Aprende a distinguir si un mensaje proviene de guías espirituales, o de tu Yo Superior o tu mente. Para ello haz silencio, activa tu clariaudiencia y discierne.
El mensaje de guías espirituales puede confundirse con nuestros propios pensamientos. ¿Cómo reconocer si es realmente un guía quien se comunica, un ser desencarnado o simplemente nuestra imaginación?
Si nuestra vida estuviera anclada en un verdadero contexto espiritual, esta duda quizá no existiría, porque todas las piezas encajarían dentro de nuestra propia cosmogonía. En términos generales, los seres espirituales transmiten sus mensajes directamente a la mente y se perciben con claridad cuando existe el don de la clariaudiencia. Sin embargo, discernir si la comunicación proviene de guías espirituales, de seres afines o de nuestro Yo Superior dependerá del grado de autoconocimiento y del silencio interior que logremos alcanzar.
Consulta de Adriana (Uruguay):
“Querida Brinda, siempre tus correos son una alegría y traen respuestas muy oportunas. Quería preguntarte: ¿cómo darnos cuenta cuando recibimos un mensaje de guías espirituales? ¿Qué características tienen esos mensajes? Muchas gracias desde ya. Un abrazo.”
Respuesta:
Cuando la sociedad separa lo material de lo espiritual, aceptar cualquier voz interior como proveniente de guías “de luz” puede ser tan arriesgado como abrir la puerta de casa a extraños bien vestidos sin conocer su verdadera intención. En el plano visible, jamás permitiríamos entrar a alguien sin pruebas de su honradez; ¿por qué hacerlo con lo invisible?
Para escuchar con claridad, el silencio interior es esencial. Y, sobre todo, es importante no desear. El deseo intenso de canalizar puede abrir puertas a mensajes engañosos, pues aquello que más anhelamos puede ser usado para seducirnos. Así ocurre cuando una persona busca canalizar sin preparación: recibirá mensajes, sí, pero quedará atrapada en su propio deseo.
Si el don de la clariaudiencia no está desarrollado, la intuición puede manifestarse de forma natural, como un “tirón invisible” que nos guía. Para percibir esos signos sutiles, tan delicados como una telaraña que se toca sin romperse, es necesario estar atentos, presentes y abiertos a la experiencia.
De lo que he canalizado sobre este tema, recomiendo explorar Abandona el Laberinto. Este sendero multidimensional enseña a interpretar los mensajes de lo invisible y a reconocer patrones en las “estrategias del juego” que la vida nos presenta. A medida que avances, aprenderás a diferenciar la guía auténtica de la interferencia.
Comprender de dónde provienen los mensajes exige conocerte profundamente y elevar tu propia vibración. Además, estudiar el trasfondo histórico de la mediumnidad —desde el Mesmerismo hasta la Teosofía— te permitirá discernir mejor, ya que los que más fácilmente se comunican no siempre son seres elevados. Limpiar la propia energía y adquirir conocimiento espiritual son pasos esenciales para aumentar el discernimiento.
Al final, distinguir si recibes un verdadero mensaje de guías espirituales depende de ti, de tu vibración, de tu silencio interior y de tu preparación consciente.
Un abrazo de luz
Brinda Mair
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