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Universos de consciencia: Energía kármica, implantes y mas

La Septuagésima Semana de Daniel (2a parte)

La Septuagésima Semana de Daniel (2a parte)La Septuagésima Semana de Daniel y los universos de consciencia: energía kármica, implantes y autoconocimiento en camino hacia la Ascensión. Un año de cosecha multidimensional que nos impulsa a unificar los distintos planos en los que nuestra energía vibra. Esto solo será posible en Conciencia Crística.

2006: año de cosecha multidimensional.

Implantes/candados · La cancelación de la energía kármica · El fractal · El Monte de las Tentaciones.

Tengamos presente la Ley Hermética de Correspondencia y apliquémosla para inferir la relación entre distintos universos de consciencia. Cada uno de los cuerpos inferiores que reconoce la metafísica tradicional determina un universo de consciencia: físico, etérico, emocional y mental.

Desde la tercera dimensión, el plano físico o 3D, este hecho resulta más fácil de percibir. Nos vemos de una forma en el plano físico, sentimos de otra en el emocional y pensamos de otra en el mental. Incluso podemos contradecirnos. Lo que percibimos con nuestros ojos, nuestra emoción o nuestra mente nos vibra bien o mal en el plano etérico. Esa vibración puede coincidir o diferir de lo que vemos, sentimos o pensamos.

Esto ocurre porque nuestros universos no están unificados. Cada uno es uno en sí mismo y no reconoce a los otros universos como partes del Uno. El velo de la ilusión fortalece la división y la separación del Uno, que se traducen en soledad, miedo y percepción de lo distinto… Todos los universos pueden ser unificados solo en Conciencia Crística.

Este hecho se repite en los universos kármicos o realidades paralelas a la nuestra en ascenso. Se hallan en proceso de integrarse a la vibración del próximo estado de consciencia ascendido. Es el Universo de la Shekinah, de la Paloma o del Espíritu Santo.

La simplificación anterior de nuestros cuerpos inferiores y los estados de consciencia no ascendidos tiene únicamente fines didácticos. Somos cocreadores con el Padre. Nos hizo a su Imagen y Semejanza. Esto significa que, si el Padre es un Creador de Universos, nosotros también lo somos.

Pero estamos escindidos del Universo Padre por la caída dentro de la frecuencia del Universo del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Este crea la ilusión de separación y la repolarización en opiniones y divisiones propias de la mente, la emoción y lo físico. Por eso, no nos es posible darnos cuenta de nuestro poder, que reside en el Uno. La Oscuridad lo sabe y ha utilizado nuestra energía en el miedo, la culpa y la duda.

Lo podemos repetir una y otra vez sin lograr dar el tono que nos reconecte. Para que ello sea posible, debemos poder entregar al Padre nuestras creaciones/hijos, tal como Él se lo pidió a Abraham.

Debemos entregar al Padre nuestras creaciones/hijos, tanto visibles como no visibles… Pero ¿cómo entregamos lo que ni siquiera vemos? Son fetos no natos de nuestras creaciones pasadas que no vieron la Luz. O, si lo hicieron, murieron al tiempo sin llegar a dar frutos. Y, si los dieron, solo lo hicieron por poco tiempo.

Tengamos certeza de que el Padre tiene mucho para darnos en abundancia. Sin embargo, eso no ve la luz en este espacio-tiempo porque intensas barreras bloquean el camino de la manifestación. Son barreras generadas por nuestra propia basura energética 4D. También puede ser aquella que kármicamente aceptamos de otros, ligados a nosotros en ciclos kármicos abiertos.

Ahora bien, la pregunta que sobreviene es: ¿cómo soltar lo que no vemos, pese a que nosotros mismos lo hemos creado? Pues soltando lo que vemos.

¿Y qué nos muestra el mundo visible? Personas con quienes nos relacionamos, vínculos adictivos, creaciones/hijos que se manifiestan en un arte visible, una empresa o una profesión. Su buena o mala suerte es la manifestación externa de nuestra cosecha interna.

Hoy en día existen muchas técnicas para trabajar esto en 4D. Pero ¿por qué, al poco tiempo, todo se reinicia como si nada se hubiera hecho?

Los implantes/candados y los umbrales de consciencia

Trataré de explicarlo. Nosotros somos luz con distintos grados de alcance, limitados por formas geométricas que la reflejan, produciendo colores perceptibles y sonidos. Esa luz que somos es reflejo de la Luz de Nuestro Creador. Toda la simiente crística la posee. Muchos han desistido de sostener la luz y, por libre albedrío multidimensional, la han apagado.

Somos luz atrapada en universos de consciencia de creaciones inferiores, en una cárcel de geometría no ascendida. Tal como les ocurrió a Eva y a Adán Kadmón al ingresar en el Universo de Consciencia del Árbol del Bien y del Mal. ¿Acaso no somos su «descendencia»? Esta es la lectura espiritual que propongo del relato bíblico.

Nuestro destino será el de nuestros padres hasta que nos liberemos de la cárcel energética de la caída. Para ello, debemos trascender el universo de consciencia en el que estamos atrapados por materia, por karma, y avanzar al próximo estado de consciencia.

Pese a todo, aun muchas veces ignorándolo, somos portadores de la Imagen y Semejanza del Padre y mantenemos nuestro poder cocreador de universos. Esta capacidad fue negada a quienes, por libre albedrío, renunciaron a ella. Muchas veces los llamamos ángeles de luz, simplemente porque nunca les vimos la cara…

O bien maestros, o les damos todos los títulos que otorga la Tierra no ascendida. Esto ocurre por falta de comprensión de realidades más amplias. Son realidades que exceden aquello que nuestros sentidos perciben y que transformamos en creencias.

Esa geometría no ascendida tiene implantes/candados, por así llamarlos. Son implantes de limitación espiritual que unen formas geométricas de manera fija y determinan un menor ingreso de luz. Estos candados nos mantienen aislados y cierran una puerta, un umbral de consciencia que nos es vedado.

Los más 3D o densos son los que mantienen a la persona creyendo en la ilusión del plano físico. Sin embargo, hay implantes/candados entre todos los cuerpos espirituales. Limitan el ingreso de la Luz Verdadera hasta que la Ascensión se produzca. Desde esta interpretación espiritual, nuestra materia física no toleraría que ella ingresara directa y plenamente.

En esta lectura simbólica sitúo también las partidas abruptas de este plano, «sin aviso», como las que ocurren mediante una enfermedad fulminante. Esta asociación pertenece a la interpretación espiritual del artículo y no explica las causas médicas de una enfermedad o una muerte.

Dentro de este marco, cada uno de nosotros tiene un tiempo para aprender a romper el implante/candado por libre albedrío. Si esto no ocurre, la persona puede encontrarse en medio de una crisis del núcleo de almas al que pertenece por contrato. La acumulación creciente de energía 4D negativa tensa el candado hasta romperlo. Entonces, la energía de luz ingresa abruptamente para equilibrar.

Esto, en 3D, sobrepasa la estrategia El Muro que la persona creó para no ver. Puede plasmarse en un divorcio, una pérdida de bienes o una pérdida familiar, entre otras situaciones.

Desde esta perspectiva, la crisis se produce al alcanzar el equilibrio energético en 4D. ¿Cómo es eso de que una crisis sea equilibrio? Pues resulta que toda la oscuridad cocreada por el grupo de almas involucrado en el conflicto presiona sobre el implante/candado hasta romperlo. Entonces, la energía de Luz del otro lado del candado irrumpe y atrae energía 4D positiva para equilibrar.

En 3D solo se ve el caos: aquello que precipitó de la cocreación no visible en 4D. Esta es la mayor oportunidad de encontrar a Dios. Tal como se decía en las Ciencias Sagradas antiguas: cuando se equilibran el yin y el yang, lo positivo y lo negativo, la Divinidad llega. Es la Trinidad.

En esta interpretación espiritual, la ruptura del implante/candado exige encontrar la trascendencia y resignificar el aprendizaje en Dios. En los grados más extremos, el texto original vincula simbólicamente ese impacto con la partida de este plano. No debe entenderse que una muerte demuestra falta de fe o incapacidad para aprender.

Otros atravesarán la crisis y alcanzarán un estado más expandido de consciencia. También puede ocurrir que, después de lo que en 3D llamamos «un susto», la persona retome su vida como si nada hubiera ocurrido. Entonces dará una vuelta más al Laberinto. Esto continuará hasta que la energía multidimensional 4D vuelva a concentrarse para intentar una nueva rotura del implante/candado.

Este intento de romper el implante/candado puede realizarse por libre albedrío. Ocurre cuando la persona siente que le llegó el momento de soltar aquello que la detiene y no comprende. Eso realizan las técnicas transpersonales. Son una segunda oportunidad para revisar contratos del alma.

Sin embargo, no pueden, en sí mismas, romper el implante/candado que sella el umbral, porque este no es 4D como la técnica. Desde esta perspectiva, eso solo ocurrirá por la irrupción de la Luz Verdadera. Es la sanación superior que trae la apertura del duodécimo chacra, con la cascada de Amor Incondicional.

El fractal y la cancelación de la energía kármica

Somos cocreadores de universos como el Padre. Nuestro acto volitivo, el deseo, crea formas geométricas cuya unidad es el fractal. Lo hace a semejanza del acto de creación del universo por nuestro Padre.

Estas formas, constituidas por unidades geométricas de energía, se repiten en el Eterno Presente y generan series, cadenas de ellas. Viajan por el flujo esférico del Shri Yantra, por las polaridades yin y yang. Dicho de otra forma, viajan por las ramas del Árbol del Bien y del Mal. Buscan el equilibrio entre las polaridades en el Camino del Medio, hasta que termine el ciclo de este tránsito que atravesamos.

Las maravillosas técnicas transpersonales o similares desintegran la energía 4D de nuestras creaciones/hijos amorfas en la 4D negativa. Estas creaciones llenan nuestra realidad e impiden el acceso a todo lo bueno y mejor que el Padre tiene para darnos. Las técnicas reducen esa energía a su unidad: el fractal. En este lenguaje simbólico, el fractal tiene forma y límite, pero su propagación es infinita.

La energía solo se desintegró en unidades de consciencia, que permanecen esperando la Ascensión. Esta llegará mediante el Oficio de Cristo de un humano que manifieste los dones del Espíritu Santo, o bien al final del ciclo.

También pueden esperar un tiempo más hasta que un «dios menor», un hombre cocreador, retome esa energía fractal/unidad. Y le ordene volver a unirse en una creación inferior, dentro del rango de vibración en el que él se halle.

Por eso es que el karma parece no terminar de limpiarse nunca… Una y otra vez, las técnicas liberan las infinitas cadenas de fractales que forman creaciones/hijos no ascendidas. Las reducen a infinitos fractales/unidades o material primigenio puro, que los alquimistas llamaron vitriol.

Este puede no tener una forma concreta. Sin embargo, solo requiere una orden de un humano o dios cocreador que vibre en su grado de consciencia para cocrear un nuevo universo caído.

Usamos este poder cuando simplemente respondemos a un «gracias» diciendo «de nada» o «no hay por qué», tal como decimos en Argentina. Y con esa frase, producto de la cultura, cancelamos Gracias del Padre porque ponemos el «no» como respuesta. Así interpreto espiritualmente el poder de nuestras palabras. ¡Cuánto más haremos cuando, sin medirlas, decimos con facilidad «que se muera…»!

Para que el vitriol ascienda, se requiere el equilibrio de los elementos en la estrella pentagonal y haber superado las tentaciones. Estas son las que invierten la estrella y su poder, dejándolos en manos de las energías planetarias no ascendidas.

El Monte de las Tentaciones y el equilibrio de los elementos

Por afinidad, la energía liberada regresará hacia quien la desintegró para que la ascienda. Pero la puerta al próximo umbral de consciencia aún está cerrada por el candado.

Cuando la persona ha trabajado sobre sí misma el perdón y la liberación, tiene la presencia de su Alma y de Dios en ella. Pero necesita fortalecer esa presencia con la fe necesaria para disolver el implante/candado y atravesar el umbral. De otro modo, permanecerá vibrando en la estrella pentagonal durante ese trance. Allí verá cuáles de sus elementos en desequilibrio la tironean más.

Si la Misericordia y la Clemencia Divinas la alcanzan, superará la traba y habrá ganado una batalla en la lucha interna/externa. Esto la fortalecerá para su misión, tal como al Cristo. Ganará cada vez más equilibrio en sus elementos: tierra, agua, fuego, aire y quintaesencia. Ese equilibrio en la estrella pentagonal le atraerá la presencia de la Divinidad.

Si no lo logra, la estrella se invertirá y cocreará nuevamente oscuridad. Es la tentación del Cristo en el Monte de las Tentaciones.

Esa tentación es aquella a la que estaremos sometidos durante todo este año calendario 2006. Nos sostendrán la fe y el pedido de Misericordia y de Clemencia Divinas para navegar en los mares de la 4D planetaria sin hundirnos. Hasta que nuestra fe sea tal que nos permita caminar sobre las aguas.

Que todas nuestras creaciones viajen Siempre, guiadas por el Viento del Espíritu en los mares planetarios de la 4D.

Que el Espíritu nos guíe Siempre.
Con Amor Incondicional.
En la Gracia Siempre.
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas, Profecías de Brinda Mair · Etiquetas: contratos del alma, estrella pentagonal, fractal, libre albedrío

Síndrome de Fatiga Crónica y los mecanismos de autopreservación

Síndrome de fatiga crónicaLa mirada espiritual sobre la fatiga crónica y los mecanismos de autopreservación, a partir de cartas y reflexiones acerca de la enfermedad. Una reflexión sobre los mecanismos de anclaje desde mi interpretación espiritual.

Este intercambio de 2004 recoge testimonios e interpretaciones espirituales personales. No establece las causas médicas de la enfermedad ni sustituye su diagnóstico o tratamiento.

La encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica es una enfermedad biológica que puede limitar gravemente las actividades cotidianas. Su causa sigue sin conocerse. El esfuerzo físico o mental puede empeorar sus síntomas. Por eso, estas reflexiones no deben interpretarse como una invitación a forzar el cuerpo ni como una atribución de culpa.

Hola, Brinda:

Saludos. Sé que tal vez son muchas las personas que te escriben y estás muy ocupadita.

Soy yo quien te escribió hace poco preguntándote sobre el síndrome de fatiga crónica. Como me pediste, te envié mi información. Sé que no podemos pretender que tengas las respuestas a todas nuestras interrogantes. Pero lo poco que puedas darme de luz sobre ello te lo agradeceré de corazón.

¡Ah! Había olvidado decirte que, cuando mi esposo está cerca de mí, es cuando más fuertes se manifiestan los dolores. ¿De qué manera podré trabajar esta condición tan incapacitante?

Gracias por tu amor, tu tiempo y por estar aquí, dándonos un poco de luz en el camino de nuestras vidas.

¡Un abrazote enorme y un besoooooooo! Bendecida seas…

Con mucho amor, en alas de ángel.
Sereia Lira (Sally)

Enviado: miércoles 28 de abril de 2004, a las 21:48.

Querida Brinda:

Te cuento mi experiencia con el grupo de apoyo a los enfermos de fibromialgia y fatiga crónica. Asisto desde hace unos meses. Habría de decir “enfermas”, pues el 99 % somos mujeres.

Lo comparto desde el punto de vista estrictamente psicológico. Y, “¡casualmente!”, je, je, enlaza con algunas de tus enseñanzas. Por ejemplo, la baja autoestima o desvalorización. También, tener cerca a alguien —padre, marido, jefe, etc.— del tipo agresivo-destructivo. Bueno, vi esa relación una vez que releí lo que había escrito, pero no la hice constar en el mensaje original.

La lección también era para mí. Me he dejado fluir y he captado el mensaje desde el alma y no desde la mente. Mi mente lo tenía asumido, pero el conocimiento tenía que subir otro escalón.

Mil abrazos.
Aynia

Enviado: lunes 3 de mayo de 2004, a las 12:56.

Mi interpretación espiritual de los mecanismos de autopreservación

Queridas Aynia y Sereia:

La persona con estos síntomas busca una solución y encuentra un marco para comprenderlos dentro de un cuadro clínico. Desde mi lectura espiritual, ese contexto psicofísico puede conformar a su Ego mental, mientras sus Egos emocional y físico padecen. Cuando el Ego mental entiende el padecimiento como algo aparentemente sin solución, a la persona puede costarle aún más movilizar sus recursos interiores.

Esta es mi interpretación de la vivencia emocional del diagnóstico. Recibirlo no provoca la enfermedad ni significa que la persona haya renunciado a mejorar.

Te digo lo que he visto y experimentado estos días para intentar comprender este alud de pedidos. Evidentemente, quienes me escribieron sí hicieron lo que dije: pedirle al Cristo la respuesta.

Yo interpreté que esa respuesta me llegó a través de unos síntomas de agotamiento que me afectaron durante 48 horas. Desde mi experiencia espiritual, sentí que comprendí lo que ocurría y pude revertir aquel malestar. Sin embargo, ese episodio no equivale a un diagnóstico de esta enfermedad ni demuestra una forma de curarla.

Las cinco puertas y los habitantes del umbral

Desde la enseñanza espiritual que comparto, todos conectamos por aprendizaje con cinco puertas de la pentadimensionalidad.

En cada una de ellas hay energías que llamamos “habitantes del umbral”. Con ellas tenemos los contratos “más pesados”, que afectan a los ciclos kármicos abiertos. Me refiero a “vidas” de nuestro ser multidimensional que tienen el mismo aprendizaje que nuestro HOY.

Podemos vivir felices toda la vida, entretenidos con miles de problemas, sin llegar a manifestar estas experiencias. Cada vez que alcanzamos un nuevo estado de conciencia, se acomoda nuestra geometría y avanzamos hacia distintas puertas.

En un momento dado, acciones o hechos de nuestro hoy nos conectan con la puerta del Plano Azul Original. También nos conectan con su proyección hacia este espacio-tiempo-vida.

En mi interpretación de entonces, vinculaba al habitante del umbral del Plano Azul Original con la inacción, la pereza y el no hacer. A partir de esa lectura, establecía una asociación espiritual con el síndrome de fatiga crónica.

También interpretaba diferencias en la intensidad del padecimiento según la presencia de esa energía en el Plano Azul o en distintos aspectos de la misión. Estas asociaciones pertenecen a mi marco espiritual; no describen causas médicas demostradas. La enfermedad no debe atribuirse a la pereza ni a una falta de voluntad.

El despertar de la conciencia y los mecanismos de anclaje

Dentro de ese marco, interpretaba que el despertar a un estado de conciencia más expandido podía apartarnos de la ilusión. Entonces, la ilusión activaría energéticamente mecanismos de anclaje y de autopreservación. En aquel intercambio, entendía la enfermedad como una expresión de esos mecanismos.

El asunto es que, desde esta lectura, las puertas atraen por desequilibrio lo que llamo “basura 4D y 6D”. La 4D corresponde a pensamientos y emociones negativas de este espacio-tiempo; la 6D, a otros espacios-tiempo.

En esa imagen espiritual, algo de nuestro hoy puede representar una energía tipo “viuda negra” que nos paraliza. El no poder hablar, el no poder decir, el no poder defendernos. Son vivencias que invitan a revisar nuestro lugar en las relaciones y la posibilidad de pedir ayuda.

En mi explicación original, relacionaba esa parálisis con haber aceptado la inacción por pereza o por miedo a actuar. Hoy es necesario distinguir esa interpretación simbólica de una explicación clínica: no permite afirmar qué enferma a una persona.

De igual forma, dentro de esta enseñanza, hablaba de distintos habitantes del umbral. Nueve en total para las frecuencias planetarias que estamos movilizando en el HOY. Los relacionaba con lo que denominaba enfermedades kármicas “raras”, sin una clara definición ni solución médica en aquel intercambio. Esa denominación espiritual no reemplaza la evaluación médica de cada enfermedad.

Expresar lo que necesitas y cuidar tus límites

Haz algo por ti. Si te reconoces en el silencio o el miedo, busca apoyo para expresar lo que necesitas y cuidar tus límites. Romper esa inacción emocional no significa superar por voluntad las limitaciones físicas de una enfermedad.

Un abrazo desde el Alma.
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Blog, Medicinas para el Alma · Etiquetas: ego mental, habitantes del umbral, pentadimensionalidad, Plano Azul Original

Cuando el Ego espiritual ha tomado El Reino

El Ego espiritual ha tomado El ReinoCuando la persona se autodefine como un ser espiritual, pero vive colmada de problemas materiales o emocionales, debe considerar qué ocurre. Si su mente tampoco la deja en paz, tal vez su Ego espiritual ha tomado El Reino. Sus enemigos internos están a sus anchas, generando disturbios. ¿Logrará poner orden entregando el poder al Cristo?

¡Saludos afectuosos!

Brinda, te escribo, aunque no quería ocuparte, porque tengo dos grandes dudas. Hace mucho que vengo tratando de entender esto y, hasta ahora, nadie me ha podido responder.

La primera es: ¿por qué, cuando estamos realizando nuestra «misión», las cosas se ponen tan difíciles? ¿Dónde está la ayuda celestial? ¿Dónde está mi cuadro espiritual, que permite que haya tantas trabas en el camino?

Estoy armando un negocio donde la meta es reciclar educando, primero a los estudiantes y después iremos por las instituciones. Queremos que las personas entiendan la importancia que tiene para la salud. A la vez, buscamos llevar el mensaje subliminal de que todos Somos Uno.

De más está decirte que ha sido bien trabajoso. Cuando no es Pedro, es Juan, como decimos en PR: siempre hay una contrariedad. Y vuelvo a preguntar: si lo que estoy haciendo es por el bien de todos, ¿qué pasa que las cosas se trancan? ¿Será que mis ángeles están de vacaciones? ¿O qué estoy haciendo mal?

La segunda duda surge porque estaba leyendo tu libro, «Abandona el Laberinto», donde mencionas a las «semillas estelares». Hace mucho me hice una regresión en la que me vi viajando a través del espacio y «cayendo» en la Atlántida.

Venía vestida con una especie de toga o capa larga hasta los pies, cubierta de escarchas plateadas, muy brillantes. Eran pequeños puntitos de colores brillantes, como los que usan los niños en las escuelas para hacer trabajos.

La psiquiatra me preguntó qué edad tenía y qué buscaba. Le contesté que no tenía edad y que buscaba «conocimiento». De ahí caí y no vi más nada. ¿Cuánto será imaginación y cuánto será verdad?

Como siempre, un abrazo en amor y gracias por el libro. Estoy segura de que somos muchos los que, gracias a él, hemos podido entender a nuestros «niños internos».

Anabel

Fecha: jueves 29 de abril de 2004, 09:21:25 EDT.

Querida amiga:

La respuesta es muy simple. No tienes espacio interno para esa ayuda que dices querer. Utiliza la estrategia del Laberinto: El espejo y Ver el mundo con Ojos de Dios.

Mírate en los otros y escúchate hablar, porque los inconvenientes que describes son los mismos que tú le pones a Dios:

Tú dices: «¿Por qué, cuando estamos realizando nuestra “misión”, las cosas se ponen tan difíciles?».

Dios dice, a través de ti: «¿Por qué, cuando dices estar realizando nuestra “misión”, me pones las cosas tan difíciles? ¿Será que lo que tú crees nuestra misión es, en realidad, la tuya y no la Mía?».

Tú dices: «¿Será que mis ángeles están de vacaciones?».

Dios dice, a través de ti: «¿Será que mis ángeles no te encuentran porque estás de vacaciones, perdida en la ilusión? Buscas afuera comunicar algo que aún no crees, porque no lo manifiestas en tu realidad interna. ¿Acaso estás intentando huir de ti? Imposible».

Tú dices: «¿Qué estoy haciendo mal?».

Dios dice: «¿Por qué no te escuchas? Solo debes escucharte hablar. Las palabras en vano solo profundizan la ilusión».

Tú dices: «Que las personas entiendan la importancia del mensaje subliminal de que todos SOMOS UNO».

Dios dice: «Recuerda que eres Uno en Dios, en 5D y dimensiones superiores. También eres uno en lo kármico, en 4D, la dualidad positiva y negativa, en esta esfera kármica. Tú solo conectas con lo segundo.

No me achaques a Mí lo que tu Libre Albedrío en acción genera».

Segunda pregunta: Es pasto para el mental.

De nada sirve catalogarse como Semilla galáctica o tener recuerdos de otros planetas si no se manifiesta esa evolución aquí y ahora.

Mucho que limpiar… Ciudad Bajo Sitio: tus enemigos internos están a sus anchas en tu territorio. El Ego espiritual ha tomado el Reino.

Un abrazo desde el Alma.
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Abandona el Laberinto, Blog, Estrategias del Juego-app · Etiquetas: mente, poder interno, velo del olvido, vidas multidimensionales

La Zona Nula: ¿verdad o mentira?

La Zona Nula: ¿verdad o mentira?La zona nula en el camino de Ascensión lleva al punto cero. Atravesamos nuestra noche oscura, más allá de lo aparente y del miedo al cambio.

¿Es real? Más allá de lo aparente de esta realidad de ilusión, cada uno deberá atravesar su propia zona nula a su debido tiempo.

En diciembre de 1999 circulaba un texto presentado como la revelación del 3er mensaje (no revelado hasta entonces por la Iglesia Católica) de la Virgen Nuestra Sra. de Fátima. Aquellas versiones hablaban de tres días de oscuridad previos a la llegada del Cristo. Conviene distinguirlas del texto publicado oficialmente por el Vaticano el 26 de junio de 2000, que no anuncia esos tres días.

En Internet circulan numerosos escritos sobre el Cinturón de Fotones, la Zona Nula y el supuesto paso de nuestro sistema solar por él. También hacen referencia a ese período de oscuridad. Yo no sé astronomía. Muchas veces desconfío de lo que los organismos oficiales nos cuentan o nos permiten saber. Me pregunto qué omiten o tergiversan. Sin embargo, esa desconfianza no demuestra la existencia de un campo fotónico. No tengo conocimientos astronómicos para afirmar que exista en 3D. Tampoco es eso lo que me preocupa aquí.

Pero, parafraseando la célebre expresión atribuida a Galileo Galilei, yo les digo: «¡Y, sin embargo, la Zona Nula existe!». En 1633, la Inquisición lo obligó a abjurar públicamente de sus ideas sobre el movimiento de la Tierra. La tradición le atribuye entonces estas palabras: «E pur si muove» (¡Y, sin embargo, se mueve!). Esa frase pertenece al relato legendario sobre Galileo; no podemos presentarla como un hecho documentado.

No puedo decirles que la Zona Nula exista en 3D ni que las ciencias empíricas puedan comprobarla. Sin embargo, desde mi visión espiritual, existe en 4D y 5D. Debemos comprender esto más allá de lo aparente de esta realidad de ilusión. Cada uno deberá atravesar su propia zona nula a su debido tiempo en su camino de Ascensión.

Nosotros vivimos atrapados en 3D, en una célula de tiempo. Por eso nos creemos desconectados de Todo lo que Es. Nuestra realidad se colma de sudor y lágrimas, sin que logremos abstraernos del juego laberíntico en el que aceptamos participar. Luego olvidamos cómo encontrar la salida del laberinto del karma. Así, permanecemos conscientes únicamente de nuestro presente, que consideramos lo único real.

Mientras no tomemos conciencia de que nuestro presente es solo una ilusión, seguiremos atrapados en la tercera dimensión. Debemos trascender el Alfa (α) y el Omega (Ω), el principio y el fin. Debemos atravesar el punto cero o sumidero, dicho de otra forma, la Zona Nula: nuestra noche oscura. Solo entonces podremos resucitar y manifestar el Adán Kadmon.

Desde esta visión, eso nos dará acceso al 13.º Universo, un universo en formación, casi terminado, antes de que este universo conocido colapse.

Desde esta mirada, nuestro planeta está llegando a su punto cero. ¿Significará esto que habrá tres noches de oscuridad? ¿Se oscurecerá el sol, dejará de brillar la luna y caerán las estrellas del cielo? ¿Se conmoverán los astros y aparecerá entonces la señal del Hijo del Hombre? (*) ¿Se cumplirá acaso lo que aquellas versiones atribuían al tercer mensaje de la Virgen de Fátima? No lo sé. No sé si habrá una manifestación física en 3D para el planeta entero.

Lo que ahora sé con certeza, desde mi experiencia espiritual, es que cada uno de nosotros pasará por ese punto. Antes o después, pero indefectiblemente, llegará a él.

¿Cómo comprender estas palabras bíblicas más allá del mensaje literal? Desde mi interpretación, todo lo que ustedes hayan exaltado en su cielo personal antes que a Dios mismo se desvanecerá. La posición social, la familia, el éxito profesional, el trabajo: todo aquello que hayan puesto en lo más alto de ese cielo.

Esto provocará crisis personales, crisis de valores. Ya ocurre en muchos casos, tanto en las personas como en las comunidades pequeñas y grandes. También en países, como es el caso de Argentina. Desde esta lectura, más tarde ocurrirá en el mundo entero. Así, podremos ver materializados nuestros mayores miedos. Habrá dos caminos: el de la resurrección o el de la entropía.

¿Cuáles son las herramientas con las que contamos para atravesar este punto con éxito? Pues los dones del Espíritu Santo.

Atravesar el punto cero es nacer a un nuevo estado de conciencia. Todo aquello a lo que hemos dado importancia la pierde y se disuelve en un conocimiento mayor. Entonces tomamos conciencia de nuestro Eterno Presente.

Por ejemplo, desde esta comprensión multidimensional, nuestros hijos pueden haber sido nuestros padres. Aquella pareja que nos hizo sufrir puede haber sido nuestro asesino en otra existencia. Así comprendemos que todos seguimos un fin común en la evolución. El maquillaje actual pierde importancia ante la evolución del Alma por el camino señalado por el Cristo. Y, de acuerdo con nuestra creencia, su Madre, la Virgen María, nos señala el camino hacia su Hijo.

Él nos espera del otro lado del Alfa y el Omega para conducirnos al Padre.
Brinda Mair

(*) Referencias bíblicas: Mateo 24, 29-30; Lucas 21, 8-28; Marcos 13, 5-26.

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Ascensión planetaria, Blog · Etiquetas: Cinturón de Fotones, crisis de valores, Eterno Presente, resurrección

San Cipriano de Antioquía: de la magia a la conversión

San Cipriano de AntioquíaSan Cipriano de Antioquía es recordado por su conversión junto a Santa Justina y por la devoción que pide su intercesión para la protección contra el mal. Su nombre también quedó vinculado a conjuros, oraciones y libros de magia. Esta mezcla de tradiciones explica que popularmente se lo llame santo patrón de los magos, hechiceros y brujas. Sin embargo, esa denominación no debe confundirse con un patronazgo oficial de la Iglesia.

Pide a Dios, por su intercesión, protección contra el mal. El sentido cristiano de esta petición está en acudir a Dios junto a los santos, sin atribuir a una fórmula el poder de obligarlo a conceder lo que deseamos.

Para comprender su historia, hay que distinguir a dos personajes. San Cipriano de Antioquía, conocido como Cipriano el mago, no es San Cipriano de Cartago, obispo y escritor cristiano. Aunque comparten nombre, sus relatos son diferentes y se han confundido desde la Antigüedad.

Cipriano y Justina: Cuando la voluntad del otro pone un límite

La tradición sitúa a Cipriano entre el siglo III y comienzos del IV. Lo presenta como hijo de padres paganos y ricos, quienes lo destinaron desde pequeño al culto de sus dioses. También le atribuye una gran cultura y numerosos viajes para aprender las artes mágicas. Algunas versiones mencionan Grecia, Egipto, la India y Caldea. Estos detalles pertenecen al relato legendario; no contamos con una biografía histórica que permita confirmarlos.

Según esa narración, alrededor de los treinta años ya poseía conocimientos con los que creía poder doblegar cualquier resistencia. Entonces apareció un encargo que alteró su vida. Un joven llamado Aglaide, también conocido como Aglaidas, deseaba casarse con Justina. Ella lo había rechazado porque había elegido consagrarse a Jesucristo.

El joven no aceptó su decisión. Por eso buscó a Cipriano para conseguir mediante hechizos lo que Justina no quería concederle libremente. Allí comienza el conflicto que da sentido a esta historia. Una mujer había dicho que no. Sin embargo, alguien consideraba que su deseo le daba derecho a cambiar aquella respuesta.

Los sortilegios fracasaron. Justina permaneció firme en su fe, recurrió a la oración y al signo de la Cruz. El relato cuenta que Cipriano pidió explicaciones al demonio al que servía, identificado con Lucifer en versiones populares. La respuesta lo enfrentó con el límite de su supuesto poder: no podía vencer la protección de Cristo.

Podemos detenernos en los prodigios del relato. Pero también podemos mirar la conducta que los precede. ¿Cuántas veces se llama amor al deseo de poseer a alguien? Justina no había pedido que decidieran por ella. Su negativa no era un obstáculo que hubiera que vencer.

La conversión y los libros atribuidos a su nombre

Ante aquel fracaso, Cipriano renunció a quien había servido y buscó incorporarse a la comunidad cristiana. Una versión antigua menciona al obispo Antimo como quien lo recibió. Otros relatos presentan diferencias en los nombres y las circunstancias. Por eso conviene no dar como comprobada la intervención de un obispo llamado Antipo.

La narración cristiana cuenta que entregó sus libros de magia para que fueran quemados. Más adelante lo presenta como sacerdote y obispo, y a Justina dedicada a la vida religiosa. Finalmente, ambos habrían sufrido el martirio en Nicomedia, durante la persecución de Diocleciano, hacia el año 304. Las iglesias ortodoxas los conmemoran juntos el 2 de octubre.

Todo este recorrido nos llega por textos hagiográficos, escritos para transmitir una enseñanza religiosa. Su valor devocional no convierte cada episodio en un hecho históricamente demostrado.

Con el tiempo circularon distintas oraciones de protección y obras como el llamado Libro de San Cipriano. Bajo ese nombre se reunieron materiales diversos, con conjuros y prácticas mágicas. Aunque la tradición popular los atribuye al santo, no está demostrado que los escribiera ni que reuniera sus conocimientos antes de convertirse.

Esta diferencia importa. La historia cristiana recuerda a un hombre que abandonó aquellas prácticas. Los libros atribuidos posteriormente a su nombre pertenecen a otra tradición, que mezcló su figura con conocimientos y creencias de distintas épocas.

Quien acude a San Cipriano puede hacerlo desde la Comunión de los Santos, pidiendo su intercesión ante Dios. Sin embargo, la protección que buscamos también nos compromete con nuestra manera de actuar. No podemos pedir que respeten nuestra libertad mientras intentamos someter la de otra persona.

En el relato, Cipriano comienza a cambiar cuando deja de buscar cómo vencer a Justina. Acepta que existe una voluntad que no le pertenece. Ese límite sigue apareciendo en nuestras relaciones: cuando alguien nos dice que no, también nosotros debemos decidir qué hacemos con esa respuesta.

Un abrazo de luz
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas, Cristianismo, Santoral · Etiquetas: Comunión de los Santos., conversión, oración., Santa Justina

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