Los velos de la ilusión son activados por los implantes de limitación kármica. Estos pueden provocar que el humano caiga bajo el influjo de la seducción de la oscuridad, atrayendo a seres caídos, confundiéndolos con la Luz Verdadera.
Los velos de la ilusión son activados por los implantes de limitación kármica. Las técnicas de liberación de implantes del Comando Ashtar ayudan en la primera fase del proceso.
Estos implantes de limitación se van haciendo visibles para los trabajadores espirituales a medida que el trabajo espiritual intenso lo permite. Sin embargo, verlos no significa poder retirarlos. Esa posibilidad no pertenece a esta Tierra, sino a la conexión espiritual que se tenga para hacerlo.
También depende de la clemencia y misericordia que la persona tenga para consigo misma. Así podrá dejar de desear cargar esa cruz cuyo tiempo de portarla concluyó.
Cuando la oscuridad se presenta como luz
Los seres caídos en este plano pueden ser para nosotros tan claros como lo que llamamos luz. Para comprender esto, debemos recordar que la palabra «ángeles» reúne a los seres de la Creación que llevan energías de un lugar a otro. Los hay que pertenecen a la Luz Verdadera y también los hay caídos.
Luzbel, el ángel más bello, arrojado por Dios del cielo, era un ser de luz. Al caer, deja de obtener su luz de la Fuente de Amor Divino, Dios. Entonces la toma de seres encarnados que desconocen su alianza con Dios.
Todos los ángeles pueden parecer luminosos y bellos a los ciegos de espíritu. Tanto los oscuros como los que no lo son, porque pueden enmascarar su verdadero rostro.
Si se atrajo por vibración kármica a un caído, su falsa luminosidad se desvanecería al poco tiempo. Al estar desconectado de la Fuente, su luz no es Verdadera.
Pero aparece la seducción que produce en el «aspirante a canal». Este lo convoca mediante un rito, con una vela, incienso o lo que fuera, para tener su compañía y ayuda. Al hacerlo, le proporciona con su propia energía la luz que necesita para reforzar el velo durante más tiempo.
Si esta relación continúa, se produce el fenómeno de seducción o de obsesión. La persona se siente profundamente atraída por la energía que convoca. Le seduce lo que le dice porque alimenta su Ego rey coronado.
Es parte del aprendizaje kármico y un escalón en el ascenso al conocimiento de Dios. Pero la diferencia entre ayer y hoy es que ya no tenemos tiempo de equivocarnos.
Invocar no garantiza reconocer a quien responde
He visto mucho en los viajes en los que el espíritu me llevó a la escuela del mundo a aprender. Vi reuniones de gente convocando al arcángel Miguel, y quien venía no era precisamente el Arcángel.
Escuché repetir frases hechas de invocaciones que no conmovieron en lo más mínimo al éter. Sin embargo, atrajeron a otras energías que sí escucharon.
Observé cómo sensitivos desvalorizados cargaban sobre sí la oscuridad grupal al terminar una meditación realizada con el propósito de construirse. Ciegos guiando a ciegos, miedo a la soledad, creencias sobre la propia incapacidad.
¿Evolución? Sin duda llegará el darse cuenta, pero en un tiempo que el planeta no tiene. El problema es el rito falso, una y otra vez, tanto en lo grupal como en lo individual.
Hay personas que se comunican con su guía y me hablan de todo lo que les mostró. A veces les pido que lo llamen y no aparece: se esconde. Mi respuesta es: «La Luz no teme presentarse donde está la Luz».
Por más que fueran seducidos por una energía, pueden pedir clemencia y misericordia a la Frecuencia Crística para saber quién los gobierna. Si lo imploran desde el Alma, les será otorgado.
La oscuridad no puede contradecirse a sí misma haciéndose la buena durante mucho tiempo. Pero el fenómeno de seducción que produce en «la víctima» es tan grande que no le permite discernir.
Lo que manifiestas y lo que crees canalizar
Voy a comentar un caso que atendí por Internet hace dos años. Me escribe una persona argentina que está viviendo en Estados Unidos y me dice, entre otras cosas:
«Soy maestro de Reiki, etcétera. Canalizo al Maestro Jesús, María, Maestros Ascendidos y, risueñamente, te cuento que estoy aquí, en Estados Unidos, limpiando mierda en los baños. No entiendo qué es lo que pasa. Sentí el llamado a venir aquí y aquí estoy, contándote lo que me ocurre».
Le respondí brevemente: «Dime lo que manifiestas y te diré a quién canalizas. Por sus frutos los conoceréis. No estás canalizando lo que crees canalizar.
Si así fuera, limpiar mierda ajena te daría la oportunidad de reconocer que debes limpiar mierda interna. También te estarían instruyendo sobre cómo hacerlo. En el tiempo que me relatas que esto lleva ocurriendo, ya lo habrías revertido».
Me respondió diciéndome que, en principio, se enfureció. Pero luego comenzó a reírse y a mirar su realidad. Finalmente, contrató los Nombres Revelados para conectar con su frecuencia galáctica.
Tengan en cuenta estas situaciones:
- Su vida no es todo lo que quisieran que fuera y se sienten atrapados.
- Tienen contacto con sus ángeles o sus guías, pero estos no los ayudan a aprender a salir de sus problemas. Tampoco los ayudan a conectarse cada vez más con Lo Superior.
- Sus guías les dan información correcta sobre realidades ajenas o propias. Sin embargo, esa información alimenta su Ego, coronado por ustedes mismos como Rey, y en nada construye a Dios.
Si esto ocurre, duden, duden, duden de lo que canalizan. Imploren clemencia y misericordia para saber quién los gobierna.
Y al Ego de turno, ya sea emocional, mental, físico o espiritual, entréguenlo a Dios en sacrificio. Recuerden la disposición de Abraham a ofrecer a su hijo Isaac, padre de Jacob.
El espíritu falsificante y las máscaras del karma
La oscuridad, por lo general, no es como se ve en las películas. Solo los muy oscuros y no evolucionados «se ven oscuros». Los pobres, con su fealdad, son los más fácilmente desalojables del templo: el cuerpo humano o los lugares. La persona siente mejoría porque ya le habían tomado el físico.
Sin embargo, los de mayor importancia son los otros: los oscuros «no tan oscuros», que tienen evolución, pero han pactado con el mal. Ellos pueden presentarse como luminosos sin serlo. Son engañadores, seductores, mentirosos. Pueden mimetizarse en nuestros campos energéticos, parasitándonos, seduciéndonos y obsesionándonos.
Estos se alían con el espíritu Falsificante. Este último está presente en todos los humanos. Será quien dé cuenta de nuestras acciones y pensamientos más ocultos en el Juicio Final. Es tan afín a nosotros como nuestra alma. Todos lo tenemos hasta que trascendemos el Universo local a través de la renuncia.
El espíritu falsificante fue incorporado a nuestra energía al mismo tiempo que nuestra alma. Es como se ve en los dibujos animados infantiles: todos tenemos dentro un ángel y un diablo. Sin embargo, el espíritu falsificante no es un demonio.
Es una energía muy similar a la de nuestra alma, pero su contrato es retenernos en el Universo kármico. En cambio, el de nuestra alma es el regreso al universo de Luz. Esto ocurrirá cuando hayamos trascendido la culpa de la caída y la pérdida de los universos de Luz (Pistis Sophia).
Es el mismo que nos asocia con las energías limitantes y con el condicionamiento kármico. Esto nos lleva a repetir errores una y otra vez, con distintas Máscaras.
También nos asocia con la cosmogonía kármica de nuestro nacimiento en este plano, expresada en la carta natal. Nos hace seguir sus pasos como corderos al matadero. Seguimos el trayecto que los astros grabaron en el karma en el momento de nacer. Ese recorrido es reafirmado por la astrología caída, que fue altamente condenada por las distintas religiones.
Cuando una lectura se convierte en un destino
Al decir «astrología caída», me refiero aquí a quien, por cualquier medio o mancia, le dice al otro lo que va a pasar. De ese modo, le decreta el destino al ignorante.
Las cartas, astrológicas o de tarot, o cualquier tipo de mancia, contienen parte del saber humano, pero vibran en la Dualidad. No son malas en sí mismas. Son de gran utilidad en las manos adecuadas; si el canal trabaja sobre sí mismo, la emergencia de la dualidad.
No hacerlo atrae al instrumento la energía del falsificante y distorsiona la lectura, aun ante el ojo más avizor. Esto sucede cuando el canal se presta al Ego propio, en la soberbia de poder decirle a otro el porvenir. O cuando se presta al del consultante, que exige saber lo que le ocurrirá.
El ignorante se dice: «¿Viste? Me dijo todo lo que iba a pasar y pasó». Yo pregunto: ¿cómo no habría de ser así? Le dio el poder de cocrear su realidad a un seducido por la oscuridad.
Todos somos cocreadores. No creerlo nos lleva a crear nuestra realidad sin saberlo, mientras ignoramos cómo revertirla.
Para ello se requiere conocimiento, trabajo personal interno y un profundo deseo de cambio que nos impulse a clamar clemencia y misericordia. Así podremos atraer la oportunidad de acceder al conocimiento que necesitemos para nuestra evolución.
Si no lo tenemos y queremos la solución fácil desde afuera, acudimos kármicamente a quien consideramos que tiene el poder de ayudarnos. Sin darnos cuenta, le conferimos el poder de «ver nuestro futuro».
¿Y qué verá, más que oscuridad, si oscuridad es lo que hemos cocreado en nuestro entorno? ¿Qué hace el otro? Pues solo clarificarla. Decirme el caos que se avecina. Ponerle «nombre».
Me asegura el nombre de mi enemigo, mientras mi ego se jacta de reconocer que ya lo sabía y el otro solo lo confirmó. Ego más Ego, ¿quién me gobierna?
El precio de buscar una solución desde afuera
O bien, si el consultado maneja un arte mágico menor, se convierte en intermediario ante el reino invisible que nos genera inconvenientes. PAGA tributo para que nos dejen tranquilos durante un tiempo. Tal como pagaríamos en 3D a la mafia para que nos deje trabajar en libertad…
El pagar hace que el mundo invisible elemental barra durante un tiempo mi oscuridad: la 4D negativa, de pensamientos y emociones negativas. Pero se trata de elementales que pactaron con la Oscuridad, no de amigables duendes o hadas.
El milagro menor, la mejoría de mi situación, se lleva a cabo, pero por poco tiempo… Porque mi pago alcanzó solo para ello. Para obtener mayor beneficio, se requiere mayor compromiso, como siempre ocurre en todos los órdenes.
Al soltar la energía, todo vuelve al estado original o se agrava. Gracia de Dios si ello ocurre.
Sin embargo, puede que la persona regrese para seguir pagando una y otra vez. ¿Por qué? ¡Porque se niega a aprender y a trabajar por ella misma y por quienes dice amar!
¿Se requiere esfuerzo para ello? Por supuesto que sí. Así es siempre en 3D: esfuerzo para liberar karma a través del sudor.
¿Se verán resultados rápidos? No tan rápido como si se pactara con la oscuridad, pero los resultados que se logren serán duraderos.
La caridad y el conocimiento de la Tierra
¿Se requiere dinero para ello? No es necesario para lo que la caridad entrega, porque son gracias gratis dadas, por las que el Padre ya pagó.
Pero sí para el Conocimiento Superior de la Tierra, que debe adquirirse porque deriva del camino de la Tierra. Siempre hay que pagar lo que se toma de ella, aun sus frutos.
Los antiguos en América lo sabían y pagaban a la Tierra todos los años, el primero de agosto, anticipándose a lo que tomarían de ella. Nosotros olvidamos pagar… Nuestra cultura europeizada no conservó ese conocimiento de nuestra raíz india…
De ese no pago, de ese no respeto, del tomar indiscriminadamente sin dar tiempo siquiera a recuperarse, surgió la energía que se avecina para el mundo.
Sin embargo, la Gracia y la Misericordia persisten aún, porque SIEMPRE llegará lo necesario para el crecimiento espiritual. Incluso energía-dinero para comprar conocimiento de la ciencia espiritual terrestre. El Padre lo provee cuando se lo pide expresamente y por Fe.
PERO también puede ocurrir que llegue el dinero pedido y, a la vez, cuentas que pagar por el mismo importe. ¿Para qué? Para comprobar si la elección es verdadera. Será una oportunidad para ejercitar la fe en que todo estará bien porque comienzo a ser guiado.
Reconocer la oportunidad y elegir
Así caminé yo toda mi vida en busca del conocimiento. Haciendo elecciones difíciles constantes, pero ejercitando la Fe en que todo estaría bien.
Hoy sé que soy guiada en cada momento y en cada paso de mi vida. También en este momento, cuando siento que debo empezar a hablar de lo que nunca he hablado. Porque quienes puedan comprender deben comprender YA.
¿Se puede liberar la energía de otra forma? Pues sí, a través de las lágrimas y del dolor, como está ocurriendo. Pero, al no poder ver la oportunidad en ello, la persona busca otro camino.
Si amara la oportunidad, tal vez por gracia el problema se desvanecería. Comenzaría el camino del verdadero conocimiento, que viene de arriba, donde es el Padre quien instruye y no la Tierra. Ya no habría necesidad de pagar más que con caridad.
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con Amor Incondicional.
Brinda Mair