Nuestra vida se construye de maravillosos y buenos momentos cuando nos permitimos fluir en el Espíritu.
Nuestra Alma siempre nos da la oportunidad de cancelar un contrato y es importante destacar que yo la acepto cada vez que surge (y que luego de la insistencia de mi Alma, me doy cuenta de su intención)
Este contrato álmico que voy a relatar es, evidentemente, un contrato secundario. Desde 3D, casi sin importancia: un préstamo o encargo de libros, pero desde 4D tiene mucha importancia porque nos demuestra cómo aún lo aparentemente vano de nuestro mundo de ilusión, no lo es en la grandeza del Plan Divino, en la multidimensionalidad.
Les cuento un poco la historia:
Cuando terminé la secundaria no sabía qué estudiar. Siempre había sido de los que estudiaban por amor al estudio sin importar la materia.
Eso, a la hora de elegir carrera, sin ninguna preparación ni guía, es todo un conflicto. Me gustaba tanto la Física, la Química, como la Historia y la Literatura. Muy diversas preferencias para el mundo 3D y como verán ustedes, que han leído lo que he escrito, muy perfectas en función del rompecabezas de mi vida que me trajo hasta aquí, y que comenzó a revelarse después de los 42 años. Pero que la edad de los 18, representaba una incertidumbre atroz.
En medio de esa confusión, otro ciego con buena intención como la que fue mi madrina Esther es este plano, me dijo: “A vos siempre te gustaron los animales. Estudia veterinaria”. Esther había sido compañera de estudio y amiga de mi madre en su juventud y fue a la que le tocó ayudarme.
Me encanta la inconsciencia de uno a la hora de elegir una carrera universitaria. Pese al tiempo transcurrido, aún hoy muchos están igual que yo en ese entonces. Las elecciones deben venir del Alma y no del Ego/Niño Interior que por evitar el karma más se enreda en él. El mundo cambiará cuando cambiemos nuestra forma de elegir.
Esta etapa de mi vida en la Universidad de Buenos Aires estuvo caracterizada por:
Una meta de mi familia, no mía.
La confirmación de que no era perfecta que no valía porque había fracasado y no cumplir con las expectativas familiares. No era buena (desvalorización).
No tenía amigos, estudiaba sola. Mi refugio-estudio era perfecto.
La realidad 3D, la falta de dinero y de apoyo para una carrera que exigía todo el día en la facultad y material y libros muy caros ( Fueron los años de la Dictadura Militar, que pese a no ser Veterinaria en esa época una facultad muy politizada, se hizo sentir).
Mi despertar espiritual me conectaba densamente y kármicamente con el bajo Astral.
Conclusión: huí de la facultad y de lo que representaba luego de cuatro años de intensa dedicación. ¿cómo? Casándome. Huía ¿de quién? De mí.
Lo ilógico en 3D era que teniendo un promedio de ocho con la mitad de la carrera aprobada, siendo Ayudante de la Cátedra rentada, un cargo codiciado en la UBA.
En casa de mi abuela quedaron durante años los libros que habían sido todo mi capital en la década de mis 20 años, a la espera tal vez algún día seguiera estudiando.
Representaban el fracaso (de la ilusión familiar).
Sin saberlo aún, me recordaban que no era perfecta y que los había traicionado.
Traían a ese presente el dolor de los años de juventud perdidos sin vivir más que para pensar en estudiar y lograr el objetivo del título universitario (¡?).
Pasó el tiempo con infinidad de desenlaces kármicos y un día, en medio de mi casa vacía habiendo perdido todo material y emocionalmente, y en medio de una gran desolación personal, divorciada, mis hijos me habían sido llevados por mi ex marido, lo único que me quedaban eran bolsas conteniendo esos libros. No quería verlos. Su presencia acentuaba aún más mi desolación.
En ese entonces vivían cerca de casa dos compañeros de secundaria de 5to año que habían seguido la misma carrera. Elegí a uno de ellos, a Daniel Franco, y le pedí que se los llevara y los vendiera. Los libros con toda la carga emocional que representaban (energía 4D), dejaron de estar ante mi vista. Nunca más volví a saber de ellos.
Pasaron 13 años. En ese tiempo fui profesora de sus hijos en el secundario y lo veía ocasionalmente. Jamás le pude preguntar por los libros. El sólo pensarlo me hacía mal. El tampoco nunca me dijo nada.
Pero, (siempre lo hay ¿no? ) comencé a trabajar con mi Alma y a leer sus mensajes en los signos.
Un día canalicé un mensaje de la visión del Espíritu con respecto al Experimento Tierra. En este escrito el Espíritu empleaba lenguaje técnico, propio de la Microbiología y recordé a mi libro de “Micro” que tenia Daniel. Pero me dije: “esa información la puedo sacar de Internet” y lo cancelé sin antes dejar de notar que justamente que con el recuerdo del libro había sentido una fuerte sensación de miedo ligada a mi plexo solar –“¿miedo a qué?” - me pregunté - pero lo cancelé. Sabía que aún quería evitar esa energía.
A la semana, otra canalización que involucraba a la fisiología me recordó a otro de mis libros. Era muy seguido –mi Alma siempre actúa así cuando quiere procurarme un aprendizaje-. La sensación de miedo injustificado volvió, pero entra vez no me resentí.
Entré en contacto con mi Alma y llamé a mi niña Gracy. La vi comenzar a transformarse ante la visión de mis ojos del Alma, no era rubia y de ojos celestes como suelo verla desde que comencé este trabajo, sino que esta imagen se mezcló con otra. La de Gracielita mi yo niña cuando yo tenia 8 años. Estaba aterrorizada porque una serpiente feroz la amenazaba.
Ese era mi miedo. Pedí asistencia a las Hermandades de Luz para anular esta fuerte energía multidimensional 4D negativa y le pedí a mi niña Gracielita que me llevara al espacio-tiempo vida en que se estaba generando ese miedo.
Me vi en otro lugar siendo hombre encerrado en una cárcel húmeda, oscura. Tenía tanto miedo, tanta frustración. Mi carcelero era Daniel. ¡Le temía tanto! ¿Acaso no está tan preso tanto el prisionero como su carcelero? y entonces me di cuenta....
Cuando le entregué mis libros, le entregué lo que durante muchos años fue mi vida y mis ilusiones. Él los aceptó. En la multidimensionalidad, yo fui su prisionera y él mi carcelero. Él podría haberme dejado ir.
Aquí, en este espacio-tiempo, él pudo haberme dicho algo sobre los libros.
Pero tanto él como yo guardamos silencio. Él siguió estudiando y perseverando muchos más años que yo, pero no logró recibirse.
El haberme tenido “presa” y retenido mis libros lo retuvo a él, también atrapado en la misma ilusión.
También fue su libre albedrío el no dejarme ir o el no haber intentado devolverme o recordarme mis libros.
Siempre hay por los menos dos energías en un contrato.
Reteniendo los libros, se retuvo a sí mismo respondiendo a la multidimensionalidad.
Es importante saber que si una de nuestras realidades se vence a sí misma, se supera y se libera a través del Amor y la conexión con el Espíritu, las realidades multidimensionales también se cambian en 4D.
Visto linealmente, cuando cambiamos nuestro presente ascendiendo, no cambiamos los hechos de nuestro pasado, pero sí liberamos la energía 4D retenida que nos impide generar hechos positivos en nuestro presente y, sin lugar a dudas, creamos nuevos futuros posibles mejores.
Si elegimos no cambiar o actuamos negativamente, la energía 4D negativa continúa viniendo por gradiente de concentración hasta nuestro hoy volviendo cada vez más densa nuestra realidad.
El objetivo de la cancelación de contratos álmicos, es liberar la energía 4D negativa retenida en las 9 células de tiempo de nuestro espacio-tiempo, ascendiéndola. Nuestra vida cambia.
Ahora bien, cuando comprendí el por qué de mi miedo injustificado para ni siquiera desear preguntar cuál había sido el destino de mis libros a Daniel, no me quedaba más que cancelar el contrato y recuperar la energía (4D) devolviéndola a la Fuente.
Me alineé con el Espíritu que es única forma que conozco para vencer los miedos (4D) y venciéndome a mi misma, tomé el teléfono y lo llamé.
Lógicamente después de 13 años, noté su desconcierto en su voz.
Le recordé que había venido con su nene en bicicleta a buscar los libros y quería saber qué había pasado con ellos, que yo sabía que nunca le había preguntado por ellos pero que me gustaría saber su destino y recuperar los que tuviera.
Me dijo que su nene tenía ahora 25 años y que los buscaría y me los prepararía para el lunes siguiente.
Ese día fui a su casa pero no podría esperar porque salía de viaje y lo dejé para mi regreso.
Pasaron dos días de haber vuelto y mi Alma me recordó el contrato pendiente.
Cuando llegué Daniel estaba cerrando su negocio.
Hablarle a alguien en 3D de esto sin que piense que necesitamos un chaleco de fuerza es posible dándole el mando al Alma. Ella siempre sabe qué decir y qué fibras tocar para hacer que el Alma del otro aflore. Lo hice.
Le pregunté si creía en vidas pasadas y me dijo que no tenía mucho conocimiento del tema pero tampoco lo negaba.
Le expliqué el concepto de multidimensionalidad lo más simple que pude y le conté lo que ocurría entre ambos al otro lado del velo.
Me contestó que desde algún punto de su ser, él sintió así que la energía no estaba resuelta con ese período inconcluso de su vida y que podía aceptar el haber estado ambos prisioneros de una u otra forma de esa energía.
Con su consentimiento cancelamos el contrato.
El amor incondicional y una lluvia de luz nos envolvió. Siempre ocurre eso cuando el contrato se cancela en el momento y nuestros niños internos aceptan elevar la energía.
Le dije que esa energía se iba a manifestar en su vida para lograr las cosas que deseara y que él podría pedirlo aquí. Le enseñé cómo hacerlo.
Entonces me comentó algo que ocurrió en su casa dos días después de que yo lo llamé por teléfono, momento en el cual, la energía multidimensional comenzó a liberarse. Primeramente, me dijo que sintió necesidad de defenderse cuando me escuchó hablar por teléfono pero no comprendió por qué.
(Eso ocurre generalmente cuando la pentadimensionalidad se halla abierta. La emoción no es de este lado del velo sino del otro, pero viene hasta aquí, buscando cancelar la energía ascendiendo. Sin embargo, desde este espacio tiempo, era tan ilógica la agresión que él sintió de mi parte, como el miedo que yo sentía de enfrentarlo, porque al habernos encontrado en 3D él no sintió agresión ni yo miedo. La energía negativa era 4D proveniente de otro espacio-tiempo.)
Continuó diciendo que dos de sus hijos estaban distanciados sin hablarse durante dos años por una pelea de hermanos, celos y tensión, con el dolor familiar agregado.
En un momento dado, los encontró a todos llorando, reconciliándose y expresándose amor.
Al moverse la energía de cancelación, comprendió intuitivamente que este hecho, este recuperarse energéticamente, se había ocasionado por esto, aún antes de encontrarnos.
Pese a los años pasados, me dijo que nunca encontró algo tan rápido. Los libros salieron solos de su escondite y los tuvo preparados para el día acordado.
Sentí un gran flujo de luz dorada ingresar a su casa. No sé qué va ocurrir en su vida, sólo sé que será todo lo bueno y todo lo mejor que el Universo tiene para darnos cuando simplemente nos damos permiso e integramos nuestros miedos.
Lo importante de este contrato es su trascendencia basada en un simple hecho 3D como puede ser la retención de un libro con el consentimiento de uno. Un préstamo si se quiere.
Aquí detuvo una carrera universitaria. En otros casos, más drásticos ocasiona robos, pérdidas y hasta la muerte.
Todo depende del reclamo kármico y de la justicia del reclamo ante los ojos del Espíritu.
Una sugerencia ¿por qué no comienzan a recuperarse a sí mismos si aún no lo han hecho?
Un abrazo desde el Alma.
Brinda Mair
Expedientes BM ABL-002