El libro de Tobías es un tratado de angelología en el que el arcángel Rafael se confirma como sanador de la especie humana en su encuentro con Tobías.
El significado del nombre Rafael es “el que sana”. Es un arcángel que se encuentra siempre cerca de los hombres para ayudarlos a paliar su dolor. Aparece su mención en las Sagradas Escrituras, en Tobías 12:6, 15.
Generalmente, se lo dibuja con vestimenta de peregrino, llevando un bastón y una vasija de agua. Además, las representaciones suelen incluir el pez del cual consiguió la hiel necesaria para sanar al padre de Tobías.
El libro de Tobías, que para la Iglesia católica forma parte del Antiguo Testamento, relata la historia de un hombre muy piadoso llamado Tobit y su hijo Tobías.
Agotado por el trabajo de enterrar a un cadáver, Tobit se quedó dormido una noche a la intemperie con tan mala fortuna, que el excremento de un pájaro le cayó en los ojos dejándolo ciego. Ocho años después, ya desesperado, lo hallamos rogando a Dios que le conceda la muerte. Al mismo tiempo, Sara, destinada a ser esposa de su hijo Tobías, estaba pidiendo lo mismo, pues un ser demoníaco le había hecho la vida imposible, matando a todo joven que intentaba casarse con ella.
Pensando en su próxima muerte, Tobit mandó al joven Tobias a Media, para que recuperase un dinero que había dejado allí en depósito, encargándole que buscara a alguien para que lo acompañara en el viaje.
Dios oyó las oraciones de Tobit y de Sara, y mandó al arcángel Rafael, quien adoptó el aspecto de un joven israelita y fue así contratado como acompañante y guía de Tobías por el sueldo de un dracma diario. Partieron los dos, con un perro que los acompañó, y al llegar al río Tigris acamparon. Tobías bajó a lavarse los pies y en ello estaba cuando un enorme pez saltó del agua intentando comerse al muchacho, quien dio un grito asustado. Rafael le ordenó coger al pez, y Tobías así lo hizo, sacándolo finalmente a tierra. Siempre según las instrucciones de Rafael, Tobías abrió el pez y le extrajo el corazón, el hígado y la hiel, que fueron debidamente guardados. Parte del pez lo comieron asado y el resto, salvo las entrañas que tiraron, lo conservaron en sal. Ya cerca de su destino, se hospedaron en casa de Ragüel, pariente de Tobías, donde este conoció a su prima Sara y decidió casarse con ella, ignorando que siete hombres habían muerto a manos de un demonio por intentar lo mismo.
Advertido por Ragüel de lo ocurrido ya en siete ocasiones y siempre siguiendo las instrucciones de Rafael, Tobías puso sobre el brasero de los perfumes de la recámara nupcial el hígado y el corazón del pez.
Al percibir aquel olor, el demonio que se había encaprichado de Sara salió huyendo, lo que aprovechó Rafael para atraparlo y confinarlo ya para siempre en un lugar apropiado para él. Casado, con el dinero de su padre y una generosa dote entregada por Ragüel, Tobías regresó a casa de su padre. Al llegar, Rafael le indicó cómo debería usar la hiel del pez para curar la ceguera de Tobit. Tobías y Tobit deciden finalmente recompensar a Rafael por sus extraordinarios servicios, y entonces este les revela su identidad, desapareciendo seguidamente de su vista.
Un abrazo de luz
Brinda Mair






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