estrella pentagonal. Los pitagóricos la consideraron emblema de la perfección y del supremo saber. Ha sido asociada con el misterio y la magia. Desde esta visión, representa aire, agua, tierra, fuego y espíritu. Cuando apunta hacia arriba, el espíritu busca la Luz; cuando se invierte (pentagrama invertido), el espíritu busca la oscuridad.

Cada pensamiento o emoción que experimentamos incide sobre nuestra estrella pentagonal, alineándola —o no— con los Universos de Luz.

Cuando una persona ha trabajado el perdón y la liberación y cuenta con la asistencia de su Alma y de su Yo Superior, también necesita fortalecer la Fe para que el umbral que separa su estado actual de conciencia se abra, expandiendo su percepción (en ese instante se quita un “implante candado”). Mientras esto no ocurra, vibrará en la estrella pentagonal, sintiéndose tironeada por sus elementos en desequilibrio.

Si la Misericordia y la Clemencia Divinas la alcanzan, superará el bloqueo y habrá ganado una batalla en su lucha interna/externa, acercándose más al Oficio de Cristo y a su misión; así, sus elementos estarán cada vez más equilibrados y atraerá a su vida la presencia de la Divinidad.

Si no lo logra, la estrella pentagonal se invertirá y volverá a cocrear oscuridad.

Las tentaciones invierten la estrella pentagonal, provocando que el ser se pierda a sí mismo. Durante la Séptuagésima Semana de Daniel todo conspirará para hacernos perder la fe, la paz y la armonía. Solo nos sostendrá el ruego de Misericordia y de Clemencia Divinas, que nos permitirá navegar la 4D sin hundirnos hasta que nuestra Fe crezca y llegue el punto de caminar sobre las aguas.

Que todas nuestras creaciones viajen siempre guiadas por el Viento del Espíritu en los mares planetarios de la 4D.
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con Amor Incondicional.
En la Gracia siempre.
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Profecías de Brinda Mair · Etiquetas: estrella pentagonal, Misericordia Divina, Septuagésima Semana de Daniel, universo kármico

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