San Marcos de León fue evangelista y su símbolo es el león. Su nombre está unido a uno de los cuatro Evangelios y a una devoción popular a la que muchas personas acuden cuando se sienten amenazadas o desean resolver un conflicto.
La tradición cristiana recuerda a Marcos como colaborador de san Pedro. También lo relaciona con la primera comunidad cristiana de Alejandría. Su fiesta se celebra el 25 de abril. Pero quizá lo más fácil de reconocer en una imagen sea el león que aparece a su lado. De ahí que, en la devoción popular, muchas personas lo llamen San Marcos de León.
El león de San Marcos
El león es el símbolo del evangelista. A veces aparece con alas y un libro abierto. Esa imagen pertenece a la iconografía cristiana; no significa que Marcos haya tenido que enfrentarse a una fiera de carne y hueso.
Sin embargo, la figura del león permite comprender por qué tantas personas recurren a él en momentos difíciles. Hay situaciones que se nos presentan como una fiera: una disputa que crece, una amenaza que no sabemos cómo detener o el temor de que alguien quiera hacernos daño. Cuando el miedo ocupa todo el espacio, hasta las palabras de otra persona pueden parecernos un ataque.
Una petición en medio del conflicto
La devoción popular a San Marcos de León expresa ese deseo de que la hostilidad se calme. Quien pide ayuda suele pensar en alguien concreto, pero también puede desconocer de dónde viene aquello que le causa temor. En la oración que sigue, la petición comienza sometiéndose a la voluntad de Dios y termina poniendo a esas personas a los pies del Cristo Cósmico.
Ese detalle invita a detenerse un momento. Cuando un conflicto nos hiere, podemos desear que el otro se acerque, que escuche o que deponga su agresividad. También nosotros necesitamos reconocer qué parte de nuestro miedo está hablando. Pedir que una situación cambie no nos exime de mirar con claridad lo que sucede ni de decidir cómo actuar.
Novena ininterrumpida a San Marcos de León
Prendo cirio y sahumerio
Rezo:
1 Padre Nuestro
1 Ave Maria
Pedido:
“Señor Dios, el Uno, si es Tu Voluntad, te pido por la intercesión de San Marcos de León, que pongas ante los pies del Cristo Cósmico a mis enemigos visibles y a mis enemigos invisibles, que son aquellos a quienes desconozco. Doy gracias porque ya está hecho.
Oh San Marcos de León, tú que desataste y desarmaste a la fiera más grande del mundo, desátale el corazón a mis enemigos de la ilusión, en particular a ………. (Decir nombre y apellido de la persona) para que vengan, que vengan, que nada los detenga, que corran, que corran, que nadie los socorra, que las calles se les acorten y los pasos se les alarguen, que lleguen a mí como mansos corderos, humildes, rendidos y postrados a los pies del Cristo Cósmico, así sea.”
Amén. Amén. Amén. Amén.
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