La técnica de Encarnación Gradual de la Creación se puede realizar solo sobre un objeto cristificable o bendecible. No todos los objetos se pueden bendecir. ¿Cómo saber si el objeto que hemos elegido es apropiado?
Hola Brinda: ¿Puedo encarnar el Cristo en el auto (para que se pasen los papeles a mi nombre)?
Querida Amiga del Alma:
Como habrás leído y por eso me preguntas, la técnica de Encarnación Gradual de la Creación cristifica a los objetos, pero para poder recibir esta energía debe tratarse de un objeto cristificable o bendecible.
Para ello es necesario discernir, dado que el objeto en cuestión es una cocreación del hombre. La técnica lo transmutará en una criatura alquímica. Solo se puede atraer al Cristo a las criaturas de la Creación.
Condiciones desde la Tierra para poder hacerlo:
No tener el DESEO o interés humano por lograr un beneficio propio, porque ello mueve más cosas que no ves. Sería como intentar manipular a Dios.
Sí, debes tener la intención de servicio amplio y, en lo posible, universalista, de poner ese automóvil al servicio del Cristo. Al hacerlo, estás ayudando a construir el Pleroma (unidad de luz donde los universos confluyen), y como criatura alquímica vivificada por la Presencia Crística, pese a ser una creación humana, quedará del lado del Cristo al final de los Tiempos.
Por más que no tengas sus papeles, tiene que ser energéticamente tuyo y no de otro, porque no puedes actuar sobre su libre albedrío atrayendo al Cristo a un lugar que no es propio ni lo será, solo para «cambiar al otro». No solo no funcionará como se espera, sino que acarreará karma. Esto significa, en este caso, que si lo compró tu dinero y lo destinarás a tu uso, funcionará. Pero si otro «lo toma» y se siente más dueño que tú, no funcionará.
Muy importante: Debes poder clarificar si, por su utilidad, la misma será crística y, en consecuencia, se tratará de un objeto cristificable o bendecible. El automóvil debe ser un templo caminando en el mundo… Quien lo maneja debe tener esa consciencia (bien difícil para quien no conquistó su Universo personal en el Cristo y todas sus actividades no giran en Él). A su vez, debes ver si la finalidad del uso de ese objeto cumple ese destino.
Debes ver si su finalidad es grata a Sus Ojos. Ejemplo: si el vehículo va a ser destinado al trabajo —por ejemplo, llevar pan a panaderías—, podría pensarse que es una actividad crística. Si va a ser utilizado para cualquier actividad dudosa, no.
Pero RECUERDA: en el momento de ver las energías que actúan sobre el objeto, incidirá más el poseedor energético circunstancial (en el caso de un auto, funcionará si lo manejas fundamentalmente tú misma, pero no otra persona), y en segundo término, la finalidad. Porque si la finalidad es buena pero el poseedor energético es alguien a quien le prestas el auto o —como en el caso del otro día— comparte la camilla con otro profesional, se romperá el delicado equilibrio que se activó.
Sí funcionará si el objeto cristificable o bendecible sobre el cual hubieses realizado la técnica citada lo estuvieras utilizando tú misma. Ejemplo: que otro profesional te diera terapia a ti, que fuiste quien activó la técnica, sobre esa camilla. O bien, que el automóvil, pese a que tú no lo manejes, sea utilizado para transportarte a ti o para algo que tú necesites, porque fuiste a quien la Energía Universal entregó ese auto como criatura a tu cuidado. Sin embargo, ten en cuenta que si la persona que utiliza el objeto cristificable o bendecible junto contigo es muy negativa, lo que hagas no surtirá efecto.
A partir del momento en que lo haces, el objeto «nace al Cristo» y recibe un nombre secreto como criatura que es. Por más que no lo escuches, es nombrado en el momento en que la energía ancla en él. En el caso de los objetos que no se mueven (tal como la mesa de un comedor), si ES MOVIDO, pierde el efecto. ¿Por qué? Porque lo cambiaste de Universo.
Entonces te preguntarás… ¿Cómo puede ser posible que se lo ancle en un vehículo que, por su aspecto utilitario, vivirá en movimiento? Pues sí, pese a ello, quien lo maneja VIVE, VIBRA en el centro del Universo Crístico. Si no es así, «la buena magia» que recrea la técnica se romperá y al auto le comenzará a pasar de todo, tal como una criatura que perdió el rumbo una vez que lo hubo encontrado. Porque no existe mayor muerte en este mundo que haber visto la Gracia y luego perderla. Es como el cuento de Pinocho: era madera, pero el Amor Crístico le da la vida por una intención humana de servir al mundo.
Si el Ego que lee estas palabras cuestionara la regla que aquí expreso por sus condiciones y visión desde la Tierra, tenga presente al profeta Isaías cuando, tomando la voz del Padre, dice: «Mis caminos NO SON LOS VUESTROS» (Isaías cap. 55, vs. 8). En esta frase Dios Padre nos dice: «Tengo mis razones que escapan a tus razones. Para ti, soy Misterioso. Si quieres seguirme, ACÉPTAME COMO SOY hasta que puedas comprender, más allá de la ilusión en la que vives, MIS RAZONES».
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con Amor Incondicional,
Brinda Mair






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