La partida de un ser querido marca un momento de fuerte cruce emocional, en el que se entremezclan el amor, el dolor e incluso el enojo ante la sensación de abandono.
La partida de un ser querido: el testimonio de Hanna
Querida amiga del alma:
Durante estos días se han removido muchas cosas dentro de mí. Mi madre partió en 1995 y recuerdo que nuestra relación estuvo marcada por la dualidad entre la fuerza y la debilidad, como dos polaridades semejantes al yin y el yang.
Sin embargo, unos meses antes de su partida se produjo un encuentro entre nosotras. Pudimos conversar sobre muchas cosas y sanar heridas que ambas llevábamos dentro.
Luego enfermó. Su enfermedad duró dos semanas y, antes de irse, nos dio su bendición a todos. A pesar de conocer toda la información acerca de la muerte, de saber que estamos de paso y de comprender que había llegado su hora, me sorprendí sintiendo mucha rabia en lugar de pena. Por fin nos estábamos encontrando… ¿Y se iba?
Me costó mucho soltar esa emoción. Tuvieron que pasar tres años para que pudiera experimentar alivio y sentir que debía continuar con mi vida.
Si todavía había dolor dentro de mí, había dejado de sentirlo. Eso no significa que ignore que aún tengo muchas larvas y miedos por trabajar.
Cuando comencé a escuchar la música de Akkor, se desprendió de mí un río de lágrimas vivas. Mi corazón liberó un dolor tan grande que parecía insoportable. Esto sucedió durante el primer día de activación, un viernes.
Al día siguiente, el dolor continuó en mi corazón, aunque con menor intensidad, y después se desplazó hacia el plexo solar. Sentía cómo todo se revolvía dentro de mí.
Hoy también experimenté dolor al escuchar la música, pero luego me envolvieron una paz intensa y la sensación de que unas manos poderosas me acogían mientras pedía misericordia a Dios.
Las lágrimas volvieron a caer y sentí que me limpiaba mientras continuaba llorando.
Querida amiga del alma, quiero darte las gracias por el inmenso trabajo que has realizado. ¡Gracias, una y mil veces! Estoy haciendo el Oficio del Cristo y cuento con todos los materiales necesarios para llevar adelante el trabajo de Akkor.
Un gran abrazo de Luz.
Con todo mi amor,
Hanna
Mi respuesta a Hanna
Querida Hanna:
Cuando canalizo, recibo el conocimiento de aquello que debo hacer. Algunas veces, la información llega en tal cantidad y de una manera tan simultánea que olvido algunas cosas. Sin embargo, cuando eso ocurre, el Espíritu me envía un mensajero que lleva esa información en su campo energético. Entonces, una sola de sus palabras sirve como disparador del recuerdo.
¿Sabes cuál fue la frase que leí en tu correo y que despertó la indicación de mis guías, recibida durante esta semana y olvidada en medio de tanto trabajo?
Fue esta: «La sensación de que unas manos poderosas me acogían».
La información que debo brindarles tiene que ser transmitida oralmente.
La transmisión oral del conocimiento
Así lo señala la tradición y, en este aspecto, voy a respetarla. El conocimiento debe transmitirse de maestro a discípulo. De lo contrario, se cumplirá aquello que anuncia la canalización que compartí en la radio cuando habla de uno de los males de este tiempo: la prostitución del conocimiento.
Debemos preservar todo aquello que todavía pueda ser preservado.
Les daré un sutra personal: una palabra de poder que podrán activar. Si la comparten con otra persona, perderá su poder. Si no la trabajan, ese poder permanecerá dormido hasta que llegue el momento de explorarlo.
Los sutras provienen del Islam y contienen un gran conocimiento y una profunda sabiduría procedentes de los genios de la Cábala. Cada uno recibirá su sutra y su nombre secreto.
Pueden leer acerca del nombre secreto en Nombres revelados.
El nombre secreto no puede utilizarse públicamente.
Les servirá mientras transiten los senderos de Akkor. ¿Para qué?
Sus perseguidores internos y externos siguen a quienes ustedes son bajo sus nombres profanos, es decir, sus nombres públicos. El nombre secreto desvía esa energía y los ayuda a unificarse.
Esto es lo que propician las iniciaciones. Por ese motivo, quien avanza hacia un nuevo estado de conciencia debe cambiar su nombre. Así sucede, por ejemplo, con los papas, quienes adoptan otro nombre al asumir su misión.
El sutra personal
Cuando se comuniquen conmigo, el encuentro durará solamente unos minutos. Leeré lo que aparezca en sus campos y les daré una idea acerca de la función de su sutra. El resto deberán descubrirlo ustedes mismos mediante la revelación.
Además del sutra personal, les daré otro que permanecerá dentro del grupo. Este podrá ayudarlos si llega el momento de la desesperación: al pronunciarlo con el tono adecuado, Dios podrá disolver la ilusión y sacarlos del lugar interior en el que se encuentren.
Así ocurrió conmigo cuando perdí todo lo que tenía y ya ni siquiera deseaba vivir. En ese momento escuché la voz de mi ángel de la guarda, el único ser con quien entonces podía conectarme. Su voz me dijo:
«Di el sutra».
Hasta ese momento, el sutra jamás me había funcionado. Incluso me había cansado de realizar aquella técnica, que me resultaba pesada. Pero ese día funcionó.
En unos instantes me vi desde afuera, como si estuviera contemplando a otra persona que no comprendía por qué lloraba. Aquello por lo que estaba llorando había dejado de existir.
La puerta de la esperanza
La partida de un ser querido puede abrir heridas que creíamos cerradas, pero también puede mostrarnos aquello que todavía necesita ser reconocido, expresado y liberado.
Dios nos bendice a todos.
Dios nos toma en sus manos.
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Un abrazo desde el alma,
Brinda Mair
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