Se nos ha enseñado de distintas formas desde pequeños que el modelo social de pareja es hombre y mujer. Distintas religiones aceptan el relato bíblico de Adán y Eva, culturas aborígenes hablan del Sol y la Luna, dando origen a la vida.
Pedí al Espíritu saber por qué más allá de una elucubración teológica y moralista, por qué el Plan Divino es Hombre y Mujer.
Me preguntaba: si cada cual busca el equilibrio de las polaridades internas y se vuelve un andrógino internamente (*1), vale decir, en un ser que manifiesta equilibrio interno tanto femenino como masculino, ¿Qué importancia puede tener entonces el sexo manifiesto en 3D?
Pues bien, siempre que formulo una pregunta en mi mente, la respuesta llega en el momento oportuno (*2).
Como todo es dual y nuestros caracteres sexuales secundarios o morfología sexual manifiesta en nuestro cuerpo físico representa uno solo de estos aspectos, nuestra complitud en el plano físico sólo se daría por la unión HOMBRE y MUJER en 3D.
Si esta simplificación fuera un absoluto en sí misma, querría decir que el sólo hecho de tener pareja en 3D equilibraría la balanza para la ascensión.
Pero muchos sabemos que esa idealización de la pareja física no es así en el plano kármico
¿A qué se debe esto? Se debe a que el desequilibrio está en 4D, en las formas pensamiento y emociones tanto positivas como negativas. Ellas también deben estar en equilibrio.
Siempre buscamos energéticamente en el otro, nuestra pareja, lo que nos falta por desequilibrio interno y activamos una y otra vez, aprendizajes kármicos.
Para obtener fuera nuestro complemento energético en equilibrio, manifestado en una pareja no kármica en 3D, primero debemos hallar el equilibrio de nuestras polaridades internas, en el matrimonio interno de nuestro yin y nuestro yang, integrando a nuestro hombre y a nuestra mujer interna. (*3)
A modo de síntesis, cada hombre y cada mujer tienen en 4D a un hombre y a una mujer internos. El hombre interno es el aspecto activo, masculino. Nos ayuda a avanzar en el mundo, nos da fuerza. Nuestra mujer interna es nuestra receptividad, nuestra sensibilidad.
El hombre que no puede sentir es porque ha anulado su aspecto femenino. La mujer que tiene una actitud muy receptiva pero nada activa, ha anulado su yang, a su hombre interno.
Cuando se ha cortado el flujo de energía dinero, entre otras causales, está presente la anulación de la energía yin, femineidad, receptividad, en algún contexto, y se la ha reemplazado con esfuerzo.
Existen múltiples matices de esto en la vida de cada uno de nosotros.
Si buscamos la pareja que nos resulte “ideal” interdimensionalmente (3D, 4D, 5D) debemos hallarla primero en nuestro interior.
La Ascensión Planetaria es interdimensional. Eso quiere decir que afecta todas las dimensiones transversalmente.
Para que el Espíritu se manifieste en el plano físico debe haber armonía y equilibrio interdimensional.
Si una persona individual no mantiene sexualidad activa en 3D lo cual la convierte en neutra por mas que fuera heterosexual, gay o lesbiana y halla el equilibrio interno (4D-niños internos-pareja interna), por añadidura este equilibrio interno atrae la Gracia de Dios (dimensiones superiores) formando la Trinidad (Hombre y Mujer internos-Dios).
Pero si la sexualidad se vuelve activa en 3D, tiene que haber equilibrio también en ella.
Si la pareja es heterosexual pero hay desequilibrio interno, ambos se convierten energéticamente en “un punto de fuga” para la equilibración de la energía multidimensional de la pentadimensionalidad abierta en este momento planetario de Ascensión (*4).
Me han preguntado repetidas veces sobre la homosexualidad y la ascensión.
También lo pregunté al Espíritu partiendo de la siguiente hipótesis.
Si la ascensión comienza en la búsqueda del andrógino interno, vale decir, en la consolidación de la pareja interna de cada ser individual en 4D.
¿Por qué no una pareja homosexual?
Porque al ser una pareja del mismo sexo en 3D (masculino/masculino o femenino/femenino al tener los dos la misma polaridad, ya sea ambos positiva o negativa, repolarizaría la balanza hacia uno de los polos y ya no habría equilibrio en 3D, pese a que ambos trabajasen internamente generando el andrógino interno, en 4D.
Cuando se tiene una pareja heterosexual, el desequilibrio energético entre ambos, activa la apertura de la puertas interdimensionales de la pentadimensionalidad existente con el propósito de ascender la energía retenida en los distintos espacios tiempo en que “esta historia de amor-desamor” se repite una y otra vez en el Eterno Presente. Si no hay armonía, aquél cuya vibración sea “más alta” retendrá en su energía lo no ascendido de ambos. La unión es kármica. Esto ocurre SIEMPRE en parejas homosexuales por el desbalance energético manifiesto en 3D. No está ni bien ni mal, es una elección, como cada una de las que realizamos en este plano.
Pero ¿por qué se está dando tanto la relación homosexual pese a que muchos no se definan así porque prefieren en 3D hablar de “almas gemelas” o bien porque han tenido parejas del otro sexo y se consideran “en esencia” heterosexuales?
Porque la pareja interna en desequilibrio busca el ideal en sí mismo porque es mucho más complejo integrar a la otra polaridad que amarse a uno mismo, como lo hizo Narciso, el Bello.
Este personaje del relato de Oscar Wilde, amaba tanto su propia imagen que todos los días iba a mirarse al espejo de un lago que le devolvía su amada imagen. Un día se acercó tanto, que las aguas del lago, sus emociones ocultas, lo no manifiesto, lo tragaron.
Eso nos ocurre cuando elegimos por libre albedrío no ver más allá de la ilusión de 3D.
Cuando la persona manifiesta desequilibrio interno, sólo puede amar a su propia polaridad.
Surge entonces la idealización del propio sexo y la descompensación energética en 3D por la homosexualidad activa.
De una u otra forma, la descompensación de la energía no importa en el plano que se manifieste (en 4D, con una pareja heterosexual o en 4D y/o 3D con una pareja homosexual) nos ayuda a encontrar a Dios acelerando el karma pero revistiéndolo en la ilusión del amor ideal en el alma gemela del otro o del mismo sexo.
No olvidar: Ascensión es equilibrio interdimensional.
Con Amor Incondicional y bajo la guía del Espíritu SIEMPRE
Brinda Mair
(*1) Si no has leído “La Sexualidad, la androginia y la religión” búscalo en el sendero Sexualidad Sagrada y léelo para incrementar tu comprensión sobre el tema.
(*2) Envío mail práctica canalizada para el trabajo de la pareja interna y fechas sugeridas para realizarla para aprovechar frecuencias planetarias propicias.
(*3) Para comprender y ampliar más este tema pueden buscar información sobre el Yin y el Yang.
(*4) Se sugiere la lectura de “El Juego del Karma y la pentadimensionalidad abierta” por Brinda Mair que está en el sendero Multidimensionalidad.