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patrones mentales

Las reglas del juego en la multidimensionalidad

El juego del karma y la multidimensionalidad (3a parte)

El juego del karma y la multidimensionalidad (3a parte)El juego del karma y la multidimensionalidad: aprendizajes kármicos, contratos y emociones que se repiten. Aprende cómo liberarlos con amor. Esta rueda del tiempo multidimensional nos invita a comprender lo que vivimos desde otra perspectiva.

Desde la mirada espiritual que desarrollo aquí, el karma es una rueda del tiempo multidimensional. En ella estamos atrapados por una condensación de la energía 4D en la materia propia del planeta. Nuestro cuerpo físico es una diferenciación biológica que, según esta interpretación, se produce por una densificación de la energía 4D. Así se recrea la ilusión de separación de la Fuente de Amor Divino Dios.

Al Experimento Terra llegan determinadas cantidades de energía para experimentar la dualidad a nivel planetario. Pero vinimos a sutilizarlo. Nuestro desafío es encontrar el camino de regreso, superar la dualidad materia-espíritu y manifestar el Adán Kadmon o Cuerpo de Luz. Y recordar así que somos energía pura, eternos e inmortales, atrapados en la ilusión de la 3D. El objetivo es incorporar la materia física a la égida del Padre.

En cada espacio-tiempo, en la célula de tiempo presente, esta energía se manifiesta tomando distintas formas en la imagen externa 3D. Estos son nuestros yoes multidimensionales.

Nuestra energía 4D es única y está formada por la energía de los pensamientos y la de las emociones. La energía de los pensamientos es propia de cada yo multidimensional. Responde a la personalidad, la máscara del Ser, y al aprendizaje que le corresponde en cada espacio-tiempo-vida.

Estos aprendizajes varían en cada espacio-tiempo. Así, cada yo multidimensional toma una fisonomía propia, producto de su experiencia, que se manifiesta a través de la personalidad.

Nuestra Alma mantuvo siempre el contacto con la 5D y el Plano Azul Original. Este es la huella energética que nuestra esencia divina dejó grabada en el éter. Por eso, sabe cómo salir del juego de la ilusión de la 3D.

Sin embargo, los errores cometidos por nuestra desconexión con el espíritu y nuestras elecciones basadas en el Ego la han lastimado. Ella debe ser sanada. Aun así, no perdió el contacto con los Reinos Superiores y conoce el camino para salir del juego con éxito.

La energía 4D está representada, dentro de este enfoque psicológico y multidimensional, por el Ego/Niño Interior. Él se manifiesta a través de nuestro cuerpo físico y está ligado a la energía de nuestros miedos.

La energía 4D fluctúa de uno a otro lado del velo de la ilusión de la 3D. Según este modelo, se concentra donde hay mayor evolución, por gradiente de concentración. Ver Juego del Karma 2.ª parte.

Por lo tanto, todos los aprendizajes kármicos de ciclos abiertos están presentes en lo que consideramos nuestra última encarnación. Es decir, nuestro espacio-tiempo-vida en el planeta Tierra, en 3D.

Los aprendizajes que cumplimos en cada nivel del juego son los que estudió la Metafísica como patrones mentales (P. M.). Son comunes a toda la humanidad.

La energía 4D proveniente de las emociones y los pensamientos negativos de nuestros yoes multidimensionales es muy densa. Por eso, dificulta la conexión con el espíritu y los Seres de Luz Íntegra de la 5D.

Dentro de esta interpretación, algunas prácticas pueden ayudar a desplazar esa energía: una peregrinación, la salmodia o un trabajo consciente de limpieza energética 4D. También hay personas que refieren una apertura espiritual durante una crisis emocional. Esto no significa que el sufrimiento o la enfermedad sean necesarios para conectar con Dios.

Cuando el Ser logra esa conexión, puede experimentar una especie de muerte simbólica a su identificación exclusiva con lo físico. Esta transformación también puede surgir por elección y trabajo consciente.

Desde esta perspectiva, ese es el motivo por el cual los decretos funcionan para algunos y para otros no. Mueven una parte de la energía 4D, la mental, pero no necesariamente la emocional.

Para que el patrón mental se repolarice, deben movilizarse los distintos cuerpos: pensando, sintiendo y siendo. Por ejemplo: «Pienso: Yo Soy Amor»; «Siento: Yo Soy Amor»; «Yo Soy Amor». Lo saco del corazón, no solamente de la mente.

Si no se movilizan estas tres frecuencias inferiores, el decreto no funciona como uno quisiera. Esto se relaciona con lo hablado sobre los implantes neutrales.

El objetivo del juego del karma y la multidimensionalidad

El objetivo del juego es sutilizar la materia elevando su frecuencia y traer a la manifestación el Cielo en la Tierra.

Hay situaciones que se repiten en nuestra vida de forma cíclica. A medida que pasan los años, nos preguntamos qué ocurre con nosotros. ¿Por qué nos encaminamos siempre hacia el mismo callejón?

La explicación que propongo es que no buscamos solamente personas, objetos o lugares. Buscamos energías que nos proporcionen aprendizajes para completar el esquema incompleto en la pentadimensionalidad abierta. Ver «El karma y la pentadimensionalidad abierta«, Juego del Karma, 2.ª parte.

El velo del karma hace que no veamos claramente tras lo aparente, tras la máscara. Solo cuando la energía queda al descubierto nos preguntamos cómo generamos esa situación nuevamente.

Nuestra Alma nos facilita recrear una y otra vez el aprendizaje kármico. El propósito es que alguna vez despertemos y lo superemos, positivizándolo.

La cancelación de contratos álmicos depende de los desplazamientos de la energía multidimensional. El movimiento de la energía nos dará la clave para hallar la armonía y evitar que vuelva a polarizarse negativamente.

A veces pensamos que nos liberamos de un peso, pero no resolvemos nuestra energía 4D vinculada a él. Podemos vender algo o separarnos de quien nos produce dolor sin elaborar lo vivido ni liberar ese vínculo emocional.

Desde esta lectura, así activamos otro contrato con algo aparentemente distinto, pero energéticamente semejante y de mayor intensidad. Por eso, los aprendizajes y las situaciones se reiteran, acrecentando su dificultad.

Amar y liberar no exige permanecer en una relación dañina ni aceptar el maltrato. Podemos tomar distancia y, al mismo tiempo, trabajar lo que esa experiencia dejó en nosotros.

En esta concepción, el infierno se entiende como un estado de conciencia que nos encadena a determinadas realidades. Cada uno vive en su propio cielo o en su propio infierno según la realidad que crea.

Cuando tomamos conciencia de que nuestro mundo es una ilusión, comenzamos a observarlo de otra manera. Si esa ilusión responde y se mueve según nuestra intención, podemos modificar nuestra participación en lo que vivimos.

Somos seres multidimensionales. Coexistimos, según este enfoque, en distintas dimensiones simultáneamente.

Todas las realidades en las que se manifiesta mi ser multidimensional interactúan, activando contratos álmicos. Mi libre albedrío interviene en cómo respondo: aprendiendo, amando, comprendiendo y liberándome, o recreando situaciones semejantes.

En este último caso, cambian las apariencias, pero se reúnen las mismas energías. No hemos logrado transmutar la energía 4D de dolor, miedo o culpa.

La humanidad ha recurrido muchas veces al dolor como herramienta de aprendizaje. Sin embargo, también podemos aprender abrazando la Luz y cancelando un contrato. No necesitamos buscar el sufrimiento para evolucionar.

Cancelar un contrato es morir a un estado de conciencia para nacer a otro. En cierta forma, negarnos a cancelar un contrato álmico es resistirnos a esa muerte simbólica.

Por eso, consideraremos distintas estrategias como parte del juego. Nos ayudarán a aclarar cómo se mueven las energías en nuestra vida y se desarrollarán en otros textos de esta serie.

Cuando las piezas se reúnen a uno y otro lado del velo

Cuando las piezas están completas a uno y otro lado del velo, el juego comienza.

Recordemos que, en este modelo, los seres humanos somos viajeros del tiempo-espacio en 4D, atrapados en una célula de tiempo. Ver «Los humanos viajeros del tiempo espacio«, Juego del Karma, 4.ª parte.

Por esta cualidad, somos capaces de viajar cuartodimensionalmente. Cuando las energías se completan a ambos lados del velo de la ilusión, el reloj del tiempo se adecua. Así, los distintos espacios-tiempo quedan sincrónicos en la pentadimensionalidad.

Desde esta perspectiva, algunas personas necesitan viajar a otros países para acomodar su energía espacio-tiempo. Allí las espera un aprendizaje relacionado con ese lugar.

Cuando actúan ese aprendizaje, recuperan en 3D la energía faltante en la 4D. Pensemos en alguien cuyo campo energético contiene la energía del éxito, pero a quien multidimensionalmente le falta la energía de un lugar. Al desplazarse hasta allí y recuperarla, podría precipitar, es decir, manifestar, ese éxito.

Hay distintas formas de recuperar la energía de los lugares, con diferentes grados de penetración energética.

Tomemos como ejemplo a una persona que necesita recuperar la energía de un país en 3D para activar un aprendizaje pentadimensional. Esa energía está presente en la pentadimensionalidad abierta. Entonces, podría surgir la oportunidad de viajar a ese país.

Otra forma de compensar la energía de un lugar sería mediante un objeto que ingrese en su casa. ¡Ojo con el feng shui! Dentro de esta lectura, puede ser un gran activador de energías multidimensionales.

Ese objeto podría ser un cuadro, un adorno característico de aquel lugar o incluso su música. También podría recuperarse esa energía mediante el contacto con alguien que viva en otro país, por ejemplo, a través de Internet.

Dicho contacto reuniría la pieza, la energía, que faltaba.

¿Se dan cuenta del alcance que tiene esto? ¿Y de lo que implica que estemos interrelacionándonos en todo el mundo? Abruma el solo hecho de pensarlo.

Desde esta mirada, los ciclos kármicos se aceleran porque recuperamos energías faltantes de otros lugares. Incluso al conectarnos mediante un chat o una videoconferencia.

Cuando las piezas están reunidas, actúo el mismo drama multidimensional en las cinco dimensiones abiertas. Una vez que ingresan al juego todas las energías 4D involucradas y quedan compensadas, se fusionan.

El objetivo es la Ascensión: la positivización energética de los aprendizajes.

¿Cómo se asciende en la Tierra? Mediante un cambio de conciencia que conlleva una muerte simbólica. En el lenguaje espiritual de esta enseñanza también se contempla la muerte física, aunque no es necesario morir para transformar nuestra conciencia.

¿Cuál es la ventaja de la cancelación kármica multidimensional? Según este enfoque, podemos trabajar la cancelación de contratos álmicos en el espacio-tiempo-vida donde tenemos mayor evolución.

Al hacerlo, liberamos energía 4D negativa atrapada en otros espacios-tiempo-vida. Esto favorecería nuestra experiencia en el presente, donde podemos comprender el proceso y participar conscientemente en él.

Además, tenemos la oportunidad de abrir nuestros corazones al Amor Incondicional. La elevación de la frecuencia planetaria nos ayuda y, sobre todo, ¡aún estamos vivos!

Supongamos que, durante una experiencia interior, percibimos que morimos de determinada manera en otro espacio-tiempo-vida. Dentro de este modelo, no importa su ubicación en el tiempo lineal, pasado o futuro.

Como viajeros multidimensionales del tiempo-espacio, podríamos explorar distintos momentos de esa experiencia. Podemos representarnos un momento anterior o posterior a esa muerte, según lo que deseemos comprender.

Por lo general, estas experiencias aparecen de manera inconsciente. Cuando las abordamos conscientemente, las interpretamos como oportunidades para trabajar el karma multidimensional. Esto no equivale a modificar hechos históricos ni demuestra que esas imágenes correspondan a acontecimientos verificables.

Experiencias de consulta desde la mirada multidimensional

En nuestros campos energéticos está activa, según esta enseñanza, la pentadimensionalidad abierta. Podemos percibir imágenes que interpretamos como otros espacios-tiempo. En las consultas suelo ver una de esas experiencias, aunque pueden aparecer más.

Voy a compartir algunos ejemplos. Las imágenes y asociaciones que relato pertenecen a mi interpretación espiritual de aquellas consultas. No constituyen diagnósticos ni establecen la causa de una enfermedad.

Sandra tenía 15 años y experimentaba miedo por unas visiones que la asustaban después de la muerte de su hermano en un accidente. En mi lectura multidimensional aparecía la imagen de una puerta interdimensional abierta inconscientemente.

La asocié con una experiencia de haber quedado atrapada en el Astral durante un período entre vidas. Interpreté que el miedo representado en aquella imagen se expresaba en su aquí y ahora.

Estas experiencias también requieren evaluación profesional, especialmente cuando provocan temor, alteran la vida cotidiana o aparecen después de una pérdida.

Adriana tenía 22 años. Desde los 17, después de separarse de su novio, presentaba episodios depresivos con intentos de suicidio. Se repetían cada septiembre.

En mi interpretación multidimensional aparecía un espacio-tiempo-vida donde ella se dejaba «morir de amor»: dejaba de alimentarse y moría. Asociaba aquella imagen con la dificultad de centrar su cuerpo emocional en el presente.

Lo expresaba como un retrasar el reloj del tiempo, sincronizándolo con aquella experiencia. Esta era una lectura espiritual de su sufrimiento, no una explicación clínica de la depresión.

La depresión y los intentos de suicidio requieren atención profesional. El acompañamiento espiritual puede complementar esa atención, pero nunca sustituirla ni retrasarla.

También atendí a Mirta, una joven soltera de 28 años que consultaba por problemas afectivos. Durante el trabajo energético percibí la imagen de un bebé atravesado, con los pies junto a la zona del colon transverso.

Le pregunté si sentía dolor en ese lugar. Me respondió que le habían diagnosticado colon irritable.

Cuando le pregunté si había estado embarazada, comenzó a llorar. Ella estaba convencida de que sí, aunque los médicos le habían hablado de un embarazo psicológico.

En mi lectura apareció un embarazo fuera del matrimonio, con un bebé que moría atravesado en el vientre. También percibí a su madre en aquella escena y asocié ambas experiencias con el rechazo al embarazo.

En la imagen de ese otro espacio-tiempo, ella moría; en su vida presente, estaba enferma. Esta asociación pertenece al relato de la consulta y no demuestra una relación causal entre ambas experiencias.

Otro caso fue el de Luis, de 35 años. Durante la lectura de su campo energético percibí unas piernas deformadas y una espalda con deformidad.

Interpreté aquella imagen como un espacio-tiempo-vida en el que tenía una talla muy baja. En su presente, trabajábamos la autovaloración y sus dificultades para iniciar relaciones afectivas. Caminaba encorvado, con los hombros hacia delante, y tenía problemas en los pies.

También conocí a Silvia, de 38 años, madre de un alumno de la escuela. Tenía un diagnóstico de esquizofrenia y recibía tratamiento médico.

La esquizofrenia puede incluir delirios, alucinaciones, alteraciones del pensamiento y dificultades para desenvolverse en la vida cotidiana. No existe evidencia de que sea un castigo kármico ni una consecuencia de acciones realizadas en otras vidas.

Desde mi lenguaje espiritual, interpretaba su experiencia como una dificultad para estabilizarse en este espacio-tiempo. Esa imagen no permite explicar el trastorno ni valorar los efectos de los tratamientos.

Por eso, no corresponde atribuir a los medicamentos o a la terapia electroconvulsiva una desconexión del espíritu. Tampoco presentar el acompañamiento energético como una alternativa al tratamiento de salud mental.

La entrevista buscaba explorar un posible acompañamiento espiritual. En estos casos, cualquier apoyo complementario debe respetar las indicaciones del equipo tratante y la voluntad de la persona.

En la formulación original de esta enseñanza utilicé la expresión «cárcel del Alma» para describir un sufrimiento que parecía encerrar a la persona. Esa metáfora no debe convertirse en una explicación de la esquizofrenia ni en un juicio sobre quien la padece.

Otro caso fue el de Claudia, de 14 años. Su madre la llevó a consulta porque interpretaba sus episodios de trance y gritos como una influencia diabólica.

Durante mi lectura espiritual no percibí lo que interpretara como un pacto con una entidad. La imagen que surgió fue la de un umbral abierto inconscientemente al bajo astral.

Esta interpretación no confirmaba la existencia de una entidad ni permitía descartar causas médicas o psicológicas. Ante episodios semejantes, especialmente en una menor, es necesaria una evaluación profesional.

Al comenzar el trabajo multidimensional, percibí los cuerpos de iluminación divina como inestables, con movimientos ondulatorios. Repetí el trabajo y observé cambios en mi percepción, aunque la imagen de inestabilidad persistía.

Lo expresaba como un campo holográfico que no retenía la energía. En ese contexto interior surgió la expresión «psiquismo débil», atribuida por mí al Elemental del Cuerpo. Era parte de mi experiencia espiritual, no una valoración clínica de la joven.

Pedí asistencia e ingresé, desde esa práctica, en lo que interpreto como su multidimensionalidad. Las imágenes eran vertiginosas, nítidas y vívidas.

Aparecieron distintas escenas: un cuerpo atado con sogas, una persona con chaleco de fuerza y una boa constrictora que la oprimía. Por último, percibí una tabla que caía como una tapa y arena sobre ella. Lo interpreté como un entierro en vida en una tumba del desierto, en Egipto.

Asocié aquellas imágenes con un ciclo kármico abierto y con experiencias de miedo extremo. Esta interpretación simbólica no demuestra que tales acontecimientos hubieran ocurrido ni explica clínicamente sus episodios.

Dentro de mi práctica espiritual, trabajaba con la imagen de reforzar la membrana energética entre espacios-tiempo. Utilizaba terapia floral y bioenergía para acompañar el regreso de la atención al presente, a su hoy.

También guiaba a la persona para que pudiera perdonarse, perdonar y liberar lo que vivía como energía atrapada en su ser multidimensional. Estas prácticas no sustituyen los tratamientos médicos o psicológicos.

En algunas consultas, el acompañamiento se desarrolló en hasta cuatro sesiones. Esto describe la duración de aquellas experiencias y no constituye un plazo de curación ni una garantía de resultados.

El propósito espiritual era alinear las energías con la Fuente de Amor Divino Dios y trabajar lo que interpretábamos como bloqueos. Cualquier mejoría percibida debe distinguirse de una evaluación clínica y no permite asegurar la desaparición de síntomas.

Después, la persona podía optar por aprender a entrar en contacto con sus frecuencias internas, Alma y Ego/Niño Interior. Así buscaba participar conscientemente en la liberación de sus vivencias emocionales, sin reemplazar la atención profesional que necesitara.

Por qué parece que volvemos a comenzar

Desde la Metafísica siempre dijimos que éramos como cebollas. En determinado momento lográbamos sanar, perdonarnos y liberar. Sin embargo, pasado un tiempo, parecía que debíamos recomenzar el trabajo.

Era como si una nueva capa de la cebolla surgiera ante nosotros. Pues, desde esta enseñanza, no somos cebollas. Somos únicos cuartodimensionalmente.

Cuando hacemos una técnica de perdón, desplazamos la energía 4D de nuestro emocional que nos bloquea en esta célula de tiempo. Pero, si no la cancelamos transversalmente, en 5D, 4D y 3D, vuelve a activarse después de un tiempo de respiro.

Cuando logramos despejar un sector de la energía 4D negativa, se produce un momentum. En ese momento sería posible la conexión con la 5D.

Puede que allí reúna suficiente fuerza para no decaer y continuar trabajando la energía que llega desde la multidimensionalidad. Sin embargo, dentro del juego olvidamos muchas veces una de sus premisas: nuestros pensamientos participan en la creación de nuestra realidad.

Muchas veces nuestro ser se confunde cuando no vibra en función del espíritu. Busca desesperadamente paz en el exterior cuando no logra encontrarla en su interior.

Desde esta perspectiva, la inquietud y la zozobra de su vida en 3D expresan también algo de su mundo interno. Busca manifestar abundancia de todo lo bueno, mientras en su interior vive la escasez.

Esto no significa que todas las dificultades externas sean responsabilidad de quien las padece. Aquí estamos observando la participación de nuestras vivencias internas, no negando las circunstancias sociales o materiales.

Cuando uno busca positivizarse cocreando, por ejemplo, al estilo Kryon, también necesita observar sus miedos y culpas. En esta enseñanza, esa energía kármica proviene de la multidimensionalidad en 4D y nuestro Niño Interior tiene acceso a ella.

Si no la trabajamos, tarde o temprano ocurren hechos que nos ayudan a ver lo que quisimos ocultar, incluso de nosotros mismos. Y cada vez parece ocurrir más temprano, gracias a Dios.

La realidad de consenso y nuestros miedos

Supongamos que mi cocreación genera un 95 % de energía 4D positiva. El miedo que escondo, nacido de la duda sobre mi merecimiento, representa el 5 % restante.

Utilizo estos porcentajes como un ejemplo ilustrativo, no como una medición de la energía.

En lo que llamamos «realidad de consenso» se reúnen los miedos de los seres humanos que comparten nuestra célula de tiempo presente. Según este modelo, mi pequeño porcentaje de miedo podría potenciarse al entrar en contacto con ella.

La expresión «realidad de consenso» describe aquí la influencia de una energía colectiva de la que intentamos apartarnos. Aunque busquemos otra forma de vivir, seguimos en contacto con ella y podemos sentirnos arrastrados por sus temores.

El Maestro Jesús también estuvo expuesto a los temores de quienes lo rodeaban. Cuando anunció su pasión, Pedro lo llevó aparte y trató de disuadirlo. Jesús rechazó aquella intervención y le señaló que estaba pensando desde una perspectiva humana.

En mi lectura espiritual, Pedro expresa la energía del miedo y Jesús evita dejarse arrastrar por ella. Es una interpretación del pasaje de Mateo 16:21-23. También pueden consultarse Marcos 8:31-33 y Lucas 9:22 para los anuncios de la pasión.

Si Jesús hubiera cedido a las intenciones de Pedro, no habría cumplido su misión como la conocemos. Miren cuán importante es no dejarse arrastrar por la realidad de consenso.

Nosotros no somos Jesús, pero aspiramos a ejercer su Oficio. Por eso, necesitamos aprender a reconocer esa influencia.

Esto se ve claramente con el tema de la abundancia. Cuando una persona quiere apartarse de una realidad de escasez, necesita perseverancia para confiar en la Divina Providencia.

Lo que ve y escucha de los demás puede afectarla, especialmente si proviene de su entorno inmediato o de los medios de comunicación. No se trata de ignorar la realidad, sino de observar cómo responde interiormente a ella.

Cuando no lo logra, siente que la realidad de consenso la arrastra. La 3D le pesa porque queda atrapada en lo que esta enseñanza llama su apariencia ilusoria.

Volvamos al ejemplo inicial. Si permitimos que esa frecuencia alimente nuestros temores, aquel 5 % puede ocupar cada vez más espacio en nuestra experiencia. La comparación con un 100 % expresa esa sensación de quedar completamente dominados por el miedo.

Cuando pedimos que algo se manifieste en nuestra vida y no ocurre, esta enseñanza propone observar también nuestra multidimensionalidad. Podría haber una pentadimensionalidad abierta en esa frecuencia, asociada con la culpa o el miedo a recibir lo que pedimos.

Por ejemplo, aquí pido dinero para vivir y tener las cosas que necesito. Es algo que podría pedir cualquier persona.

Sin embargo, del otro lado del velo, la frecuencia del dinero puede aparecer vinculada con un gran derroche que ocasionó dolor. También podría relacionarse con votos de pobreza.

Dentro de este modelo, ambas experiencias generan culpa o miedo a tener. Esa energía 4D sería común a mis yoes multidimensionales y podría activarse con mi intención, afectando mi espacio-tiempo presente.

Supongamos que comienzo a cocrear y logro mover parcialmente mi realidad 3D. Si doy entrada al miedo colectivo, interpreto que también abro el umbral a mi pentadimensionalidad abierta en 4D.

Entonces concluyo que la cocreación no funciona. Pero esta no sería la única variable posible: hay tantas situaciones como historias de vida. Cada caso es individual.

El miedo kármico a cumplir la misión

La situación anterior también puede ilustrar el miedo a cumplir la misión. Según esta enseñanza, la misión que venimos a desarrollar suele incluir aprendizajes kármicos.

En algunas lecturas aparecen imágenes de persecución o muerte relacionadas con aquello que ahora deseamos realizar. Nuestra Alma y nuestro Ego/Niño Interior conocerían esas experiencias, mientras nuestro Yo-Personalidad las ignora.

Por nuestra desconexión con el espíritu, nos preguntamos: «¿Qué estoy haciendo mal?». Nuestro Ego/Niño Interior guarda, dentro de este modelo, el conocimiento de nuestras emociones multidimensionales, nuestros miedos y nuestras culpas.

Cuando intentamos desarrollar lo que sentimos como nuestra misión y nada sale bien, parece que todo llega a cuentagotas. Interpreto ese bloqueo como una resistencia del Ego/Niño Interior.

En el texto original asociaba también esa resistencia con la enfermedad. Sin embargo, una enfermedad no permite concluir que alguien esté bloqueando su misión ni sustituye la necesidad de un diagnóstico.

Suelo expresarlo así: «No nos dejan morir de hambre, pero tampoco accedemos al alcance esperado para quien supuestamente realiza su misión». A esta experiencia la llamo miedo kármico a cumplir la misión.

El trabajo propuesto consiste en localizar ese miedo y explorar las imágenes interiores que lo acompañan. En el lenguaje de esta enseñanza, buscamos recuperar la energía del otro lado del velo e integrarla a la Luz, aquí y ahora.

Este trabajo se diferencia, en mi enfoque, de las regresiones a vidas pasadas. Lo importante es que la persona participe conscientemente en su proceso.

Si alguien me conduce por una experiencia sin que yo pueda integrarla emocionalmente, podría quedarme solo con una explicación mental. Esa explicación puede darme un alivio transitorio o servirme para justificar lo que siento, sin transformar mi manera de vivirlo.

Por eso, aquí distingo el movimiento de la energía 4D mental, la emocional y la conexión con la 5D. Son conceptos propios de esta práctica espiritual. No equivalen a una evaluación de la psicoterapia o de la atención psiquiátrica.

Las posesiones, el apego y la cancelación de contratos álmicos

Dentro de este enfoque, nuestras posesiones en 3D son manifestaciones de energía 4D.

Pensemos en una casa propia, construida según nuestros gustos y los sueños de una familia. Materializa años de sacrificio, quizá sin salidas ni vacaciones para poder pagarla. Además, alberga sueños y expectativas.

Pero me separé. Aquellos sueños ya no están y su lugar lo ocupa el dolor. Ahora quiero venderla.

Puede haber una parte de mí que siga reteniéndola porque no he aceptado lo sucedido. Más allá de las condiciones concretas de la venta, necesito reconocer ese vínculo emocional.

En mi lectura energética, esa casa queda asociada con una energía 4D emocional que necesita movilizarse. Si no la elaboro, podría llevar el mismo conflicto a otro lugar que inicialmente me parezca maravilloso.

Así describo la activación de otro contrato con una energía semejante o más intensa. El propósito del aprendizaje sería que esta vez no evadiera lo que mi Alma grabó en el Plano Azul Original.

¿Por qué digo semejante o más intensa? En el lenguaje del texto original, hablaba de una energía igual, duplicada o incluso quintuplicada por la pentadimensionalidad abierta.

Estas expresiones representan la intensidad con la que podemos experimentar una repetición. No son cantidades energéticas que podamos medir.

Desde esta mirada, evadí el aprendizaje anterior, consciente o inconscientemente. No pude perdonarme por haberme equivocado ni perdonar al otro. Tampoco pude amar incondicionalmente y liberar el dolor.

¿Qué ocurre con la casa que dejé? Dentro de esta interpretación kármica, podría ocuparla alguien con un aprendizaje semejante al que yo viví allí.

Esa persona lo atravesará según su libre albedrío. Podrá positivizarlo o recorrer su Alfa y Omega en aquel lugar de la mejor forma que encuentre.

Supongamos ahora que la casa es una herencia de un ser querido. Para mí representa su cariño, sus deseos y sus aspiraciones. Tiene toda la energía emocional del recuerdo.

Sin embargo, digo que quiero venderla porque necesito el dinero. Ese deseo corresponde, en este ejemplo, a la energía 4D mental.

La pregunta clave sería: «Si tuviera tanto dinero como una persona millonaria, ¿la vendería?». Si la respuesta es no, necesito reconocer su alto valor emocional.

Entonces puedo comprender mejor mi contradicción. Una parte de mí necesita vender y otra teme perder lo que la casa representa.

Si no elaboro ese vínculo, la venta podría acompañarse de culpa. Incluso podría interpretar dificultades posteriores como un autocastigo por haberla vendido.

Trabajar esa energía no garantiza una venta ni determina lo que ocurrirá con el dinero. Busca que podamos tomar decisiones con mayor libertad y sin confundir el amor por alguien con la conservación de un objeto.

El discernimiento, Santo Don del Espíritu Santo, nos llevará a descubrir cómo participamos inconscientemente en el juego. Al tomar conciencia, podemos mover las energías como piezas de ajedrez.

El objetivo es encontrar la felicidad en este plano y manifestar el Cielo en la Tierra.

He cumplido aquí con el pedido de mi guía Moldrei. Según recibí en esta experiencia espiritual, es importante para la Jerarquía espiritual que el mayor número posible de seres comprenda esta enseñanza.

Por eso comparto lo que expliqué en esta serie canalizada del Juego del Karma.

Si nuestra multidimensionalidad nos afecta de esta manera, también debemos de estar afectando, en cierta proporción, al Universo entero. Todos Somos Uno.

Dentro de esta visión, se plantea la Ascensión con Terra o la continuidad de un ciclo de muerte y resurrección en otro sector del Universo. Nuestro libre albedrío participa en el modo de atravesar ese proceso.

Generamos nuevos futuros posibles con cada una de nuestras elecciones.

Que el Espíritu nos guíe siempre.

Con amor incondicional,
Brinda Mair

(*) La expresión «realidad de consenso» se atribuye aquí a las canalizaciones de Serapis Bei por Tony Krubs, en su «Manual para la Ascensión».

Escrito por Brinda Mair** · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas, Multidimensionalidad · Etiquetas: Ego Niño Interior, libre albedrío, patrones mentales, realidad de consenso

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