Queridos Amigos del Alma:
Los humanos somos una planta más del Jardín del Edén, pero como tenemos pies y manos para movernos y asir el mundo, no nos reconocemos como tales.
Cada proyecto o acto creativo humano es como una nueva rama que nace de nuestro tronco.
Si éste fracasara, la persona siente como si la hubieran amputado.
De acuerdo a su fuerza interna y a su capacidad de regeneración, le será más o menos fácil rehacerse. Si esta lesión tuvo lugar en una época inadecuada, el clima adverso seguramente terminará por hacerla secar. Sin embargo pese a todo, aún sigue siendo árbol y desde su tronco brota un signo de vida, un bálsamo sanador que fluye de una vieja herida que sirve para sanar a otros pero no para sanar sus propias heridas.
Árbol y hombre, es lo mismo…
¿Qué ayudará a esta planta a terminar de sanarse? Es simple. Encontrar la fuerza interna para hacer crecer otra rama.
Perdonar a aquél que la cortó voluntaria o involuntariamente en su inconsciencia humana.
Darse cuenta que si eso no hubiera ocurrido él nunca hubiera aceptado el rol de humano-planta-curativa.
Ahora sólo le falta descubrir que su sanación proviene de la fístula sangrante de sus llagas.
Como la Sangre Divina, Agua Viva que drenó de las llagas del Maestro Jesús y que brotó del Árbol de la Vida, la cruz, haciéndolo ascender a la vibración de Cristo.
Sangre Crística, Agua de Vida, Oportunidad de salvación para la Humanidad.
Me preguntas por qué no te puedes sanar a ti mismo.
Te respondo: porque tu oportunidad de salida hoy no está en beber de tus propias palabras. Tal vez por eso debas de beber de las mías y por eso me has buscado.
Es como si el Cristo se hubiera planteado “¿Por qué estoy salvando a esta humanidad, haciendo drenar mis heridas? ¿Vale la pena? ¿Por qué no puedo sanármelas yo?”
¿Te parecería lógico ese planteo? ¿Aceptarías que el Cristo hubiera dicho esas palabras?
Reformulo mi pregunta: ¿Por qué te niegas a ser Cristo?
Lo que te mantienes en la muerte creando la ilusión de que trabajas para Él, es haber perdido la fuerza para abandonar la tumba y tu sanación de otros es un pedido de Misericordia para que el Cristo venga en tu auxilio.
Y nada les llega a los muertos a la Fe Verdadera y su vida es carencia y asfixia propia de a cripta…
Y como le ocurre a todo ciego de Espíritu que a la tumba la llama casa y cree que su vida "es y será asi", achacándole a la Voluntad Divina las limitaciones, como si un Padre que Es Amor, se complaciera en la limitación de sus hijos.
Pero cuando su mente lógica empieza a cuestionar lo que el emocional ha aceptado como determinismo, algo les dice que las cosas no andan del todo bien… Que el Padre proveería lo ue sus hijos necesitan y en abundancia, si así fuera…
Y resulta entonces que cuando la energía de la mente y de las emociones se equilibran, la ceguera de Espíritu creada por el Ego Espiritual comienza a disolverse y quien la padecía comienza a darse cuenta del encierro en que se halla y cuya llave guardaban los demonios que llamó ángeles (¿acaso no lo son?) que cumplieron su propia parte del Plan ayudándolo a mantenerse en la Oscuridad, hasta que la Voluntad y la Fe lo sacaran de ella.
Sólo el tono de la Misericordia disuelve la propia ceguera.
Pero aquí no termina....
Hay que tener fuerzas y fortaleza suficientes como para salir del propio entierro…
¿Qué nos retiene?
Muchas veces es el miedo a cambiar, otras el miedo a soltar y dejar atrás aún la propia tumba... (llámese un mal matrimonio, o un trabajo detestado, la lástima por si mismo, la indignación, la injusticia humana o lo que fuera)
Pero el miedo más fuete y kármico que nos detiene, es el miedo a morir otra vez...
Porque se siente que desfallecerán las fuerzas para volver a renacer.
Debe ser el mismo sentimiento de dolor que embarga a una oruga cuando se está metamorfoseando en mariposa.
Y contradictoriamente a lo que ocurre en la Naturaleza, nos perpetuamos en un estado sin avanzar pero creyendo que avanzamos
Creamos un sueño para volar pero no estamos dispuestos realmente a calzarnos las alas...
Sólo de la mano del Cristo, nuestra Alma se atreverá a atravesar otra vez los umbrales de la muerte.
Morir una segunda vez.
El Cristo lo dijo a Nicodemo: “Quien no nace de nuevo no puede ver el Reino de Dios” (Juan 3:3)
Y para renacer hay que aceptar primero morir.
Se puede estar muerto creyéndose vivo.
Se puede creer que se está cumpliendo “la” misión, cuando en realidad se realiza una misión menor que conduce a la entropía.
Así es como el mundo físico está planteado: creer que hacemos mientras nada hacemos.
Amigo del Alma
¡Atrévete!, ¡decídete! Tu Alma clama Clemencia y Misericordia a los Cielos desde territorio de la muerte donde hoy te encuentras y a donde el Cristo descendió para dejar abiertas las puertas de la resurrección a los justos.
Hoy es víspera del Domingo de Ramos
La rueda del tiempo lineal ha girado otra vez para reconectarnos por creencias con el momento en que el Cristo ingresará en la Vieja Ciudad de Jerusalem a través de la puerta dorada.
Actuemos multidimensionalmente y en otro nivel de conciencia, y abrámosle la puerta dorada de nuestro corazón permitiendo que nuestros Niños vayan a El.
Y tomemos Su Mano que tiende hacia nosotros para sanar nuestras heridas y darnos la fuerza para salir de nuestro encierro.
Aceptémosla!!!
Que el Espíritu nos guíe siempre.
Con Amor Incondicional
Brinda Mair
----- Original Message -----
To: brindamair@canalizandoluz.com
Sent: Friday, March 18, 2005 7:54 PM
Subject: La ilusion y la Realidad. Aconsejame
Apreciada Brinda
He seguido y he caminado contigo tu discurrir evolutivo desde el pasado 5 de octubre del 2002. He aprendido a conocerte por medio de tus narraciones, tus canalizaciones respecto a casos de personas que pertenecen a la lista de Merkabah y en como te vas reconociendo en cada uno de esos casos, como experiencias tuyas ya vividas y evolucionadas. Con cada una de ellas he aprendido y como tu, he tratado de reconocerlas en mi, de verme en esos “espejos” y en algunos casos si lo fueron, en otros no, de todas maneras han servido para conocerme mas a mi mismo. Que rico es leerte y con tu “ala” grande y mi “ala” en crecimiento hacer el esfuerzo de ascender.
Desde hace 9 años estudio Astrología y como dice Rebecca, se que aun hay mucho mas por aprender, por lo vasto del tema. Tenía 30 años y la Astrología empezó a responder preguntas sobre mi paso por este espacio-tiempo en particular. Me monté en este bote para cruzar el río y en esta búsqueda y camino me encontré contigo. También estudie Ing. Química obteniendo el grado a los 22 años. Desarrolle esta profesión hasta hace 5 años, cuando pensando en la independencia y mejores ingresos económicos, junto con mi esposa decidimos embarcarnos en un proyecto que finalmente no se cristalizó. Hoy entiendo que vivíamos en la completa ilusión, pensando solo en lo externo y que el cambio de ciudad que implico el proyecto, y todos los cambios adicionales para llegar a no “tener” lo externo (cosas materiales), el Padre en su inmensa sabiduría nos lo dio para que abriéramos los ojos. La ingeniería se cerró en todos los aspectos. Las situaciones económicas difíciles, muy difíciles se vieron llegar. Aprendí sobre el orgullo, la soberbia, la humildad y el perdón en estas situaciones y también vi que era quedar mal en pagos económicos porque no se tenía para cumplir. Desde hace 3 años empecé acompañado por mi esposa a descubrir las enseñanzas de todo esto, empezamos por quitarnos “las vestimentas” (creencias), y a ver a nuestro Padre en el interior nuestro. Hoy practico la Astrología interpretando cartas astrales y en cada una de ellas intento transmitirle a las personas que lo de afuera no importa, que se busquen a si mismos, que se conozcan a si mismos, que nuestro Padre y el Reino de los Cielos están dentro y no fuera; trato de darles una “patadita” en el hígado para que abran los ojos. He visto que muchos oyen pero no escuchan.
Fíjate lo chistoso, trato de sanar a los demás, mostrándoles que el camino es hacia adentro, explicándoles estrategias y demás. Sin embargo, yo sabiendo esto, porque estoy convencido que así es, lo siento, lo intuyo, lo se, no lo veo realizarse en mi. Me siento como el mitológico centauro Quirón, iba por el mundo buscando quien le ayudara a sanar sus heridas y terminaba sanando a los demás con la suya abierta.
Pues sabiendo esto y caminando el camino correcto hacia adentro y haciendo mi mejor esfuerzo en ello, no veo que se refleje en mi exterior, ilusorio, si, pero nuestros “vehículos” en este espacio-tiempo necesitan comer, vestirsen, vivir cómodamente, etc. He pedido al Padre que me muestre la solución, unas veces veo que se abren puertas y al poco tiempo se cierran otra vez.
Quisiera tu opinión, y tu consejo. Es la primera vez que pido consejo a alguien, pues normalmente siempre los doy, a lo mejor el Padre en su inmensa sabiduría, a través de ti y tu sabiduría, me pueda mostrar la puerta para armonizar la ilusión y la realidad.
Un gran, pero gran abrazo para ti, mí querida amiga y compañera de viaje,
Saludo a la divinidad en ti.
Juan Carlos
Neiva, Colombia