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Religiones

Al-Malik El Soberano

Si se contempla la inmensidad de la existencia, se comprende que Allah es el Soberano Absoluto. Él es el Gobernante único del universo entero, tanto de lo visible como de lo invisible, desde antes del comienzo y más allá de cualquier fin imaginable. No existe otro como Él, pues Él es el Creador de Su propio reino, el cual trajo a la existencia desde la nada, sin requerir ayuda ni consejo de nadie para ejercer Su mandato. Solamente Su voluntad, Su autoridad y Su justicia definen el orden de todo lo que ocurre; lo que Él desea, es; lo que Él no desea, jamás ocurrirá.

Aquel que alcanza a conocer este atributo divino experimenta una transformación profunda en su percepción. Quien ha vivido bajo la “borrachera” de creer que sus fortunas, sus posiciones o sus famas le pertenecen, recupera la lucidez. Incluso si se tratara de un rey terrenal, comprendería que, en el mejor de los casos, no es más que un pastor encargado de cuidar una majada que no le pertenece durante un breve lapso de tiempo. Si ese administrador actúa con conciencia, esfuerzo y devoción, puede esperar la recompensa de su Amo; pero si, por el contrario, actúa con negligencia, permitiendo que el daño se extienda, deberá rendir cuentas ante la justicia suprema.

Vivir el nombre de Al-Malik en la experiencia humana

El ser humano que se reconoce como Abd al-Malik es aquel a quien se le ha confiado el poder sobre su propia vida y, en la medida de los dictados divinos, sobre la vida de los demás. Esta es, quizás, la manifestación más difícil de sobrellevar y el atributo más poderoso cuando se deposita en manos humanas. El individuo debe ser consciente de que todo pensamiento, incluso el más oculto, y toda acción, son observados y registrados por el Director absoluto, quien ve hasta el movimiento más tenue en la oscuridad más profunda. Es, por tanto, una tarea urgente poner en orden las cuentas antes del Día del Juicio Final, donde las acciones sembradas en el mundo serán finalmente cosechadas.

Práctica Espiritual

El reconocimiento del Soberano no es un ejercicio teórico, sino una forma de vida que busca alinear la voluntad propia con la Voluntad Absoluta.

  • Jaculatoria:
    «Allah, dame riqueza de espíritu.»
  • Propósito:
    La recitación frecuente de este atributo tiene el potencial de otorgar una abundancia que trasciende lo material. Utiliza el tasbih para realizar cien repeticiones, buscando que la mente abandone la ilusión de poseer cualquier cosa. Al decir “Al-Malik”, permítete sentir la rendición ante el único Dueño. La intención es que esta práctica actúe como una purificación, permitiendo que la verdadera “riqueza” —la que no se corrompe ni se pierde— comience a habitar en tu interior, preparándote para cumplir con rectitud tu rol como administrador de la vida que se te ha confiado.

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas, Islamismo, Nombres de Dios Sagrado Corán, Religiones · Etiquetas: Dios El Soberano, Juicio Final

Virgen María Madre de todas las Madres. Bendición

Virgen María Madre de todas las MadresVirgen María, Madre de todas las Madres, en el día en que se celebran todos sus Nombres, te pedimos tu protección y guía en todos los días de nuestra vida y en todos los momentos de nuestro día.

Puedes utilizar esta bendición en cualquier momento del día. En especial, cuando te sientes perseguido en cualquier circunstancia de tu vida. Se puede repetir cuantas veces quieras, pero una sola vez bastará para atraer bendiciones a tu vida.

Agradecimiento a la Virgen María, Madre de todas las Madres, en la advocación de la Virgen María del Buen Suceso de la Purificación.

Bendición

Invoco a la Virgen María, Madre de todas las Madres, en Nuestra Señora de la Purificación, y por el nombre de su amantísimo hijo, nuestro Señor Jesucristo, le pido:

Que bendiga nuestros alimentos, por dentro y por fuera.
Que bendiga esta mesa y todo lo que hay en ella, por dentro y por fuera.
Que bendiga a los que me acompañan (los nombro), por dentro y por fuera.
Que bendiga mi lugar de trabajo y mis proyectos, por dentro y por fuera.
Que bendiga mi cama, por dentro y por fuera.
Que bendiga todas las habitaciones de mi casa, por dentro y por fuera.

Que Dios bendiga a mis animales (nombra a tus animales si los tuvieras o bien, como tótems familiares —protectores— y/o pide aquí, “por la protección de toda la naturaleza”).

Que Dios bendiga la pirámide de cristal que está sobre mi casa, por dentro y por fuera.
Que Dios bendiga mi jardín delantero (si lo tuviera), por dentro y por fuera.
Que Dios bendiga mi jardín posterior (si lo tuviera), por dentro y por fuera.
¡Oh! Dios mío, levanta muros de cristal alrededor de toda mi casa que la protejan de toda fuerza oscura, negativa, improductiva y no benéfica, atrapada en mi ser multidimensional, en mi eterno presente, en mi genética y en las 24 dimensiones de este universo local.

Considera incluir al siguiente párrafo, solo si te sientes perseguido:

¡Oh! Dios mío, pido la intercesión de San Marcos de León para que él proteja a todos los que son perseguidos de alguna forma.
Declaro: “Oh!! San Marcos de León, tú que desataste y desarmaste a la fiera más grande del mundo, desarma el corazón de mis enemigos.

Para que vengan, que vengan, que nadie los detenga; que corran, que corran, que nadie los socorra; que las calles se les acorten y los pasos se les alarguen para que lleguen a mí como mansos corderos, humildes y rendidos a los pies del Cristo en mí.
¡¡Que así sea, hecho es eternamente!!

Cierre

Que Dios bendiga a todos los seres invisibles que me acompañan.
Que Dios
bendiga a la naturaleza y a toda la humanidad

Lo pido por el mérito de Abraham, Isaac y Jacob.
Por el mérito de los santos.

Pido ayuda a Metatrón (ángel) y a Sandalfón (ángel) para que este mensaje llegue y esta pirámide sirva como canal receptor de todas las energías de Luz universales.

Que los astros, las almas astrales, no puedan irradiar emisiones negativas hacia mí, hacia los míos o hacia todos aquellos que alcance en mi acción.
Que Dios nos proteja a todos.
Que así sea, hecho es eternamente.

Nota: Adapta esta bendición a tu casa y a tus necesidades personales.

Canalizado por Brinda Mair en el día de Nuestra Señora de Guadalupe 12-12-2020
Agradecimiento a Olddrin Meynn por la transcripción de esta canalización.

 

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Bendiciones, Ciencias Sagradas, Oraciones cristianas · Etiquetas: Nuestra Señora de la Purificación, San Marcos de León

Devoción a la Virgen María como mediadora

La devoción a la Virgen María como mediadoraLa devoción a la Virgen María como mediadora ante su Hijo Jesucristo se afianza en el siglo XIV. Con la epidemia de peste negra, la gran mortandad hace crecer la fe y se le hacen pedidos de misericordia.

* Devociones

En cada momento histórico y conforme a las necesidades y experiencias de la humanidad, fueron surgiendo devociones.
Algunas tan populares e importantes como la del Rosario.

En un principio tenía 150 Avemarías (imitando los 150 salmos del Salterio); luego se incorporaron 15 Padrenuestros, intercalados como penitencia por las faltas diarias; el Ángelus, recitado al amanecer, a mediodía y al atardecer, y las invocaciones a la Virgen María en letanía empleando expresiones bíblicas. Tan bellas como Rosa Mística, Torre de marfil, Causa de nuestra alegría, Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Puerta del Cielo, Estrella de la mañana.

También se crearon oficios en su honor con himnos, salmos y oraciones recitados o cantados por monjes y devotos del mundo entero.

Inclusive en el islam también se la venera como la virgen sin pecado Marían.

* Santuarios

Existen santuarios y lugares de peregrinación marianos en todo el mundo.
En Montserrat (España) se venera a la Virgen Negra o Moreneta desde el siglo XII.
El icono de Nuestra Señora de Czestochowa es venerado en Polonia desde el siglo XIV.
En México, la pintura de Nuestra Señora de Guadalupe conmemora la milagrosa aparición de María al indiecito Juan Diego.
En el siglo XIX se produjeron varias apariciones, tales como Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa en París, Nuestra Señora de Lourdes en Francia, Nuestra Señora de Knock en Irlanda y Nuestra Señora de Fátima en Portugal.
Actualmente la Madre nos visita en Medjugorge, donde cada tarde se presenta dando su mensaje de Paz y Fe. Exhortando a la oración firme y perseverante, a la acción servicial.

* Maternidad

María es energía de amor incondicional, fidelidad, gracia, pureza, dulzura y paz. Ella aprendió a soltar y a confiar plenamente en el Plan Divino.
Asi como las mamás cada día brindan el alimento en la mesa, también debemos asumir todos nuestra maternidad espiritual, primero con nosotros mismos y luego con nuestros hijos del alma, compartiendo alimento espiritual. Con quien la vida acerca, el prójimo, los compañeros de camino.
Gracias, María, Bendita Seas!
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza.
A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón.
Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
>Amén. Amén. Amén. Amén.

Con Amor Incondicional
Brinda Mair

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Advocaciones marianas, Catolicismo, Ciencias Sagradas, Religiones · Etiquetas: Ángelus

La Virgen de la Medalla Milagrosa: símbolo de gracia y confianza divina

Virgen de la Medalla MilagrosaDescubre el origen y símbolos de la Virgen de la Medalla Milagrosa, emblema de fe y devoción mariana que derrama gracia divina.

La historia de la Virgen de la Medalla Milagrosa es una de las más dulces revelaciones marianas del siglo XIX, un encuentro entre el cielo y la tierra que dejó una huella imborrable en la espiritualidad cristiana. En ella se condensa el misterio de la gracia, la promesa de protección y la invitación a vivir bajo el manto de María con fe sencilla y corazón abierto.

El origen de la Medalla Milagrosa

Todo comenzó en París, en el año 1830, en el convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Allí vivía una joven novicia llamada Catalina Labouré, una muchacha humilde, de mirada serena y espíritu contemplativo. En la noche del 18 de julio, mientras dormía, fue despertada por una voz infantil que la invitó a ir a la capilla. Al llegar, encontró a la Virgen María esperándola, sentada en el sillón del padre director, con una luz tan intensa que todo parecía fundirse en un resplandor celestial.

La Virgen le habló con ternura, anunciándole tiempos difíciles para Francia y para la Iglesia, pero también prometiendo su protección maternal. Meses después, el 27 de noviembre, María volvió a aparecerse a Catalina, esta vez de pie sobre un globo, con rayos de luz que salían de sus manos y un óvalo dorado que la rodeaba con la inscripción:

“Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.”

La visión se completó con la imagen del reverso de la medalla: una gran “M” coronada por una cruz, debajo de la cual se encuentran dos corazones, uno rodeado de espinas (el de Jesús) y otro atravesado por una espada (el de María). La Virgen pidió que se acuñara una medalla con esas imágenes y prometió abundantes gracias a quienes la llevaran con fe.

El significado de los símbolos

Cada elemento de la Medalla Milagrosa es una enseñanza espiritual, una síntesis de la fe cristiana expresada en lenguaje simbólico y luminoso.

Símbolo Significado espiritual
María de pie sobre el globo Representa su realeza sobre el mundo y su papel como mediadora entre Dios y la humanidad. El globo es la tierra, y María se muestra como Reina y Madre universal.
La serpiente bajo sus pies Evoca el triunfo del bien sobre el mal, cumpliendo la profecía del Génesis: “Ella te aplastará la cabeza”. Es el símbolo de la victoria de la Inmaculada sobre el pecado.
Los rayos de luz que salen de sus manos Son las gracias que María derrama sobre quienes se acercan a ella con confianza. Catalina contó que algunos rayos no brillaban, y la Virgen explicó que eran las gracias que las personas olvidaban pedir.
La inscripción “Oh María sin pecado concebida…” Es una afirmación del dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado oficialmente años después, en 1854. María es la llena de gracia, preservada del pecado desde su concepción.
La letra “M” entrelazada con la cruz Simboliza la unión inseparable entre María y su Hijo en la obra de la redención. La cruz se eleva sobre la “M” como signo de la participación de la Virgen en el sacrificio de Cristo.
Los dos corazones El corazón de Jesús, rodeado de espinas, representa su amor redentor y su sufrimiento por la humanidad. El corazón de María, atravesado por una espada, expresa su compasión y su unión al dolor de su Hijo.
Las doce estrellas Aluden al Apocalipsis: “Una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza”. Son símbolo de la Iglesia y de las virtudes de María.

Cada detalle de la medalla es una invitación a contemplar el misterio de la gracia: María no guarda la luz para sí, sino que la derrama sobre el mundo. Su figura no es estática, sino dinámica: los rayos fluyen, el globo gira, la oración se expande. Es la imagen de una presencia viva, una madre que actúa, que intercede, que acompaña.

Cómo usar la Medalla Milagrosa en la devoción

La medalla no es un amuleto ni un objeto mágico; es un signo de fe y confianza. Su poder no reside en el metal, sino en la fe con que se lleva. María prometió que quienes la portaran con devoción recibirían grandes gracias, especialmente si la acompañaban con la oración:

“Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.”

Llevarla puesta —en el cuello, en el bolsillo o en el rosario— es una forma de recordar la presencia maternal de la Virgen en la vida cotidiana. Es como un pequeño altar portátil, una señal silenciosa de pertenencia al amor de Dios.

Rezar con ella implica abrir el corazón a la acción de la gracia. Muchos fieles la usan durante el rezo del rosario, en momentos de dificultad o enfermedad, o como gesto de consuelo para otros. En la tradición popular, se regala la medalla a los enfermos, a los niños recién nacidos o a quienes comienzan una nueva etapa de vida, como símbolo de protección y esperanza.

Meditar sus símbolos también es una práctica espiritual profunda. Contemplar los rayos que brotan de las manos de María puede ser una forma de pedir luz interior; mirar los corazones puede inspirar compasión y entrega; observar la serpiente vencida puede fortalecer la fe en la victoria del bien.

La espiritualidad de la Medalla Milagrosa

La devoción a la Virgen de la Medalla Milagrosa es una escuela de confianza. Nos enseña que la gracia divina no es algo lejano ni abstracto, sino una corriente viva que fluye a través del amor de María. Ella no pide grandes sacrificios, sino fe sencilla y corazón abierto.

Brinda Mair suele decir que los símbolos marianos son “puentes entre el alma y el misterio”, y la Medalla Milagrosa es precisamente eso: un puente de luz. En su forma ovalada, el cielo y la tierra se encuentran; en sus rayos, la misericordia se hace tangible; en su oración, el alma se eleva.

Usar la medalla es entrar en una corriente de gracia que atraviesa los siglos. Es recordar que María está presente, que su mirada alcanza cada rincón del mundo, que sus manos siguen derramando luz sobre quienes confían en ella.

Una invitación a la confianza

La Virgen de la Medalla Milagrosa no vino a fundar una nueva devoción, sino a reavivar la fe en la acción de la gracia. Su mensaje es simple y eterno: Dios actúa a través del amor, y María es el canal de ese amor.

Quien lleva su medalla lleva un recordatorio constante de esa promesa: que la luz vence a la oscuridad, que la pureza vence al pecado, que la fe vence al miedo.

Así, cada vez que la medalla brilla sobre el pecho de un creyente, el mundo recibe un destello de esperanza. Porque en ese pequeño signo de metal late un misterio inmenso: el de una Madre que nunca deja de extender sus brazos al mundo.

Un abrazo de luz
Brinda Mair

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Advocaciones marianas, Catolicismo, Ciencias Sagradas, Religiones · Etiquetas: Catalina Labouré

Ar-Rahman Allah el Compasivo,

Ar-Rahman Allah el Compasivo, reflexiona sobre la bondad. Todo lo bueno presente en el ser humano no le pertenece realmente a él, sino a Allah. Puede creer durante un tiempo que sus actos generosos nacen de su propia virtud, pero cuando observa con sinceridad el movimiento profundo de su corazón, comprende que la compasión tiene un origen más elevado. La bondad no es una posesión personal; el ser humano es apenas un canal a través del cual Allah manifiesta Su misericordia en el mundo.

Reconocer esta verdad aporta serenidad. Comprender que la compasión fluye desde la Fuente hacia la criatura y, a través de ella, alcanza a otros seres, libera del peso del ego. Cuando una persona elige actuar correctamente, no está creando el bien por sí misma, sino procurando armonizar su voluntad con una Voluntad superior.

Sin embargo, este aprendizaje no siempre resulta sencillo. Existen momentos en los que la ingratitud de otros hiere el corazón o en los que una mala experiencia amenaza con sembrar resentimiento. Es entonces cuando recuerda que soportar esas pruebas por amor a Allah transforma el cansancio en mérito espiritual. La verdadera recompensa no siempre se encuentra en el reconocimiento humano, que suele ser limitado e incierto, sino en aquello que trasciende las fronteras de este mundo.

También aprende a vigilar una de las trampas más sutiles del camino espiritual: la vanidad. ¿Se realizan las buenas obras para agradar a Allah o para ser visto por los demás? La pregunta merece una reflexión constante. Quien comprende la profundidad de la caridad llega incluso a sentirse en deuda con aquellos a quienes ayuda, pues son ellos quienes le brindan la oportunidad de ejercer la misericordia. Sin la necesidad ajena, muchas virtudes permanecerían ocultas e inactivas.

Del mismo modo, cuando es él quien recibe ayuda, procura recordar que el verdadero benefactor es Allah. Agradece sinceramente a quien le extiende la mano, porque la gratitud forma parte de la nobleza del carácter, pero no pierde de vista que toda provisión procede finalmente de Dios. Las personas son instrumentos de una voluntad más grande que ellas mismas.

Entre todos los peligros interiores, pocos resultan tan destructivos como la arrogancia. La mente puede susurrar que la bondad es una cualidad propia, un mérito exclusivamente personal. Cuando alguien comienza a verse como la fuente de aquello que en realidad recibe, la soberbia ocupa el lugar de la humildad y se interrumpe la conexión con la Fuente. El orgullo termina por conducir a la soledad espiritual y al vacío interior. Por eso el creyente procura recordar constantemente su condición de servidor. Prefiere ser un humilde instrumento de la misericordia divina antes que convertirse en prisionero de la ilusión de su propia grandeza.

Mi práctica espiritual para hoy

Este dhikr puede convertirse en un ancla a lo largo de la jornada. Cada cuenta del tasbish o el rosario cristiano es una oportunidad para recordar que toda bondad procede de Allah y que el corazón humano encuentra su equilibrio cuando permanece unido a esa verdad.

Jaculatoria:
“Allah, hazlo compasivo, caritativo y temeroso de Ti.”

Propósito: Repetir estas palabras cien veces, sin apresurarse a terminar. Cada repetición es una invitación a que la compasión, la generosidad y la humildad se conviertan en una forma natural de vivir. Si la mente se distrae, volverá a comenzar con paciencia, recordando que el trabajo interior es una de las tareas más importantes de su camino espiritual.

Escrito por Catalina Rina · Categorías: Blog, Islamismo, Nombres de Dios Sagrado Corán, Religiones · Etiquetas: rosario cristiano, tasbish

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