Los ángeles tronos deben su nombre a que Dios moldeó su materia y se sentó sobre ella. Están llenos de la energía de Dios. En la mitología se los menciona como carros de fuego o ruedas que conectan el cielo con la Tierra.
Conocimiento proveniente de la Ciencia Sagrada de la Angelología: Son los ángeles más grandes que hay en el cielo. Su tamaño puede extenderse de una estrella a otra. Al descender, su cuerpo se hace chico, pero igualmente es más grande que los otros ángeles. Se los convoca mucho en las Ciencias Sagradas. Los ángeles tronos custodian los textos sagrados. Un alquimista es coronado y desciende un ángel trono para custodiar su laboratorio.
Se llaman ángeles tronos porque Dios moldeó su materia y se sentó sobre ella. Son el trono de Dios. En sus inicios son asientos, sillones, pero llenos de la energía de Dios; tenían vida. Reciben también el nombre de los ángeles del rigor; son muy humildes. Poseen nombres generalmente cortos. Tienen todos los colores; sus alas son los colores del arcoíris; no son muy numerosos. Pueden verse en algunos iconos o pinturas por los colores de las alas. Ayudan corporalmente en los problemas relacionados con la zona del cuello.
Los ángeles tronos están dirigidos directamente por el Creador. Trabajan la energía de poder, manejando el impulso de vida y el impulso creador. Nuestro ángel solar es un trono. El Padre está sentado en un trono.
En la mitología se los menciona como carros de fuego o ruedas que conectan el cielo con la Tierra.
En la Biblia, la mención de carros de fuego aparece en el relato del profeta Elías (2 Reyes 2:11). Un carro de fuego con caballos de fuego separó a Elías de Eliseo, y Elías subió al cielo en un torbellino.
En Isaías 66:15 dice:
«Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego.» (Reina-Valera 1960)
Los impulsos son dos: uno gira hacia la derecha y otro hacia la izquierda; son como dos anillos que se entrelazan. Somos nosotros, con nuestras dos polaridades, es decir, el Yin y el Yang.
Nuestra Presencia es nuestro presente continuo en nosotros, el que siempre está, el gemelo sabio, el que siempre estará.
Los ángeles tronos están dentro del grupo de ángeles de mayor tamaño y toman distintas formas; una de ellas, se dice, es la silla del Padre.
El presente escrito es fruto de la investigación bibliográfica de Brinda Mair, basada en la bibliografía citada. Puedes reproducirlo exclusivamente por medios electrónicos incluyendo esta cita, la bibliografía aludida y a canalizandoluz.com.
Virgen María, Madre de todas las Madres, en el día en que se celebran todos sus Nombres, te pedimos tu protección y guía en todos los días de nuestra vida y en todos los momentos de nuestro día.
Las apariciones de la Virgen de Fátima en 1917 inspiran oración y esperanza, fortaleciendo la devoción mariana en todo el mundo.
La devoción a la Virgen María como mediadora ante su Hijo Jesucristo se afianza en el siglo XIV. Con la epidemia de peste negra, la gran mortandad hace crecer la fe y se le hacen pedidos de misericordia.