Descubre cómo los dones del Espíritu Santo son tu pasaporte a la Nueva Tierra y accede a una verdadera ciudadanía espiritual
¿Cuántos seres hay en este momento en el mundo que, deseando vivir en la Nueva Tierra, creen estar trabajando para su instauración, pero no se dan cuenta de que necesitan un visado para ingresar? Ese visado consiste en la manifestación real de los dones del Espíritu Santo. Sin ellos, no podrás obtener tu pasaporte a la Nueva Tierra, porque solo quienes integran estos dones en su vida pueden acceder a ella.
Así como en la Tierra, toda ciudadanía conlleva responsabilidades, derechos y obligaciones: por más que alguien grite en la frontera o en la embajada: “¡Quiero entrar a este país!”, no lo logrará si el país en cuestión requiere de un visado. Como es arriba, es abajo; y como es abajo, es arriba.
Puedes decir: “Yo quiero vivir en la Nueva Tierra. Yo creo en Cristo. Yo soy un ser espiritual. Yo soy una abeja trabajadora…”.
Esa declaración refleja tu consciencia, pero el verdadero pasaporte a la Nueva Tierra viene de tu aceptación interior y se complementa con la prueba: “¿Traes contigo tu visado?”.
El visado es la evidencia de una transformación profunda: demostrar solvencia moral a través de los dones del Espíritu Santo. Se te pedirá:
¿Qué dones manifiestas?
¿Has logrado cambiar tu realidad 3D a través de la fe?
¿O vives aún en contradicción con lo que declaras?
En la Nueva Tierra no se admitirán los vicios ni los pecados capitales. Solo quienes manifiesten los dones lograrán la verdadera ciudadanía.
Los siete dones del Espíritu Santo
Sabiduría
Es un gusto especial por todo lo que es divino y sagrado. Sacia el alma, disuelve la avidez por el conocimiento superficial y conecta con la Fuente. Nos enseña a hablar desde el espíritu, más allá de las palabras, y nos invita a la lectura y meditación de textos sagrados como la Biblia, el Corán o la Torá.
“La Sabiduría vale más que todos los objetos preciosos y nada hay que se le pueda comparar.” (Proverbios 8,11)
Fortaleza
Nos ayuda a atravesar las “noches oscuras del alma” y a resistir las pruebas kármicas. Nos da valor para enfrentar el dolor, la enfermedad o la adversidad, y sostiene la fe en medio de las dificultades. Es la fuerza de lo Alto actuando en nosotros.
Consejo
Es la inspiración que ilumina las decisiones y las palabras adecuadas. A través de este don, la Luz Interior guía nuestra alma hacia el Plano Azul Original, liberándonos del laberinto del karma. Nos ayuda a discernir con claridad el camino correcto y a encontrar soluciones rápidas en momentos de urgencia.
Amor (Caridad, Piedad)
El amor se irradia y contagia por vibración. Nos enseña a amar la Creación entera como manifestación de Dios, comprender las diferencias evolutivas y practicar la verdadera caridad. Este don disuelve el error, libera los lazos kármicos y es el escudo más poderoso frente al mal.
Discernimiento
Permite distinguir lo que viene de Dios de lo que no. Abre la mente y el corazón para comprender verdades profundas que antes nos eran veladas. Así lo vivieron los apóstoles tras la Resurrección de Jesús, cuando el Espíritu Santo les reveló el sentido de sus enseñanzas.
Ciencia
Nos concede la visión para ver más allá de la ilusión de la 3D y descubrir el Plan Divino detrás de lo visible. Ayuda a separar la verdad de la falsedad, valorando lo espiritual por encima de lo material, y nos libera de las máscaras sociales y de las falsas creencias.
Santo Temor de Dios
Es un temor amoroso que surge de la consciencia del Amor divino. Nos aparta de toda posibilidad de ofender a Dios en pensamientos, palabras y obras. Es el don que nos mantiene en humildad, gratitud y reverencia.
Con Amor Incondicional,
Brinda Mair
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