La homosexualidad reprimida obliga a quienes sienten atracción hacia el mismo sexo y profesan fe en Dios a replantearse si lo están ofendiendo con sus acciones. El santo temor de Dios, como don espiritual profundo, no es castigo ni culpa, sino conciencia viva de la conexión con lo Sagrado. Es una brújula interior que indica cuándo nos estamos desviando de esa comunión. Pero cuando se cruza con la represión sexual, puede generar un conflicto interior desgarrador. Muchos creyentes que … [Leer más...] acerca de Homosexualidad reprimida y el Santo Temor de Dios