Los niños crisoles de los padres canalizan las tensiones del grupo de almas al cual pertenecen. Desde una mirada espiritual, la función del crisol puede expresarse mediante distintas manifestaciones físicas, emocionales o de conducta. Estas actúan como una válvula de escape para las energías no resueltas dentro del grupo. El crisol se activa por amor-odio y/o afinidad.
Desde esta perspectiva, los niños canalizan la energía de su grupo de pertenencia y la manifiestan a través de su conducta. En ocasiones, interpreto esa afinidad como una forma de compartir, por amor, la cruz de uno o ambos padres.
Esta interpretación no permite determinar las causas de una enfermedad ni descartar factores genéticos, ambientales o infecciosos.
Hola, Brinda:
Hace tiempo que recibo correos de la lista. También hace tiempo que quería escribirte, pero no me animaba. Me cuesta un poco entender algunas cosas. Como dicen en mi casa: “A ella siempre le cuesta más que a todos”. Somos varios hermanos.
Lo que me lleva a escribirte es mi hija, que es pequeña y es mi sol. El año pasado empezó el jardín y se enfermó mucho: gripes, resfriados, nada serio, pero muy seguido. Cada quince días aparecía algo nuevo.
Yo sufría de laringitis desde que ella tenía seis meses, con la misma frecuencia. Desde que ella empezó a enfermarse, yo dejé de hacerlo. Ahora hace cuatro meses —respiro— que no se enferma.
Sin embargo, hace un año que tengo en las manos una afección que llamaron dishidrosis. La semana pasada tuve que llevarla a ella por lo mismo. Según el médico, no es contagiosa.
¿Es posible que ella sea mi crisol? Si es así, ¿qué puedo hacer? ¿Por qué a ella, si es lo que más amo en el mundo? Me angustia que sea por mi causa que le pasen estas cosas.
Perdona si te quito tiempo. Es que no sé qué hacer. Por favor, espero una respuesta.
Gracias por aparecer en mi vida.
Carolina
Enviado el miércoles 10 de marzo de 2004, a las 18:26.
¡Hola, Carolina!
Mira, desde la perspectiva espiritual que comparto, los niños pequeños mantienen una estrecha relación con la energía de sus padres. En este marco, hablo de cuerpos emocionales en formación y de una interrelación que continúa mientras crecen.
Dentro de esta enseñanza, sitúo hacia los catorce años una etapa de esa formación. Es una referencia espiritual, no una descripción médica del desarrollo infantil.
La imagen de los crisoles expresa, en esta lectura, cómo los hijos participan de la energía familiar. Hablo de porosidad de los campos energéticos y de energía 4D como conceptos propios de esta interpretación.
Sin embargo, que ambas presenten síntomas parecidos no demuestra que tu hija esté enfermando por ti o absorbiendo tus padecimientos. No tienes motivos para concluir que tú le has causado esta enfermedad.
El amor que le tienes puede impulsarte a trabajar internamente sobre ti, sin convertir ese trabajo en una exigencia para que ella sane. Puedes observar tus emociones, tus preocupaciones y aquello que necesitas resolver. Desde mi lenguaje espiritual, este trabajo busca elevar tu frecuencia.
Su amor hacia ti es un nexo entre ambas. Pero ese vínculo no debe convertirse en una explicación que te llene de culpa.
Además, esta reflexión involucra a un grupo familiar, no solo a dos personas. En lugar de preguntarte únicamente a quién estás limpiando, puedes observar qué cargas asumes y cómo se relacionan entre ustedes.
Continúa con el seguimiento médico de ambas. La reflexión espiritual puede acompañarte, sin sustituir la atención que necesitan.
Un abrazo de luz.
Brinda Mair




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