Los objetos cristificables son aquellos capaces de actuar como vehículos de la vibración crística. Las bendiciones y los rituales específicos que atraen la vibración de luz a dichos objetos, los convierten en criaturas alquímicas.
La técnica de Encarnación Gradual de la Creación es capaz de activar un objeto cristificable o bendecible.
¡Hola, Brinda! ¿Puedo encarnar al Cristo en el auto para que se pasen los papeles a mi nombre?
Querida Amiga del Alma:
Como habrás leído —y por eso me preguntas—, la técnica de Encarnación Gradual de la Creación cristifica los objetos, pero, para poder recibir esta energía, debe tratarse de un objeto cristificable o bendecible.
Para ello, es necesario discernir, dado que el objeto en cuestión es una cocreación del hombre. La técnica lo transmutará en una criatura alquímica. Solo se puede atraer al Cristo a las criaturas de la Creación.
Condiciones desde la Tierra para poder hacerlo
No debes tener el deseo o interés humano de lograr un beneficio propio, porque ello mueve más cosas de las que ves. Sería como intentar manipular a Dios.
Sí debes tener la intención de servicio amplio y, en lo posible, universalista, de poner ese automóvil al servicio del Cristo. Al hacerlo, estás ayudando a construir el Pleroma —unidad de luz donde los universos confluyen— y, como criatura alquímica vivificada por la Presencia Crística, pese a ser una creación humana, quedará del lado del Cristo al final de los Tiempos.
Por más que no tengas sus papeles, tiene que ser energéticamente tuyo y no de otro, porque no puedes actuar sobre su libre albedrío ni atraer al Cristo a un lugar que no es propio ni lo será, solo para «cambiar al otro». No solo no funcionará como se espera, sino que acarreará karma. Esto significa, en este caso, que debe haber sido comprado con tu dinero y destinado a tu uso. Pero si otro «lo toma» y se siente más dueño que tú, no funcionará.
Muy importante: debes poder clarificar si, por su utilidad, esta será crística y, en consecuencia, se tratará de un objeto cristificable o bendecible. El automóvil debe ser un templo caminando en el mundo… Quien lo maneja debe tener esa consciencia —algo bien difícil para quien no conquistó su Universo personal en el Cristo y cuyas actividades no giran en Él—. A su vez, debes ver si la finalidad del uso de ese objeto cumple ese destino.
Debes ver si su finalidad es grata a Sus Ojos. Por ejemplo, si el vehículo va a ser destinado al trabajo, como llevar pan a las panaderías, podría considerarse una actividad crística. Si va a ser utilizado para alguna actividad dudosa, no.
Pero recuerda: en el momento de ver las energías que actúan sobre el objeto, incidirá más el poseedor energético circunstancial —en el caso de un auto, funcionará si lo manejas fundamentalmente tú misma y no otra persona— y, en segundo término, la finalidad. Porque, si la finalidad es buena, pero el poseedor energético es alguien a quien le prestas el auto o, como en el caso del otro día, alguien que comparte la camilla con otro profesional, se romperá el delicado equilibrio que se activó.
Sí funcionará si el objeto cristificable o bendecible sobre el cual hubieses realizado la técnica citada lo estuvieras utilizando tú misma. Por ejemplo, si otro profesional te diera terapia a ti, que fuiste quien activó la técnica sobre esa camilla. O bien, si el automóvil, pese a que tú no lo manejes, fuera utilizado para transportarte o para algo que tú necesites, porque fue a ti a quien la Energía Universal entregó ese auto como criatura a tu cuidado. Sin embargo, ten en cuenta que, si la persona que utiliza el objeto junto contigo es muy negativa, lo que hagas no surtirá efecto.
A partir del momento en que lo haces, el objeto «nace al Cristo» y recibe un nombre secreto como criatura que es. Aunque tú no lo escuches, es nombrado en el momento en que la energía ancla en él. En el caso de los objetos que no se mueven, como la mesa de un comedor, en el momento mismo en que el objeto es movido pierde el efecto. ¿Por qué? Porque lo cambiaste de Universo.
Entonces te preguntarás: ¿cómo puede ser posible que la energía se ancle en un vehículo que, por su carácter utilitario, vivirá en movimiento? Pues sí, siempre que quien lo maneje viva y vibre en el centro del universo crístico. Si no es así, «la buena magia» que recrea la técnica se romperá y al auto le comenzará a pasar de todo, como a una criatura que perdió el rumbo después de haberlo encontrado. Porque no existe mayor muerte en este mundo que haber visto la gracia y luego perderla. Es como el cuento de Pinocho: era madera, pero el amor crístico le da vida por una intención humana de servir al mundo.
Si el Ego que lee estas palabras cuestionara la regla que aquí expreso, debido a sus condicionamientos y a su visión desde la Tierra, tenga presente al profeta Isaías cuando, tomando la voz del Padre, dice: «Mis caminos no son los vuestros» (Isaías, capítulo 55, versículo 8). En esta frase, Dios Padre nos dice: «Tengo mis razones, que escapan a tus razones. Para ti, soy misterioso. Si quieres seguirme, acéptame como soy hasta que puedas comprender, más allá de la ilusión en la que vives, mis razones».
Que el Espíritu nos guíe Siempre.
Con Amor Incondicional,
Brinda Mair
La Encarnación gradual de la Creación tiene como objetivo elevar la frecuencia de lugares, objetos o acciones para que, cuando se produzca la venida del Cristo, formen parte del