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Brinda Mair

Qué es el Mal de Ojo

mal de ojoEl mal de ojo es una energía secante que sale por los ojos. Tanto el islamismo como el judaísmo reconocieron a esta energía y buscaron formas de protegerse de ella que perduran hasta el día de hoy.

El “mal de ojo” genera “un viento contrario” al fluir de la energía. Dicho más claramente, invierte la polaridad del campo energético de aquel hacia quien dirige su energía. Por lo general, esta energía está guiada por el rayo amarillo y el égregor de la envidia y/o por el rayo rosa y su égregor, el odio.

En verdad es terrible para quien padece sus efectos más dramáticos porque todo lo bueno se puede llegar a invertir en menos de 24 Hs y, lamentablemente, es muy común. El menor de sus efectos nocivos es una jaqueca muy fuerte.

Para “echar mal de ojo” no se necesita lo que usualmente se denomina “trabajo de magia” ni nada similar. Solo es suficiente el deseo y la intención de aquel que tiene “mala mirada”.

¿Qué es la mala mirada y cómo se la reconoce?

La mala mirada es canalizada por los ojos del individuo, pero es realmente generada por su tercer ojo. Un sensitivo explicaría que es una mirada casi tangible en la que toda la energía del poder emanado de la envidia y el odio acumulado es emanada al fijar la mirada en un ser vivo, objeto o lugar.

Muchas veces, quien posee ese poder negativo y lo reconoce como una “cualidad personal”, lo utiliza indistintamente por cualquiera que actúe como agente de su provocación. Lo hace simplemente porque vuelca sus frustraciones en lo que es positivo o negativo que identifica en él, como un agente de provocación.

¿Se trata de un poder personal?

Este poder o cualidad es kármico y se relaciona con ciclos kármicos abiertos que se manifiestan en esta vida activando el mal con solo desearlo.

Quienes “echan mal de ojo” actúan como “ladrones de la buena suerte” de aquellos a quienes envidian u odian y que son susceptibles por karma a su energía.

Uno podría pensar que lo hacen para quedarse con la suerte del otro, pero no es así, dado que a causa de su karma personal, les es imposible utilizar esa buena suerte en su propio provecho. Entonces uno se preguntará: ¿por qué lo hacen? Pues para disfrutar el breve placer que les provoca el sentirse todopoderosos por “su éxito” mientras viven enlodados en su mediocridad. Hay quien lo hace por dinero y utiliza un soporte (objeto representativo) para dirigir esta energía.

Cómo funciona este “poder”

Quien activa la energía del mal de ojo en forma inconsciente en el aquí y el ahora, se da cuenta de que algo pasa en su entorno, porque su sola cercanía atrae desgracias o proyecta mala suerte con su sola presencia, sus palabras o su mirada. Es la energía del “Jetatatore” (personaje de obra de teatro de gran repercusión en la zona rioplatense, a principios del siglo XX, del autor Gregorio de Laferrere).

Desde el punto de vista de la Parapsicología, quien lo provoca, lo hace invirtiendo la polaridad del campo energético de un lugar o de una persona, con solo mirarla o a través de un objeto cargado con su energía y dejado en un umbral de acceso.

Quien solo tiene maldad, lo hace a través de su mente, mascullando pensamientos torturantes todo el tiempo. Progresivamente, conectará la densa energía reunida con su tercer ojo, proyectándola hacia su víctima elegida.

El desafío de vida del emisor de esta energía es encontrar a su Cristo interior y transmutar su poder de fuego en fuego crístico. Mientras esto no ocurra, su exceso de fuego se dirigirá hacia ciertas áreas de la vida de la persona y sufrirá la limitación que el karma le imponga.

Cómo reconocer el exceso de fuego mal manejado

Si la energía del fuego está presente en uno, sin control, puede ser identificada por alguno de estos signos:
Las plantas que la persona cuida se secarán.
Generación de pequeños incendios en su entorno. Las velas que se utilicen para rezar se consumirán rápidamente, etc. La esencia don que ha sido activada más frecuentemente en su Árbol de la Vida es la “Expiación de errores”.

La persona que activa esta energía en su campo energético, viene a esta vida a pagar deudas multidimensionales relativas al religare. Se relaciona con todas sus vidas donde ha utilizado la religión como forma de dominación (no importa el credo). En el hoy, el karma se invierte poniendo en ventaja a sus acreedores kármicos. Los tiene a todos cerca de su vida.

Según la profundidad de la herida kármica activada en su campo energético, esto ocasionará deudas impagables, sobre todo bancarias, porque no hay dinero que alcance para vivir y pagar, enfermedades kármicas, accidentes, juicios interminables o incobrables, o ser enjuiciado, etc. La salida de esta situación es trascender al estado de conciencia limitante en que se encuentra y abandonar la lucha. Esto parecería una utopía, dado que las fuerzas que la rodean la hostigan, obligándola a luchar. Si entabla luchas, seguramente perderá por más que lleve todas las de ganar en 3D. ¿Por qué? Pues porque en el presente lo que se le reclama es injusto y debería ganar, pero la Justicia Divina no es ciega y ve multidimensionalmente. Lo que le está queriendo ser cobrado hoy es una deuda multidimensional.

Es una gran prueba para el ser inferior. Se sufre mucho porque no se puede comprender qué es lo que activó todo esto, porque la causa no es del todo visible en este espacio-tiempo.

Para quienes sientan que padecen esto, les sugiero aferrarse a la técnica de Virtudes teologales y hacer exclusivamente pureza por tiempo indeterminado e ininterrumpidamente, porque esto limpiará lo que hoy no pueden hasta que puedan llorar… y arrepentirse desde el alma, no desde la mente, para que finalmente puedan ser oídos sus gritos desde la cárcel interna donde padecen hoy. Muchas de estas personas son incapaces de llorar y solo activan la ira con su mirada que regresa hacia ellos o su entorno, quemando… Las lágrimas lavan el dolor del alma y disuelven su dureza, permitiendo al ser inferior volverse más flexible.

También deberán hacer para avanzar más rápido la técnica de Encarnación Gradual en su hogar. Cinco veces. Cada una en una parte distinta de la casa, pudiendo reemplazar una de ellas por su lugar de trabajo.

Que el Espíritu nos guíe Siempre
Un abrazo de luz
Brinda Mair

Aprende a sanar el Mal de ojo con Merkabah personalizado con tu Musica del Alma.

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Estrategias del Juego-app

Qué es un ciclo kármico abierto

Ciclo kármico abierto, pentadimensionalidad abiertaUn ciclo kármico abierto es una serie de «vidas» o realidades multidimensionales en que los aprendizajes están sin resolver en la pentadimensionalidad abierta. 

Por ejemplo: Supongamos que el aprendizaje es la autovaloración, el aprender a respetarse uno mismo. Actualmente estoy reviviendo, una y otra vez, situaciones que me provocan desvalorización. Puede ser que ese sentimiento me lo haya provocado mi padre durante mi infancia. Años más tarde, causalmente, me busco una pareja con la misma actitud que mi padre tenía para conmigo. Así puedo repetir la situación eternamente. Esto no solo se da en esta vida, sino en vidas coexistentes en la multidimensionalidad con estos mismos seres, pero con otra apariencia física en ciclos kármicos abiertos.

Otro ejemplo: Mi actual pareja, que me traiciona, puede ser mi padre allá por el 1800 en una tribu indígena, es mi hijo despótico y yo su madre sufrida en Roma durante la invasión bárbara, o mi amigo íntimo que me traiciona durante la Primera Guerra Mundial. En esos espacios-tiempo vida, mis yo multidimensionales sufren con la misma energía de la desvalorización.

Cuando comienzo a ver más allá de la ilusión, me libero amando y comprendiendo más allá de la situación que intenta atraparme. Si comienzo a amarme y a cuidarme a mí mismo, mejoro y cancelo las frecuencias de la multidimensionalidad que me están perjudicando en mi presente de este espacio-tiempo que es mi vida.

¿De qué otra forma nos pueden afectar los ciclos kármicos abiertos?
Los ciclos kármicos abiertos pueden provocar una reacción desmedida ante una determinada situación. Cuando nos ocurre eso, nos desconocemos a nosotros mismos. Solo podemos ver que la relación causa y efecto es desproporcionada.

Por ejemplo, un jefe le dice a un empleado que no ha entregado un trabajo a tiempo. Lo hace con corrección y respeto. Si la persona está centrada, explicará lo ocurrido y se dispondrá a terminar la tarea pendiente.

Sin embargo, cuando existe un ciclo kármico abierto, la reacción suele ser muy diferente. La respuesta aparece cargada de una emoción que no guarda relación con lo que está sucediendo en ese momento.

Puede ocurrir que la persona se sienta físicamente mal al tener que hablar con su jefe, aunque haya sido tratada bien. Aparecen en su cuerpo reacciones emocionales como dolor de estómago, un nudo en la garganta o es incapaz de pronunciar una palabra. Incluso puede ponerse a llorar. O puede suceder exactamente lo contrario: reaccionar con agresividad y atacar sin motivo aparente.

Sea cual fuere la forma que adopte la respuesta, hay algo que la caracteriza: resulta exagerada. La intensidad de la reacción supera ampliamente a la causa que la provoca.

Esa energía proviene de la pentadimensionalidad abierta, donde se reúnen mis yo multidimensionales propios u “otras vidas” de la multidimensionalidad con los mismos aprendizajes. La energía de un conflicto que se pudiera manifestar es potenciada por la reunión de yo multidimensionales desde el otro lado del tiempo. Eso es lo que desbalancea causa-efecto.

Esto es algo muy común en relaciones de pareja celosas, el miedo a la traición, amores no correspondidos, etc. porque estos miedos tienen un alto componente multidimensional.

#BrindaMair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Multidimensionalidad

Cómo curar el mal de ojo con Merkabah

arcángel San Miguel, Coro Angélico de los ArcángelesCurar el mal de ojo con Merkabah mediante un barrido energético permite liberar energías negativas y recuperar equilibrio.

Si trabajas tu sensibilidad, percibirás cuándo incide un rayo negativo en tu campo energético. Dicho rayo actuará como una flecha envenenada capaz de bloquear tu acceso a la Luz y arrebatará tu buena suerte. El emisor puede causar ese daño en modo consciente o inconsciente.

La mejor defensa consiste en trabajar en ti mismo de tal manera que tu materia se sutilice. Cuando esto ocurra, cada vez te será más fácil percibir una presencia invasora. Se manifestará como una sensación de que algo no está del todo bien. Tal vez sientas un escalofrío eléctrico recorrer tu columna. La forma más común del mal de ojo se presenta como un intenso dolor de cabeza, tal como si una boa constrictor apretara la cabeza. Ese dolor no pasa ni con aspirinas.

Al primer síntoma, actúa rápido y sana el mal de ojo en ti. Lo podrás hacer mediante un barrido energético que te explicaré a continuación.

Barrido energético con Merkabah del Corazón

Visualízate a ti mismo como un pequeño muñeco de unos 20 cm. de alto como máximo y coloca a esa imagen virtual entre tus manos. Ellas deben estar con las palmas enfrentadas a una distancia de 20 cm. aproximadamente entre sí.

Visualiza a continuación un reloj de arena de cristal, el alfa-omega donde la imagen virtual de ti mismo se encuentra incluida en el cono inferior.

Pide asistencia a lo Superior en ti diciendo: “En el nombre del espíritu yo….. (nombre secreto y cósmico o profano si los desconozco) invoco al Dios Padre Madre, a mis ángeles, a mis guías conocidos por mí o no y a la Maestra Kwan Yin, Sra. del Karma y del Perdón Divinos y pido su asistencia en esta invocación para que si por desconocimiento omitiese algo que debiera decir, ellos lo digan por mí. Doy gracias porque ya está hecho.

“En el nombre del espíritu Divino, Yo…. (digo mis nombres) invoco a mi Yo Dios, a mi amada Presencia Yo Soy, a mi Santo Yo Crístico y a mi Elemental del Cuerpo para que me ayuden y asistan en esta liberación.»

Activo Merkabah del corazón utilizando el track de audio. Cuando acelero rotación, visualizo salir desde mi palma izquierda un rayo de color lavanda que atraviesa en forma total a mi imagen holográfica en miniatura. Realizo un barrido desde la cabeza a los pies. Al llegar a los pies, libero la energía al alfa-omega.

Debo recordar que la energía que emitió el rayo lavanda, provocó el arrastre de la energía del karma que hubiera sobre mi imagen holográfica hacia mi mano izquierda. Al liberar, imagino que envío a la energía 4D negativa del otro lado del tiempo, atravesando el Alfa y el Omega.

Cuando realizo el barrido energético, si soy sensitivo, detectaré por cuál parte del cuerpo está pasando el barrido.

Puede que en ese momento, la energía parásita del mal de ojo se mueva tal como lo haría una serpiente sobre nuestro campo energético, buscando apartarse de lo que estamos haciendo.

Como tienes en este momento el poder de liberar, simplemente sigue en tu imagen holográfica lo que estás sintiendo, pidiendo Clemencia y Misericordia para poder liberarte y expulsarla al alfa-omega.

No sostengas a la energía demasiado tiempo. Si es muy fuerte lo que sientes que tienes encima, no te olvides de bañarte luego con un baño de inmersión en agua salada y de repetir allí la técnica que aquí te explico.

En el momento, puedes ir a la tierra, descalzarte y pedir la asistencia de la Madre Tierra en esa expulsión. Hazlo tal como cuando se realiza el anclaje en los chakras superiores y en el cristal del centro de la Tierra mediante el sendero Malkket y la Cruz Kabalística. Activa el Merkabah del corazón siempre en voz audible o al menos murmurando, y vuelve a hacer el barrido energético.

Esta técnica mejorará cuanto más trabajo interno tengas. Te sugiero trabajar la virtud teologal de la pureza.

Un abrazo de luz
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Medicinas para el Alma · Etiquetas: Cruz Kabalística, energía 4D negativa, Kwan Yin, virtud de la pureza

Ar-Rahman Allah el Compasivo,

Ar-Rahman Allah el Compasivo, reflexiona sobre la bondad. Todo lo bueno presente en el ser humano no le pertenece realmente a él, sino a Allah. Puede creer durante un tiempo que sus actos generosos nacen de su propia virtud, pero cuando observa con sinceridad el movimiento profundo de su corazón, comprende que la compasión tiene un origen más elevado. La bondad no es una posesión personal; el ser humano es apenas un canal a través del cual Allah manifiesta Su misericordia en el mundo.

Reconocer esta verdad aporta serenidad. Comprender que la compasión fluye desde la Fuente hacia la criatura y, a través de ella, alcanza a otros seres, libera del peso del ego. Cuando una persona elige actuar correctamente, no está creando el bien por sí misma, sino procurando armonizar su voluntad con una Voluntad superior.

Sin embargo, este aprendizaje no siempre resulta sencillo. Existen momentos en los que la ingratitud de otros hiere el corazón o en los que una mala experiencia amenaza con sembrar resentimiento. Es entonces cuando recuerda que soportar esas pruebas por amor a Allah transforma el cansancio en mérito espiritual. La verdadera recompensa no siempre se encuentra en el reconocimiento humano, que suele ser limitado e incierto, sino en aquello que trasciende las fronteras de este mundo.

También aprende a vigilar una de las trampas más sutiles del camino espiritual: la vanidad. ¿Se realizan las buenas obras para agradar a Allah o para ser visto por los demás? La pregunta merece una reflexión constante. Quien comprende la profundidad de la caridad llega incluso a sentirse en deuda con aquellos a quienes ayuda, pues son ellos quienes le brindan la oportunidad de ejercer la misericordia. Sin la necesidad ajena, muchas virtudes permanecerían ocultas e inactivas.

Del mismo modo, cuando es él quien recibe ayuda, procura recordar que el verdadero benefactor es Allah. Agradece sinceramente a quien le extiende la mano, porque la gratitud forma parte de la nobleza del carácter, pero no pierde de vista que toda provisión procede finalmente de Dios. Las personas son instrumentos de una voluntad más grande que ellas mismas.

Entre todos los peligros interiores, pocos resultan tan destructivos como la arrogancia. La mente puede susurrar que la bondad es una cualidad propia, un mérito exclusivamente personal. Cuando alguien comienza a verse como la fuente de aquello que en realidad recibe, la soberbia ocupa el lugar de la humildad y se interrumpe la conexión con la Fuente. El orgullo termina por conducir a la soledad espiritual y al vacío interior. Por eso el creyente procura recordar constantemente su condición de servidor. Prefiere ser un humilde instrumento de la misericordia divina antes que convertirse en prisionero de la ilusión de su propia grandeza.

Mi práctica espiritual para hoy

Este dhikr puede convertirse en un ancla a lo largo de la jornada. Cada cuenta del tasbish o el rosario cristiano es una oportunidad para recordar que toda bondad procede de Allah y que el corazón humano encuentra su equilibrio cuando permanece unido a esa verdad.

Jaculatoria:
“Allah, hazlo compasivo, caritativo y temeroso de Ti.”

Propósito: Repetir estas palabras cien veces, sin apresurarse a terminar. Cada repetición es una invitación a que la compasión, la generosidad y la humildad se conviertan en una forma natural de vivir. Si la mente se distrae, volverá a comenzar con paciencia, recordando que el trabajo interior es una de las tareas más importantes de su camino espiritual.

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Islamismo, Nombres de Dios Sagrado Corán · Etiquetas: rosario cristiano, tasbish

Allah, el Nombre que abarca todo lo que Es

Allah, el Nombre que abarca todo lo que EsSi se intenta comprender la inmensidad de la realidad, inevitablemente se llega a la palabra que sostiene el universo: Allah, el Nombre que abarca todo lo que Es, no es solo un nombre, sino el punto de convergencia de todos los atributos divinos. Hablar de Allah es reconocer la unicidad absoluta, la fuente donde todo comienza y el destino hacia el cual todo, consciente o inconscientemente, regresa. Para quien busca el conocimiento, este nombre es el ancla que impide que la mente se pierda en la multiplicidad de las formas.

La existencia humana, a menudo dispersa entre deseos, temores y distracciones, encuentra en la invocación de este nombre su centro de gravedad. Cuando el ser humano pronuncia “Allah”, está reconociendo que no hay realidad fuera de Él. Es un recordatorio constante de que la soberanía de la vida no reside en el ego ni en las circunstancias externas, sino en la Voluntad que todo lo sostiene. El individuo que internaliza esta presencia comienza a ver el mundo no como un caos de eventos azarosos, sino como un despliegue armonioso de un propósito único.

Sin embargo, el riesgo de esta reflexión es convertir el nombre en una abstracción intelectual. La verdadera comprensión del Nombre Supremo no ocurre en el pensamiento, sino en la rendición del corazón. El peligro acecha cuando el hombre cree que puede “contener” o «definir» a Allah a través de conceptos limitados. Esa pretensión es, en sí misma, una forma de velo. La humildad verdadera consiste en reconocer que, aunque Allah se manifiesta en todo lo creado, Su esencia permanece más allá de cualquier descripción humana. El creyente debe, por tanto, caminar con la reverencia de quien sabe que está ante la presencia de lo Infinito en cada instante.

Aquel que hace de Allah el centro de su vida comienza a experimentar una transformación en su mirada. Los problemas cotidianos pierden su poder corrosivo cuando son contrastados con la inmensidad del Creador. La angustia se disuelve al recordar que quien sostiene las estrellas también sostiene el aliento de cada ser. Es un ejercicio de confianza radical: soltar la ilusión de control para descansar en la certeza de que todo lo que sucede está bajo el cuidado de Aquel que es el principio y el fin de toda realidad.

La soberbia humana se desmorona ante la mención de este nombre, pues no hay espacio para el “yo” cuando se contempla al “Único”. Quien vive sumergido en este recuerdo se vuelve, inevitablemente, más paciente, más firme ante la adversidad y más compasivo con sus semejantes, pues reconoce en cada uno la huella de la misma Fuente.

Práctica espiritual: El centro de la conciencia

La repetición del Nombre Supremo es el ejercicio más elevado para el corazón. No se trata de una palabra vacía, sino de una vibración que busca sintonizar el alma con la realidad fundamental.

  • Jaculatoria:
    «Allah, Tú eres el Único; alinea mi corazón con Tu presencia.»

  • Propósito: Utiliza el tasbish para realizar cien repeticiones. La clave de esta práctica es la pausa entre cada mención. Al decir “Allah”, intenta detenerte un instante en el silencio que sigue, permitiendo que esa vibración descienda desde la mente hasta el centro del pecho. El objetivo es que, al finalizar las cien cuentas, la mente ya no esté dispersa en el mundo. La mente se enraiza en el silencio donde habita el recuerdo del Creador.

Que el Espíritu nos guíe Siempre
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Blog, Islamismo, Nombres de Dios Sagrado Corán · Etiquetas: rosario cristiano, tasbish

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