Esta oración a San Andrés pide su intercesión para abrir puertas y hallar fuerza y fe ante una situación limitante de la vida diaria.
San Andrés buscó la luz de Dios. Acompañó a Juan el Bautista y siguió al Maestro Jesús. En esta oración le pedimos que nos acompañe también a nosotros cada día y que las puertas se abran a nuestro paso. Fue testigo de los milagros de Cristo y vio que, de su mano, lo imposible puede hacerse posible. Le pedimos que nos transmita esa fe.
El santoral católico celebra su día el 30 de noviembre.
San Andrés es canal de alfa omegas. Según la tradición, sufrió el martirio en una cruz con forma de X, que para mí simboliza el alfa omega. El alfa omega es un punto del espacio-tiempo que se transforma en un umbral capaz de sacarnos del estado de consciencia limitante actual y llevarnos al siguiente. Por eso, acudimos a su intercesión para emerger de situaciones límite: laborales, económicas, judiciales, espirituales, mentales o emocionales.
Oración a San Andrés
La oración debe realizarse durante tres días seguidos o, si se trata de una necesidad muy desesperada y difícil, durante nueve días.
Prendo cirio y sahumerio ritual.
Señor Dios, te pido que escuches mi oración por intercesión de San Andrés y de toda la Comunión de los Santos.
A continuación, rezo la oración e incluyo mi pedido.
Bienaventurado San Andrés, glorioso apóstol del Señor,
que fuiste uno de los primeros discípulos de Jesús
y, cuando el Divino Maestro te llamó, dejaste todo
para seguir fielmente sus pasos
y ser pescador de hombres junto a tu hermano Pedro.
A ti, San Andrés, te pido que estés a mi lado: guíame y acompáñame en mi vida diaria. Auxíliame para que se abran las puertas a mi paso. Dame conocimiento y lléname de fuerza y fe. Ayúdame a encontrar el mejor camino y la mejor oportunidad que me permitan cambiar la situación limitante que padezco.
Importante: Aclarar aquí en qué área se manifiesta la situación limitante (laboral, económica, judicial, espiritual o mental o emocional. Por ejemplo, espiritual: noche oscura, bloqueo espiritual, incapacidad de rezar o pérdida de fe. Mental: cuando la mente se pierde. Emocional: por ejemplo, ataques de pánico.
Tú, que presenciaste los milagros de Jesús
y viste la multiplicación de los panes y los peces,
pide por mis necesidades y para que pronto
encuentre solución a la situación que me aqueja.
San Andrés, hombre de fe y esperanza,
que, lleno del Espíritu Santo, llevaste la Palabra a las gentes
y ayudaste a los demás a encontrar la felicidad,
haz que yo consiga la paz y la tranquilidad en mi vida.
Te pido que me auxilies en el alfa omega que me trajo a este presente y que me ayudes, cocreando un nuevo alfa omega, a salir de esta situación hacia otra donde pueda vislumbrar la salida de este duro karma. Que mi situación mejore y que, mediante sucesivos pequeños alfa omegas, en un plazo máximo de tres meses, mi karma presente se libere. Que con tu guía pueda hallar un destino mejor, donde mi realidad paralela de hoy sea mi presente.
Tú, que fuiste portador del bien, la justicia y la verdad, guía mis alfa omegas para que las cosas se acomoden y encuentre mis caminos libres de obstáculos. (Elegir y decir a continuación la petición que corresponda.)
En lo mental o emocional: «Que pueda encontrar al profesional idóneo y afín que, en el Espejo del Cristo, me ayude a salir de este trance». O bien: «Que, por Misericordia Divina, pueda no extraviarme de mí mismo/a».
En lo espiritual: «Que pueda salir de la noche oscura que me envuelve». O bien: «Que atraigas hacia mí a mi contrato del alma, para que, como alma compañera y amiga, me ayude a salir de la alienación que me amenaza y me envuelve de muerte».
En lo económico o laboral: «Que pueda encontrar el respiro que necesito ante mis urgencias materiales y lograr un buen desarrollo económico o profesional».
En lo judicial: «Dejo mi expediente (si sé el número, lo digo) en tus manos para que, ante cada escritorio, mano o intención que desee detenerlo, cocrees un alfa omega que lo haga avanzar en la mejor dirección, hasta lograr con urgencia una resolución favorable».
Necesito y apelo a tu ayuda como gran intercesor que eres. Ruega al Maestro Jesús por mí, porque, pese a todos mis esfuerzos y afanes, aún no puedo lograr lo que te pido.
Que tus alfa omegas me conduzcan a la prosperidad, me den suerte y éxito, y atraigan bienestar y armonía a mi vida y a mi hogar.
(Decir ahora lo que se desea obtener.)
San Andrés, en ti confío. En tu sacrificio por la fe quedó grabado el signo que Dios te confiaba, y tengo fe en que muy pronto se verá resuelto satisfactoriamente aquello que te pido. Sé mi intercesor ante Cristo Jesús y ruega por mí para que algún día, como tú, pueda sentir verdaderamente a Cristo Rey, mi Señor, como mi Amigo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén, amén, amén, amén.
Rezo tres padrenuestros, un avemaría y un gloria.
Apago el cirio. El último día de la serie elegida, ya sea de tres o de nueve días, dejo que se consuma hasta el final.
Recuerda que la misión de los santos es rezar incondicionalmente con uno a Cristo Jesús.
Un abrazo de luz
Brinda Mair



