• Skip to main content
  • Aviso Legal
  • Cookies
  • Privacidad
  • Tienda
  • Mapa de sitio

CanalizandoLuz

Encuentra tu camino hacia la iluminación

  • Inicio
  • Lo Destacado
  • Mapa de sitio
  • Contacto

dones del espíritu

¿Por qué Dios no escucha mis plegarias? ¿Estoy haciendo algo mal?

Dios no escucha mis plegarias¿Por qué Dios no escucha mis plegarias? Crear espacio interior y manifestar virtudes ayuda a comprender nuestros pedidos y la ayuda de Dios. ¿Qué ocurre cuando Dios parece hacer oídos sordos?

Tal es la pregunta que suele estar en los labios de quien busca ayuda espiritual en medio de una crisis. Algunos concluirán que Dios no existe. Otros aceptarán su destino acogiéndose a la hipótesis del “valle de sudor y lágrimas”.

Pero también estarán quienes no dudan de la existencia de Dios ni de su amor hacia su creación. Para ellos, algo está provocando una falla en su comunicación. Y concluyen: “Algo estoy haciendo mal”. A estos últimos es a quienes me dirijo.

La visión apocalíptica transmitida a través de los tiempos y escrita en los Libros Sagrados anuncia que habrá “clamor en la Tierra”. El mundo clamará a Dios por ayuda. Según esa visión, Él no escuchará porque apartará su mano de la Tierra.

Ante tales circunstancias, habrá una crisis de fe. Será más fácil creer que “Dios no existe” o aceptar que “Dios castiga”. Sin embargo, desde la visión que comparto, Dios jamás apartará su mano de la Tierra, porque creador y creado son Uno. Lo que sí ocurrirá es que la humanidad se apartará vibracionalmente de Él.

La manifestación de los dones del espíritu y de las virtudes en nuestra vida nos alinea con el Alfa Omega planetario. Esa manifestación también nos orienta hacia la salida del universo kármico.

¿Qué hacer para que Dios escuche nuestros pedidos?

Desde la visión de las Ciencias Sagradas de tradición cristiana, mis guías respondieron claramente a esta pregunta. Precisaron dos puntos básicos:

1. Crear espacio interior

El Maestro Jesús dijo: “Pide y se te dará” (Lucas 11:9). Aun para quien no creyese en Él y solo viese en su persona a un profeta, sus palabras serían más que un simple axioma. Desde esta interpretación, hablan de cómo funciona la energía universal, respondiendo al Principio hermético del Mentalismo.

Todo es mente. Los pensamientos y las palabras co-crean realidades. Esto significa algo más: en el momento preciso en que pensamos, sentimos y expresamos una idea, esa creación ya existe.

Pero, si es así, ¿por qué lo que pedimos y supuestamente hemos creado no se manifiesta inmediatamente en el mundo físico? Porque somos seres multidimensionales. Nuestra cocreación desciende al espacio-tiempo de nuestra vida cuando tenemos espacio para ella.

Por eso, no nos es posible recibir gracias, dones y regalos del Cielo cuando nuestra energía está ocupada por juicios o prejuicios. Los sostienen los muros de nuestros miedos y culpas. A su vez, esos muros están construidos con bloques de pensamientos y emociones negativos hacia los otros o hacia nosotros mismos.

Si todo o parte de esto llena nuestra casa interna, pretender recibir bienestar sería insensato. Sería como intentar recibir muebles nuevos en una casa llena de trastos viejos y basura.

En resumen, hacer lugar es vital. Esto está ampliamente explicado en “La diosa de la Fortuna”. Para hacer lugar, recomiendo activar Ciudad Bajo Sitio en Kin 7.

2. Manifestar virtudes teologales primero y cardinales después

El segundo punto es manifestar virtudes teologales primero y cardinales después. Desde esta enseñanza, la velocidad de precipitación de lo deseado está directamente relacionada con las virtudes que manifestamos en nuestra vida. Sin virtudes, la manifestación se detiene.

Uno puede pedir sin haber integrado virtudes a su personalidad. Sin embargo, que lo pedido se manifieste en el plano físico dependerá de las virtudes expresadas en la acción diaria.

Imaginemos a un pequeño que intenta abrirse paso entre una multitud para llegar al escenario sin que nadie lo ayude. Así puede demorarse la manifestación de un pedido cuando faltan virtudes. Las virtudes son ese “alguien” que le facilita el paso.

La Fe, la Fidelidad, la Pureza y la Caridad son las virtudes teologales que esta enseñanza propone para abrirse paso en la primera etapa. Luego les siguen las virtudes cardinales.

La Prudencia implica tener en cuenta el todo y no solo las partes. La Fortaleza pone el énfasis en preservar la integridad de la unidad. Esto comprende al ser físico y espiritual, así como al ser social.

Por su parte, la Templanza enseña la moderación de los apetitos. Nos invita a dejar de devorar lo que el espíritu falsificante nos sirve como plato. También nos enseña a educar el paladar en otros placeres del espíritu. Se debe aprender a experimentar saciedad en Dios.

Finalmente, la Justicia es aquella sobre la cual todo se funda y que liga al hombre con las grandes proezas. Le permite conocerse a sí mismo. Así encuentra el equilibrio entre lo que funda y la forma de preservarlo mediante normas.

Al interiorizar estas virtudes, la precipitación de lo que se necesita llegará por añadidura. Porque lo que se pida se le dará.

Que Dios nos bendiga y colme de Virtudes para que podamos hallar el Camino hacia la Nueva Tierra.

Que el Espíritu nos guíe Siempre.
Un abrazo desde el Alma.
Brinda Mair

(*1) Lee “Trasposición espacio-temporal: el futuro de la humanidad”.

(*2) Técnicas para la adquisición de Virtudes Teologales: Pureza – Fe – Fidelidad – Caridad.

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Ciencias Sagradas · Etiquetas: bloqueos, crisis, dones del espíritu, estancamientos, Mentalismo, plegarias, virtudes

  • Aviso Legal
  • Cookies
  • Privacidad
  • Tienda
  • Mapa de sitio

Todos los derechos reservados © 2001–2026 · Canalizandoluz.com · Registrado en Safe Creative · Whatsapp Administración +34 645163986 · Log in