La quintaesencia es el quinto estado de la materia. Esta energía también se conoce como neutrino o energía neutrínica (según Romaniuk). Otros nombres con los que ha sido identificada son energía unificada (Einstein), energía taquiónica (Nikola Tesla) o energía orgónica. Se propaga y se reimpulsa sobre el neutrón presente en todos los átomos de la materia en nuestro mundo y en toda la galaxia.
El término energía neutrínica fue adoptado por Pedro Romaniuk (investigador argentino), al considerarlo más adecuado que “orgón”, “ódica” o “unificada”, dado que esta energía actúa sobre el mismo neutrón o neutrino presente en todos los átomos del universo conocido, incluyendo nuestro sistema solar y más allá de la galaxia de la Vía Láctea.
Este neutrón ha sido definido como una partícula insólita y desconcertante que desafía las leyes de la física moderna, ya que:
- a) A pesar de no tener carga positiva ni negativa, puede combinarse con ambas.
- b) No posee peso atómico ni potencial energético definidos; la física aún no determina si es partícula atómica o subatómica, corpúsculo o partícula vibracional, pero reside en el núcleo atómico.
- c) Lo más sorprendente de su existencia es que su núcleo está exento de masa física, lo cual le permite atravesar billones de kilómetros de paredes de plomo sin resistencia.
Ningún elemento material conocido puede detenerlo ni alterar su intensidad original, pues el neutrino es el quinto estado de la materia, o bien, la quintaesencia.
El neutrino es la quintaesencia, la esencia energética vital de toda energía, presente en todos los átomos del mundo. No existe en la Tierra fuerza conocida que pueda detenerlo, pues conforma el quinto estado de la materia.
Los estados clásicos de la materia son: sólido, líquido y gaseoso. El cuarto –ya aceptado– es el plasma. La quintaesencia, por su parte, constituye el cuerpo de luz: el Adan Kadmon.
¿Cómo se origina esta quintaesencia de energía neutrínica y cómo llega hasta nuestro mundo? Proviene del núcleo de la galaxia Vía Láctea. El Gran Sol Central es una fuente de energía constante e inagotable, producto directo de la Suprema Creación Universal (Dios), que rige no solo nuestra galaxia, sino millones de galaxias similares. Desde allí, esta energía se proyecta hacia todas sus secciones y se distribuye a los 9.000 millones de sistemas solares semejantes al nuestro.
En nuestro sistema solar, es el Sol quien recibe ininterrumpidamente este flujo causal pulsante de energía vital.
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