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cuerpos superiores

Trasposición espacio-temporal: el futuro de la humanidad

Trasposición espacio-temporalTrasposición espacio-temporal: El universo conocido colapsa. La labor espiritual busca favorecer la Ascensión y atraer la Luz Mayor del Uno.

El trabajo del hombre como ser espiritual es favorecer la Ascensión, haciendo posible la trasposición espacio-temporal. A través del trabajo espiritual, el ser humano produce pequeñas incorporaciones de luz en su campo energético. Una tras otra, pequeños Alfas y Omegas le permitirán atraer la Luz Mayor, la Luz Viviente del Uno.

Qué es el Alfa Omega

Atravesar alfas y omegas es transitar un proceso de muerte y resurrección. No significa solamente la muerte física, sino, en un sentido más amplio, morir a los estados de conciencia limitantes. Uno «muere» a un estado de ignorancia para iluminarse. Si esa conducta se repite una y otra vez, esa energía ya no se desvanece: permanece en uno. Así, cada vez se torna más capaz de aprehender al espíritu de Dios, de integrarlo en sí. Si ello ocurre a nivel individual, también ocurrirá en procesos colectivos.

Este estado de incorporación de Luz es distinto de la positivación de la energía. Si positivizamos, nos anclamos en la lucha contra lo negativo. En esos casos, nada asciende, porque los opuestos, luchando, solo conducirán a la destrucción. El Oficio de Cristo no es lucha, es no-lucha. (Nota de BM: Lee la canalización «La no-lucha»). El universo es económico a nivel energético.

Por eso, si nosotros ascendemos, asciende todo lo que vibra en nuestra frecuencia, conocido o desconocido, consciente o inconscientemente. Para alcanzar esta comprensión, el cerebro individual debe iluminarse, liberando los implantes de limitación y unificándose. Así podrá trabajar en múltiples niveles de conciencia y comenzar a interpretar el lenguaje de la Luz.

El lenguaje de la Luz y el Presente Eterno

El lenguaje de la Luz es el lenguaje del Padre. Es un llamado a los Amados: «Porque muchos son los llamados, pero pocos son elegidos» (Mateo 22:14). La pregunta es: ¿te has elegido a ti mismo? Si es así, prepárate para recibir al espíritu. Busca manifestar los dones del Espíritu Santo, porque ellos serán tu visado. (Nota de BM: Lee la canalización «Pasaporte para la Nueva Tierra: Los dones del Espíritu Santo»). La Luz del Padre se mueve sobre las aguas de la Creación.

Esa Luz viaja hacia lo que nuestra energía limitada, anclada en este tiempo lineal, reconoce como nuestro pasado y nuestro futuro. Pero pasado y futuro no existen: solo existe un Presente Eterno donde la Luz del Padre vibra. En ella está todo lo posible, individual y colectivo, que nuestra energía es capaz de crear a Imagen y Semejanza. Creamos futuros posibles a cada instante, cada vez que instalamos una nueva variable en nuestra célula de tiempo presente.

Las realidades espacio temporales se superpondrán

Trasposición espacio-temporalMis guías, desde entonces, me han hablado de la «trasposición espacio-temporal». Esto significa que las realidades espacio temporales se superpondrán en un momento dado. Esto ya está ocurriendo cada vez más seguido. Aún no se cambia de realidad de forma total, pero ocurrirá de forma masiva.

Vinculo este proceso con lo que la Biblia llama arrebatamiento. Lo explico en la «Parábola de las diez jóvenes» (Mateo 25:1-13), que nos invita a ser previsores. No se sabe cuándo vendrá el novio para llevarnos al banquete de la Boda. Desde esta interpretación, el novio representa a los Cuerpos Superiores. La Boda es la unión de los cuerpos inferiores con los superiores.

El Señor nos arrebatará en el momento menos pensado. Recuerden que en el Evangelio según Mateo dice: «De dos hombres que estaban en el campo, uno será llevado y el otro dejado. De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada. Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día llegará su Señor» (Mateo 24:40-42).

Energéticamente, ocurrirá que algunas personas simplemente desaparecerán por vibración. Cada uno quedará inmerso en la realidad que haya creado con sus formas-pensamiento y emociones, ya sean conscientes o inconscientes. En ese nuevo entorno, sus creencias y el trabajo espiritual personal tendrán un papel decisivo. Unos dejarán de ver a los otros.

El cambio de rango vibratorio

Quien haya fortalecido la ilusión de la 3D verá su colapso. Vivenciará el dolor de una muerte que no termina nunca. De allí la profecía del Apocalipsis de Juan, en el capítulo 9. Allí dice: «…en aquellos días, los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán…» (Apocalipsis 9:6).

La trasposición ocurrirá tan rápidamente que será como un abrir y cerrar de ojos. Cada quien seguirá haciendo lo que estaba haciendo. Pero quien estaba a su lado… desaparecerá. En realidad, no desapareció. Simplemente cambió su rango vibratorio y uno dejará de ser visible para el otro.

Quienes necesiten para su evolución el aprendizaje del dolor seguirán atrapados en él. Quienes no lo necesiten y, por libre albedrío, acepten liberarse, dejarán sus posesiones y sus cargas. Sanarán a sus almas y a sus niños para seguir al Maestro y se liberarán. Esto involucra también a las relaciones de sangre.

Puede ocurrir mientras atravieso la puerta de mi cuarto y, al mismo tiempo, cruzo un portal dimensional. O tal vez haya sido una nave extraterrestre la que hizo el cambio. O bien, entre una habitación y otra, se abrió un corredor arturiano y me transportó a otra dimensión. Si mis creencias son religiosas, tal vez vea un ángel o al mismo Maestro venir a buscarme. Tal vez me diga que el sufrimiento de la Tierra ya terminó. Sea lo que fuere, será maravilloso.

La llama trina sobre la casa de Moreno

Lo vi durante breves y plenos instantes, durante el segundo domingo del servicio de Sanación y Liberación en Moreno, provincia de Buenos Aires. Ocurrió que, sobre la casa donde se trabajaba, se formó en el cielo una llama trina. Todos los que me acompañaban entraron en la casa, maravillados, a contarme lo que habían visto mientras yo atendía gente. Inclusive le sacaron fotos que puedes ver aquí. El signo duró un tiempo en el cielo.

Entonces vi… lo que ocurrirá… cómo será el «rapto o arrebatamiento» profetizado. Como su nombre lo indica, será un suceso muy rápido. Habrá un fenómeno maravilloso en el cielo que solo verán los elegidos. Se detendrán a contemplarlo, extasiados. En ese instante, toda su energía se movilizará hacia lo que ven. Sin darse cuenta, cruzarán el umbral.

El cuerpo etérico, cuyo karma se haya transmutado, arrastrará al cuerpo físico. O bien, si el alma ya se ha liberado de las ataduras, al darse vuelta verá que su cuerpo quedó en el suelo. Pero ni siquiera lo notó. Para que eso ocurra, debe trabajarse el soltar lo que ata a la Tierra. Así, nada los tironeará. Nada los detendrá. Si se dieran vuelta para llamar a otros, tal vez los encuentren a su lado… o tal vez no.

Para los que no vieron la señal, los arrebatados habrán desaparecido delante de sus ojos. Si pasaron con su cuerpo físico, la energía del portal abierto lo transmutará. O bien, verán sus cuerpos viejos, muertos en el suelo. Mientras tanto, el regocijo del otro lado les entregará un nuevo cuerpo transmutado, ganado por su trabajo en la Tierra.

El arrebatamiento y la señal

En este momento, mientras escribo, mi guía me dice que esto también será progresivo. Ya ha estado ocurriendo. Al mismo tiempo que se manifiesten catástrofes, algunos serán arrebatados. Serán liberados de esa muerte dolorosa justo en el momento oportuno. Una llamada los sacará del plano físico. Se irán con sus cuerpos etéricos o físicos, según su grado de sutilidad. Seguirán la Luz sin pesar alguno. Habrá cuerpos que se encontrarán. Otros desaparecerán para siempre.

Todo pasará en un instante. Fue solo mirar la Luz… y seguirla.

En la Biblia dice: «Entonces estarán dos en el campo: uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino: una será tomada, y la otra dejada» (Mateo 24:40-41).

Esto ocurrirá un día cualquiera, cuando la vida sobre la Tierra transcurra con normalidad. Desde esta interpretación, no habrá voces, ni luces, ni ninguna señal visible para la humanidad en su conjunto. Aunque habrá «voz de mando», «voz de Arcángel» y «trompeta de Dios» (1 Tesalonicenses 4:16), solo las oirán quienes sean raptados. Será literalmente como el gran robo de un gran ladrón.

Pero comprendan: si los lazos con la Tierra son fuertes y el cuerpo físico es denso, me retiene. Difícilmente me permita percibir la señal. O puede que, aun percibiéndola, no pueda salir. La densidad del cuerpo, del cubo, puede haber generado una cárcel geométrica que no me permita escapar… y eso será peor que la muerte.

Este será un milagro gigantesco. Alcanzará a miles de personas sobre el planeta. Pero serán muy pocos comparados con el gran número de habitantes de la Tierra.

¿Cómo trabajar por aquellos que dices amar?

Una pregunta surge: «¿Cómo hago para que mi familia, que no entiende nada y no quiere saber nada, escuche?». Piensen. Si uno los está reflejando, debe preguntarse: «¿Cuánto de ellos hay en mí que no se ve?». Si no fuera así, ellos cambiarían como espejos. Si no lo hacen y su adversidad crece, es porque yo los tengo dentro. O tal vez estoy repolarizado.

Somos polos opuestos… y ninguno de los polos asciende. Solo asciende el equilibrio. Solo asciende la armonía entre los opuestos. Eso vibra en el rayo blanco de la Ascensión, que une en sí a todo el mandala de los rayos cósmicos. Ellos están ahí, espejándome. Me muestran lo que debo seguir trabajando en mí, hasta que el espejo cambie.

Entonces, ¿cómo puedes trabajar por los tuyos, por aquellos que dices amar? Primero debes preguntarte: «Si me ocurriera lo que a Job, ¿seguiría alabando a Dios?». (Busca en CanalizandoLuz: «Nuestras vidas, un capítulo del libro de Job»).

Si tu respuesta no es firme, pide Clemencia y Misericordia. Vuelve tu mirada hacia dentro, hacia tu Cristo interno. Síguelo en la no-lucha. Deja de luchar con lo que ves. Asciende al próximo estado de conciencia.

El vehículo Merkabah y el libre albedrío

Que tu energía de contacto con Él sea tan fuerte que, cuando ocurra el rapto, no haya interés personal. Que tampoco haya deseo de que se cumpla tu voluntad inferior. Solo la Voluntad Superior de Dios en nosotros.

En ese instante, tu vehículo Merkabah —reconocido por la cábala como vehículo de escape— tal vez no sea algo pequeño, solo para ti. Tal vez, por el brillo que refleje tu luz, en él ingrese todo aquel que pueda incorporarse en tu campo de frecuencia.

Tal como ocurrió con Noé en épocas previas al Diluvio, te ocurrirá a ti en este tiempo. Invitarás a todos los que conozcas a subir. Pero deberás aceptar la elección de los otros de no hacerlo. Si, en el momento de ser arrebatado, dudas, te quedarás con ellos. Si los contratos de tus apegos te distraen, no verás ni escucharás la señal.

Trabaja en ti para poder soltar. Ese es tu libre albedrío.

Para ayudarte a comprender la coexistencia entre la Nueva Tierra y la Vieja Tierra, utilizaré un escrito de Ray Bradbury. Esa coexistencia continuará hasta que la trasposición espacio-temporal sea un hecho. El relato pertenece a sus Crónicas marcianas y se titula «Encuentro Nocturno». Puedes encontrarlo en esta web.

Que el Espíritu nos guíe siempre.

Con Amor Incondicional,
Brinda Mair

Escrito por Brinda Mair · Categorías: Abandona el Laberinto, Ascensión planetaria, Blog · Etiquetas: Alfa Omega, arrebatamiento, cuerpos superiores, libre albedrío

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