Querida Brinda:
No es facil entender esto que le has dicho a Claudia (sobre la no-lucha en tu web). Mi falta de comprension proviene de mi realidad cotidiana, dado que mi trabajo, por mi profesion, ha sido durante toda mi vida –o la mayor parte de la misma- la lucha contra el delito en sus mas diversas formas: desde violacion a secuestros, para graficarte algo.
Entonces, ¿como puedo renunciar a la lucha, si es lo cotidiano que yo debo hacer para responder a la comunidad que en alguna medida pretendo representar?
Esto expresado, es por una parte; y lo que es mas grave es que dentro del mismo aspecto laboral se me repiten situaciones que tambien me llevan cotidianamente a luchar para poder sobrevivir en el ejercicio pleno de mi accion contra el delito: para expresarme mejor, con colegas que dia a dia -en el ejercicio de la profesion- ponen trabas en mi accionar para llegar a la consecucion del fin propuesto. Pero estas trabas provienen de personas que deben aplicar la ley entonces no puedo menos que seguir luchando porque yo tambien debo ejecutar la ley.
Perdon Brinda, no se si realmente me he hecho entender.
Te agradezco y te mando un fuerte abrazo.
Taty
Querida Brinda:
Es verdad, yo jamas me senti asi, en general, salvo en contadas ocasiones en que participaba emotivamente en el caso y me involucraba emocionalmente,
tratando de direccionar el resultado con mi voluntad.
Es porque en realidad para mi no es una lucha, no es una contienda, es un juego, yo siempre juego, incluso a veces, apuesto.
Ahora se por que y evito concientemente de hacerme cargo de la lucha de nadie.
Si, en ocasiones me afecta cuando es personal el litigio, o de un ser muy cercano, por ej. mi mama (que lo estoy trabajando), porque ahi si surge el deseo de ganar, el sentimiento de ser juzgada por lo que hago, y la creencia de que debo actuar de determinada manera.
Sin embargo antes (cuando no sabia nada de ninguna razon espiritual) tampoco luchaba, creo que porque jamas me considere un paladin de la justicia, sino un instrumento de la misma, porque desde muy al principio de mi carrera (me recibi a los 22 años) tuve experiencias muy fuertes de casos en los cuales me di cuenta de que habia gente inocente que le iba muy mal y en cambio a otros que eran unos flor de sinverguenzas y les iba muy bien....
Por eso me resono tan logico cuando incorpore el concepto de multidimensionalidad y de la Justicia Divina aplicada a ella.
Desde que aprendi, antes de iniciar un debate oral por ej., siempre pido Clemencia y Misericordia para mi cliente y para mi misma que solo Dios puede darla y ningun tribunal de la Tierra por mejores escritos y presentaciones que uno realice. Cuando lo hago, aunque el resultado sea aparentemente desfavorable para mi cliente, la persona se va contenta!!! y me agradece!!!
Observe que independientemente de cuanto me esforzara para obtener un resultado determinado, entregando el poder a lo Superior, las cosas se arreglaban de un modo insospechado. La energia respondia a las personas involucradas, y no a mi deseo. Salvo que lo que sucediera fuera una leccion para mi, especialmente cuando me pongo soberbia, que es cuando me hacen un llamadito...
Lo que noto ultimamente (desde que estoy dando los talleres) es que las cosas en 3D de mi trabajo, se arreglan "magicamente", es imposible logicamente que haga tantas cosas en un dia... pero aunque parezca increible no siento desesperacion porque no voy a alcanzar a hacer todo, simplemente me pongo a hacerlo, y lo termino, y si no alcanzo a hacer algo, al otro dia me entero que por ej. la aseguradora hizo un arreglo... y asi. No puedo sino atribuirlo a que abandone la lucha, y dia a dia digo al Padre, como Maria, "Señor, que en mi se haga Tu Voluntad".
A eso aspiro, dia a dia
Tambien, antes pesaba sobre mi un mandato de un nicho referencial primario.
Los nichos referenciales son conjuntos de creencias de energìa viuda negra.
Mi papa tambien era abogado. Murio muy joven (48 años) de cancer, y vivio para su profesion de abogado, y para juntar dinero para dejar bienes materiales a sus hijos.
Mi mama, siempre nos lo repetia una y otra vez, lo que hizo mi padre: ofrendar su vida a sus casos, y engancharse con los problemas de los clientes, desatendiendo a su familia. No encontre en ello el valor intrinseco. No tenia ningùn sentido para mi. No le habia valido de nada a el, ni a nadie, salvo a la gente para construir un idolo de su recuerdo. Un idolo de barro. Vienen a mi, aun hoy, esperando encontrarlo.Viene gente que el atendio pretendiendo que yo lo emule.
Ojala sirva de algo mi reflexion
En la Gracia Siempre
Siraida Sedama