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Aceptación o rechazo en las redes sociales: Existes o no existes

Aceptación o rechazo en las redes socialesLa aceptación o rechazo en las redes sociales afecta a adolescentes y adultos. El juicio exterior puede hacer sentir que se ha dejado de existir. La red social parece decidir si existes o no.

El mundo entero coexiste en las redes sociales. En toda sociedad, el individuo necesita sentir que está integrado como miembro. Si no puede reflejarse en sus semejantes, se siente descastado, un paria social.

Esto es lo que experimentan intensamente los adolescentes. Viven pendientes del juicio exterior, como en la antigua Roma. Esperan que sus «amigos» de las redes sociales no los rechacen. Para ellos, ese rechazo puede sentirse como un destierro, como dejar de existir.

El rechazo y el acoso en las redes pueden intensificar ese sufrimiento. En situaciones extremas, ese dolor puede acompañar una crisis suicida, aunque el suicidio tiene múltiples causas. Incluso hay quienes anuncian un próximo crimen buscando su minuto de gloria. ¡Qué terrible!

Las redes sociales vibran en el plano astral planetario. Al mejor estilo del espiritismo del siglo pasado, movilizan las emociones más bajas de la gente. Cuando las personas, por libre albedrío, se sumergen en esa perversión, actúan como demonios encarnados. No dudan en empujar al otro hacia el abismo o permanecen impávidas ante una persona que amenaza con quitarse la vida.

La Misericordia huye despavorida allí donde el astral demoníaco toma el reino de Internet.

Con los adultos es un poco distinto. Existe lo anterior, pero también otra forma de desconexión. El adulto que vivió más tiempo sin redes sociales puede sentirla con mayor intensidad cuando el mundo físico lo abandona. Pierde su trabajo, ya no encuentra cómo sentirse útil y deja de encajar en la estructura en la que vivía. No por culpa propia, sino porque esa estructura ha mutado y ya no existe.

Ya no puede esperar a jubilarse como su padre o su abuelo, con cuarenta años de servicio en la misma empresa. Eso es cosa de otro tiempo, que la evolución del mundo dejó atrás. Una generación quedó atrapada en el medio. No puede seguir los modelos que recibió ni acomodarse al nuevo orden caótico de este mundo. Es la que más lo está sufriendo.

Si pierde o anula su capacidad de generar los recursos para satisfacer sus necesidades, siente que el mundo le cierra las puertas. Ese es el preciso momento en que se siente desconectada. Si alguien satisface sus necesidades y le permite mantener su tren de vida, puede anestesiarse con las fotos y los likes. Así evita pensar.

Pero si no tiene de qué vivir y su sustento se le escapa, puede desesperarse. El mundo ha sufrido una mutación que no logra asumir. Sin darse cuenta, perdió el tren que pasó.

Brinda Mair

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Escrito por Brinda Mair · Categorías: Autoconocimiento, Blog · Etiquetas: adolescentes, adultos, desconexión, libre albedrío

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