
Los Ángeles de las Dominaciones son ángeles médicos. Ayudan al ser humano a obtener dominio sobre sus pasiones y a hallar el equilibrio de los elementos que habitan en su interior. Su labor consiste en restaurar la armonía cuando el cuerpo, las emociones o la mente se encuentran alterados.
Conocimiento proveniente de la Ciencia Sagrada de la Angelología
Son fáciles de confundir con los ángeles comunes, aunque suelen manifestarse con una apariencia más pequeña que la de una persona. A pesar de ello, poseen una gran fortaleza espiritual. Su principal tarea es la de sanar y asistir a todos los seres vivos.
Se dice que son el único coro angelical que danza en el Cielo en lugar de cantar. Por esta razón, se los relaciona con las artes que requieren dominio del cuerpo, coordinación y equilibrio.
Ayudan a que el ser humano se desprenda de los excesivos apegos a la materia y a los compromisos que limitan su crecimiento interior. Son ángeles que se dejan ver en pocas ocasiones, pues trabajan silenciosamente detrás de los procesos de recuperación, transformación y restablecimiento.
Dirigidos por el Arcángel Rafael, poseen profundos conocimientos acerca de los misterios del nacimiento, la vida y la muerte. Se puede solicitar su auxilio para cualquier problema relacionado con la salud. También colaboran en la regulación de las funciones vitales del organismo, especialmente aquellas vinculadas con el corazón y la circulación de la energía vital.
El superior directo de las Dominaciones es el Arcángel Rafael. Trabajan con el rayo verde y actúan como sanadores e integradores en los niveles físico, emocional y mental. Inspiran técnicas, conocimientos y descubrimientos destinados a aliviar el sufrimiento y favorecer la recuperación de los seres humanos, así como la armonización del planeta y de todos sus reinos: mineral, vegetal y animal.
Transmutan lo enfermo en saludable y ayudan a restaurar el orden allí donde se ha producido un desequilibrio. Protegen hospitales, centros de asistencia, lugares dedicados a la meditación, la oración y las prácticas orientadas al bienestar integral.
Son seres celestiales encargados de supervisar y coordinar determinadas actividades de los coros angelicales que trabajan más cerca de la humanidad.
La tradición judeocristiana vincula estrechamente la misión sanadora con el Arcángel Rafael. En el libro de Tobías, Rafael acompaña al joven Tobías durante un largo viaje, lo protege de los peligros del camino y finalmente devuelve la vista a Tobit, su padre. Allí se presenta como un mensajero de Dios que guía, protege y sana.
Este relato ha convertido a Rafael en el patrono de los viajeros, de los enfermos y de quienes ejercen profesiones relacionadas con la medicina y la curación. Por ello, muchas tradiciones espirituales consideran que las Dominaciones colaboran con él en la restauración de la salud y del equilibrio humano.
En la tradición islámica también encontramos referencias a los ángeles como servidores de la misericordia divina. Aunque las funciones angelicales se describen de manera diferente según las distintas escuelas espirituales, los ángeles aparecen como ejecutores de la voluntad de Dios, transmisores de conocimiento y protectores de la creación.
Se puede invocar a las Dominaciones en casos de enfermedad física, emocional o mental. Su influencia favorece la sanación, la verdad, la concentración, la consagración y, sobre todo, la búsqueda de la perfección espiritual.
Ayudan a descubrir las causas profundas de los desequilibrios y fortalecen la voluntad necesaria para recorrer el camino de la recuperación. También inspiran a médicos, terapeutas, enfermeros y a todas aquellas personas que trabajan al servicio del alivio del sufrimiento humano.
Se los llama también los enjoyados o los médicos del Cielo. Sus vestiduras suelen describirse de color blanco o verde, adornadas con piedras preciosas que simbolizan las virtudes divinas. Sus alas son de una tonalidad clara semejante a la tiza o a la luz nacarada.
Estos ángeles exaltan la belleza, la educación, la música, el arte, la sabiduría y el amor. Inspiran todo aquello que contribuye al desarrollo armonioso del ser humano.
Su presencia recuerda que la verdadera sanación no consiste únicamente en la ausencia de enfermedad, sino en la restauración del equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu, permitiendo que la persona recupere la plenitud para la cual fue creada.
#BrindaMair






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