Las meditaciones mundiales y el trabajo interior ante la Justicia Divina. Reflexión sobre el miedo, la fe y la búsqueda de armonía interior. Las meditaciones colectivas también requieren sinceridad en quienes participan.
Las meditaciones mundiales tienen muchas veces por propósito pedir que se revierta lo que por Justicia Divina debe plasmarse en el mundo físico. Esto solo será posible cuando quienes participan en ellas no tengan doblez en sus almas. Cuando lo que vivan en sus vidas no tenga una doble faz.
Porque pueden esconder sus bajezas tras la máscara de la espiritualidad. Sin embargo, lo no trabajado en sus relaciones personales y en su vida diaria atraerá a la Justicia Divina para equilibrar. Es más, las meditaciones mundiales acelerarán ese proceso.
Querida Brinda:
Hace mucho leí en uno de tus correos que La Paz era como una olla a presión. Hoy, con tanta convulsión social, me pregunto: ¿esta olla explota? ¿Qué está pasando, Brinda? Esta situación se está saliendo de control. Los habitantes estamos asustados. No vislumbramos una salida en paz.
Brinda, espero que me ayudes a entender todo lo que pasa en mi bello país. Tal vez así pueda ayudar mejor.
Mil gracias.
Carmen Balderrama
Amiga del Alma:
Amo a tu país, amo al mundo y, por añadidura, extiendo mi Amor a la Creación. Desde mi ser inferior, solo puedo aceptar estar en el lugar preciso en el momento oportuno. Eso es lo que hago.
Así fue como el espíritu me llevó a tu país. Luego, aquí, donde ahora estoy, en Galicia. En breve será a Grecia y, por último, a la Isla de Pascua. Luego se me indicó detenerme y esperar. Eso es lo que sé.
Lo que expliqué sobre la olla a presión en la ciudad de La Paz es algo claramente energético. Sin embargo, el exceso se plasmó en convulsión social. Eso mismo ocurrirá en el resto del mundo con fenómenos sociales o naturales.
Pedir que no ocurra es tan ilusorio como pedir, desde la 3D, que la gravedad detenga en el aire una manzana que cae. ¿Por qué? Porque la mente acepta lo lógico: el determinismo de la ley de la gravedad que afecta a la materia.
Solo una gran Fe haría que eso no ocurriera… Pero ¿hasta qué punto será así si pedimos la reversión de procesos naturales o sociales? Somos incapaces de revertir la realidad de nuestra vida personal en el aquí y el ahora.
Sé que solo el rito verdadero, sin falsedad, puede revertir aquello que, por Justicia, debe plasmarse en 3D por exceso en 4D. No así las meditaciones mundiales que solo mueven mareas de miedo tras la Máscara de la espiritualidad. Miedo a lo que pudiera ocurrir, a la pérdida personal…
El trabajo es personal. En eso vengo trabajando y sigo haciéndolo intensamente. Quienes me acompañarán en este viaje son conscientes de ello. Una vez me contaron una historia que relataré brevemente.
Cuentan que, en un lugar asolado por un desastre natural, llamaron a un gran maestro. Le pidieron que conjurara el peligro que amenazaba con acabar con todos y con todo.
Así fue el maestro al lugar. Pidió que lo dejaran solo durante tres días, en un sitio apartado, en medio de la catástrofe. Al terminar el tercer día, la amenaza había pasado.
El pueblo entero fue hasta donde estaba el maestro para agradecerle. Le preguntaron qué había hecho.
Él respondió: «Pues nada. Solo me senté e ingresé en mi interior buscando la armonía. Cuando la encontré, solo hallé paz en mi interior. Y si en mi interior hay paz, nunca puede haber desarmonía afuera».
A eso me dedico: a la búsqueda de paz y armonía en mi interior. Así, por añadidura, puedo tener paz y armonía afuera. Cuantas más personas las tengan, más paz habrá en el mundo. Cuanto más miedo haya, más miedo habrá en el mundo.
Si se realizan meditaciones colectivas movidas por el miedo individual y general, solo se agitarán más las mareas de la 4D. Estas, de por sí, ya se están movilizando solas. Cosas de la ilusión, ocasionadas por el desconocimiento y el poder dado a una creencia.
El trabajo siempre es personal y se refleja, por añadidura, en el exterior.
¿Bolivia? Es solo uno de los primeros puntos, tal como lo fueron Argentina y Venezuela en América del Sur. ¿Por qué? Porque estamos en América, tierra donde la ilusión no puede ocultar tan fuertemente el lado oscuro como ocurre en otros lugares.
Todo es cuestión de tiempo. Con la apertura del 11° chacra, se desmoronan los poderes que entregamos a la ilusión de la Tierra. Poderes económicos, sociales y culturales que convertimos en nuestros ídolos. La energía se clarifica a pasos agigantados.
El undécimo chacra, el manto azul pálido de la Madre María, puede ayudarnos a darnos cuenta de quién nos gobierna. Siempre que estemos dispuestos a saber lo que anuncié en la canalización sobre Grecia.
Pero la Fe debe ser Verdadera. Si fuera una fe de forma, el velo caerá para que así veamos quién nos gobierna.
Que el Manto de la Madre nos envuelva en su Luz.
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con Amor Incondicional y toda la Luz de estas tierras celtas donde me encuentro.
Brinda Mair
Desde tierras meigas celtas de la amada Galicia.
Santiago de Compostela