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Brinda Mair**

Festividad de San Silvestre: agradecer y recibir el nuevo año

Festividad de San SilvestreLa festividad de San Silvestre permite agradecer por el año que termina y dar la bienvenida al nuevo año.  Conoce rituales de fin de año para pedir que lo pendiente se abra paso en un nuevo comienzo.

Cada 31 de diciembre, la Iglesia recuerda a San Silvestre I, papa.

Se lo suele llamar el último santo del año por la fecha de su celebración. Aunque el santoral recuerda también a otros santos ese día, su nombre ha quedado especialmente unido a la despedida del año civil.

Llegamos a esta fecha con una mezcla de sentimientos. Hay alegrías que quisiéramos prolongar, ausencias que duelen y asuntos que todavía esperan una respuesta. Entre los preparativos de la noche, podemos reservar un momento para mirar lo vivido y decidir cómo queremos continuar.

San Silvestre, el santo que despide el año

Silvestre I fue papa entre los años 314 y 335, durante el gobierno del emperador Constantino. Le correspondió acompañar a una Iglesia que salía de las persecuciones y comenzaba a celebrar públicamente su fe.

Murió el 31 de diciembre del año 335. Por eso se lo recuerda en esa fecha. La coincidencia con el cierre del calendario permite asociar su memoria con una reflexión sobre el tiempo y los cambios que atravesamos.

Sin embargo, los rituales de fin de año que siguen son una propuesta de práctica personal. No constituyen una ceremonia oficial dedicada a este santo ni una costumbre que podamos atribuirle históricamente.

Agradecer lo recibido antes de pedir lo que falta

En la tradición católica, el Te Deum es un himno de alabanza que se canta al terminar el año para agradecer a Dios. En las celebraciones vaticanas acompaña las primeras vísperas de la solemnidad de Santa María, Madre de Dios.

Esta acción de gracias nos invita a detenernos en aquello que, por cotidiano, dejamos de valorar. La persona que nos acompañó. Una dificultad que pudimos atravesar. El alimento compartido. Una oportunidad que llegó cuando ya habíamos perdido la esperanza.

Agradecer tampoco exige llamar bueno a todo lo ocurrido. Si has sufrido una pérdida, puedes reconocer tu dolor y agradecer el amor recibido. Ambas cosas tienen lugar en la misma oración.

Para preparar tu propio momento de gratitud al terminar el año, busca un sitio tranquilo y toma dos hojas. En la primera escribe: «Gracias por lo recibido». En la segunda: «Lo que encomiendo para el nuevo año».

  1. Reconoce lo concreto. Escribe en la primera hoja los hechos, las personas y las ayudas por las que deseas dar gracias.
  2. Lee con atención. Detente en cada recuerdo. Puedes agradecer a Dios en voz audible y nombrar a quienes estuvieron presentes.
  3. Haz llegar tu agradecimiento. Si es posible, llama o escribe a alguien cuya ayuda haya sido importante. Que esa persona sepa lo que su gesto significó.

Encomendar lo pendiente y disponerse a recibir

La segunda hoja servirá para ordenar los asuntos pendientes para el nuevo año. Quizá esperas trabajo, una reconciliación, una respuesta o la posibilidad de concluir un proyecto.

Escríbelos sin convertirlos en una lista interminable de exigencias. A veces pedimos que algo llegue, pero todavía necesitamos preparar el lugar que ocupará en nuestra vida.

  1. Nombra lo que esperas. Expresa cada petición de manera clara. Distingue lo que deseas de aquello que realmente necesitas.
  2. Revisa lo que depende de ti. Junto a cada asunto, escribe un paso posible: enviar una solicitud, pedir orientación o retomar una tarea.
  3. Encomienda lo que no puedes controlar. Pide discernimiento para reconocer una oportunidad y paciencia para respetar los tiempos y las decisiones ajenas.
  4. Conserva la hoja. Pon una fecha para volver a leerla durante enero. Así podrás reconocer los avances y revisar lo que necesita otro rumbo.

Recibir lo pendiente puede significar que llegue una respuesta esperada. Otras veces implica descubrir una solución distinta. Por eso, deja espacio para aquello que hoy todavía no sabes imaginar.

Una oración para cerrar el año

Puedes terminar esta práctica con la siguiente oración propuesta para este momento. No es una plegaria tradicional de San Silvestre:

Señor, gracias por cuanto he recibido durante este año.
Gracias por quienes me acompañaron y por las ayudas que pude reconocer.
Te presento también mi dolor, mis errores y aquello que quedó inconcluso.
Dame claridad para reparar lo que esté en mis manos.
Encomiendo a tu cuidado mis necesidades y mis proyectos.
Ayúdame a reconocer las oportunidades del nuevo año y a actuar cuando llegue el momento.
Por intercesión de San Silvestre, acompáñame en este cambio de año.
Amén.

Al celebrar la festividad de San Silvestre, puedes acompañar tu oración con un gesto de ayuda. Compartir alimento, visitar a alguien solo o cumplir una promesa pendiente también expresa gratitud.

Tal vez haya algo que deseas recibir y que otra persona también espera de ti: una respuesta, una disculpa, una visita. Antes de terminar el año, mira si puedes dar tú ese primer paso.

Un abrazo de Luz
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Ciencias Sagradas, Santoral · Etiquetas: gratitud, oración., proyectos, Te Deum

El juego del karma y la multidimensionalidad (5a parte)

Multidimensionalidad 5a pteLos aprendizajes kármicos y los contratos del alma. El juego del karma revela aprendizajes kármicos desde la multidimensionalidad. Descubre contratos álmicos y transforma tu experiencia vital. Cancelar contratos álmicos permite transformar nuestra participación en este juego.

El juego del karma y nuestros yo-multidimensionales

El Karma es una rueda del tiempo multidimensional. En ella estamos atrapados por una condensación de la energía 4D en la materia propia del planeta. Nuestro cuerpo físico es una diferenciación biológica que se produce a nivel de la Tierra por una densificación de la energía 4D. Esta recrea la ilusión de separación de la Fuente de Amor Divino Dios.

Al Experimento Terra llegan determinadas cantidades de energía a experimentar la dualidad a nivel planetario. Pero vinimos a sutilizarlo. El desafío que tenemos es encontrar el camino de regreso para superar la dualidad materia–espíritu y manifestar el Adán Kadmon o Cuerpo de Luz. Y recordar así que somos energía pura, que somos eternos, inmortales, atrapados en la ilusión de la 3D. El único objetivo es incorporar la materia física a la Égida del Padre.

En cada espacio-tiempo, en la célula de tiempo presente, esta energía se manifiesta tomando distintas formas en la imagen externa 3D. Estos son nuestros yo-multidimensionales.

Nuestra energía 4D es única y está formada por la energía 4D de pensamientos y la energía 4D de emociones. La energía 4D de pensamientos es propia de cada yo-multidimensional, de acuerdo con la personalidad, la máscara del ser. También responde al aprendizaje que le toca en cada espacio-tiempo-vida. Estos aprendizajes van variando en cada espacio-tiempo y hacen que cada yo-multidimensional tome una fisonomía propia. Esta es producto de su experiencia y se manifiesta a través de la Personalidad.

Nuestra alma mantuvo siempre el contacto con la 5D y el Plano Azul Original. Este es la huella energética que nuestra esencia divina dejó grabada en el éter. Nuestra alma sabe cómo salir del juego de la ilusión de la 3D. Pero los errores cometidos por la desconexión con el espíritu y nuestras elecciones basadas en el ego la han lastimado. Ella debe ser sanada. Aun así, no perdió el contacto con los Reinos Superiores y conoce el camino para salir del juego con éxito.

La energía 4D está representada a nivel psicológico/multidimensional por el ego/niño interior. Él se manifiesta a través de nuestro cuerpo físico y está ligado a la energía de nuestros miedos. La energía 4D fluctúa de un lado a otro del velo de la ilusión de la 3D. Sin embargo, donde hay mayor evolución, se concentra por gradiente de concentración (ver Juego del Karma 2ª parte). Por lo tanto, todos los aprendizajes kármicos de ciclos kármicos abiertos están presentes en lo que consideramos nuestra última «encarnación». Es nuestro espacio-tiempo-vida en el planeta Tierra en 3D.

Los aprendizajes que vamos cumpliendo en cada nivel del juego son los que estudió la Metafísica como patrones mentales (P. M.). Son comunes a toda la humanidad. La energía 4D proveniente de las emociones y los pensamientos negativos de todos nuestros yo-multidimensionales es muy densa. Por eso, no nos permite conectar con facilidad con el espíritu y los seres de luz íntegra de la 5D.

Desde esta lectura espiritual, la persona logra conectar con la energía 5D cuando desplaza suficiente energía 4D multidimensional. Esto puede ocurrir mediante un esfuerzo físico, como la peregrinación o la salmodia, o mediante un trabajo consciente de «limpieza energética 4D». También puede vivirse una crisis emocional como una ruptura con la identificación exclusiva con el físico.

Cuando el ser logra conectarse con Dios, en alguna forma «murió» al físico. Me refiero a una transformación interior, que puede acompañar experiencias intensas o surgir por elección y trabajo consciente. No implica buscar enfermedad ni sufrimiento para alcanzar esa conexión.

Ese es el motivo por el cual los decretos funcionan para algunos sí y para otros no. Mueven una parte de la energía 4D, la mental, no la emocional. Para que el Patrón Mental se repolarice, deben moverse los distintos cuerpos, pensando, sintiendo y siendo. Por ejemplo: «Pienso: Yo Soy Amor», «Siento: Yo Soy Amor», «Yo Soy Amor». Lo saco del corazón, no de la mente. Si no mueve estas tres frecuencias inferiores, el decreto no funciona o, por lo menos, no como uno quisiera. Es lo hablado sobre implantes neutrales.

Objetivo del juego: Sutilizar la materia elevando su frecuencia, trayendo a la manifestación el Cielo a la Tierra.

Aprendizajes kármicos que vuelven a nuestra vida

Hay situaciones que se repiten en nuestra vida en forma cíclica. A medida que los años pasan, nos preguntamos qué pasa con nosotros, que nos encaminamos siempre hacia el mismo callejón. La explicación más sencilla es que no buscamos personas, objetos o lugares: buscamos energías. Estas nos proporcionarán aprendizajes para completar el esquema incompleto en la pentadimensionalidad abierta. Ver «El karma y la pentadimensionalidad abierta», Juego del Karma, 2ª parte.

El velo del karma hace que no veamos claramente tras lo aparente, la máscara. Y solo cuando la energía queda al descubierto, nos preguntamos cómo es que nos generamos esa situación nuevamente.

Nuestra alma nos facilita recrear una y otra vez el aprendizaje kármico. Su propósito es que alguna vez despertemos y lo superemos positivizándolo. La cancelación de contratos álmicos depende de los desplazamientos de la energía multidimensional. El movimiento de la energía nos dará la clave para hallar la armonía y evitar la repolarización.

A veces pensamos que nos estamos liberando «de un peso», sin resolver nuestra energía 4D con él. Puede ocurrir al vender algo o separarnos de quien nos produce dolor, sin lograr amarlo por habernos facilitado el aprendizaje. Entonces activamos otro contrato con lo que aparentemente era distinto, pero energéticamente igual y de mayor intensidad. Por eso, los aprendizajes y las situaciones se reiteran, acrecentando su dificultad cada vez más.

En esta interpretación espiritual, no existe el infierno como lugar: existen distintos estados de conciencia que encadenan a realidades. Cada uno vive en su propio cielo o en su propio infierno según la realidad que cree. Cuando tomamos conciencia de que nuestro mundo es una ilusión, comenzamos a hacer algo para modificar lo que no nos gusta. Comprendemos que la ilusión responde, «se mueve», según nuestra intención.

Somos seres multidimensionales. Coexistimos en distintas dimensiones simultáneamente. Todas las realidades en que se manifiesta mi ser multidimensional interactúan activando contratos álmicos. Es mi libre albedrío cancelarlos aprendiendo, amando, comprendiendo y liberándome. O recrearlos una y otra vez en situaciones aparentemente distintas, pero que reúnen las mismas energías. Esto ocurre cuando no soy capaz de transmutar la energía 4D de dolor, miedo, culpa, etc.

La herramienta del dolor ha sido la elegida preferencialmente por la Humanidad. Siempre existe como opción cuando nos negamos a enfrentar una nueva oportunidad de aprender abrazando la Luz y cancelando así un contrato. Cancelar un contrato es morir a un estado de conciencia para nacer a otro. En cierta forma, negarnos a cancelar un contrato álmico es negarnos a morir. Por tal motivo, consideraremos como parte del Juego distintas estrategias que nos llevarán a aclarar cómo se mueven las energías en nuestra vida. Estas serán publicadas posteriormente.

El juego del karma: cuando las piezas se reúnen

Cuando las piezas están completas a uno y a otro lado del velo, el juego comienza. Recordemos que los seres humanos somos viajeros del tiempo-espacio en 4D, atrapados en una célula de tiempo. Ver «Los humanos viajeros del tiempo espacio», Juego del Karma, 4ª parte. Por esta cualidad, somos capaces de viajar cuartodimensionalmente. Cuando las energías se completan a ambos lados del velo de la ilusión de la 3D, el reloj del tiempo se adecua. Así, todos los espacios-tiempo quedan sincrónicos en la pentadimensionalidad.

A eso se debe que algunas personas deban viajar a otros países en este momento. Necesitan acomodar su energía espacio-tiempo con el aprendizaje que les está reservado en ese lugar. Cuando «actúan» el aprendizaje en el lugar, recuperan en 3D la energía faltante en la 4D. Por ejemplo, alguien tenía en su campo energético la energía 4D del éxito, pero multidimensionalmente le faltaba la energía de un lugar. Al desplazarse allí y recuperar esa energía, puede «precipitar», tener éxito. Hay distintas formas de recuperar la energía de los lugares, con distintos grados de penetración energética.

Tomemos como ejemplo a una persona que necesita recuperar la energía de un país en 3D para activar un aprendizaje pentadimensional. Esta energía está presente en la pentadimensionalidad abierta. Es posible, entonces, que deba viajar a ese país y se le cree la oportunidad de hacerlo. Otra forma de compensar la energía de un lugar será a través de un objeto que ingrese en su casa. ¡Ojo con el Feng Shui! Es fantástico para la activación de energías multidimensionales. Ese objeto podrá ser un cuadro, un adorno característico de ese lugar o su música, por ejemplo.

También puede recuperarse la energía entrando en contacto con alguien que viva en otro país, por ejemplo, a través de Internet. Dicho contacto la impregnará de la energía faltante. Esto reunirá la pieza, la energía, faltante. ¿Se pueden dar cuenta del alcance que tiene esto? ¿Nosotros, que nos estamos interrelacionando en todo el mundo? Abruma el solo pensarlo, pero ES ASÍ.

Ese es el motivo por el cual los ciclos kármicos se aceleran: estamos recuperando energías faltantes de lugares. Inclusive, conectándonos informáticamente, tal como ocurre a través de un chat o de una videoconferencia.

Cuando las piezas están reunidas, actúa el mismo «drama multidimensional» en las cinco dimensiones abiertas. Una vez que ingresamos al juego, todas las energías 4D involucradas y energéticamente compensadas se fusionan. El objetivo es la Ascensión, la positivización energética de los aprendizajes. ¿Cómo se asciende en la Tierra? Por un cambio de conciencia que conlleva una muerte simbólica. En esta enseñanza, la muerte física también se contempla como tránsito; no es una meta que deba buscarse.

Cancelar contratos álmicos en la multidimensionalidad

¿Cuál es la ventaja de la cancelación del karma multidimensional? Si la persona trabaja la cancelación de contratos álmicos en el espacio-tiempo-vida donde tiene mayor evolución, asciende. Mientras tanto, en los otros espacios-tiempo-vida, cancela toda la energía 4D negativa atrapada en ellos. Por eso, mejora notablemente la vida en este espacio-tiempo. Aquí podemos tener la evolución suficiente para comprender esto. Además, tenemos la oportunidad de abrir nuestros corazones al Amor Incondicional por la elevación de la frecuencia planetaria que nos ayuda. Y, sobre todo, ¡aún estamos vivos!

Supongamos que sabemos que morimos de tal o cual forma en un determinado espacio-tiempo-vida. NO importa la ubicación en el tiempo lineal, pasado o futuro. Como somos viajeros del tiempo-espacio multidimensional, nos podemos desplazar a cualquier momento del otro espacio-tiempo. Si en el otro espacio-tiempo se produjo nuestra muerte, podemos «llegar» antes de que tenga lugar o después. Lo hacemos de acuerdo con lo que deseemos experimentar. Esto ocurre inconscientemente, por lo general. Cuando accedemos conscientemente, podemos cancelar karma multidimensionalmente.

Experiencias de consulta desde una lectura multidimensional

En nuestros campos energéticos está activa la pentadimensionalidad abierta. Nos podemos ver en otros espacios-tiempo. Generalmente, veo en la consulta uno, y se pueden ver más. Sin embargo, no es muy común para mí, pese a que están activos.

Demos ejemplos que he visto en consultas. Los relato desde mi interpretación espiritual de aquellas experiencias. Las imágenes percibidas no constituyen diagnósticos ni demuestran una causa multidimensional de los síntomas. Las visiones, las depresiones y las conductas suicidas requieren evaluación profesional, también cuando la persona desea recibir acompañamiento espiritual.

Sandra es una adolescente de 15 años que experimenta miedo por visiones que la asustan. Estas aparecieron luego de la muerte de su hermano en un accidente. Desde mi lectura multidimensional, interpreté que había abierto una puerta interdimensional en forma inconsciente. La experiencia evocaba haber quedado atrapada en el astral en un período entre vidas. Dentro de esa lectura, la energía 4D de aquel miedo se manifestaba aquí y ahora como visiones del astral.

Adriana, de 22 años, presentaba depresiones cíclicas con intentos de suicidio luego de la separación de su novio. Desde los 17 años, los episodios se repetían en septiembre. En mi lectura multidimensional, aparecía un espacio-tiempo-vida donde ella se dejaba «morir de amor», no se alimentaba y moría. Interpreté que le costaba centrar su cuerpo emocional en el Aquí y el Ahora. Su hipersensibilidad parecía recrear una y otra vez el «retrasar el reloj del tiempo». En aquella lectura, este se sincronizaba multidimensionalmente con el espacio-tiempo donde se dejaba morir. Así interpretaba la depresión profunda que vivía en el Hoy, sin atribuirle por ello una causa clínica.

Me tocó atender a Mirta, una joven soltera de 28 años que acudió a la consulta por problemas afectivos. La consulta transcurrió en forma normal. Cuando comencé el trabajo energético, percibí en su campo multidimensional un bebé atravesado, con los pies tocando su colon transverso. Primero le pregunté si le dolía y le indiqué el lugar. Me contestó que le habían diagnosticado «colon irritable». Le pregunté si había estado embarazada. Se puso a llorar y me dijo que estaba segura de que sí, pero los médicos le habían hablado de un embarazo psicológico.

En mi lectura multidimensional, aparecía un embarazo fuera del matrimonio a la edad que tenía entonces. El bebé moría atravesado en el vientre. Su madre de este espacio-tiempo-vida también aparecía en el otro espacio-tiempo. En ambas dimensiones, su madre no aceptaba el embarazo. En aquella imagen, ella moría; en este espacio-tiempo-vida, estaba enferma. Se trataba de una percepción espiritual, que no podía confirmar un embarazo ni explicar el diagnóstico médico.

Otro caso: cuando ingresé en el campo energético de Luis, de 35 años, percibí sus piernas y su espalda deformadas. En mi lectura multidimensional aparecía un espacio-tiempo-vida como una persona de talla baja. Aquí debía trabajar la autovaloración. No le era fácil iniciar relaciones afectivas. Caminaba encorvado, con los hombros hacia delante, y tenía problemas de pies.

Silvia, madre de un alumno de la escuela, tenía 38 años y recibía tratamiento por un diagnóstico de esquizofrenia. La esquizofrenia es un trastorno mental que puede incluir delirios, alucinaciones y alteraciones del pensamiento, la percepción y la conducta. Existen tratamientos eficaces que combinan atención médica y apoyo psicosocial.

Desde mi interpretación multidimensional, representaba aquella dificultad como una conexión con los yo-multidimensionales que impedía «estabilizarse» en este espacio-tiempo. Esta imagen espiritual no explica clínicamente la enfermedad. Tampoco permite afirmar que los medicamentos o la terapia electroconvulsiva acumulen energía negativa o desconecten a la persona del espíritu.

La entrevista buscaba explorar la posibilidad de un acompañamiento energético. Ante síntomas de este tipo, la evaluación y el tratamiento corresponden a profesionales de salud mental. El acompañamiento espiritual, si la persona lo desea, debe ser complementario y respetar el tratamiento indicado. No conviene esperar a que los episodios se vuelvan frecuentes para consultar.

En el lenguaje simbólico de esta enseñanza, la expresión «cárcel del Alma» describía la vivencia de encierro y sufrimiento. No significa que la esquizofrenia sea un castigo ni una reparación por acciones cometidas en otros espacios-tiempo-vida. Una enfermedad no demuestra una culpa espiritual de quien la padece.

Claudia tenía 14 años cuando su madre la llevó a consulta. La consideraba víctima de una energía diabólica, porque entraba en trance y salía de él en medio de gritos. Al entrar en contacto con su Ser Superior, percibí que no se trataba de un pacto que atara una entidad a la joven. Mi lectura espiritual fue la de un «umbral» al bajo astral, abierto inconscientemente. Esa percepción no confirmaba una presencia diabólica ni sustituía la evaluación de los episodios.

Comencé el trabajo que denomino sanación multidimensional. Percibí que los cuerpos de iluminación divina eran inestables, como si se movieran en forma ondulatoria. Repetí el trabajo y percibí alguna mejoría, pero el hecho persistía: su campo holográfico no retenía la energía. Escuché a su Elemental del Cuerpo decirme: «Psiquismo débil». Pedí asistencia porque sentía que la joven no retenía la energía e ingresé en su multidimensionalidad.

Las imágenes eran vertiginosas, sumamente nítidas y vívidas. Percibí distintos espacios-tiempo-vida: uno con su cuerpo totalmente atado con sogas; otro con un chaleco de fuerza, en medio de la locura. Después apareció una boa constrictora que la trituraba. Por último, vi caer una tabla, como una tapa, y arena. Interpreté que la enterraban viva en una tumba en el desierto, en Egipto. Comprendí aquellas imágenes como un ciclo kármico abierto, vinculado simbólicamente con una vulnerabilidad de su psiquismo. En mi lectura, estas experiencias evocaban el delirio de la locura. Ahora se abría nuevamente aquel umbral, pero venía a limpiarlo y a cerrarlo.

En este trabajo espiritual, busco reforzar la membrana energética entre espacios-tiempo, mediante terapia floral y bioenergía. El propósito es centrar a la persona en su propio espacio-tiempo, su HOY. La guío para que se perdone, perdone y libere la energía atrapada en su ser multidimensional. Estas prácticas no sustituyen la atención psicológica o psiquiátrica.

En mi experiencia, estos acompañamientos energéticos solían organizarse en no más de cuatro sesiones. Lo que se busca es alinear las energías con la Fuente de Amor Divino Dios y mover las energías bloqueantes. No se puede garantizar por ello la desaparición de síntomas ni fijar un plazo de recuperación. Luego, la persona puede optar por aprender a entrar en contacto con sus frecuencias internas: alma y ego/niño interior. Así trabaja ella misma en la cancelación de energías, según esta enseñanza, con anterioridad a su manifestación en el físico.

La energía 4D y las técnicas de perdón

Siempre dijimos desde la Metafísica que éramos como cebollas. En determinado momento lográbamos sanar, perdonarnos, liberar. Pero, pasado un tiempo, era como si debiéramos recomenzar nuestro trabajo. Como si una nueva «capa de la cebolla» hubiera surgido ante nosotros. Pues no somos cebollas. Sí, somos únicos cuartodimensionalmente.

Cuando hacemos una técnica de perdón, logramos desplazar la energía 4D de nuestro emocional que nos está bloqueando en esta célula de tiempo. Pero, como no la cancelamos transversalmente, en 5D, 4D y 3D, vuelve a activarse después de darnos un tiempo «de respiro». Cuando logramos despejar un sector de la energía 4D negativa, se produce un momentum en el cual es posible la conexión con la 5D. Puede que en ese momentum yo recree la suficiente fuerza como para no decaer y seguir limpiando la energía 4D negativa. Esta continúa viniendo hacia mí desde la multidimensionalidad. Pero, estando en el juego, olvidamos muchas veces una cosa: nuestros pensamientos crean nuestra realidad.

Muchas veces nuestro ser se confunde cuando no vibra en función del espíritu. Busca desesperadamente paz en el exterior cuando no la puede tener en su interior. Su vida en 3D, con inquietud y zozobra, es una manifestación de lo que está dentro suyo. Busca manifestar abundancia de todo lo bueno, cuando en su interior tiene escasez.

Cuando uno busca positivizarse cocreando, por ejemplo, al estilo Kryon, necesita trabajar también en la cancelación de energía kármica. Esta proviene de la multidimensionalidad en 4D, a la que mi Niño Interior tiene acceso. Si no lo hago, tarde o temprano ocurren hechos que me ayudan a ver lo que quise ocultar, aun de mí mismo. Cada vez más temprano, gracias a Dios.

La realidad de consenso y nuestros miedos

Supongamos que mi cocreación genera un 95 % de energía 4D positiva. El miedo que escondo, proveniente de mi duda de ser merecedor, representa solo el 5 % de energía 4D negativa. En la «realidad de consenso» se hallan los miedos 4D de todos los seres 3D atrapados en mi célula de tiempo presente. Permitir que mi 5 % entre en contacto con esa «realidad de consenso» puede potenciarlo en mí.

El término «realidad de consenso» explica la energía generada por la mayoría de los seres humanos. Uno intenta apartarse de ella, pero estuvo y aún está en contacto con esa energía. Por eso, tiende a arrastrarme y a potenciar mis miedos.

El Maestro Jesús, durante su vida en la Tierra, también estuvo expuesto a ella. Cuando anuncia a sus discípulos su pasión, Pedro lo lleva aparte y trata de disuadirlo. Jesús rechaza esa intervención y le recuerda que está pensando como los hombres, no como Dios (Mateo 16, 21-23; Marcos 8, 31-33). Desde esta lectura espiritual, interpreto la reacción de Pedro como energía 4D del miedo. La respuesta de Jesús evita que ese miedo lo aparte de su misión.

Si Jesús hubiera cedido a las intenciones de Pedro, al miedo a la «realidad de consenso», no habría cumplido su misión. Y nosotros no estaríamos hablando de esto. Miren cuán importante es no ser arrastrado por la «realidad de consenso». Nosotros no somos Jesús, pero aspiramos a ejercer su Oficio. Por lo tanto, debemos superar esto.

Esto se ve muy claramente con el tema de la Abundancia. Cuando una persona quiere apartarse de la realidad de consenso de la escasez general, debe hacer un gran esfuerzo de perseverancia. Necesita lograr creer en la Divina Providencia. De ese modo, lo que ve y escucha de los otros no la afecta. Tampoco lo que recibe de su entorno inmediato o de los medios de comunicación masivos.

Cuando no se logra, la «realidad de consenso» nos arrastra. La 3D nos pesa porque nos atrapa lo ilusorio de ella. Si permitimos que esta frecuencia ingrese en nosotros, nuestro 5 % de 4D negativa del ejemplo inicial puede ampliarse hasta un 100 %.

Cuando uno pide que algo se manifieste en su vida en 3D, una precipitación, puede ocurrir que no suceda. Del otro lado del velo, en otros espacios-tiempo de mi multidimensionalidad, hay una pentadimensionalidad abierta en esa frecuencia. Sin saberlo, esta me atrae la culpa o el miedo que me produce lo que acá pido.

Por ejemplo, acá pido tener dinero para vivir y tener las cosas que necesito, lo que pediría cualquier persona. Pero, del otro lado del velo, en la frecuencia dinero, puedo estar haciendo un gran derroche de riqueza que me ocasionó dolor. O puedo tener votos de pobreza. Ambas manifestaciones en la 3D de los otros espacios-tiempo generan energía 4D de culpa o miedo a tener. Esta es común a todos mis yo-multidimensionales. Al abrir la pentadimensionalidad con mi intención, la activo y me afecta en mi espacio-tiempo.

Supongamos que comienzo a cocrear y logro mover «en parte» mi realidad 3D. Si doy acceso en mí a la energía proveniente de la «realidad de consenso», abro el umbral a mi pentadimensionalidad abierta 4D. Conclusión: la cocreación no funciona. Es importante tener en cuenta que esta no es la única variable. Es una de las más comunes, pero no la única. Existen tantas variables como situaciones de vida. Cada caso es individual.

El miedo kármico a cumplir la misión

Otro ejemplo: la situación descrita con anterioridad es típica del miedo a cumplir con la misión. Por lo general, la misión que venimos a desarrollar en este espacio-tiempo es kármica. Dentro de esta enseñanza, eso quiere decir que nos han perseguido y asesinado por hacer lo que ahora venimos a cumplir. Nuestra Alma lo sabe y nuestro Ego/Niño Interior también. Solo nuestro Yo-Personalidad lo ignora. Por nuestra desconexión con el espíritu, se pregunta: «¿Qué es lo que estoy haciendo mal?».

Nuestro ego/niño interior tiene el conocimiento de todas nuestras emociones multidimensionales, de nuestros miedos y de nuestras culpas. Cuando intentamos acceder a lo que sabemos que debe ser nuestra misión, puede ocurrir que nada nos salga bien. Se nos da «a cuentagotas». En esta lectura, nuestro ego/niño interior nos está bloqueando, y esa tensión puede acompañar un malestar físico. Esto no permite atribuirle por sí solo el origen de una enfermedad. Yo suelo decir: «No nos dejan morir de hambre». Pero tampoco podemos acceder a lo que debería ser el alcance esperado para quien supuestamente realiza su misión. Este es el miedo kármico a cumplir la misión. Hay que localizarlo, verse en el otro espacio-tiempo y cancelar la energía multidimensional.

Esto no tiene nada que ver con regresiones a vidas pasadas. Es otra cosa. Debo ser yo quien recuerde y recupere la energía 4D del miedo del otro lado del velo. Debo traerla al aquí y al ahora para integrarla a la luz. Este trabajo debe ser consciente. Si otro «me lleva», desde esta enseñanza recupero la energía 4D del mental, pero no la 4D emocional. Tampoco tengo la energía 5D para la cancelación.

Si realizo una técnica de ese tipo, tendrá un efecto transitorio dentro del trabajo energético que describo. Solo moví energía 4D mental, me di tiempo y le di «pasto» a mi mental para autojustificarme. Eso puede llegar a movilizar energía 4D emocional, pero no energía 5D. Esta distinción pertenece a mi práctica espiritual y no describe ni sustituye el trabajo de la psiquiatría.

Las posesiones y sus vínculos emocionales

Nuestras «posesiones» en 3D son manifestaciones de energía 4D. Por ejemplo, una casa propia, construida según mis gustos, respondiendo a mis sueños de una familia. Es la materialización de años de «sacrificio», sin salidas o vacaciones, para poder pagarla. Alberga un montón de sueños y expectativas. Pero me separé. Los sueños ya no están y los reemplazó la energía 4D del dolor. Ahora quiero venderla.

Hay energía 4D mía que la está reteniendo, tal vez porque en algún punto no acepté lo sucedido. En esta lectura, necesito mover su energía 4D emocional para liberarme de ese vínculo. Puedo cancelarla o activar otro contrato con igual energía. Me voy a vivir a un lugar que me parecerá maravilloso, pero que cuartodimensionalmente tiene igual energía o duplicada. El propósito es que esta vez no evada el aprendizaje que mi Alma grabó en el Plano Azul Original.

¿Por qué digo igual o duplicada? Igual, casi imposible; duplicada es una expresión de deseos positiva. En realidad, puede que sea quintuplicada por la pentadimensionalidad abierta. Esto ocurre porque evadí el aprendizaje anterior, consciente o inconscientemente. No pude perdonarme porque me equivoqué, ni perdonar. Porque no pude amar incondicionalmente y liberar el dolor.

¿Qué ocurre con la casa que dejé? Kármicamente, según esta interpretación, será ocupada por alguien que tenga el mismo aprendizaje que yo tuve en ella. Podrá repolarizarlo positivizándolo o atravesar su Alfa y Omega en ese lugar, de la mejor forma que su libre albedrío le dicte.

Supongamos ahora que esa casa es una herencia dejada por un ser querido. Representa en 4D lo que me quería, sus deseos y aspiraciones con respecto a ella. Tiene toda la energía 4D emocional propia del recuerdo. Ahora bien, digo que quiero venderla porque necesito el dinero: energía 4D mental. La pregunta clave es: si tuviera dinero como una persona millonaria, ¿la vendería? Seguramente no. ¿Por qué? Por su alto valor 4D emocional.

Conclusión: Si no muevo esa energía, puedo seguir sintiendo que no logro venderla. O activar con el dinero de su venta otro contrato «que me hará sufrir», como autocastigo por la culpa de haberla vendido. Vale decir, puedo generarme un problema si no cancelo la energía 4D. Esta lectura del vínculo emocional no determina por sí sola el resultado de una venta.

El Discernimiento, Santo Don del Espíritu Santo, nos llevará a descubrir cómo hemos participado del juego inconscientemente. Cuando tomamos conciencia, podemos mover las energías como piezas de ajedrez con un solo objetivo. Encontrar la felicidad en este plano y manifestar el Cielo en la Tierra.

He cumplido aquí con el pedido de mi guía Moldrei. Me hizo saber que es importante para la jerarquía espiritual que el mayor número posible de seres de la Tierra comprenda esto. Es lo que expliqué en esta serie canalizada del Juego del Karma.

Si estamos siendo tan afectados por nuestra multidimensionalidad, tenemos que estar afectando en cierta proporción al Universo entero. Todos Somos Uno. Se requiere nuestra ascensión con Terra o el retroceso a un ciclo de muerte y resurrección en otro sector del Universo. Es nuestro libre albedrío elegir cómo. Generamos nuevos futuros posibles con cada una de nuestras elecciones.

Que el Espíritu nos guíe Siempre.
Con amor Incondicional.
Brinda Mair

(*) La expresión «realidad de consenso» proviene de Un manual para la ascensión, atribuido a canalizaciones de Serapis por Tony Stubbs.

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Blog, Multidimensionalidad · Etiquetas: realidad de consenso, yo multidimensionales

Comunicación subjetiva, para solucionar situaciones conflictivas

Técnica de comunicación subjetivaLa comunicación subjetiva propone resolver un conflicto mediante una práctica espiritual de visualización, encuentro interior y armonización. Busca facilitar la resolución del problema que nos afecta.

Esta técnica propone un encuentro interior con personas con quienes se nos dificulta la comunicación presencial. Nos invita a trabajar sobre situaciones conflictivas y a hallar puntos de encuentro en relaciones difíciles.

La práctica se desarrolla mediante la imaginación y la vivencia espiritual personal. Lo que visualizamos no confirma los pensamientos de la otra persona ni sustituye el diálogo con ella.

Apertura de la técnica de comunicación subjetiva

Cerramos los ojos… Nos aquietamos y centramos la atención en la respiración. Solamente vamos a pensar en el aire… En cómo entra y sale por la nariz… El aire entra y sale por la nariz…

Visualizamos que el aire pasa por la garganta y llega hasta nuestro Cristo interior, en el corazón, con su luz blanco plateada. Con la entrada y salida del aire, esta luz comienza a crecer. Nos cubre completamente por dentro y por fuera.

Conectamos con nuestro ser interior. La luz blanco plateada de nuestro Cristo comienza a despertar la luz de cada una de nuestras células. Cada una se vuelve un sol y, juntas, forman un aura infinita de radiación lumínica.

Crecemos con nuestra energía sin límites y decimos internamente: “Desde mi Presencia Yo Soy y mi Santo Yo Crístico, invoco al amado Arcángel Miguel. Le pido que me envuelva en una burbuja azul de protección”.

Así, protegidos y cuidados, vamos al paisaje natural que más amamos. Puede ser una playa, una montaña, un desierto, una selva o el fondo del mar… Para la mente no hay imposibles. Puedo estar donde lo desee…

Allí vamos a construir un reloj de arena de cristal, de un material semejante al cristal líquido. En el punto de intersección entre los dos conos se halla un cristal de cuarzo muy claro, magnífico y facetado. Su parte superior conecta con la Conciencia Crística.

Hacia el interior, el cristal irradia rayos de luz con los colores del arcoíris. Giran lentamente en espiral e irradian todas las virtudes, colores y atributos de nuestro Padre-Madre Dios.

En el cono inferior de este reloj de arena, el cristal de cuarzo pende sobre una mesa de cristal. Doce sillas de cristal la rodean formando un círculo. Cuando nos acostamos sobre la mesa, esta toma la forma de nuestro cuerpo. Observamos un poco más el interior. Sus paredes y su piso irradian una luz interna muy especial.

Este reloj de arena de cristal es nuestro Alfa y Omega, nuestro vórtice del tiempo. Representa nuestra crisis actual y nuestra oportunidad de crecimiento.

Desde nuestra Presencia Yo Soy, invocamos a los arcángeles Miguel, Jofiel, Chamuel, Gabriel, Rafael, Uriel y Zadquiel, y a los Elohims. Les pedimos que siempre nos acompañen en este trabajo espiritual.

Invocamos a todos los Maestros y Seres de Luz de la Gran Hermandad Blanca. También al Cristo Jesús, a Sananda, el Cristo Cósmico, y al Padre-Madre Dios, para que nos asistan.

Nos sentamos en una silla y comenzamos a realizar la técnica de “Activación del ara con el Elemental del cuerpo”. Siento cómo, desde el calor de mi corazón abierto, se activa el cristal de cuarzo, irradiando colores del aura de Dios.

Planteo de la situación a resolver

Ahora decimos en voz audible: “Desde mi Presencia Yo Soy y mi Santo Cristo interior, invoco a la Presencia Yo Soy de… (nombrar a la persona). Invoco también a su Santo Cristo interior. Que podamos comunicarnos desde nuestras Presencias, sin que intervengan nuestras personalidades. Doy gracias porque ya está hecho”.

Nombramos a la persona con quien deseamos resolver un conflicto. Voy a visualizarla sentada a la mesa, frente a mí, acompañada de su Presencia Yo Soy. Le digo mentalmente que esto es para bien de los dos y para la resolución del problema que nos afecta.

Primeramente, vamos a realizar un trabajo de sanación espiritual. Buscamos limpiar energéticamente todo lo negativo que pudiera haber sobre nuestros cuerpos y que dificultara nuestra comunicación.

Pedimos en voz audible: “En el nombre del espíritu, yo… (digo mi nombre profano completo) pido desde todo lo Superior en mí. Me dirijo a mi Amada Presencia Yo Soy y a la Presencia Yo Soy de… (nombro nuevamente a la persona invocada). Les pido que supervisen este trabajo de sanación y armonización. Doy gracias porque ya está hecho”.

Si conoces alguna técnica de sanación espiritual, aplícala aquí. Si no la conoces, AMA a esa persona. Ponle la cara del ser que amas y busca liberar lo que sientes por ella.

Las llamas violetas y los siete rayos

Vamos a visualizar que, desde el piso del cono inferior, la rueda kármica, empiezan a subir llamas violetas. Van envolviendo todos mis cuerpos y los de… (nombro a la persona invocada), así como todo el interior del cono inferior.

Las imaginamos purificándonos…, relajándonos…, sanándonos… Nos liberan de las formas-pensamiento y de las emociones negativas y discordantes que se encuentran sobre mí y sobre… (nombrar a la persona invocada). Siento recobrar mi equilibrio y mi armonía interior…

A medida que nuestros cuerpos transmutan todo lo negativo, las llamas violetas se van extinguiendo. El cristal de cuarzo que pende sobre la mesa empieza a girar. Nos recarga de energía y nos reenergiza con las virtudes de los siete rayos.

Estas energías comienzan a fluir hacia nuestros cuerpos físicos, etéricos, emocionales y mentales, y hacia todo nuestro campo holográfico. Visualizamos que atraen luz, amor, paz, felicidad, éxito, equilibrio, bienestar, sanación, providencia, visión interior, asistencia cósmica y todo lo que necesito.

Podemos imaginar esta energía como una electricidad que nos recorre a nivel físico. Pedimos al Dios Padre-Madre que nos envuelva y permanezca con nosotros. Que nos acompañe en la sanación espiritual y nos permita irradiarla en la tercera y cuarta dimensión.

La mediación del Maestro Jesús

Ahora voy a pedir la mediación del Maestro Jesús para ayudar a resolver el conflicto. Dentro de esta visualización, lo recibimos dispuesto a acompañarnos.

Pedimos en voz audible: “Desde mi Presencia Yo Soy y mi Santo Yo Crístico, invoco a la Presencia Yo Soy de… (nombrar a la persona invocada). Invoco también a su Santo Yo Crístico. Desde nuestras Presencias Yo Soy y Santos Yo Crísticos, invocamos al Amado Maestro Jesús. Le pedimos que sea nuestro mediador en este conflicto. Doy gracias porque ya está hecho”.

Visualizo que el Maestro Jesús se sienta a un costado de la mesa. Ahora voy a colocar sobre ella la situación que me preocupa. Puedo visualizarla en diminuto o poner un símbolo u objeto que para mí la represente.

Voy a exponer a mi interlocutor, la persona invocada, la situación conflictiva. Aclaro siempre que esto es para bien de los dos. Dentro de la visualización, esa persona escucha sin interrumpir.

Cuando termino, abro mi corazón y le envío un rayo de luz dorada de Amor Incondicional Divino. Ahora voy a dejarle un tiempo para que me explique sus razones. Imagino un encuentro sin agresiones, acompañado por su Amada Presencia y el Maestro Jesús.

Lo que aparezca durante este diálogo interior pertenece a mi experiencia de visualización. No debo tomarlo como una respuesta real de la otra persona.

Una vez que cada uno dio sus explicaciones o justificaciones, imaginamos que ambos dibujamos lentamente un globo dorado en el aire, entre nosotros. Dentro de él está contenido nuestro problema. El Maestro Jesús se acerca y también pone sus manos sobre el globo.

Abrimos nuestros corazones al Amor Incondicional Divino. Desde nuestros chacras cardíacos sale un rayo de luz dorada que también carga el globo.

En un momento dado, los tres, el Maestro Jesús, mi interlocutor y yo, empujamos el globo hacia arriba. Observamos cómo regresa para realizar la interpretación simbólica de la técnica.

Interpretación del globo y despedida

Dentro de esta práctica, se propone la siguiente lectura simbólica:

  1. Si el globo regresa rápidamente, se interpreta como una disposición favorable hacia una solución pronta. La técnica original menciona un plazo inmediato, de hasta 24 o 48 horas.
  2. Si regresa lentamente, se interpreta como un proceso que requiere más tiempo, a mediano plazo.
  3. Si no regresa, se propone esperar unos días y repetir la técnica. Simbólicamente, aún no sería el momento de una solución definitiva.

Estas imágenes y estos plazos forman parte de la interpretación espiritual del ejercicio. No permiten predecir cuándo se resolverá el conflicto ni garantizan un cambio en la otra persona.

Agradecemos a la Presencia Yo Soy de… (persona invocada) por haberla traído a este encuentro interior. Le pedimos que la lleve nuevamente al lugar donde se encuentra, para continuar con su evolución. Damos gracias porque ya está hecho.

Cierre de la técnica de comunicación subjetiva

Agradecemos a nuestra Amada Presencia Yo Soy, a nuestros guías, si se presentaron, y al Maestro Jesús. También al Arcángel Miguel y a todos los Seres de Luz del Dios Padre-Madre por su asistencia.

Desde nuestras Presencias y Santos Yo Crísticos, nos envolvemos nuevamente en la burbuja de luz azul del Arcángel Miguel. Comenzamos a descender hasta llegar a nuestro corazón, protegidos… Ingresamos en nuestro cuerpo aquí y ahora, aquí y ahora, aquí y ahora.

Nos sentimos dentro de nuestro cuerpo y tomamos contacto con la respiración normal. Muy despacio, respetamos nuestros tiempos internos. Recordamos que, dentro de nuestra vivencia espiritual, podemos contar con la asistencia de los Seres de Luz. Cuando lo deseamos, podemos ir abriendo los ojos.

Muy importante:

  1. Lee muy bien la técnica antes de practicarla. Personalízala de la forma que consideres conveniente. Después, puedes grabar lentamente esta meditación con música de fondo acorde, para ponerla en práctica.
  2. Procura que el mental no intervenga cuestionando cada imagen. Al principio, quienes no tienen experiencia suelen decir: “No veo nada, no me imagino nada”. En lugar de repetirlo, pueden decir: “Ya voy a ver. Todavía no veo, pero estoy aprendiendo y lo voy a hacer”.
  3. Si la dificultad para imaginar es muy grande, DIBUJA, PINTA, HAZ COLLAGES o TOMA FOTOS de lo que quieres ver y ¡MÍRALO!

Técnica de Psicotrónica. Adaptación y comentarios de Brinda Mair.

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Blog, Conexión con el Alma · Etiquetas: armonización, Cristo Interior, siete rayos, visualización

Activa tu propio oráculo para obtener una profecía personal en Año Nuevo

profecía personal en Año NuevoActiva tu propio oráculo para obtener una profecía personal en Año Nuevo. La práctica de Brinda Mair con doce lecturas bíblicas y reflexión. Una canalización basada en Ciencias Sagradas para acercarte a ese mensaje personal.

La víspera de Año Nuevo tiene el toque especial de permitirnos hacer una pausa. Podemos dejar atrás lo que ya no queremos cargar al próximo año. A su vez, nos permite vislumbrar lo que este trae con su energía a nuestra vida.

Por eso, esta fecha nos invita a obtener una profecía personal surgida de nuestro propio oráculo.

Aprovecharemos para ello la festividad de San Silvestre y el relato bíblico de la Liberación Milagrosa de Pedro. La técnica que mis guías me han dado requiere un cirio o vela blanca e incienso, o bien sahumerio para técnicas. Estos elementos acompañarán nuestra petición para que la Luz guíe nuestros pasos.

Si no te fuera posible utilizarlos, por cualquier razón, no te prives de la técnica. Hazla igualmente.

Las doce lecturas del 31 de diciembre

Prendo el cirio y el incienso, y leo en la Biblia Hechos de los Apóstoles 12, 1-19. Este relato bíblico muestra la participación de los ángeles ayudando a los hombres. En este caso, un ángel libera al apóstol Pedro de su cautiverio, ante la amenaza de muerte.

Para este trabajo, el hecho simboliza la ayuda angélica que viene en nuestro auxilio. Nos invita a liberarnos de la prisión de nuestras creencias, disolviendo las cadenas de la ilusión creadas por el destino.

Seguidamente, consulto la Biblia como oráculo. La tomo con ambas manos y digo: “Señor Dios, permíteme interpretar este oráculo de vida”. Después, la abro y leo el primer pasaje donde se posan mis ojos: dos o tres versículos. Lo acepto como un mensaje personal que Dios me envía.

Registro en una hoja el nombre del libro, el número del capítulo y los versículos leídos para trabajar con ellos más adelante. Cierro la Biblia, agradezco y apago el cirio.

Repito este mismo rito durante el día 31 de diciembre hasta completar doce lecturas. En cada ocasión, enciendo y apago la misma vela, acompañándola con un poco de sahumerio.

Puedo hacer una lectura por hora o dejar un intervalo de quince a treinta minutos entre una lectura y la siguiente. Durante esta etapa, no intento retener ni interpretar la información recibida.

Después de la duodécima lectura de la Biblia como oráculo, dejo que el cirio se consuma mientras permanezco presente.

Reunir las piezas del mensaje personal

Entre el 1 y el 13 de enero, elijo un día para reunir las piezas que recibí en esas doce lecturas. Para este trabajo, me ayudará la luna creciente o el plenilunio, es decir, la luna llena.

Prendo un cirio y el incienso. Pido iluminación para entender el mensaje que estas palabras guardan para mí. Para ello, activo el umbral mediante la Activación del ara (Llama Trina) con el Elemental del Cuerpo.

Leo de corrido los versículos recibidos en el oráculo. A continuación, registro los pensamientos que llegan a mi mente, sin cuestionarlos ni analizarlos.

Debes saber que el lenguaje de la profecía no tiene como atributo ser lógico. Lo necesario es que guarde una secuencia de imágenes.

Si has hallado una secuencia narrativa, aunque desconozcas con precisión lo que significa, el proceso ya ha terminado. Sabrás lo que significa cuando esas palabras herméticas encuentren sentido en lo que ocurra en tu vida.

En personas no entrenadas, puede ocurrir que sus mentes cuestionen y quieran entender de inmediato. Así pueden bloquear la secuencia narrativa que desencadenará el mensaje.

Si esto te ocurre, aplica el siguiente proceso de decodificación para atraer la Gracia Divina durante tres días.

El proceso de decodificación en tres días

El primer día, prende un cirio y el incienso. Realiza la técnica de activación del ara con el Elemental del Cuerpo y la de aquietamiento para un mental activo.

Lee de corrido los versículos registrados, tal como los recibiste. Escribe los pensamientos que te lleguen. Después, medita unos minutos en lo escrito y apaga el cirio. No vuelvas a pensar en ello hasta el día siguiente.

El segundo día, repite la operación del día anterior. Esta vez, después de leer los versículos, incluye al final los pensamientos escritos previamente. Luego, vuelve a escribir lo que te llegue.

Hazlo así también un tercer día. Esa noche, activa la técnica del vaso de agua de Psicotrónica. Pide saber el mensaje que esos versículos guardan para ti.

Recuerda: al despertar del cuarto día, “Actúa como si supieras”. Lee la técnica y comprenderás.
Hazlo en las fechas propicias durante la primera quincena de enero. Visita la categoría “Técnicas para épocas especiales”.

Bendiciones y buenas profecías para todos en este Año Nuevo.
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Un abrazo desde el Alma.
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Ascensión planetaria, Blog, Ciencias Sagradas, Técnicas para épocas especiales · Etiquetas: Año Nuevo, ayuda angélica, ciencias sagradas, Gracia Divina

El Anatema ¿Cómo saber si algo es anatema o no?

El Anatema ¿Cómo saber si algo es anatema o no?

Anatema es aquello que se entrega en sacrificio, en honor a Dios, como ofrenda por una gracia recibida. No entregar a Dios lo que Él ha elegido se considera maldito. ¿Cómo saber si algo es anatema o no?

Hay momentos en nuestra vida en los que debemos decidir si reclamamos algo que, por justicia humana, nos corresponde. O si debemos simplemente dejarlo ir. ¿Cómo podemos saber qué es lo correcto a los ojos de Dios? La Justicia Divina ve más allá del tiempo y no es ciega como la justicia humana.

La realidad 3D ha reflejado, como espejo, una realidad que hasta hace poco era interna. Como elegimos no verla, se ha manifestado en el mundo para darnos la oportunidad de resolver el aprendizaje.

Puede tratarse de cualquier tipo de reclamo que fuera justo en la frecuencia humana de 3D. Sin embargo, nuestros enemigos en la ilusión de la 3D llevan las de ganar. Esto ocurre pese a nuestros esfuerzos y a las pruebas que ratifican nuestra verdad en el Hoy, en este espacio-tiempo. Hablamos entonces de «injusticia» y nos preguntamos: «¿Cómo permite Dios que ocurra esto?». Estamos viendo la realidad 3D con ojos humanos y no con una visión amplia desde nuestro Yo-Dios.

Nuestro Ego/Niño Interior se siente lastimado por una herida kármica que una persona, varias personas o una situación han activado. Son nuestro Espejo de la realidad 3D. Seguramente no es la primera vez que esto ocurre en mi vida. Tal vez se esté repitiendo con otros personajes y hasta con distinta intensidad. Como no podíamos verlo en nuestra energía 4D, tuvo que materializarse en el plano físico. Esa energía comprende nuestros pensamientos y emociones, negativos y positivos.

Compensar el karma o ascender el aprendizaje

Hay quienes, en este caso, representan a nuestros enemigos internos en la realidad 3D. ¿Deberían acaso aceptar obligatoriamente ese papel para cumplir su parte en el juego multidimensional? Dicho de otra forma: una víctima de un espacio-tiempo, ¿debe convertirse forzosamente en agresor en otro para nivelar el karma?

Con toda seguridad, kármicamente se verá expuesta a tomar esa decisión. ¿Por qué con seguridad? Porque nuestro Universo local está en una esfera kármica. Sin embargo, siempre tendrá el Libre Albedrío de elegir cómo actuar en esa instancia: compensando el karma o ascendiendo el aprendizaje.

Si simplemente compensamos karma, se cumple la Ley del Talión (*1) y no evolucionamos. En cambio, ascendemos el aprendizaje:

  1. Aceptando —que no significa resignación— que las cosas hayan sido distintas de lo que hubiésemos elegido.
  2. Renunciando a nuestro deseo de moldear los hechos a nuestra voluntad.
  3. Muriendo a nuestras creencias sobre lo que debería ser.
  4. Ascendiendo, viendo con ojos de Dios más allá del tiempo lineal. Comprendiendo los roles en los que el Juego del Karma nos ha sumido dentro de nuestro Laberinto.

Cuando aceptamos, renunciamos, morimos y ascendemos nuestro aprendizaje, entregamos a nuestro Niño Interno a Dios. Permitimos que se haga su voluntad y no la nuestra. Entonces, «algo» en el plano físico se convierte en anatema.

El anatema en el pueblo de Israel

¿Qué es el anatema? En el Antiguo Testamento aparece esta palabra, hoy en desuso. Se utiliza para representar lo que Dios pide que se le entregue en sacrificio, en renuncia.

Demos un ejemplo de cómo ver el anatema en el pueblo de Israel según el Antiguo Testamento. El libro de Josué, en su capítulo 6, cuenta la toma de Jericó. Esta se realiza siguiendo las indicaciones de Jehová recibidas a través de Josué. En este caso, Dios les indicó no apropiarse del botín de la ciudad y consagrarlo en anatema. El oro, la plata y los objetos de bronce y hierro debían destinarse al tesoro del Señor.

Mientras tanto, en otras ciudades les decía cuánto oro tomar para sí y cuánto dejar para el culto del Arca de la Alianza. Este conocimiento llevó al pueblo a vivir uno de los períodos más prósperos y de mayor armonía que recuerda la historia de Israel. Sus doce tribus estaban centradas en el culto en torno al Arca. A cambio de esa entrega, el anatema, Dios les daba la abundancia de la Fuente. Si no cumplían con esa entrega, Dios retiraba su protección y el pueblo quedaba librado a su propia suerte.

Evidentemente, ellos no tenían nuestro problema para identificar un anatema. Mis guías me hicieron ver que siempre, en todos nuestros momentos de decisión, se manifiesta «algo» en el plano físico. Ya sea que reclamemos lo que nos corresponde o no, deberemos discernir si eso es anatema.

El miedo y la reconquista de nuestro territorio

Nuestra desconexión de Dios nos dificulta ese conocimiento. Muchas veces reclamamos lo que deberíamos dejar ir. Otras veces dejamos ir lo que deberíamos reclamar. ¿Por qué? Simplemente por miedo.

Miedo a hacernos cargo, miedo a enfrentar, miedo a perder, miedo a ganar, etcétera. Sea como fuere, esta decisión afecta nuestra abundancia cuando no podemos ver por encima de nuestra circunstancia. Lo que nos moviliza a actuar es solo miedo.

Solo cuando nos reconquistamos a nosotros mismos recuperamos nuestro territorio de manos de nuestros enemigos internos. Son nuestras energías 4D de formas de pensamiento y emociones negativas. Entonces, la Yod, el Espíritu de Dios, viene a nosotros y nos corona. Somos reyes en nuestro reino y en nuestra cabeza reluce la corona.

Cuando somos un reinado sin corona, nuestros «pueblos internos», nuestras energías multidimensionales de 3D y 4D, están anárquicos. Nos gobiernan nuestras pasiones, nuestros miedos y nuestra fisicalidad. Pero cuando comenzamos la reconquista de nuestro territorio bajo la guía del Espíritu, hacemos lo que Josué: reconquistamos nuestra Tierra Prometida.

La reconquista tiene un costo que se plasma en 3D como anatema. Debo ser capaz de entregarlo a Dios sin mirar atrás y sin desear tomar nada de ello. Eso es lo que, la mayor parte de las veces, no estamos dispuestos a hacer (*2).

¿Por qué no nos resulta fácil liberar el anatema? Porque mis enemigos internos materializados en el plano físico son parte de mí. Los retengo por amor o por odio, que energéticamente es lo mismo.

Ver lo que el otro me muestra de mí

Para poder clarificar el anatema, hay que poder ver el mundo con Ojos de Dios y no con ojos humanos. Ver el mundo con ojos de Dios significa que Él me habla constantemente a través de los signos. También significa escuchar lo que sale de mi boca cuando emito juicios de valor hacia otros seres. Eso es lo que Dios me está diciendo a mí y lo que yo no hago para Él.

Por ejemplo, digo refiriéndome a otra persona: «No puedo comprender cómo L siempre deja pasar las oportunidades. Cuando las tiene, se vuelve tirana hasta que cansa al otro. Luego se lamenta de que está sola».

Eso es lo que seguramente yo hago en otro contexto, con una oportunidad que Dios pone en mis manos. La dejo ir y me vuelvo tirana hasta que me quedo sin nada. Creo que gané hasta que el tiempo me demuestra que perdí.

Este tipo de observación, puesta en práctica, me ayudará a saber lo que Dios espera de mí. El otro es nada más que mi Espejo. Y, si no, al menos recordaré que lo que le digo al otro me lo estoy diciendo a mí misma. Eso me ayudará a callarme a tiempo.

Para poder ver un objeto, una situación o un anatema, se debe clarificar su valor cuartodimensional subjetivo. No solo el reconocido en 3D, su valor objetivo.

Cuando una relación llega a su fin

Bajemos esto a 3D. Tomemos el ejemplo de una sociedad, un matrimonio o una amistad que llega a su fin. Si termina de común acuerdo y en buenas relaciones, el aprendizaje compartido llegó a un punto en que cada quien debe tomar su camino. Está bien que así sea. Esto les permite tener las experiencias que ya no podrían vivir juntos como seres en evolución.

Pero si no fuera así y las partes se sintieran afectadas, la energía 4D del dolor de esa separación se movilizará hacia 3D. Tomará energía en el plano físico como forma de compensar el territorio perdido en manos del otro.

Bajo esta frecuencia, se toma como botín y rehenes a los hijos, las propiedades y los bienes. También se utiliza cuanto se sabe que puede perjudicar al otro. De esa forma, se busca que «sepa» que me lastimó y que yo lo lastimo donde más le duele.

Esto, evidentemente, es una situación kármica que seguramente se repite con distintos aprendizajes, situaciones y personajes. Ocurre en este espacio-tiempo y, simultáneamente, en otros, en la pentadimensionalidad abierta (*3).

La persona inmersa en esta situación, ilusión de 3D, se enfrenta a un dilema con respecto al anatema. ¿Cómo puede saber si debe dejar de luchar o no por la posesión de un bien, por ejemplo? ¿Debe dejarlo ir o no? ¿Es anatema o no?

Se siente sola en ese momento. Realmente lo está en 3D y solo dejará de estarlo cuando la revelación se produzca y el Espíritu de Dios ingrese en ella. Entonces sobrevendrá la comprensión amplia de que todo está bien. Hay tanta energía 4D multidimensional sin ascender que aturde a la persona y bloquea su realidad, generando un muro.

Las respuestas ante el bloqueo

De acuerdo con su naturaleza yin, pasiva, o yang, activa, actuará enfrentando la situación y moviéndose en el mundo físico. Tratará de superar el bloqueo de la pentadimensionalidad. Son cinco dimensiones o espacios-tiempo conectados con este, que traen energía 4D para ascender.

Según el caso, entablará demandas, luchará y tratará de proteger a su Ego/Niño Interior para que se sienta valorado. De acuerdo con sus creencias sobre cómo elevar su autoestima, buscará mejorar su físico. Se hará cirugías, practicará ejercicios físicos o deportes con alta descarga de adrenalina. Buscará «consumir», a través del cuerpo físico, la energía 4D que intenta aplastarla.

Desde esta interpretación energética, si la 4D supera lo que puede tolerar, se enfermará y hasta caerá en estados depresivos. Lo mismo ocurrirá si predomina la frecuencia yin, pasiva.

El asunto es que, en medio de todo ese movimiento cuartodimensional, hay una energía que debe equilibrarse a distintos lados del tiempo. Pero, como le ocurría al pueblo de Israel, solo por revelación podían saber qué era lo correcto. Si debían reclamar «el botín» o consagrarlo a Dios como anatema.

Tomar lo que debemos entregar o entregar lo que debemos tomar

Desde el punto de vista de la dinámica energética, si nos equivocamos y tomamos «algo» que era anatema, reactivaremos el ciclo. La situación que hoy vivimos se reactivará, con el tiempo, con otros actores y con mayor dificultad. ¿Para qué? Para darnos una nueva OPORTUNIDAD, gracia de dioses.

¿Por qué? Porque estamos en este plano para aprender y debemos hacernos cargo de nuestras elecciones. ¿En qué nos afecta si nos equivocamos? En nuestra abundancia, en el aspecto que nos resulte más kármico: afectivo, económico, de salud, etcétera.

¿Por qué nos afecta equivocarnos al dejar ir o no «algo» de nuestra realidad? Porque puede ocurrir que debamos tomar de allí y no dejar ir.

Sería como si el pueblo de Israel, sin la guía de Dios, hubiera entrado en una ciudad que no era anatema. Pero, «por las dudas», en su desconocimiento, la hubiera ofrecido como tal. No habría advertido que esa energía se le ofrecía para su abundancia. Desestimarla repercutiría en su futuro, porque la entregó en holocausto sin que Dios lo hubiera pedido.

Eso hacemos nosotros cuando, por no enfrentar una situación que nos duele, decimos: «Que se quede con todo, Dios proveerá». Pero lo hacemos sin ocuparnos de saber si es lo que deberíamos hacer. O si actuamos simplemente por no atrevernos, por miedo.

Si nos correspondía tomar esa Gracia y no lo hacemos, descompensaremos energéticamente nuestra balanza y tendremos escasez. Tener conciencia del anatema solo llega por revelación, por esa sabiduría y certeza interior que inunda el Alma.

Ciudad bajo sitio: una táctica para localizar el anatema

Mis guías me enseñaron una forma de localizar el anatema. Cuando canalicé el libro «Conexión con el Alma-Abandona el Laberinto», me dieron una técnica, una táctica del Juego del Laberinto. Se llama «Ciudad bajo sitio».

Por la energía que moviliza, esa técnica no fue dada para vibrar en 4D, Internet. Cada vez que intenté pasarla por aquí, el texto se mezclaba y salían mensajes de virus. Hasta que comprendí y desistí. Por eso está en 3D, en el libro (*4).

Cuando la realidad 3D muestra un bloqueo o una situación negativa, refleja una realidad interna. Haciendo esta técnica, entrego a mis enemigos internos a Dios en una práctica de siete días.

Tres días después de terminada, en el décimo día, se plasma en la realidad 3D lo que no podía ver ante un bloqueo. O bien, lo que debo dejar ir, «el anatema», en medio de una situación negativa. ¿Estaré dispuesto a dejarlo ir? (*5)

Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con Amor Incondicional,
Brinda Mair

Notas del escrito

(*1) Ley del Talión: «Ojo por ojo y diente por diente».

(*2) El desconocimiento de esta dinámica interna hace que nos sintamos como cebollas deshojándonos. Repetimos una y otra vez aprendizajes, atrapados en el Laberinto.

(*3) Pentadimensionalidad abierta: leer los escritos de Multidimensionalidad ingresando por la página principal.

(*4) Del libro «Conexión con el Alma-Abandona el Laberinto», canalizado por Brinda Mair. Editorial Kier, Buenos Aires, 2003. Táctica del Juego: «Ciudad bajo sitio».

(*5) Esto ocurrirá tal como se explica en las personas que tienen trabajo sobre su energía. Para quienes no lo tienen, mis guías indicaron repetir esta técnica en las fechas señaladas hasta trece veces. Esto se aconseja a todos. Puede hacerse en un año calendario o siguiendo las trece lunas del Calendario Maya. A medida que la pongan en práctica, el Juego se clarificará cada vez más.

Una curiosidad, si se quiere: cuando así lo hayan hecho, el Juego, la Táctica, se activará sola siempre en las fechas adecuadas. Por más que no hagan la técnica, les mostrará lo que deben dejar ir para avanzar en el camino de recuperarse a sí mismos.

En el sendero «Abandona el Laberinto» están las fechas en que puede realizarse la técnica y la información adicional.

Un abrazo de luz,
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Abandona el Laberinto, Blog, Ciudad Bajo Sitio · Etiquetas: Anatema, Juego del Karma, Justicia Divina, libre albedrío, niño interior

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