El juego del karma revela aprendizajes kármicos desde la multidimensionalidad. Descubre contratos álmicos y transforma tu experiencia vital. Cancelar contratos álmicos permite transformar nuestra participación en este juego.
El juego del karma y nuestros yo-multidimensionales
El Karma es una rueda del tiempo multidimensional. En ella estamos atrapados por una condensación de la energía 4D en la materia propia del planeta. Nuestro cuerpo físico es una diferenciación biológica que se produce a nivel de la Tierra por una densificación de la energía 4D. Esta recrea la ilusión de separación de la Fuente de Amor Divino Dios.
Al Experimento Terra llegan determinadas cantidades de energía a experimentar la dualidad a nivel planetario. Pero vinimos a sutilizarlo. El desafío que tenemos es encontrar el camino de regreso para superar la dualidad materia–espíritu y manifestar el Adán Kadmon o Cuerpo de Luz. Y recordar así que somos energía pura, que somos eternos, inmortales, atrapados en la ilusión de la 3D. El único objetivo es incorporar la materia física a la Égida del Padre.
En cada espacio-tiempo, en la célula de tiempo presente, esta energía se manifiesta tomando distintas formas en la imagen externa 3D. Estos son nuestros yo-multidimensionales.
Nuestra energía 4D es única y está formada por la energía 4D de pensamientos y la energía 4D de emociones. La energía 4D de pensamientos es propia de cada yo-multidimensional, de acuerdo con la personalidad, la máscara del ser. También responde al aprendizaje que le toca en cada espacio-tiempo-vida. Estos aprendizajes van variando en cada espacio-tiempo y hacen que cada yo-multidimensional tome una fisonomía propia. Esta es producto de su experiencia y se manifiesta a través de la Personalidad.
Nuestra alma mantuvo siempre el contacto con la 5D y el Plano Azul Original. Este es la huella energética que nuestra esencia divina dejó grabada en el éter. Nuestra alma sabe cómo salir del juego de la ilusión de la 3D. Pero los errores cometidos por la desconexión con el espíritu y nuestras elecciones basadas en el ego la han lastimado. Ella debe ser sanada. Aun así, no perdió el contacto con los Reinos Superiores y conoce el camino para salir del juego con éxito.
La energía 4D está representada a nivel psicológico/multidimensional por el ego/niño interior. Él se manifiesta a través de nuestro cuerpo físico y está ligado a la energía de nuestros miedos. La energía 4D fluctúa de un lado a otro del velo de la ilusión de la 3D. Sin embargo, donde hay mayor evolución, se concentra por gradiente de concentración (ver Juego del Karma 2ª parte). Por lo tanto, todos los aprendizajes kármicos de ciclos kármicos abiertos están presentes en lo que consideramos nuestra última «encarnación». Es nuestro espacio-tiempo-vida en el planeta Tierra en 3D.
Los aprendizajes que vamos cumpliendo en cada nivel del juego son los que estudió la Metafísica como patrones mentales (P. M.). Son comunes a toda la humanidad. La energía 4D proveniente de las emociones y los pensamientos negativos de todos nuestros yo-multidimensionales es muy densa. Por eso, no nos permite conectar con facilidad con el espíritu y los seres de luz íntegra de la 5D.
Desde esta lectura espiritual, la persona logra conectar con la energía 5D cuando desplaza suficiente energía 4D multidimensional. Esto puede ocurrir mediante un esfuerzo físico, como la peregrinación o la salmodia, o mediante un trabajo consciente de «limpieza energética 4D». También puede vivirse una crisis emocional como una ruptura con la identificación exclusiva con el físico.
Cuando el ser logra conectarse con Dios, en alguna forma «murió» al físico. Me refiero a una transformación interior, que puede acompañar experiencias intensas o surgir por elección y trabajo consciente. No implica buscar enfermedad ni sufrimiento para alcanzar esa conexión.
Ese es el motivo por el cual los decretos funcionan para algunos sí y para otros no. Mueven una parte de la energía 4D, la mental, no la emocional. Para que el Patrón Mental se repolarice, deben moverse los distintos cuerpos, pensando, sintiendo y siendo. Por ejemplo: «Pienso: Yo Soy Amor», «Siento: Yo Soy Amor», «Yo Soy Amor». Lo saco del corazón, no de la mente. Si no mueve estas tres frecuencias inferiores, el decreto no funciona o, por lo menos, no como uno quisiera. Es lo hablado sobre implantes neutrales.
Objetivo del juego: Sutilizar la materia elevando su frecuencia, trayendo a la manifestación el Cielo a la Tierra.
Aprendizajes kármicos que vuelven a nuestra vida
Hay situaciones que se repiten en nuestra vida en forma cíclica. A medida que los años pasan, nos preguntamos qué pasa con nosotros, que nos encaminamos siempre hacia el mismo callejón. La explicación más sencilla es que no buscamos personas, objetos o lugares: buscamos energías. Estas nos proporcionarán aprendizajes para completar el esquema incompleto en la pentadimensionalidad abierta. Ver «El karma y la pentadimensionalidad abierta», Juego del Karma, 2ª parte.
El velo del karma hace que no veamos claramente tras lo aparente, la máscara. Y solo cuando la energía queda al descubierto, nos preguntamos cómo es que nos generamos esa situación nuevamente.
Nuestra alma nos facilita recrear una y otra vez el aprendizaje kármico. Su propósito es que alguna vez despertemos y lo superemos positivizándolo. La cancelación de contratos álmicos depende de los desplazamientos de la energía multidimensional. El movimiento de la energía nos dará la clave para hallar la armonía y evitar la repolarización.
A veces pensamos que nos estamos liberando «de un peso», sin resolver nuestra energía 4D con él. Puede ocurrir al vender algo o separarnos de quien nos produce dolor, sin lograr amarlo por habernos facilitado el aprendizaje. Entonces activamos otro contrato con lo que aparentemente era distinto, pero energéticamente igual y de mayor intensidad. Por eso, los aprendizajes y las situaciones se reiteran, acrecentando su dificultad cada vez más.
En esta interpretación espiritual, no existe el infierno como lugar: existen distintos estados de conciencia que encadenan a realidades. Cada uno vive en su propio cielo o en su propio infierno según la realidad que cree. Cuando tomamos conciencia de que nuestro mundo es una ilusión, comenzamos a hacer algo para modificar lo que no nos gusta. Comprendemos que la ilusión responde, «se mueve», según nuestra intención.
Somos seres multidimensionales. Coexistimos en distintas dimensiones simultáneamente. Todas las realidades en que se manifiesta mi ser multidimensional interactúan activando contratos álmicos. Es mi libre albedrío cancelarlos aprendiendo, amando, comprendiendo y liberándome. O recrearlos una y otra vez en situaciones aparentemente distintas, pero que reúnen las mismas energías. Esto ocurre cuando no soy capaz de transmutar la energía 4D de dolor, miedo, culpa, etc.
La herramienta del dolor ha sido la elegida preferencialmente por la Humanidad. Siempre existe como opción cuando nos negamos a enfrentar una nueva oportunidad de aprender abrazando la Luz y cancelando así un contrato. Cancelar un contrato es morir a un estado de conciencia para nacer a otro. En cierta forma, negarnos a cancelar un contrato álmico es negarnos a morir. Por tal motivo, consideraremos como parte del Juego distintas estrategias que nos llevarán a aclarar cómo se mueven las energías en nuestra vida. Estas serán publicadas posteriormente.
El juego del karma: cuando las piezas se reúnen
Cuando las piezas están completas a uno y a otro lado del velo, el juego comienza. Recordemos que los seres humanos somos viajeros del tiempo-espacio en 4D, atrapados en una célula de tiempo. Ver «Los humanos viajeros del tiempo espacio», Juego del Karma, 4ª parte. Por esta cualidad, somos capaces de viajar cuartodimensionalmente. Cuando las energías se completan a ambos lados del velo de la ilusión de la 3D, el reloj del tiempo se adecua. Así, todos los espacios-tiempo quedan sincrónicos en la pentadimensionalidad.
A eso se debe que algunas personas deban viajar a otros países en este momento. Necesitan acomodar su energía espacio-tiempo con el aprendizaje que les está reservado en ese lugar. Cuando «actúan» el aprendizaje en el lugar, recuperan en 3D la energía faltante en la 4D. Por ejemplo, alguien tenía en su campo energético la energía 4D del éxito, pero multidimensionalmente le faltaba la energía de un lugar. Al desplazarse allí y recuperar esa energía, puede «precipitar», tener éxito. Hay distintas formas de recuperar la energía de los lugares, con distintos grados de penetración energética.
Tomemos como ejemplo a una persona que necesita recuperar la energía de un país en 3D para activar un aprendizaje pentadimensional. Esta energía está presente en la pentadimensionalidad abierta. Es posible, entonces, que deba viajar a ese país y se le cree la oportunidad de hacerlo. Otra forma de compensar la energía de un lugar será a través de un objeto que ingrese en su casa. ¡Ojo con el Feng Shui! Es fantástico para la activación de energías multidimensionales. Ese objeto podrá ser un cuadro, un adorno característico de ese lugar o su música, por ejemplo.
También puede recuperarse la energía entrando en contacto con alguien que viva en otro país, por ejemplo, a través de Internet. Dicho contacto la impregnará de la energía faltante. Esto reunirá la pieza, la energía, faltante. ¿Se pueden dar cuenta del alcance que tiene esto? ¿Nosotros, que nos estamos interrelacionando en todo el mundo? Abruma el solo pensarlo, pero ES ASÍ.
Ese es el motivo por el cual los ciclos kármicos se aceleran: estamos recuperando energías faltantes de lugares. Inclusive, conectándonos informáticamente, tal como ocurre a través de un chat o de una videoconferencia.
Cuando las piezas están reunidas, actúa el mismo «drama multidimensional» en las cinco dimensiones abiertas. Una vez que ingresamos al juego, todas las energías 4D involucradas y energéticamente compensadas se fusionan. El objetivo es la Ascensión, la positivización energética de los aprendizajes. ¿Cómo se asciende en la Tierra? Por un cambio de conciencia que conlleva una muerte simbólica. En esta enseñanza, la muerte física también se contempla como tránsito; no es una meta que deba buscarse.
Cancelar contratos álmicos en la multidimensionalidad
¿Cuál es la ventaja de la cancelación del karma multidimensional? Si la persona trabaja la cancelación de contratos álmicos en el espacio-tiempo-vida donde tiene mayor evolución, asciende. Mientras tanto, en los otros espacios-tiempo-vida, cancela toda la energía 4D negativa atrapada en ellos. Por eso, mejora notablemente la vida en este espacio-tiempo. Aquí podemos tener la evolución suficiente para comprender esto. Además, tenemos la oportunidad de abrir nuestros corazones al Amor Incondicional por la elevación de la frecuencia planetaria que nos ayuda. Y, sobre todo, ¡aún estamos vivos!
Supongamos que sabemos que morimos de tal o cual forma en un determinado espacio-tiempo-vida. NO importa la ubicación en el tiempo lineal, pasado o futuro. Como somos viajeros del tiempo-espacio multidimensional, nos podemos desplazar a cualquier momento del otro espacio-tiempo. Si en el otro espacio-tiempo se produjo nuestra muerte, podemos «llegar» antes de que tenga lugar o después. Lo hacemos de acuerdo con lo que deseemos experimentar. Esto ocurre inconscientemente, por lo general. Cuando accedemos conscientemente, podemos cancelar karma multidimensionalmente.
Experiencias de consulta desde una lectura multidimensional
En nuestros campos energéticos está activa la pentadimensionalidad abierta. Nos podemos ver en otros espacios-tiempo. Generalmente, veo en la consulta uno, y se pueden ver más. Sin embargo, no es muy común para mí, pese a que están activos.
Demos ejemplos que he visto en consultas. Los relato desde mi interpretación espiritual de aquellas experiencias. Las imágenes percibidas no constituyen diagnósticos ni demuestran una causa multidimensional de los síntomas. Las visiones, las depresiones y las conductas suicidas requieren evaluación profesional, también cuando la persona desea recibir acompañamiento espiritual.
Sandra es una adolescente de 15 años que experimenta miedo por visiones que la asustan. Estas aparecieron luego de la muerte de su hermano en un accidente. Desde mi lectura multidimensional, interpreté que había abierto una puerta interdimensional en forma inconsciente. La experiencia evocaba haber quedado atrapada en el astral en un período entre vidas. Dentro de esa lectura, la energía 4D de aquel miedo se manifestaba aquí y ahora como visiones del astral.
Adriana, de 22 años, presentaba depresiones cíclicas con intentos de suicidio luego de la separación de su novio. Desde los 17 años, los episodios se repetían en septiembre. En mi lectura multidimensional, aparecía un espacio-tiempo-vida donde ella se dejaba «morir de amor», no se alimentaba y moría. Interpreté que le costaba centrar su cuerpo emocional en el Aquí y el Ahora. Su hipersensibilidad parecía recrear una y otra vez el «retrasar el reloj del tiempo». En aquella lectura, este se sincronizaba multidimensionalmente con el espacio-tiempo donde se dejaba morir. Así interpretaba la depresión profunda que vivía en el Hoy, sin atribuirle por ello una causa clínica.
Me tocó atender a Mirta, una joven soltera de 28 años que acudió a la consulta por problemas afectivos. La consulta transcurrió en forma normal. Cuando comencé el trabajo energético, percibí en su campo multidimensional un bebé atravesado, con los pies tocando su colon transverso. Primero le pregunté si le dolía y le indiqué el lugar. Me contestó que le habían diagnosticado «colon irritable». Le pregunté si había estado embarazada. Se puso a llorar y me dijo que estaba segura de que sí, pero los médicos le habían hablado de un embarazo psicológico.
En mi lectura multidimensional, aparecía un embarazo fuera del matrimonio a la edad que tenía entonces. El bebé moría atravesado en el vientre. Su madre de este espacio-tiempo-vida también aparecía en el otro espacio-tiempo. En ambas dimensiones, su madre no aceptaba el embarazo. En aquella imagen, ella moría; en este espacio-tiempo-vida, estaba enferma. Se trataba de una percepción espiritual, que no podía confirmar un embarazo ni explicar el diagnóstico médico.
Otro caso: cuando ingresé en el campo energético de Luis, de 35 años, percibí sus piernas y su espalda deformadas. En mi lectura multidimensional aparecía un espacio-tiempo-vida como una persona de talla baja. Aquí debía trabajar la autovaloración. No le era fácil iniciar relaciones afectivas. Caminaba encorvado, con los hombros hacia delante, y tenía problemas de pies.
Silvia, madre de un alumno de la escuela, tenía 38 años y recibía tratamiento por un diagnóstico de esquizofrenia. La esquizofrenia es un trastorno mental que puede incluir delirios, alucinaciones y alteraciones del pensamiento, la percepción y la conducta. Existen tratamientos eficaces que combinan atención médica y apoyo psicosocial.
Desde mi interpretación multidimensional, representaba aquella dificultad como una conexión con los yo-multidimensionales que impedía «estabilizarse» en este espacio-tiempo. Esta imagen espiritual no explica clínicamente la enfermedad. Tampoco permite afirmar que los medicamentos o la terapia electroconvulsiva acumulen energía negativa o desconecten a la persona del espíritu.
La entrevista buscaba explorar la posibilidad de un acompañamiento energético. Ante síntomas de este tipo, la evaluación y el tratamiento corresponden a profesionales de salud mental. El acompañamiento espiritual, si la persona lo desea, debe ser complementario y respetar el tratamiento indicado. No conviene esperar a que los episodios se vuelvan frecuentes para consultar.
En el lenguaje simbólico de esta enseñanza, la expresión «cárcel del Alma» describía la vivencia de encierro y sufrimiento. No significa que la esquizofrenia sea un castigo ni una reparación por acciones cometidas en otros espacios-tiempo-vida. Una enfermedad no demuestra una culpa espiritual de quien la padece.
Claudia tenía 14 años cuando su madre la llevó a consulta. La consideraba víctima de una energía diabólica, porque entraba en trance y salía de él en medio de gritos. Al entrar en contacto con su Ser Superior, percibí que no se trataba de un pacto que atara una entidad a la joven. Mi lectura espiritual fue la de un «umbral» al bajo astral, abierto inconscientemente. Esa percepción no confirmaba una presencia diabólica ni sustituía la evaluación de los episodios.
Comencé el trabajo que denomino sanación multidimensional. Percibí que los cuerpos de iluminación divina eran inestables, como si se movieran en forma ondulatoria. Repetí el trabajo y percibí alguna mejoría, pero el hecho persistía: su campo holográfico no retenía la energía. Escuché a su Elemental del Cuerpo decirme: «Psiquismo débil». Pedí asistencia porque sentía que la joven no retenía la energía e ingresé en su multidimensionalidad.
Las imágenes eran vertiginosas, sumamente nítidas y vívidas. Percibí distintos espacios-tiempo-vida: uno con su cuerpo totalmente atado con sogas; otro con un chaleco de fuerza, en medio de la locura. Después apareció una boa constrictora que la trituraba. Por último, vi caer una tabla, como una tapa, y arena. Interpreté que la enterraban viva en una tumba en el desierto, en Egipto. Comprendí aquellas imágenes como un ciclo kármico abierto, vinculado simbólicamente con una vulnerabilidad de su psiquismo. En mi lectura, estas experiencias evocaban el delirio de la locura. Ahora se abría nuevamente aquel umbral, pero venía a limpiarlo y a cerrarlo.
En este trabajo espiritual, busco reforzar la membrana energética entre espacios-tiempo, mediante terapia floral y bioenergía. El propósito es centrar a la persona en su propio espacio-tiempo, su HOY. La guío para que se perdone, perdone y libere la energía atrapada en su ser multidimensional. Estas prácticas no sustituyen la atención psicológica o psiquiátrica.
En mi experiencia, estos acompañamientos energéticos solían organizarse en no más de cuatro sesiones. Lo que se busca es alinear las energías con la Fuente de Amor Divino Dios y mover las energías bloqueantes. No se puede garantizar por ello la desaparición de síntomas ni fijar un plazo de recuperación. Luego, la persona puede optar por aprender a entrar en contacto con sus frecuencias internas: alma y ego/niño interior. Así trabaja ella misma en la cancelación de energías, según esta enseñanza, con anterioridad a su manifestación en el físico.
La energía 4D y las técnicas de perdón
Siempre dijimos desde la Metafísica que éramos como cebollas. En determinado momento lográbamos sanar, perdonarnos, liberar. Pero, pasado un tiempo, era como si debiéramos recomenzar nuestro trabajo. Como si una nueva «capa de la cebolla» hubiera surgido ante nosotros. Pues no somos cebollas. Sí, somos únicos cuartodimensionalmente.
Cuando hacemos una técnica de perdón, logramos desplazar la energía 4D de nuestro emocional que nos está bloqueando en esta célula de tiempo. Pero, como no la cancelamos transversalmente, en 5D, 4D y 3D, vuelve a activarse después de darnos un tiempo «de respiro». Cuando logramos despejar un sector de la energía 4D negativa, se produce un momentum en el cual es posible la conexión con la 5D. Puede que en ese momentum yo recree la suficiente fuerza como para no decaer y seguir limpiando la energía 4D negativa. Esta continúa viniendo hacia mí desde la multidimensionalidad. Pero, estando en el juego, olvidamos muchas veces una cosa: nuestros pensamientos crean nuestra realidad.
Muchas veces nuestro ser se confunde cuando no vibra en función del espíritu. Busca desesperadamente paz en el exterior cuando no la puede tener en su interior. Su vida en 3D, con inquietud y zozobra, es una manifestación de lo que está dentro suyo. Busca manifestar abundancia de todo lo bueno, cuando en su interior tiene escasez.
Cuando uno busca positivizarse cocreando, por ejemplo, al estilo Kryon, necesita trabajar también en la cancelación de energía kármica. Esta proviene de la multidimensionalidad en 4D, a la que mi Niño Interior tiene acceso. Si no lo hago, tarde o temprano ocurren hechos que me ayudan a ver lo que quise ocultar, aun de mí mismo. Cada vez más temprano, gracias a Dios.
La realidad de consenso y nuestros miedos
Supongamos que mi cocreación genera un 95 % de energía 4D positiva. El miedo que escondo, proveniente de mi duda de ser merecedor, representa solo el 5 % de energía 4D negativa. En la «realidad de consenso» se hallan los miedos 4D de todos los seres 3D atrapados en mi célula de tiempo presente. Permitir que mi 5 % entre en contacto con esa «realidad de consenso» puede potenciarlo en mí.
El término «realidad de consenso» explica la energía generada por la mayoría de los seres humanos. Uno intenta apartarse de ella, pero estuvo y aún está en contacto con esa energía. Por eso, tiende a arrastrarme y a potenciar mis miedos.
El Maestro Jesús, durante su vida en la Tierra, también estuvo expuesto a ella. Cuando anuncia a sus discípulos su pasión, Pedro lo lleva aparte y trata de disuadirlo. Jesús rechaza esa intervención y le recuerda que está pensando como los hombres, no como Dios (Mateo 16, 21-23; Marcos 8, 31-33). Desde esta lectura espiritual, interpreto la reacción de Pedro como energía 4D del miedo. La respuesta de Jesús evita que ese miedo lo aparte de su misión.
Si Jesús hubiera cedido a las intenciones de Pedro, al miedo a la «realidad de consenso», no habría cumplido su misión. Y nosotros no estaríamos hablando de esto. Miren cuán importante es no ser arrastrado por la «realidad de consenso». Nosotros no somos Jesús, pero aspiramos a ejercer su Oficio. Por lo tanto, debemos superar esto.
Esto se ve muy claramente con el tema de la Abundancia. Cuando una persona quiere apartarse de la realidad de consenso de la escasez general, debe hacer un gran esfuerzo de perseverancia. Necesita lograr creer en la Divina Providencia. De ese modo, lo que ve y escucha de los otros no la afecta. Tampoco lo que recibe de su entorno inmediato o de los medios de comunicación masivos.
Cuando no se logra, la «realidad de consenso» nos arrastra. La 3D nos pesa porque nos atrapa lo ilusorio de ella. Si permitimos que esta frecuencia ingrese en nosotros, nuestro 5 % de 4D negativa del ejemplo inicial puede ampliarse hasta un 100 %.
Cuando uno pide que algo se manifieste en su vida en 3D, una precipitación, puede ocurrir que no suceda. Del otro lado del velo, en otros espacios-tiempo de mi multidimensionalidad, hay una pentadimensionalidad abierta en esa frecuencia. Sin saberlo, esta me atrae la culpa o el miedo que me produce lo que acá pido.
Por ejemplo, acá pido tener dinero para vivir y tener las cosas que necesito, lo que pediría cualquier persona. Pero, del otro lado del velo, en la frecuencia dinero, puedo estar haciendo un gran derroche de riqueza que me ocasionó dolor. O puedo tener votos de pobreza. Ambas manifestaciones en la 3D de los otros espacios-tiempo generan energía 4D de culpa o miedo a tener. Esta es común a todos mis yo-multidimensionales. Al abrir la pentadimensionalidad con mi intención, la activo y me afecta en mi espacio-tiempo.
Supongamos que comienzo a cocrear y logro mover «en parte» mi realidad 3D. Si doy acceso en mí a la energía proveniente de la «realidad de consenso», abro el umbral a mi pentadimensionalidad abierta 4D. Conclusión: la cocreación no funciona. Es importante tener en cuenta que esta no es la única variable. Es una de las más comunes, pero no la única. Existen tantas variables como situaciones de vida. Cada caso es individual.
El miedo kármico a cumplir la misión
Otro ejemplo: la situación descrita con anterioridad es típica del miedo a cumplir con la misión. Por lo general, la misión que venimos a desarrollar en este espacio-tiempo es kármica. Dentro de esta enseñanza, eso quiere decir que nos han perseguido y asesinado por hacer lo que ahora venimos a cumplir. Nuestra Alma lo sabe y nuestro Ego/Niño Interior también. Solo nuestro Yo-Personalidad lo ignora. Por nuestra desconexión con el espíritu, se pregunta: «¿Qué es lo que estoy haciendo mal?».
Nuestro ego/niño interior tiene el conocimiento de todas nuestras emociones multidimensionales, de nuestros miedos y de nuestras culpas. Cuando intentamos acceder a lo que sabemos que debe ser nuestra misión, puede ocurrir que nada nos salga bien. Se nos da «a cuentagotas». En esta lectura, nuestro ego/niño interior nos está bloqueando, y esa tensión puede acompañar un malestar físico. Esto no permite atribuirle por sí solo el origen de una enfermedad. Yo suelo decir: «No nos dejan morir de hambre». Pero tampoco podemos acceder a lo que debería ser el alcance esperado para quien supuestamente realiza su misión. Este es el miedo kármico a cumplir la misión. Hay que localizarlo, verse en el otro espacio-tiempo y cancelar la energía multidimensional.
Esto no tiene nada que ver con regresiones a vidas pasadas. Es otra cosa. Debo ser yo quien recuerde y recupere la energía 4D del miedo del otro lado del velo. Debo traerla al aquí y al ahora para integrarla a la luz. Este trabajo debe ser consciente. Si otro «me lleva», desde esta enseñanza recupero la energía 4D del mental, pero no la 4D emocional. Tampoco tengo la energía 5D para la cancelación.
Si realizo una técnica de ese tipo, tendrá un efecto transitorio dentro del trabajo energético que describo. Solo moví energía 4D mental, me di tiempo y le di «pasto» a mi mental para autojustificarme. Eso puede llegar a movilizar energía 4D emocional, pero no energía 5D. Esta distinción pertenece a mi práctica espiritual y no describe ni sustituye el trabajo de la psiquiatría.
Las posesiones y sus vínculos emocionales
Nuestras «posesiones» en 3D son manifestaciones de energía 4D. Por ejemplo, una casa propia, construida según mis gustos, respondiendo a mis sueños de una familia. Es la materialización de años de «sacrificio», sin salidas o vacaciones, para poder pagarla. Alberga un montón de sueños y expectativas. Pero me separé. Los sueños ya no están y los reemplazó la energía 4D del dolor. Ahora quiero venderla.
Hay energía 4D mía que la está reteniendo, tal vez porque en algún punto no acepté lo sucedido. En esta lectura, necesito mover su energía 4D emocional para liberarme de ese vínculo. Puedo cancelarla o activar otro contrato con igual energía. Me voy a vivir a un lugar que me parecerá maravilloso, pero que cuartodimensionalmente tiene igual energía o duplicada. El propósito es que esta vez no evada el aprendizaje que mi Alma grabó en el Plano Azul Original.
¿Por qué digo igual o duplicada? Igual, casi imposible; duplicada es una expresión de deseos positiva. En realidad, puede que sea quintuplicada por la pentadimensionalidad abierta. Esto ocurre porque evadí el aprendizaje anterior, consciente o inconscientemente. No pude perdonarme porque me equivoqué, ni perdonar. Porque no pude amar incondicionalmente y liberar el dolor.
¿Qué ocurre con la casa que dejé? Kármicamente, según esta interpretación, será ocupada por alguien que tenga el mismo aprendizaje que yo tuve en ella. Podrá repolarizarlo positivizándolo o atravesar su Alfa y Omega en ese lugar, de la mejor forma que su libre albedrío le dicte.
Supongamos ahora que esa casa es una herencia dejada por un ser querido. Representa en 4D lo que me quería, sus deseos y aspiraciones con respecto a ella. Tiene toda la energía 4D emocional propia del recuerdo. Ahora bien, digo que quiero venderla porque necesito el dinero: energía 4D mental. La pregunta clave es: si tuviera dinero como una persona millonaria, ¿la vendería? Seguramente no. ¿Por qué? Por su alto valor 4D emocional.
Conclusión: Si no muevo esa energía, puedo seguir sintiendo que no logro venderla. O activar con el dinero de su venta otro contrato «que me hará sufrir», como autocastigo por la culpa de haberla vendido. Vale decir, puedo generarme un problema si no cancelo la energía 4D. Esta lectura del vínculo emocional no determina por sí sola el resultado de una venta.
El Discernimiento, Santo Don del Espíritu Santo, nos llevará a descubrir cómo hemos participado del juego inconscientemente. Cuando tomamos conciencia, podemos mover las energías como piezas de ajedrez con un solo objetivo. Encontrar la felicidad en este plano y manifestar el Cielo en la Tierra.
He cumplido aquí con el pedido de mi guía Moldrei. Me hizo saber que es importante para la jerarquía espiritual que el mayor número posible de seres de la Tierra comprenda esto. Es lo que expliqué en esta serie canalizada del Juego del Karma.
Si estamos siendo tan afectados por nuestra multidimensionalidad, tenemos que estar afectando en cierta proporción al Universo entero. Todos Somos Uno. Se requiere nuestra ascensión con Terra o el retroceso a un ciclo de muerte y resurrección en otro sector del Universo. Es nuestro libre albedrío elegir cómo. Generamos nuevos futuros posibles con cada una de nuestras elecciones.
Que el Espíritu nos guíe Siempre.
Con amor Incondicional.
Brinda Mair
(*) La expresión «realidad de consenso» proviene de Un manual para la ascensión, atribuido a canalizaciones de Serapis por Tony Stubbs.




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