La traición de Judas es multidimensional y se refleja en los Judas de todos los tiempos, enfrentando sentimientos de amor y de odio hasta que este último prevalece.
Tanto el amor como el odio en una determinada relación presente en nuestro hoy también están presentes en la pentadimensionalidad abierta y se reflejan en los aprendizajes kármicos que acompañan al alma a través del eterno presente.
La energía de la traición no es un hecho aislado ni una simple circunstancia humana. Es una energía que se repite una y otra vez buscando al Cristo interior que cada ser humano lleva dentro. Del mismo modo que Judas impulsó al Maestro Jesús hacia el cumplimiento de su destino, los Judas multidimensionales aparecen en nuestra vida para enfrentarnos a aquellas pruebas que todavía no hemos logrado trascender.
Muchas veces creemos que la evolución espiritual nos permitirá evitar determinadas experiencias dolorosas. Sin embargo, existe una enseñanza que atraviesa toda la tradición cristiana: no será mejor tratado el discípulo que el Maestro. Por ello, quien aspire a recorrer el Oficio de Cristo deberá aprender a atravesar la energía de la traición sin quedar atrapado en ella.
Cuando el amor incondicional no encuentra espacio en el ser inferior para manifestarse, la energía cae al abismo y asciende distorsionada. Aparecen entonces defectos o distorsiones del amor: la traición, la estafa, la manipulación o la seducción. La humanidad se encuentra constantemente frente a esta elección: elevar una energía hacia la Luz o experimentar sus distorsiones hasta comprender la lección que contiene.
Por esa razón, ciertos vínculos parecen repetirse una y otra vez. Son encuentros que reúnen energías procedentes de otras vidas que vuelven a presentarnos el mismo aprendizaje bajo diferentes máscaras. El karma nos conduce nuevamente al escenario donde alguna vez elegimos el miedo, el resentimiento o el apego, para ofrecernos una nueva oportunidad de amar y soltar. Si lo logramos, el aprendizaje se resuelve y el ciclo deja de repetirse.
Que el Espíritu nos guíe Siempre
Con amor incondicional
Brinda Mair






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