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cuerpo etérico

Los humanos viajeros del tiempo-espacio

Los humanos viajeros del tiempo-espacio.Los humanos viajeros del tiempo-espacio creamos futuros posibles con pensamientos y emociones. Viajamos en la 4D dentro del eterno presente. Este escrito explica cómo viajar multidimensionalmente.

Los humanos viajeros del tiempo-espacio estamos atrapados en una célula de tiempo del eterno presente. Esto quiere decir que «no hay pasado ni futuro».

Tomemos esta aseveración: «El pasado no existe. Lo que existe es la rueda del tiempo».

Demos un ejemplo: una persona pierde a un ser querido y niega su muerte. La energía 3D del cuerpo físico de su ser querido ya no está en este plano. Esta persona debe afrontar una de las más fuertes pruebas del desapego. ¿Qué actitud puede tener si niega que haya muerto?

Opción 1

Ella reemplaza su energía 3D ausente por otra energía 3D: fotos, ropas, enseres personales del difunto. Mantiene su cuarto sin tocar, como si estuviera «vivo».

Si la persona fallecida era evolucionada, al abandonar el plano físico asciende y abandona el plano astral. Si no lo era, la energía del dolor la mantiene atrapada en el astral, en 4D negativa, incluso «creyendo estar viva».

Ambos, el alma desencarnada y el ser encarnado —para utilizar términos comunes—, están atrapados en la ilusión. Han retrocedido el reloj del tiempo de la rueda kármica a un momento anterior al de la muerte física. Lo hacen con el propósito de anularla, de ignorarla.

Opción 2

Otras personas, en lugar de mover el reloj del tiempo 4D a un momento anterior a la muerte física, se detienen en la pérdida. Lo hacen con el propósito de experimentar una y otra vez el dolor. Pueden mantener esta situación durante años.

Lloran sobre la tumba, visten de luto o tienen luto en el alma y cierran el corazón. Así, no pueden ver que el alma de quien quieren ya ascendió. O bien, cuando a esa alma le falta evolución, no le permiten ascender porque no la liberan.

Opción 3

Otro mecanismo es vivir ese duelo internamente. La persona casi no llora ni lloró en el momento de la pérdida. Son «los fuertes», que terminan ocultando el dolor en su campo energético. Desde esta mirada, ese dolor corroe como ácido el cuerpo físico y lo enferma.

De una forma u otra, desean morir con el otro y no pueden afrontar el aprendizaje kármico del desapego. Se trasladan en el eterno presente, donde el pasado no existe, solo el hoy. Borran de su memoria el hecho, pero guardan el dolor en un órgano de su cuerpo físico.

Este es solo un ejemplo. Sin embargo, lo mismo ocurre ante cualquier pérdida material: trabajo, dinero, vivienda, posición social, etc. En este momento planetario, esto ocurre con cualquier cosa que hayamos puesto en nuestro cielo personal. Ver «La Zona Nula».

Moldrei es mi guía y Maestro de Ascensión en el manejo del tiempo multidimensional. Al definirnos a nosotros, los humanos, me ha dicho: «Los humanos son viajeros del tiempo-espacio atrapados en una célula de tiempo».

La célula del tiempo en la cual estamos atrapados es lo que nosotros consideramos nuestro presente. Sin embargo, viajamos constantemente en la 4D a través de nuestras emociones y de nuestros pensamientos.

Cuando a un joven le aburre la lección de su profesor, se traslada multidimensionalmente a otro tiempo de este mismo espacio-tiempo-vida, de esta encarnación. Recupera las emociones y las formas de pensamiento de una situación placentera.

O bien se traslada adonde tal vez otro de sus yo multidimensionales está viajando en una feluca por el río Nilo. Él imagina que fue en bote a pescar. Siente la energía del agua y los rayos del sol «como si estuviera allá».

Realmente lo está. Uno de sus yo lo está y él comparte el sentimiento. Todo coexiste. Todos los hechos de nuestra vida actual tienen un paralelismo con aprendizajes de otros espacio-tiempo-vidas. Estos corresponden a otras células de tiempo de la multidimensionalidad.

Piensen en todo lo que piensan, en todas las ideas aparentemente sin sentido que tienen a lo largo de un día. Para ser «dueños» de nosotros mismos multidimensionalmente, no podemos pensar en vano.

Debemos ser amos y señores de nuestros pensamientos y emociones. En principio, necesitamos distinguir cuándo son nuestros y cuándo no. También, cuándo vienen de la multidimensionalidad abierta y cuándo provienen de otro ser que proyectó su energía hacia nosotros.

Otra forma de viajar multidimensionalmente en 4D es ir hacia lo que nosotros consideramos futuro. Lo hacemos cuando proyectamos algo, cuando soñamos despiertos. Cuando creamos en nuestra mente algo que deseamos manifestar, estamos generando uno de los futuros posibles.

Que un buen futuro posible se convierta en presente dependerá de la energía 4D negativa: nuestros miedos y culpas, nuestro Ego. Esa energía puede cancelar nuestro proyecto por la acción negativa del número 7: el peso kármico.

A eso se debe que muchas cocreaciones de abundancia no funcionen. Nuestros miedos y culpas multidimensionales las bloquean.

La humanidad construye constantemente nuevos futuros posibles. Cada elección en nuestro ahora desecha posibilidades y determina otras. Constantemente nos trasladamos en el tiempo 4D a través de nuestras emociones y formas de pensamiento, positivas y negativas.

Por eso, las grandes cantidades de formas de pensamiento y emociones de miedo actuales generan cada vez mayor tensión sobre el plano físico terrestre. Esta energía 4D negativa condiciona futuros posibles no gratos para la humanidad. Por lo tanto, es necesario limpiar esta energía en la multidimensionalidad lo antes posible.

Requisitos indispensables para ser uno multidimensionalmente

¿Cómo es posible aplicar este concepto teórico en la práctica?

Este concepto, ejemplificado en este escrito, lo utilizo para viajar multidimensionalmente. Lo que hago es proyectar mi energía hacia otro espacio-tiempo. Lo que se desplaza es mi cuerpo etérico.

Al principio, me costaba «ver del otro lado». Veía deformado, como si me hubieran colocado lentes de distintos aumentos. Me sentía como un globo que llevaba la energía de mi intención hacia donde había pedido ir.

Luego, con la práctica, fui precisando más mi percepción hasta ver normalmente del otro lado. Incluso llegué a hacerlo sin técnica.

Cuando enseño a otros a hacerlo, les ocurre lo mismo: pueden sentir, pero pocos logran ver al comienzo. Les enseño a encontrar una puerta invisible, como digo yo. Los llevo varias veces hasta que la encuentran solos. O los guío en el manejo de su propia energía para integrar sus miedos y dejar de temer.

En la sanación multidimensional, hago lo mismo. Pero, en este caso, «la puerta» consiste en entrar en contacto con la energía del cuerpo etérico del paciente. Lo hago tocándolo a una distancia de dos a cinco centímetros de su cuerpo o desplazando mi etérico hasta donde se encuentra.

Esto es lo que hago cuando realizo la canalización de la numerología del Alma. La pentadimensionalidad abierta está activa en nuestro cuerpo etérico. Cuando lo toco a corta distancia, me es posible ver el ciclo kármico abierto. Es el que la persona está trabajando en este momento, en su realidad 3D.

Para la cancelación kármica, utilizo esta técnica para mover las nueve células del tiempo en el espacio-tiempo en que nos hallamos. Para ello, utilizo la música del Alma y el Canal de Luz que se abre con la misión.

Esto es control de la energía 4D. No es una cualidad especial. Todos la tenemos como «diamantes en bruto». Les he dado suficientes ejemplos de cómo diariamente manejan esa energía 4D. Sin embargo, lo que no hacen es utilizarla conscientemente.

Para lograrlo, los ocho requisitos para ser uno multidimensionalmente son fundamentales. Para trabajar la cancelación de energía de la pentadimensionalidad abierta, se utilizan los agujeros de gusano del hiperespacio. Se trabaja con energía 5D, cancelando energía 4D atrapada en las células de tiempo de los distintos espacio-tiempos.

Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con amor incondicional.
Brinda Mair

(*1) Consultar libros de Louise Hay.

(*2) ¿Qué es la bilocación? En el sendero Autoconocimiento.

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Blog, Multidimensionalidad · Etiquetas: cancelación kármica, células de tiempo, cuerpo etérico, pensamientos y emociones

Qué es un égregor y cómo actuar sobre él

Qué es un égregor y cómo actuar sobre élEl égregor es una energía creada por el dolor humano. Como habitante del umbral, se alimenta de nuestros miedos y del poder que sí le damos. Este cascarón se sostiene con la energía que recibe.

Un égregor se crea a partir de energías negativas emitidas por los seres humanos, tanto de forma colectiva como individual, en el ser multidimensional o grupo de almas. Un solo yo multidimensional o, dicho de otra forma, una persona puede crear un égregor si es sometido a un gran sufrimiento, como la tortura o una enfermedad prolongada con mucho dolor.

En esos casos, el ser inferior libera fragmentos de energía de su cuerpo etérico. Estos se van uniendo hasta formar una energía de dolor unificada que semeja un ente sin serlo. Carece de consciencia y de capacidad para subsistir durante mucho tiempo. Solo lo hará si encuentra alimento en más sufrimiento y dolor. En las Ciencias Sagradas se los llama «cascarones» y tienen distintos rangos de acción según su capacidad para moverse y actuar en el plano astral planetario. La energía que el égregor necesita le es suministrada, de forma consciente o inconsciente, por un ser humano.

Los egregores también se reconocen como entidades con cierta autonomía, pero su poder SIEMPRE les es dado por los seres humanos. No existen por sí solos. Aseguran su propia existencia resguardando los umbrales que nos permitirían ascender y, justamente, impidiéndonos hacerlo. Por eso se los llama «habitantes del umbral».

Se generan a partir de energías multidimensionales negativas, emitidas en distintos espacios y tiempos, que se agrupan y toman formas. No pertenecen ni a la luz ni a la oscuridad: son energías libres, sin consciencia. No sienten temor de Dios ni del demonio, lo cual los vuelve más peligrosos, porque los alimentan multidimensionalmente los miedos humanos, los rencores, los egoísmos, las avaricias y todos los defectos de los rayos cósmicos.

Los égregors vibran en el plano astral planetario y en el nivel de nuestro cuerpo etérico. Su existencia nos ayuda a incrementar nuestro karma personal. Para que un égregor desaparezca, se le debe quitar el poder que uno mismo le da. Pero no bastará con decirle simplemente: «Tú no existes, eres una creación mental mía»… Pues no, porque, al ser multidimensional, su fuerza es mayor y tiene poder sobre nuestros sueños y nuestros miedos más profundos, que puede alimentar mientras dormimos o estamos en estado de vigilia.

En cada chakra, incluidos los chakras de Ascensión, existe un égregor que vigila el umbral o portal del chakra y sostiene nuestras energías negativas asociadas a ese chakra. Se trata del égregor llamado habitante del umbral.

Hay otros égregors creados por el fenómeno de masas. Su furia forma una entidad que alimenta el fuego y busca un crisol: alguien que muera. Para comprender este tipo de égregor, sugiero escuchar esta canalización.

En Ciencias Sagradas hay técnicas especiales para destruirlos, pero —y siempre hay un pero—, al mismo tiempo que actuemos, el égregor actuará sobre nosotros. Como su energía principal es el fuego, puede que nos invada la fiebre. Además, como tiene amplio poder de acción sobre el mundo de los sueños y la octava dimensión, nos dormiremos aun sin estar nada cansados.

Hay energías que permanecen en este plano aun cuando su creador haya muerto físicamente. Tal suele ser el caso de las energías viuda negra.

Digo físicamente porque la muerte es simplemente un cambio de estado. Una persona que odia mucho y muere odiando quedará aquí, odiando y alimentando a un égregor. Sin embargo, como no tiene materia, su energía se desvanecerá con el tiempo, siempre y cuando no haya otro —generalmente, un familiar afín— que tome la posta y siga odiando…

Una forma positiva de trabajar para desarmar esta energía que hemos creado es mediante la adquisición de virtudes teologales.

Fe, para que la presencia de Dios en mí sea lo que mueva el mundo.

Fidelidad, para no traicionar al Cristo en mí y aplicar el concepto «la caridad bien entendida comienza por casa», siendo «casa» uno mismo.

La caridad verdadera comienza por uno mismo, creyendo que es posible CAMBIAR: reflejo puro de Misericordia con el Uno para ser Uno en el Espejo de otros.

Cuando hayas pedido cada virtud durante diez días, hasta completar un total de cuarenta días que te auguran la Presencia de Dios en tu vida, haz la Técnica de Diafanía o Iluminación.

El trabajo iniciático especial para trabajar sobre los égregors es Pirámide de Akkor, del taller Akkor, la Puerta de la Esperanza.

No hay égregor que se le resista.

Un abrazo desde el Alma
Brinda Mair

 

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Akkor, Blog, Ciencias Sagradas · Etiquetas: cuerpo etérico, plano astral, rayos cósmicos, virtudes teologales

Bilocación o viaje astral

viaje astral, bilocación, viaje astral conscienteLa bilocación o viaje astral permite proyectar nuestros cuerpos espirituales fuera del cuerpo físico, manteniendo la consciencia de nuestro desplazamiento. Nuestra energía puede reflejarse en dos lugares en forma simultánea: en uno se encuentra el cuerpo físico y, en el otro, el cuerpo etérico densificado en distintos grados, lo que incluso podría volverlo visible. El término “viaje astral” se debe a que los cuerpos espirituales se desplazan utilizando el plano astral planetario.

Nuestro cuerpo físico es como un guante que nuestra energía utiliza. Podemos abandonar ese guante y volver a calzarlo, pero los miedos inconscientes nos impiden hacerlo conscientemente. Este proceso nos recuerda tantas muertes pasadas que, de forma instintiva, nuestra mente dice: “¡No!”

La bilocación nos permite estar en dos lugares al mismo tiempo, desdoblando nuestros cuerpos: espiritual y físico. En estos casos, podemos volvernos visibles en ambos espacio-tiempos.

En cambio, en el viaje astral, el cuerpo físico no se desplaza, sino que lo hace el cuerpo etérico y los demás cuerpos espirituales. Esto nos permite tener conciencia de otro lugar, que puede encontrarse en este mismo espacio-tiempo o en otros. Esta técnica —que es una de las muchas que facilita la activación de Merkabah— nos permite viajar a través de nuestra energía hacia nuestras múltiples realidades. En ese estado no somos visibles, a menos que el cuerpo etérico se densifique molecularmente, lo que genera una manifestación fantasmal o física en el sitio al que nos hemos desplazado. El poder trasladar totalmente el cuerpo físico depende de nuestro grado de evolución y de otros factores como la utilización de corredores energéticos.

El viaje astral es una facultad natural en los seres humanos. Lo practicamos frecuentemente, sobre todo cuando dormimos, aunque sin ser conscientes de ello.

Un ejemplo de viaje astral inconsciente ocurre cuando, en una reunión que no nos agrada, nuestra mente se evade y nos trasladamos mentalmente a otro espacio-tiempo en forma de recuerdo. Si ese estado se profundiza, el cuerpo etérico puede desplazarse y proyectarse hacia ese lugar. Estas situaciones son comunes, aunque muchas veces no se reconocen como viajes astrales, y lo son.

Ejemplos de bilocación

Imaginemos a una persona que se biloca para evitar un sufrimiento físico. Hay registros de casos en los que, durante un accidente grave, alguien abandona momentáneamente su cuerpo para no sentir el dolor. Puede verse a sí mismo desde fuera, aunque los demás no lo perciban. No se trata de la muerte, sino de un abandono temporal del cuerpo.

Otro ejemplo ocurre cuando recibimos una premonición, como la muerte de un ser querido. En estos casos, es posible que el alma de la persona —aun en vida— se biloque para visitarnos y despedirse. Nuestro cuerpo etérico lo identifica, aunque nuestra mente consciente lo interpreta como un presagio.

También, en situaciones extremas como la tortura, la consciencia puede desplazarse para protegerse del dolor físico. Esto constituye otra forma de bilocación.

Viaje astral consciente

El viaje astral consciente atrae a muchas personas que desean experimentar el abandono del cuerpo físico. Si alguien lo intenta y no lo logra, generalmente se debe a miedos inconscientes que bloquean el proceso, aunque no se perciban a simple vista.

Hay quienes lo consiguen sin buscarlo, durante estados profundos de meditación o relajación. Si los presentes no saben cómo manejar la situación y se asustan, transmiten su miedo al practicante, provocando un regreso brusco al cuerpo físico. Esto puede generar una ligera desalineación entre el cuerpo etérico y el físico, generando inestabilidad y temor a repetir la experiencia.

Para realizar un viaje astral controlado, no solo es necesaria una técnica, sino también la creencia en que es posible. En las primeras prácticas, el desplazamiento suele ser lento debido al miedo inconsciente. Con el tiempo, la experiencia se vuelve natural: podemos tocarnos a nosotros mismos en el plano sutil y percibir el velo que atravesamos al encarnar, el cual genera la ilusión de separación de la Fuente.

La conexión con la Fuente

La bilocación o viaje astral nos permite experimentar, de forma práctica y no solo teórica, nuestra conexión con la Fuente. Esta vivencia revela la naturaleza ilusoria de la tercera dimensión y muestra que la realidad 3D es solo un escenario dentro de un marco más amplio. Descubrimos que nuestros cuerpos son simples vehículos que la energía anima y utiliza.

Por eso, la técnica vale la pena. Mi recomendación es practicarla únicamente en condiciones controladas, guiados por conocimiento y responsabilidad.

Con amor incondicional,
Brinda Mair



Escrito por Brinda Mair · Categorías: Autoconocimiento, Blog · Etiquetas: cuerpo etérico

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