4El agua bendita para todo el año es elaborada por la misma iglesia con sal en Semana Santa. Se la consagra en Sabado de Gloria. Se trata de un sacramental. Se llama asi a elementos que la Iglesia Catolica pone a disposición de sus fieles y que tienen la cualidad de emular la facultad de los propios sacramentos llevando la santificación a aquel o aquello donde se lo utiliza tanto personas como lugares. Son secundarios a los sacramentos porque estos fueron instituidos por Cristo mientras que los sacramentales los ha instituido el poder eclesiastico.
Nosotros podremos acceder con mayor facilidad al agua bendecida.
El agua bendecida es la que bendice el sacerdote en una botella de agua que le llevamos a bendecir. No tiene alto poder vibracional más que el que tiene el agua en si misma, por eso es preferible usar agua de manantial o bien agua a la cual le hubiera aplicado reiki o merkabah uno mismo.
También se pueden colocar en el agua pura, 7 gotas de la esencia floral Flor de Liz de las Flores del Mediterraneo o bien de la Esencia de Delfin de la esencias florales de Andreas Korte que tienen por función elevar la vibración de las aguas del planeta.
Preparación de agua bendecida:
Necesitamos un frasco con agua de manantial, o embotellada, o purificada. Rezar un rosario mientras se agita el frasco en forma ritmica, en intervalos iguales 99 veces.
Si no sabe rezar el rosario, agitar 99 veces repitiendo cada vez «Jesucristo, Hijo de Dios, en Ti confio».
También si es de su agrado puede utilizar un mantra como el Gayatri u otro.
Un abrazo de luz
Brinda Mair
¿Te gustaría crear un sahumerio único, preparado con las plantas que tienes a tu alcance? Existen numerosas especies aromáticas y resinas utilizadas desde la antigüedad en América y Europa para purificar los ambientes y preparar espacios destinados a la oración, la meditación o el trabajo espiritual.
Adquiere la virtud de fidelidad. Te servirá para protegerte de un ataque espiritual o de un entorno de malas energías y para tener seguridad. Te conviertes en un obrero del cielo.
La virtud de fe es la convicción práctica de que el Universo en manos de Dios sigue como arcilla blanda y, en unión con Él, se nos abren múltiples posibilidades de modelar nuestro mundo porque somos herramientas en manos de Dios.
La virtud de pureza sugiere “ausencia de faltas”, “la castidad”. Es la gracia de tener una guía interior que te va alejando del error.