La llama crística en Luján: relato de su descenso en la basílica, colores y cualidades como llama de ascensión para la Argentina y el mundo. Comparto la experiencia del descenso de la llama divina del Cristo.
La llama crística en Luján descendió en la misma basílica. Primero, la naturaleza nos asistió con sus elementales junto al río. Luego, el vórtice terminó manifestándose en la basílica, a unos ocho metros del altar principal.
La experiencia de hoy, 7 de marzo de 2002, ha sido maravillosa. Nuevamente, un grupo reducido de trabajadores espirituales nos reunimos en la localidad de Luján, provincia de Buenos Aires. Hoy, al igual que ocurrió durante casi todo febrero, se abrió un portal energético. Se nos había indicado trabajar allí la cancelación kármica del inconsciente colectivo de la nación argentina.
La naturaleza toda nos asistía con sus elementales junto al río Luján. A continuación, vimos abrirse un vórtice bajo la basílica. La Tierra comenzaba a fundirse. Vapores salían desde Gaia y escuché, a modo de sentencia: «Así fue en un principio».
Ante nuestra visión espiritual, comenzó a abrirse un centro de energía. Con asistencia del mundo elemental, fuimos limpiando con el fuego divino del mantra esta tumefacción: una herida de la Tierra que debía cicatrizar.
Al irse sanando, era como si una columna de fuego descendiera del cielo purificándolo todo. Se nos indicó que descendería la llama divina del Cristo. Reconocimos que aquello ocurría en la multidimensionalidad, en el interior de la basílica como lugar físico, y que debíamos ir allí.
El centro energético se encontraba entre ocho y diez metros de la baranda de mármol que rodea el altar principal, sobre el pasillo central. El fuego de esa tierra candente se preparaba para recibir la energía divina del Cristo. Se formó en el suelo una estrella de David de fuego, como si fuera de lava. Emitía rayos de luz desde Gaia, señalando el lugar donde debería descender la llama divina crística.
No es la llama de los colores que usualmente conocemos: azul, amarillo y rosa, y sus combinaciones. Sus colores son aperlados y corresponden a las tonalidades de los chakras del noveno al decimotercero. Estas son las vibraciones que la humanidad debe adquirir en esta nueva etapa de su evolución.
La información que aparece a continuación la recibí en mi viaje a Luján del pasado 25 de diciembre. Pensé que era para mí. Los cinco guías que me fueron entregados aquel día tenían estas cualidades y vinieron para ayudarme a adquirir estas vibraciones.
Ahora sé que la descripción de esas energías no tiene solo un contexto individual, como creí en un principio. Sus cualidades son para el mundo y se anclan en las energías de la llama divina crística. Con este conocimiento, podemos invocarlas para manifestarlas en nuestra vida y en nuestro entorno. Hasta ahora, yo las había empleado en mi propia vida.
Los colores y las cualidades de la llama divina crística
La llama divina crística está compuesta por los siguientes colores, con estas cualidades:
- Plata aperlada. Acción: Disolución de los brillos fatuos y de los espejismos propios de la tercera dimensión.
- Dorado aperlado. Acción: Disolución del velo de la ignorancia a través de la iluminación. Es el color del décimo chakra.
- Azul pálido aperlado. Acción: Disolución de la ilusión de los poderes terrenales. Es el color del undécimo chakra.
- Rosa rosado aperlado. Acción: Disolución en el amor incondicional. Es el color del duodécimo chakra.
- Opalescente aperlado. Acción: Disolución de la ilusión de separación y apertura total del tercer ojo. Es el color del decimotercer chakra.
La llama descendió y se ancló sobre la estrella de David. Toda la oscuridad que habitaba en lo que el hombre llama la casa de Dios iba a este fuego en busca de la luz.
Al visualizarla y mantralizar un sutra, se expande y trae una inmensa paz. Actúa sobre la cuarta dimensión mal magnificada e impulsa nuestra energía hacia la ascensión y la positivización de lo manifestado en el mundo. La llama contiene también las cualidades de los siete rayos conocidos. Estos actuaron hasta ahora sobre los cuerpos inferiores, permitiéndonos llegar hasta este punto, este nuevo inicio.
La activación de la llama crística atrae esferas de cristal de colores de todos los rayos, que recargan el lugar. Es como si alguien las arrojara desde el cielo. Al acercarse a la Tierra, se rompen y liberan energía y los aromas de los perfumes que estuvieron en el jardín del Edén. Estos llegan para sanar a los hombres (*1). Esta activación se extendió a un kilómetro a la redonda de este epicentro.
Vi a ángeles dorados, como soldados, sellar este perímetro. No son los que la angelología tradicional reconoce como potestades. Estas son como soldados romanos, pero más humanos.
Son seres vivientes dorados que llevan una especie de gorro con forma de cabeza de águila y tienen alas muy grandes. Están vestidos de guerreros, con una lanza en la mano derecha y un escudo en la izquierda. Su origen es Orión y están al servicio del arcángel Miguel. Colaboran con la ascensión, protegiendo lugares que el hombre rescata para la égida del Hijo y la construcción de la nueva Tierra.
Cuando el pueblo ponga en manos del Cristo sus problemas, su llama trina transmutará todas las energías no crísticas, transformándolas en luz. Esta llama transmutadora se potencia en su acción, con las energías que se están moviendo actualmente en el planeta.
Es una llama de ascensión (*2).
Sé que mi próximo trabajo será en el lago Titicaca y, desde allí, a donde el espíritu me lleve. Gracias infinitas a la misericordia divina, que nos mostró el camino.
Argentina, levántate y anda.
Con amor incondicional,
Brinda Mair
Para que esta energía se expanda por todo el país
Imaginen la basílica, o una basílica de estilo gótico, y un gran fuego de colores aperlados que se expande abarcando todo el mapa argentino. Ese fuego transmuta todas las formas de pensamiento y emociones negativas y discordantes, y activa el enrejado cósmico. Pidan asistencia. No estamos solos.
Sabemos que ese fuego puede «sembrarse», como los hijitos de una planta de aloe vera, y avivarse en otros lugares. Aquí la Madre dio lugar a su Hijo. Ya vendrán más precisiones y una forma de sistematizarlo y expandirlo a otros lugares del mundo.
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Que Dios los bendiga.
Brinda Mair
(*1) La tradición de la sagrada ciencia de la alquimia medicinal dice que Dios puso en el jardín del Edén todo lo necesario para curar todas las enfermedades existentes.
(*2) Les sugiero probar esta vibración, invocando su frecuencia cuando deseen transmutar una energía negativa. Si son sensitivos, se darán cuenta rápidamente de la diferencia.