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respiración esférica

Conectar la frecuencia intraterrena con el Cuerpo de Luz

Conectar la frecuencia intraterrena con el Cuerpo de LuzConecta la frecuencia intraterrena con el Cuerpo de Luz. Activa tus chakras de ascensión y alinea tu energía con la Madre Tierra al meditar. Esta meditación permite activar el Merkabah y conectarte con la Tierra.

Ayuda en la alineación personal y en la circulación de la energía, reconectándote con la capacidad de manifestación en el mundo físico.

Te sugiero grabarla con tu voz y practicarla cuantas veces desees. Puede ser solo una. Cuando la grabes, léela tal como está escrita o bien utiliza el audio del CD de Uniendo Universos.

Si deseas activar la frecuencia sin repetir la meditación, solo debes mantralizar los lenguajes sagrados 12 veces. Así recuperarás la energía canalizada durante la meditación.

Invocación inicial

De mi Presencia Yo Soy y mi Santo Cristo Interior (o Yo Superior), invoco a las Presencias Yo Soy de todos los seres. También invoco a sus Santos Yo Crísticos (o Yo Superiores), que trabajan por la ascensión planetaria. Que podamos comunicarnos desde nuestras Presencias y Santos Yo Crísticos (o Yo Superiores), sin que intervengan nuestras personalidades. Doy gracias porque ya está hecho.

Y desde nuestras Presencias y Santos Yo Crísticos (o Yo Superiores), invocamos a nuestros ángeles que siempre nos acompañan. También a nuestros guías (los conozcamos o no) y a nuestros maestros (nombrar a los maestros ascendidos que estés acostumbrado a llamar).

Invocamos a la Gran Hermandad Blanca, a las hermandades intraterrenas y a todos los seres que trabajan por la Ascensión Planetaria. También al Cristo Jesús, a Sananda, el Cristo Cósmico, y al Padre Madre Dios. Que colaboren conmigo en mi deseo de vibrar en el amor incondicional y cumplir así el plan divino en la Tierra.

Doy gracias porque ya está hecho.

1.er paso: serenar la mente. Inhalo so, exhalo hum. Si mi mente se distrae en cualquier momento, vuelvo al so-hum.

2.º paso: visualizar una esfera de luz dorada tan grande como la habitación en que me encuentro.

3.er paso: invocamos a las presencias femeninas que forman cuatro pilares de luz blanco plateada. Puedo reemplazar estas presencias por seres de mi afinidad. Se sugieren:

  • Madre (Virgen) María.
  • Maestra Palas Atenea, señora de la verdad.
  • Maestra Kuan Yin, señora del perdón y la misericordia divinos.
  • Maestra Maya, guardiana del portal de Erks, u otra maestra que represente a la Madre Tierra.

Se unen los cuatro pilares, formando una plataforma de luz blanco plateada por debajo y un domo de luz blanco plateada por arriba.

4.º paso: visualizar un rayo dorado que viene del cielo hasta la Madre Tierra. Invoco a las presencias masculinas del Cristo Jesús, Sananda, el Cristo Cósmico, el Buda Gautama y el arcángel Miguel.

Pido al arcángel Miguel que, con su espada de luz azul, corte y libere, corte y libere, corte y libere toda energía negativa. Que la libere sobre mí, debajo de mí, a mi derecha, a mi izquierda, por delante, por detrás. Y en mí, y en mí, y en mí. Ellos se ubican rodeando el tubo de luz dorada central, espalda con espalda.

5.º paso: abro mi corazón al amor incondicional divino con un rayo de luz dorada hacia ese tubo central. Me siento en perfecta unión con todos los seres que están unidos conmigo en esta intención.

6.º paso: activo mi Merkabah de la forma que sepa. Si no sé hacerlo conscientemente, digo así:

Pido a mi elemental del cuerpo, a mi Yo Superior y a mi amada Presencia Yo Soy que pongan a rotar mi Merkabah. También lo pido a mi Yo-Dios, el Dios en mí. Que lo mantengan rotando hasta alcanzar la velocidad de Dios, eternamente. Doy gracias porque ya está hecho.

7.º paso: respiro esféricamente. Visualizo el tubo de prana. Un tubo de dos centímetros de ancho, como un tubo de luz fluorescente, que va desde mis pies al chakra coronario.

Voy a respirar de forma esférica. Eso quiere decir que, con la intención, inhalo aire por mi chakra coronario y por el ingreso del tubo que está a mis pies. Llevo el aire hacia el corazón. Al exhalar, hago que el aire siga el sentido inverso. Repito esto hasta que incorpore esta respiración sin esfuerzo.

8.º paso: activación de todos los chakras con la energía de la Madre Tierra. Visualizo el cristal del centro de la Tierra. Siento cómo, desde el cristal, la Madre Tierra me envía su energía hacia mis pies.

Visualizo mi conexión Tierra, 20 centímetros por debajo de mis pies, como una esfera de cristal líquido de color celeste transparente. La energía de la Madre Tierra, de color blanco plateado, fluye hacia ella. Ingresa desde mi lado izquierdo hacia la derecha y la envuelve. La hace rotar, cargándola, activándola, reenergizándola, conectándome con la Tierra.

La energía sigue subiendo por el lado izquierdo de mi cuerpo hasta los chakras de los pies. En ellos visualizo una esfera de cristal líquido de color celeste, similar a la anterior. La energía ingresa por el lado izquierdo de la esfera de los chakras de mis pies, hacia la derecha. La recarga, la activa, la reenergiza y me conecta con la energía de la Madre Tierra.

Otra vez, la energía continúa subiendo por el lado izquierdo de mi cuerpo hasta los chakras de mis rodillas (*). En ellos visualizo una esfera de cristal líquido de color celeste, similar a la anterior. La energía ingresa por el lado izquierdo de la esfera de los chakras de mis rodillas (*), hacia la derecha. La recarga, la activa, la reenergiza y me conecta con la energía de la Madre Tierra.

Visualizo cómo la energía continúa subiendo por el lado izquierdo de mi cuerpo hasta el chakra raíz, de color azul zafiro (*). En él visualizo una esfera de cristal líquido. La energía ingresa por el lado izquierdo de la esfera de mi chakra raíz (*), hacia la derecha. Lo recarga y lo activa, nutriéndome y reenergizándome con la energía de la Madre Tierra, de color blanco plateado.

Repito el proceso anterior, anclando la energía de la Madre Tierra en cada uno de los chakras con una esfera de cristal. La hago girar de izquierda a derecha, como si se moviera sobre el lado izquierdo de mi cuerpo hacia el derecho. Imagino este proceso como un sistema de poleas que van trayendo «baldes» de energía a cada piso.

Luego del chakra raíz, continúo con:

  • 2.º chakra: el chakra umbilical, de color verde esmeralda.
  • 3.er chakra: el plexo solar, de color amarillo naranja.
  • 4.º chakra: el chakra cardíaco, de color rojo.
  • 5.º chakra: el chakra del timo, de color aguamarina.
  • 6.º chakra: el chakra de la garganta, de color azul eléctrico.
  • 7.º chakra: el chakra del tercer ojo, de color violeta.
  • 8.º chakra: el chakra coronario, de color blanco.

Al llegar al 9.º chakra, digo:

La energía de color blanco plateado, proveniente de la Madre Tierra, continúa subiendo por el lado izquierdo de mi cuerpo. Fluye constantemente desde el cristal del centro de la Tierra, nutriéndome, recargándome de energía, reenergizándome… Ahora ingresa a mi 9.º chakra, la flor de loto electrónica de color plata aperlada, la entrada cósmica. Visualizo una esfera de cristal líquido sobre ella, envolviéndola.

La energía ingresa por el lado izquierdo de la esfera de mi 9.º chakra, hacia la derecha. Lo recarga y lo activa, nutriéndome y conectándome con la energía de la Madre Tierra, de color blanco plateado. Esta energía me permite activar mis chakras de ascensión y trascender el plano de la tercera dimensión. A través de la serenidad del espíritu, disuelve las ilusiones de los espejismos y de «lo aparente» que rodean a esta dimensión.

Solo en la paz y en la armonía del espíritu se disuelven los velos de la ilusión.

Ahora la energía de color blanco plateado, proveniente de la Madre Tierra, continúa subiendo por el lado izquierdo de mi cuerpo. Llega hasta mi 10.º chakra, la estrella de cuatro puntas dorada, la entrada planetaria. Su energía me permite disolver la ignorancia que se opone a la sabiduría.

Para ello, utiliza como herramientas el discernimiento y la intuición, que me permiten descubrir la verdad. Así puedo extraer el conocimiento, que es la esencia de la sabiduría. Esta irradia su luz en el templo interior del alma, iluminándome.

Visualizo una esfera de cristal líquido sobre ella, envolviéndola. La energía ingresa por el lado izquierdo de la esfera de mi 10.º chakra, hacia la derecha. Lo recarga, lo activa y lo reenergiza, conectándome con la energía de la Madre Tierra, de color blanco plateado.

La energía proveniente del cristal del centro de la Tierra ingresa ahora en la esfera del 11.º chakra. Es el manto de la Virgen María, de color azul pálido aperlado, la entrada intergaláctica. Siento cómo la energía del manto de la Madre me envuelve. Me permite ver lo vano de los poderes que el hombre ha dado a lo que existe en la tercera dimensión.

Esta energía me esclarece y me ayuda a usar la herramienta de la voluntad. A medida que se manifieste, me permitirá tener dominio sobre mis acontecimientos, mis circunstancias y mi propio destino. Visualizo cómo la esfera de cristal líquido que envuelve a este chakra se vuelve del más hermoso color azul pálido aperlado. Se recarga, se activa y se reenergiza con la energía proveniente de la Madre Tierra.

En este flujo constante, la energía sigue su paso ascendente desde la Madre Tierra. Ingresa ahora a la esfera de mi 12.º chakra, la cascada rosa rosada aperlada del Cristo. Siento cómo esta energía desciende desde mi 12.º chakra hacia todos mis chakras. Los recarga, los activa, los sana y los reenergiza con la alquimia disolvente del amor incondicional divino.

Siento esta energía como una caricia de energía que impregna todos mis cuerpos, recargándolos, sanándolos, reenergizándolos.

Por último, la energía blanco plateada continúa ascendiendo por mi lado izquierdo hasta el 13.er chakra, de color opalescente aperlado. Activa su esfera de cristal. Me conecta con mi Yo Superior. La energía opalescente aperlada, un blanco muy especial, inunda todo mi ser. Su vibración me permite superar la dualidad y aumentar mi visión interna.

Permito que esta energía impregne todos mis cuerpos, interpenetrándolos. Puedo verme a mí mismo en una imagen perfecta de tono aperlado translúcido. A medida que inhalo y exhalo lentamente el aire en forma esférica, permito que esta energía se apropie de mi ser. Me veo como un ser de luz de trece chakras.

9.º paso: visualizo mi conexión arturiana con una esfera en Arcturus. Imagino que el proceso continúa una vez más, en el flujo ascendente desde la Tierra, restableciendo mi conexión Tierra-Arcturus.

10.º paso: mantralización de los lenguajes sagrados: egipcio, tibetano, chino, hebreo y sánscrito. Estos lenguajes permiten la integración de los cuerpos energéticos y su alineación con la frecuencia galáctica (Clave de Enoc 1-1-0).

Imagino que, desde Arcturus, los códigos ideográficos de los lenguajes sagrados, como letras vivas, comienzan a descender hacia mí. Descienden en forma espiralada, ingresando desde el 13.er chakra hasta la conexión Tierra y al cristal del centro de la Tierra.

La energía desciende en sentido inverso a como subió. Esfera por esfera, a nivel de cada chakra, la energía ingresa por mi lado derecho hacia el izquierdo. Activa cada chakra, lo abre y lo expande hasta llegar así al cristal del centro de la Tierra.

La armonía que se siente en este proceso es muy grande. Puedo hacerlo durar todo lo que quiera mientras mantralizo lentamente los cinco lenguajes sagrados:

  • Amén-Ptah (egipcio).
  • Powa (tibetano).
  • Kuan Yin (chino).
  • Gabriel (hebreo).
  • Buda (sánscrito).

11.º paso: activación del Cuerpo de Luz (Merkabah) de la Tierra. Me visualizo sobre el planeta en una imagen similar al Principito de Saint-Exupéry. Visualizo mi cuerpo de luz totalmente expandido y del más hermoso color blanco aperlado, opalescente aperlado.

Soy el dueño de mi planeta. Siento que lo amo y que él me ama. Cuando active mi cuerpo de luz, haré partícipe del mismo a mi amado planeta. Digo: «Merkabah, actívate. Fase de sellar, disco, expándete».

Imagino cómo mi campo energético se expandió aún más, abarcando toda la Tierra, que se transforma en una estrella de color opalescente aperlado. Nace una nueva estrella en el firmamento. Imagino a la galaxia entera y a esta nueva estrella iniciar su viaje hacia el Gran Sol Central. Siento en todo mi ser la emoción de este nacimiento.

Doy gracias a todos los seres que me han ayudado en este trabajo.

Que el espíritu los rodee en su amor.

Con amor incondicional,
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Ascensión planetaria, Blog, Técnicas de Ascensión · Etiquetas: Arcturus, lenguajes sagrados, Madre tierra, respiración esférica

Respiración Merkabah: Respiraciones y visualizaciones

Respiración Merkabah, Respiraciones y visualizaciones

La Respiración Merkabah es una técnica ancestral que conserva vigencia para quienes recién comienzan su camino espiritual. Se basa en la combinación de respiraciones conscientes y visualizaciones profundas. Visualiza tres tetraedros llenos de luz blanca y carga en ellos la energía del Amor Incondicional Divino.

Preparación para las respiraciones de la 1 a la 6

Imagina una estrella tetraédrica compuesta por tres pirámides superpuestas sobre tu cuerpo. Dos grandes entrelazadas: la superior con su vértice sobre la cabeza y la base por debajo del chacra raíz, y la inferior invertida con vértice en los pies y base a la altura del chacra coronario. Una tercera pirámide más pequeña, con vértice hacia la cabeza, se apoya en el hara (columna vertebral).

Existen tetraedros femeninos y masculinos según la orientación de la pirámide superior. En la masculina, la arista está hacia la parte delantera; en la femenina, la cara plana. Mantén esta visualización mientras inhalas y exhalas en la forma indicada. Todo el proceso se desarrolla en 3D.

  1. Primera respiración
    Mudra: dedos pulgar e índice unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  2. Segunda respiración
    Mudra: dedos pulgar y medio unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  3. Tercera respiración
    Mudra: dedos pulgar y anular unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  4. Cuarta respiración
    Mudra: dedos pulgar y meñique unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  5. Quinta respiración
    Mudra: dedos pulgar e índice unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  6. Sexta respiración
    Mudra: dedos pulgar y medio unidos por las puntas.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Ojos bizcos arriba y abajo, empujando y permitiendo que la energía salga.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.

Preparación para las respiraciones de la 7 a la 13

Desde la séptima hasta la decimotercera respiración, el mudra consiste en unir tres dedos (pulgar, índice y medio) por las puntas. En la decimocuarta respiración cambia la posición de las manos, como se explica más adelante.

Concéntrate solamente en el tubo pránico que corre a través de tu cuerpo. Este tubo tiene un diámetro de 2 cm y recorre longitudinalmente todo el cuerpo, de la cabeza a los pies. Visualiza cómo la energía pránica desciende desde la parte superior del chacra coronario y asciende desde la parte inferior de los pies. Ambas corrientes se juntan en una esfera de energía a la altura del ombligo.

Esta continúa creciendo con cada respiración hasta la décima. En esta respiración, exhala por la boca haciendo presión con los labios. Visualiza cómo la esfera de energía pránica blanca se expande para envolver todo el cuerpo en una esfera de energía dorada.

Durante estas etapas, la práctica se sostiene gracias a las respiraciones y visualizaciones que guían la energía pránica hacia el tubo central.


  1. Séptima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo. Al inhalar, crea una esfera blanca y brillante del tamaño de una naranja.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7 (creando una esfera del tamaño de una naranja).
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  2. Octava respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo, expandiendo la esfera de energía pránica de color blanco a un tamaño de 20 a 22 cm.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7 (expandiendo la esfera a un tamaño de 20 a 22 cm).
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  3. Novena respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo. Mantén la esfera del mismo tamaño, pero vuélvela de un color blanco más brillante.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Vuelve la esfera más brillante al inhalar.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
  4. Décima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana fluyendo en ambas direcciones hacia el ombligo. Ahora la esfera cambia a un color dorado y crece hasta alcanzar la extensión de los brazos. Al exhalar por la boca con presión, visualiza cómo rodea todo el cuerpo.
    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7 (expande la esfera dorada hasta la altura de los brazos).
    Exhala con presión contando 1 2 3 4 5 6 7 (visualiza que rodea todo el cuerpo al exhalar).

Respiraciones undécima, duodécima y decimotercera: Respira por la nariz. Estabiliza la esfera dorada y aumenta su energía.

  1. Undécima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana. Es la primera respiración para estabilizar tu Merkabah.
    Inhala.
    Exhala.
  2. Duodécima respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana. Es la segunda respiración para estabilizar tu Merkabah.
    Inhala.
    Exhala.
  3. Decimotercera respiración
    Mudra: tres dedos.
    Visualiza el tubo y el flujo de prana. Es la tercera respiración para estabilizar tu Merkabah.
    Inhala.
    Exhala.

Proceso del pasaje de 3D a 4D

  1. Decimocuarta respiración
    Eleva el centro de la esfera de la tercera dimensión a la cuarta dimensión de la Conciencia Crística.Mudra: una mano sobre otra, con los dedos pulgares en contacto.

    • Hombres: palma izquierda sobre la derecha, posición relajada.
    • Mujeres: palma derecha sobre la izquierda, posición relajada.

    Visualiza el flujo de prana y sube la esfera de luz dorada hasta la altura del corazón.
    Al inhalar, sube ambas manos físicamente hacia el centro del corazón.

    Inhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Exhala contando 1 2 3 4 5 6 7.
    Baja tus manos y relájate.

Ya te moviste de la tercera dimensión de conciencia terrestre a la cuarta dimensión de Conciencia Crística.

Concéntrate en la esfera dorada que encierra a todo tu cuerpo y en el flujo de prana que entra por tu corona (cabeza) y perineo, fluyendo hasta tu corazón. Has logrado la respiración esférica.

Ten en cuenta que la eficacia del método radica en la constancia: repetir diariamente las respiraciones y visualizaciones fortalece el campo de Merkabah y activa el Cuerpo de Luz.

Un abrazo de luz
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Ascensión planetaria, Autoconocimiento, Blog · Etiquetas: meditación, respiración esférica

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