El Sagrado Corazón es el Verdadero Crisol. La estrategia El Crisol enseña que los seres vivos o vivificados toman energías que no pueden ascender. Estas quedan atrapadas en el plano físico y producen muerte, enfermedad o cualquier tipo de limitación, en lugar de ser entregadas al Cristo.
Él aceptó Su condición de Redentor de esta humanidad y se entregó como Cordero, como la Víctima Perfecta. Con Su sacrificio pagó por la salvación de la humanidad. Esto vuelve innecesaria la existencia de los crisoles. Solo hay que aceptar que EXISTE un Redentor. Tan simple y, a la vez, tan difícil.
Cuando la estrategia de El Crisol se ha activado en nosotros, en otro ser vivo o en algún ser vivificado de nuestro entorno —una vivienda, por ejemplo—, la energía negativa atrapada en la materia por causa del karma acelera su degradación y limpia al mundo de energía 4D negativa.
Una de las formas que tal vez nos ayude a «salvarnos» es aceptar al Cristo como Redentor. Nos ayudará a ello realizar la técnica de Ciencias Sagradas de “Encarnación Gradual de la Creación”.
Mediante su activación, entregamos conscientemente nuestro crisol. Aceptamos que el Cristo se encarne en la materia que le entregamos y que Él sea el Verdadero Crisol, tal como es Su Misión. En el Corazón de Cristo se encuentra la fuerza redentora capaz de recibir aquello que nosotros no podemos ascender.
Esta es una forma de ascender la energía negativa atrapada en la materia: pedirle al Cristo que ingrese en ella para que, al final de los tiempos, esa porción de la Creación quede de Su lado en el recuento final. Al aceptar al Sagrado Corazón como nuestro verdadero Redentor, dejamos de cargar aquello que solo Él puede redimir.
Escucha nuestro podcast «El Crisol y la Encarnación Gradual de la Creación».
Duración: 14 min 27 s.
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